Portada de la novela Nivel Cero Amor

Nivel Cero Amor

9.2 / 10.0
En la hermética consultora de Nivel Cero Amor, Lucía Vega y Bruno Ortega operan bajo vigilancia extrema. Esta modern novel narra su lucha entre la lealtad al sistema o un romance prohibido que arriesga sus vidas. Una mystery story sobre el control, el deseo y el poder absoluto.
Resumen de Nivel Cero Amor
Dentro de la consultora NCA, el poder se ejerce mediante un control total que prohíbe cualquier lazo emocional. Lucía Vega y Bruno Ortega, figuras centrales en esta red de vigilancia, viven sometidos al deber y al aislamiento. No obstante, surge entre ellos una atracción prohibida que desafía las reglas. Atrapados entre la sumisión al sistema y sus sentimientos, deberán decidir si protegen su seguridad o arriesgan todo por un amor que podría salvarlos o ser su fin.
Leer más

Nivel Cero Amor Capítulo 1

El ascensor subía sin emitir un solo sonido. Las paredes de acero pulido reflejaban la imagen de Lucía con una precisión casi insultante: el cabello recogido sin esmero, el traje gris que le habían dicho que era "neutral", y esa expresión que intentaba ser firme, pero en realidad estaba cargada de algo más cercano al vértigo.

Cuando las puertas se abrieron en el piso 47, la recibió un pasillo en silencio absoluto. No había señalética, ni ventanas, ni distracciones. Solo alfombra beige, paredes opacas y un aire acondicionado que no permitía distinguir el paso del tiempo. En ese ambiente limpio hasta lo artificial, hasta los latidos de su corazón le parecieron un error de sistema.

NCA, la empresa que había reclutado a Lucía tres semanas antes, no aparecía en buscadores. No tenía redes sociales ni logotipos. Era una corporación que operaba desde las sombras, ofreciendo "gestión de reputación" a altos niveles. Traducido: limpiaban desastres, borraban rastros, protegían a quienes podían pagar por la verdad más conveniente.

Lucía caminó con paso contenido hasta llegar a una puerta sin nombre. Tocó una sola vez. Una voz masculina, seca, autorizó su entrada.

El despacho estaba semioculto por vidrios esmerilados. Allí, un hombre de rostro pálido y ojeras antiguas le extendió una tablet sin mirarla.

-Contrato de confidencialidad. Nivel cero. Desde ahora, usted no recuerda nada de lo que fue antes.

Ella firmó.

No había vuelta atrás.

Lucía Vega era una psicóloga organizacional brillante y fría, entrenada para ser la mejor en su campo. Su vida giraba exclusivamente alrededor del trabajo; no tenía lazos fuera de la corporación ni una vida personal definida. Su pasado estaba marcado por el sacrificio y la disciplina, sin espacio para errores ni afectos. Aunque pareciera impenetrable, cargaba una soledad profunda que se manifestaba en momentos de vulnerabilidad.

La inducción duró menos de diez minutos. Le dieron un pase biométrico, un código, y una consigna: "Nunca hables de ti. Aquí nadie es persona, todos somos función."

Su oficina estaba al final del ala este, un cubículo sin ventanas frente a una pared de pantallas. A su alrededor, los demás empleados tecleaban sin levantar la vista. No había murmuraciones ni pausas para el café. Solo eficiencia. Lucía observó a quienes la rodeaban: hombres y mujeres de expresión neutra, vestidos con tonos apagados. Ninguno levantaba la vista de la pantalla, como si la vida estuviera contenida exclusivamente dentro del monitor.

En el monitor principal apareció su primera tarea:

Revisión de contenidos: caso G41-R. Cliente: confidencial. Objetivo: eliminar trazas emocionales de los registros.

¿Eliminar emociones? pensó. Pero no preguntó.

Pasaron horas. Documentos, videos, audios. Historias distorsionadas. El trabajo consistía en pulir la versión oficial de la realidad, hacerla digerible, justificable, "normal". Había que borrar la huella del daño, diluir la culpa. El proceso era metódico: analizar las grabaciones, detectar palabras o gestos demasiado humanos, cortarlos, editarlos, reemplazarlos por expresiones controladas. Preciso. Frío. Sin anestesia.

Al mediodía, nadie se movió. Lucía salió al pasillo en busca de un baño y notó que todas las puertas estaban cerradas. Encontró una señal discreta al fondo. Cuando regresaba, vio por primera vez al hombre del piso de cumplimiento interno: alto, de traje oscuro, caminaba con una carpeta bajo el brazo y una mirada que pesaba. Sus ojos cruzaron los de ella por menos de un segundo, pero bastó para que sintiera que había sido escaneada. Era una mirada cargada de juicio, pero también de algo que Lucía no supo identificar de inmediato.

Bruno Ortega. Abogado interno. Ejecutor dentro de NCA. Su trabajo consistía en manejar las crisis y los secretos más delicados. No tenía un "afuera", ni familia ni amigos que importaran; su vida se reducía al trabajo y la supervivencia dentro de un sistema que conocía demasiado bien. Cínico, controlado. Sus gestos eran precisos, medidos. Todo en él parecía entrenado para no fallar.

Que estuviera allí ese día no era casual. Bruno lideraba auditorías internas sorpresa. Su sola presencia bastaba para que los empleados se mantuvieran rectos, casi sin parpadear. Detrás de su semblante neutro, habitaba un cansancio profundo. Estaba atrapado en la maquinaria que alimentaba.

