Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Mate Imposible - El legado de Clyde McCallum

Mi Mate Imposible - El legado de Clyde McCallum

Clyde McCallum es un joven escocés que estudia historia en tierras canadienses, ajeno a que su linaje custodia un secreto milenario. Sus ancestros recibieron de un druida la capacidad de mutar en lobos para defenderse, pero este don ha dormido por siglos. A los veintitrés años, el amor lo cambia todo. Cuando la mujer que ama corre peligro, su poder interior despierta violentamente, rompiendo su soledad para cumplir con su destino guerrero.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Clyde besaba a la chica que tenía en sus brazos con una pasión que hacía que el viento frío del país se calentara alrededor de ellos. Y es que no hay pasión más profunda que la que nace de un amor profundo, y en especial, cuando se trata del primer amor.

La chica se arqueaba procurando pegar su cuerpo del joven que la tenía estrechamente pegada a sí mientras parecía que se comía sus labios. Algo en el fondo de su conciencia le decía que lo que estaban haciendo era riesgoso, que las cosas se podrían salir de control y que podría perder su virginidad esa misma noche, pero la excitación había subido a un nivel peligroso ofuscando un poco su sentido común.

Las manos de Clyde habían comenzado a recorrer el hermoso cuerpo de la chica, las manos recorrieron la espalda, desde su cuello hasta el comienzo de sus hermosos y turgentes glúteos, ella lo dejaba hacer al mismo tiempo que ella misma recorría a su vez la espalda masculina, mientras estaban recostados en el amplio sofá para tres personas

Clyde y Megan habían estado saliendo en los últimos tres meses, estudiaban en la misma universidad desde hacía un par de años, pero nunca habían interactuado mucho, hasta que un incidente que los involucró a ambos los hizo acercarse de una manera que no habían experimentado antes.

Y en esta ocasión particular habían decidido ir al apartamento que Clyde había alquilado en la ciudad desde hacía un mes, alegando que no le gustaba mucho estar en el campus de la universidad, así que estaban completamente solos.

Clyde profundizaba el beso de una manera casi salvaje, sus labios abrían los labios femeninos mientras su lengua invadía la cálida boca de la chica. Se sentía muy excitado, porque nunca habían podido besarse con tranquilidad, pero ahora estaban solos, sin nadie que pudiera interrumpirlos.

Una de las manos de Clyde se deslizó de la cintura de Megan por debajo de su brazo, que en ese momento agarraba los abundantes cabellos masculinos para atraerlo hacia ella con mayor facilidad, pero la mano no se detuvo allí sino que siguió subiendo hasta alcanzar el hermoso pecho femenino apretándolo con pasión.

Megan sintió la invasión a su sensible pecho y un golpe de excitación terminó por enceguecer su mente, solo quería sentir y sentir más de lo que estaba sintiendo. Un gemido agudo se escuchó contra la boca masculina mientras se pegaba lo más posible al cuerpo masculino.

Megan sacó la camisa del joven y sus manos recorrieron la espalda por debajo de la tela, disfrutando de su calidez, aunque realmente sentía que la piel masculina estaba casi ardiendo de lo caliente que se sentía. Pero no hizo mucho caso, creyó que eso era normal por las circunstancias, pues ella misma sentía que se estaba quemando por la excitación.

Clyde siguió acariciando el firme pecho femenino por unos instantes, pero luego su mano se metió entre ambos cuerpos y comenzó a desabotonar la blusa de la chica. Ella se echó un poco para atrás, puesto que ella estaba encima de él, para facilitarle la tarea.

Ella aprovechó para tratar de quitarle la camisa y él se levantó un poco más para que ella la pudiera sacar con más facilidad, así que ambos se despojaron de sus prendas superiores y se unieron de nuevo en un renovado y apasionado beso.

Clyde metió las manos por debajo del suave brassier de tela de encaje con facilidad, hasta que sus dedos se apoderaron  del duro y virginal pezón de la chica. Ella emitió un nuevo gemido y sintió como se humedecía su intimidad de una manera que jamás le había pasado.

