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Portada de la novela Mi Luz Al Final Del Túnel

Mi Luz Al Final Del Túnel

Una brillante creadora de joyas y un enigmático director ejecutivo de identidad secreta ven cómo sus caminos se cruzan en un ambiente sumamente adverso. La pareja deberá resistir las crueles maquinaciones de sus propias madres, quienes actúan impulsadas por la codicia y el egocentrismo. Entre los obstáculos de un romance difícil y un futuro incierto, ambos avanzan hacia un destino sorprendente que transformará sus vidas de manera imprevisible.
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Capítulo 1

Y ahí estaba, como todas las mañanas, tirada en mi cama sin querer levantarme para ir a trabajar.

Soy Kayla Becket, tengo 23 años y vivo en España, trabajo para una empresa llamada "The Golden Star Jewelry" y bueno... como decía, ahí estaba, pensando en la inmortalidad del cangrejo hasta que alguien llamó a la puerta y me devolvió a la realidad.

Ya voy!! -grité mientras bajaba las escaleras.

Seguían tocando como si quisieran tirarla- Ya voy!! Ya voy!

Llegué y abrí, era mi mejor amiga, Renata Collin, la conozco desde el jardín de infantes. Una chica alta, cuerpo de modelo, piel blanca, cabello castaño claro y ojos color avellana.

Renata! Dios! Se supone que también tienes una llave... -me hice la molesta-

-comenzó a reír, se dio cuenta de mi farsa- lo siento cariño... pero ayer cuando me fui a la fiesta olvidé las llaves sobre la mesa, como soy tan buena amiga no quise interrumpir tu grato sueño a las 3 a.m, así que me quedé en un hotel...

Hacía ademanes y caras mientras me explicaba e hizo un puchero al decir lo último. Vivimos juntas desde que nos graduamos de la Universidad.

Ya eres todo una mujer, pero aún sigues siendo la misma olvidadisa... -sonreí mientras le apretaba las mejillas y ella me sacaba la lengua- Aún no desayunas, cierto? -pregunté mientras caminaba a la cocina-

Aún no -rió- me conoces bien... no se para que me preguntas si sabes que no cocino -dijo recargándose en la barra que está en la cocina-

Bueno... creí que habías pasado a algún lugar -dije mientras preparaba los HotCakes y ella ponía los granos de café en la cafetera-

No, mi Kayla... yo no como fuera de casa si no es alguna de mis citas mucho menos si no estás conmigo -se cruzó de brazos e hizo un puchero-

Lo sé, lo sé. Sólo me gusta molestar -la miré y sonríe-

-Se incorporó rápidamente y abrió los ojos como platos- Kayla! Kayla Becket! Recuerdas? Hoy conoceremos al CEO! Dijeron que llegará hoy, así que debemos llegar mucho antes!

Es verdad, lo había olvidado -puse los HotCakes en cada plato, le entregué el suyo y me senté a su lado- escuché que es un hombre mayor, pero otros dicen lo contrario -comencé a comer-

Lo más seguro es que si! Piensa, la empresa tiene poco que se creo, 5 años, y es una empresa muy, muuuy reconocida, es imposible que un jovencito haga eso posible. -me pasó una taza de café- Estoy con los que dicen que es un hombre mayor, tiene más experiencia en el campo laboral, por eso logró tanto en tan poco tiempo -decía todo con emoción y movía su tenedor de un lado a otro-

Bueno... tienes razón -reí y seguí comiendo-

Terminamos de desayunar y fuimos a nuestras habitaciones para alistarnos, como ambas trabajamos en la misma empresa siempre vamos juntas.

○°○°○ minutos después ○°○°○

Renata!!! Ya debemos irnos!! -grité mientras esperaba en la sala-

-bajó corriendo y salió del departamento- Ya estoy lista!! Vamos!!!

Llegamos al estacionamiento y subimos al auto, revisamos que no nos olvidaramos de nada y comencé a manejar.

Cariño! Llegaremos tarde! Me quede en la ducha más tiempo del que era! -se tronaba los dedos y miraba la hora en su reloj de mano cada 2 minutos-

Venga, tranquila... siempre vamos a esta hora y llegamos bien. -reí-

Se le veía muy nerviosa, todos los días era lo mismo. Ya era costumbre verla así jajaja.

Llegamos y Renata se bajó en la entrada del edificio mientras corría al interior de éste y me gritaba "te veo en un momento". Fui al estacionamiento que nos proporciona la empresa, estacione el auto y me fui. Iba caminando con toda la tranquilidad del mundo, pues tenía la idea de que era temprano, la cual era errónea...

No puede ser! ¡¿tanto me tarde en el estacionamiento?!

Comencé a correr, llegaría como con 20 minutos tarde, pero como no? El retoque del maquillaje que quito mucho tiempo.

Iba corriendo como loca y pensando en el regaño que recibiría que no me percaté de qué me estrellaría con alguien. Cuando reaccione mire que todo el papeleo que llevaba estaba regado por el suelo. Gracias a Dios no había nadie caminando por ahí, sólo yo iba tarde. Bueno... y esa otra persona también.