Al volver a su puesto, una notificación nueva aparecía:

"No abandone su estación sin autorización expresa. Primera advertencia."

La tarde pasó sin sobresaltos. Nadie habló. Nadie respiraba más de lo necesario. Lucía sintió que el tiempo dentro del edificio se deslizaba como un líquido espeso, sin forma, sin ritmo. La falta de referencias la desorientaba. Incluso el paso de las horas se volvía borroso. A veces pensaba que acababa de llegar; otras, que llevaba semanas allí dentro.

Al finalizar el turno, la pantalla se apagó por sí sola. Lucía se levantó y siguió a otros dos empleados que caminaban en silencio hacia los ascensores. El mismo ascensor que la había traído aquella mañana la llevó de regreso al nivel térreo. El silencio era tan espeso como el que había sentido al subir, pero ahora pesaba distinto, como si llevara encima una capa invisible que no podía quitarse.

Esa noche, en el apartamento que alquiló semanas atrás, revisó sus cosas. No había fotos. No había recuerdos. Había dejado todo atrás con la promesa de empezar de nuevo. Pero esto... esto no era un nuevo comienzo. Era un borrado sistemático. Había una pulcritud cruel en todo lo que la rodeaba. Cada objeto había sido colocado con intención, pero sin alma. Como una escenografía para alguien que finge vivir.

Encendió la ducha y se quedó allí largo rato, esperando que el agua se llevara algo que aún no podía nombrar. Una sospecha, una sensación. Como si al firmar ese contrato, hubiera entregado algo mucho más que privacidad. La imagen de Bruno le regresó de pronto: esa mirada intensa, casi inquisitiva. Había algo en él que no encajaba con el resto.

Antes de dormir, abrió su cuaderno. Lo único que conservaba de la vida anterior. Escribió una sola línea:

"Hoy entré a un lugar donde todo se siente real y muerto al mismo tiempo."

Apagó la luz. No soñó.

Y al día siguiente, el sistema volvía a comenzar.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Nivel Cero Amor

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Amor secreto prohibido
8.2
La vida de Nina parecía un refugio de paz, centrada en su matrimonio y en el bienestar de sus hijos. Sin embargo, la supuesta plenitud de su hogar se tambalea ante el inesperado regreso de un hombre de su pasado. Este encuentro fortuito desata una vorágine de emociones que sacude los cimientos de su realidad. Ahora, ella se ve obligada a confrontar sus sentimientos y a cuestionar la supuesta perfección de la estabilidad que tanto luchó por edificar.
Portada de la novela Atada al Alfa: El Contrato de Sangre
8.8
Con tal de rescatar el refugio de su abuelo, Luna pacta un matrimonio de conveniencia con Ian Sterling, un frío magnate. El contrato estipula un año de distancia, pero él guarda un secreto: es el Alfa de una manada. Al producirse el primer contacto físico, el vínculo de compañeros destinados surge, rompiendo sus reglas. Entre la opulencia y el acecho de lobos rivales, ella debe descubrir si este hombre es un peligro inminente o su salvación definitiva.
Portada de la novela Embarazo Sorpresa: El Plan Maestro
9.2
Ricardo Vargas decide romper su matrimonio atraído por Renata, una joven pasante. Convencido de que Sofía es sumisa, le ofrece toda su fortuna por el divorcio. Sin embargo, el silencio gélido de ella al aceptar lo deja perplejo y lleno de dudas. Mientras él cree haber triunfado con su supuesta generosidad, Sofía se transforma y abandona su rol complaciente. En medio de esta traición, surge un secreto impactante: ella está embarazada de su futuro exmarido.
Portada de la novela Nuestra Inocente Secretaria
8.6
Tras quedar en la calle y sin familia, la ingenua Eva Barris acepta trabajar para Magnus e Irina Keller. Lo que parecía una salvación oculta una realidad siniestra: debe gestar al heredero del matrimonio. Atrapada en un contrato asfixiante, Eva descubre que los Keller no solo reclaman al bebé, sino su propia identidad. Entre la obsesión y el control absoluto, su inocencia se quiebra mientras el amor se torna en una peligrosa posesión.
Portada de la novela Prisionero bestia
8.5
Eris vive un calvario tras casarse con un monarca despiadado que transformó sus sueños de gloria en una pesadilla de dolor. Atrapada en un palacio hostil, la joven halla una oportunidad de salvación al conocer a un enigmático prisionero de aspecto bestial. Este ser, capturado en tierras remotas, le propone un pacto: libertad mutua si ella colabora en su fuga. Eris deberá decidir si arriesga su vida por traición al confiar en esta criatura desconocida.
Portada de la novela Siempre Tuya
8.1
Tres parejas se ven atrapadas en matrimonios de conveniencia que pondrán a prueba sus corazones. Sophia y el altivo Daniel intentan ocultar su atracción mutua tras una fachada de desprecio. Por otro lado, Madielyn acepta un contrato temporal con el CEO Gabriel, quien sigue anclado a su pasado mientras ella se enamora. Finalmente, Arrianna enfrenta el desdén de Alexander tras años de abandono. Entre el orgullo y el dolor, deberán elegir el amor o el divorcio.
Capítulos
Leer ahora
Compartir