Por supuesto que nunca había tenido una relación sexual completa, sin embargo si había tenido unas caricias con un chico que fue su novio en la secundaria, pero las cosas no pasaron a mayores porque ella tuvo miedo y terminó rechazándolo varias veces.

Pero ahora no quería apartarse ni tampoco, apartar al hombre del que se había enamorado profundamente y que amaba con todo su corazón.

Él tampoco razonaba, solamente quería poseer ese cuerpo que lo enloquecía, tomar esa esencia de la que se había enamorado con locura. Al principio había tratado de evitarlo, no sabía si podía controlarse a sí mismo, o si ella corría peligro, su legado estaba en su sangre y eso lo convertía en alguien fuera de lo común.

Pero luego dejó de preocuparse, de vez en cuando salían juntos y en el cine aprovechaban para besarse y compartir unas tímidas caricias, pero ahora que estaban solos no quería detenerse a meditar.

Terminó de quitar el brassier y así tuvo acceso a ambos pechos, los cuales acariciaba con fruición mientras ella se restregaba con la pierna masculina que estaba entre las suyas.

Ya la pasión estaba subiendo a niveles muy altos, donde ambos solo querían llegar a la consumación del acto, ella se sentía lista, él se sentía preparado.

Clyde la levantó con mucha facilidad mientras se sentaba en el mueble, la cargó hasta ponerla acostada debajo de él, pero antes de besarla de nuevo descendió con su boca por el cuello femenino haciendo que la piel de ella se erizara por completo.

Pero no se detuvo en el cuello, siguió bajando dejando un rastro de fuego en la piel de Megan hasta que llegó a los hermosos y esbeltos pechos, allí se apoderó de ellos con las manos mientras trazaba círculos de fuego con la lengua alrededor de los pezones, los cuales se habían endurecido tanto que parecían hechos de piedra.

Megan gemía suavemente mientras disfrutaba de la enloquecedora caricia, y por instinto, más que por conciencia, sus manos se dirigieron al borde del pantalón de Clyde, procurando abrir el botón de cierre, lo que no se le hizo tan difícil porque él no usaba cinturón.

Pero él también estaba desatando el pantalón de ella, el delicado cinturón metálico cedió sin ningún problema, así como el botón y el cierre. Él bajó el pantalón con suma facilidad hasta que se lo sacó por los pies, dejando expuesto el sensual bikini rosa que ella usaba para cubrir su más recóndita intimidad.

Clyde acarició su pubis por encima de la tela, haciendo que ella se arqueara contra su mano. Luego besó su vientre mientras terminaba de quitarse sus propios pantalones y la ropa interior, quedando completamente desnudo.

Siguió besando su piel y subiendo por su cuerpo hasta que sus labios se apoderaron de nuevo de sus pezones erectos, lo que hizo que ella aumentara sus gemidos por el placer que sentía. Megan acarició la ahora completamente desnuda piel de su novio, y sin perder más tiempo bajó sus manos todo lo que pudo hasta apoderarse del enhiesto miembro masculino, ahora al que le tocó gemir fue a Clyde.

Este se dejó caer sobre el suave cuerpo femenino mientras buscaba la boca femenina para volver a fundirse en un beso infinito mientras las manos de ambos se prodigaban caricias mucho más íntimas.

Clyde se sentía arder, como si tuviera fiebre y Megan sentía como la temperatura del cuerpo masculino parecía aumentar. Ella separó sus piernas y él se movió entre ellas, de manera que el miembro rozaba la intimidad de ella, solo faltaba apartar un poco la delgada prenda y el camino quedaría libre para consumar lo que tanto deseaban.

Pero algo no estaba bien por completo. En medio de la excitación, Clyde pudo sentir cómo sus músculos iban creciendo y su piel comenzó a llenarse de una vellosidad fina pero abundante. 

—Hazme tuya, mi amor —jadeó ella sin poder contenerse, al mismo tiempo que elevaba las caderas para facilitar el contacto final, sin darse cuenta de lo que le ocurría a él.

Con un rugido que salió de lo más profundo de su pecho Clyde se levantó y salió corriendo hacia el balcón, saltando sin dudar a pesar de que estaba en un tercer piso.

También te puede gustar

Portada de la novela BOXEADOR- Mi hogar
9.7
El ambiente en el camerino se vuelve asfixiante tras un cruce de palabras lleno de resentimiento. Pese a declarar su desprecio, él acorta el espacio y la envuelve en un beso impetuoso, marcado por una urgencia desesperada. Tan pronto como el contacto termina, el boxeador se aparta con brusquedad y huye del lugar visiblemente alterado, dejando a la mujer sumida en el desconcierto ante una conexión tan intensa como contradictoria y difícil de borrar.
Portada de la novela De las cenizas, un nuevo amor renace
8.5
El jurista más despiadado de México destruyó mi vida para proteger a su antigua pareja: quebró nuestro negocio, provocó el deceso de mis padres y encerró a mi hermano. Tras años de promesas rotas y humillaciones, decidí borrar mi pasado con un tratamiento experimental y escapar a París. Ahora que él regresa implorando una redención imposible, me enfrento a un desconocido. Mi memoria lo ha eliminado, dejando solo el vacío ante su desesperado arrepentimiento.
Portada de la novela Desde la Ruina: El Resurgimiento del Fotógrafo
9.5
Tras la traición de su prometido Conrad, un agente infiltrado, la heredera de un imperio pierde a su padre y su habilidad arquitectónica por brutales electrochoques. Sin embargo, logra reinventarse como una fotógrafa aclamada. Cuando Conrad reaparece implorando redención, ella lo rechaza con firmeza, respaldada por su marido ficticio, Corey. Mientras su traidor se hunde en la miseria, ella recupera su genio creativo en París y toma el control total de su vida.
Portada de la novela Destino o casualidad
9.7
El intenso romance contemporáneo de mafia 'Destino o casualidad' sigue a Jade, una joven cuya vida sencilla se desmorona cuando descubre que es la hija perdida de Derek Bach, el testarudo y poderoso líder de una dinastía influyente. Marcada por lo que considera la maldición de su verdadero apellido, el camino de Jade se cruza por azar con el de Loan, el implacable heredero de la organización criminal del Tigre Blanco en China. Tras sufrir una dolorosa traición amorosa, Loan encuentra en Jade a su salvadora, pero al intentar protegerla de los enemigos de su propia familia, la arrastra hacia el peligroso submundo asiático. Para garantizar su supervivencia y permitirle volver a su hogar, Loan le impone un pacto de alta tensión: un matrimonio por conveniencia y la estricta condición de darle un heredero de la manera más apasionada y natural posible.
Portada de la novela El Alfa firmó la entrega de su pareja destinada
9.1
Tras la humillación pública de Damián, el Alfa Supremo, Luna logra que este firme su repudio por descuido. Huye embarazada hacia los Alpes, manteniendo el secreto de su linaje. Sin embargo, un año después, la poderosa herencia de su hija pone en riesgo la vida de la pequeña, forzando a Luna a buscar al hombre que la traicionó. Damián emprenderá un viaje desesperado para socorrerlas, transformando su autoridad en una humilde súplica de redención.
Portada de la novela La reina de las Magnolias
8.5
Susie se encuentra atrapada en un reino extraño, lejos de su hogar y de la guía materna. Tras sufrir la traición de su protector, acaba vendida como criada al joven capitán Kenneth. Esta forastera deberá enfrentar una peligrosa travesía llena de misterios y conspiraciones reales. Entre la acción y el romance, la joven luchará por sobrevivir mientras busca desesperadamente el camino de vuelta, sorteando secretos antiguos en un mundo hostil y desconocido.