Lo siento mucho... no me di cuenta... -lo mire y avergonzada me agaché-

El chico con el que choqué era apuesto, de unos 25 años, piel clara, cabello azabache y a pesar de ir con traje se podía apreciar su cuerpo trabajado, sus ojos... nunca había visto unos ojos así, azules como el mar pero con destellos verdes, eran hermosos... y esos mismos ojos me veían con ira y como si me quisieran tragar viva.

Y tú quien carajos eres?! -molesto-

Oops... creo que no es solo un empleado... debe ser alguien que viene a ver al gerente? -pense-

Lo lamento mucho... -agachada- soy Kayla Becket, jefa del departamento de diseño... -levanté la mirada con un poco de temor, y ahí estaban otra vez, esa hermosa pero aterradora mirada-

-recogio los papeles rápido y me los entregó-

Bien -dijo eso y se fue-

Caminé lo más rápido que pude hasta que llegue al elevador y subí al departamento de diseño. Entré rápido a mi oficina y cerré la puerta, revisé algunos modelos que ya tenía listos y me dispuse a terminar el resto cuando alguien llamo a la puerta.

Adelante..! -dije-

Cerré la carpeta y esperé a que entrarán. Era Carlos O'connor, el chico que se ha hecho cargo de la empresa poco después de que se creó. Es el gerente administrativo. Piel canela, cabello café obscuro, ojos grises, alto y delgado.

Recién llegaste? -preguntó mientras se sentaba en el sofá-

Si señor, no volverá a suceder...

Tranquila, no vengo a regañarte, hoy no. -comenzo a reír- y nada de señor, tenemos la misma edad. -dijo mientras jugaba con unas llaves-

De acuerdo "señor"... y eres mayor por 3 años -reí-

Bueno... 3 años no son nada. Oh, a lo que venía, más tarde puedes ir a mi oficina? El presidente ya se presentó con todos los de este departamento, menos con alguien porque llegó tarde -me miro burlón-

Vale, en que tiempo puedo ir? -sonreí-

En 30 minutos esta bien, no lo olvides -se levantó y salió-

Me salvé del regaño -reí y continúe con mi trabajo-

Pasaron los 30 minutos, así que me levanté y salí cerrando la puerta con llave. Subí al elevador y después de unos segundos las puertas se abrieron. Salí y me dirigí a la oficina de Carlos, llegué y toque la puerta.

Adelante -gritó-

Entre y vi de espaldas a alguien sentado en el sofá, Carlos estaba en el sofá de enfrente.

Me pediste que viniera y aquí estoy -sonreí-

Cerré la puerta y camine hacia las personas mientras estas se ponían de pié.

Por supuesto, gracias por venir. -sonrió y miró a la otra persona- Leo! .... perdón... presidente... -intento no reír por su error- ella es Kayla Becket, jefa del departamento de diseño. Kayla, él es Leo Lebedev, presidente de nuestra empresa.

Mucho gusto señorita, ya nos habíamos conocido antes. -extendió su mano y me sonrió-

El gusto es mío, señor. Realmente lamento mucho el incidente de hace un rato -estreche su mano-

No lo podía creer! Era él!! Pero su personalidad era distinta, no era el tipo prepotente con el que choqué, éste era amable

Qué? Ustedes ya se habían conocido? -Carlos estaba confundido-

Efectivamente, ambos veníamos distraídos y checamos pero yo hice caer el papeleo que ella traía -sonrió y me miró-

Supongo que así fue... -dije nerviosa intentando no tartamudear y con una sonrisa-

Definitivamente era otra persona, no podían ser la misma...

°○°○°○ momentos antes ○°○°○

Llegué y entré a la oficina de Carlos.

Leo... estas sonrojado. Acaso te sientes mal? -comenzó a reír-

No, para nada... estoy bien. -hablé tranquilo-

Y ese sonrojo? -picaro-

Deja de decir estupideces, no tengo nada! -nervioso-

Seguro que no? Qué? Acaso a nuestro CEO ya lo cautivaron?... -me dio un golpe en el brazo-

No digas tonteras! Sabes que tipo de hombre soy -hablé con orgullo-

Si claro, todo un jugador! El de corazón sin sentimientos. Sin sentimientos mi pie -rió nuevamente- es solo que nunca te sonrojas, es gracioso.

Bueno, eso es porque el clima esta pésimo!

Dentro del edificio? -levantó una ceja-

Si, Carlos! Si... - evite su mirada-

Choqué con esa chica, estaba a punto de echarla de la empresa pero cuando la vi no pude hacerlo, que demonios me pasó?! Momentos antes eche a alguien! Venga, que coños me pasa?! Carlos es como un hermano para mi, me conoce bien y se dará cuenta si lo miro a la cara.

°○°○°○ de vuelta al presente ○°○°○

Pero Dios, su sola mirada me ponía nerviosa, pero no entendía el porque. Nos quedamos charlando unos minutos sobre el trabajo y después me despedí y me retiré a mi oficina. Entré y continúe mi trabajo, llegó la hora de salida y esperé a Renata en el estacionamiento, minutos después llegó y nos fuimos a casa.

En el camino comenzamos a hablar.

Kay, conociste al presidente?!

Si, aunque llegué un poco tarde, pero lo hice -dije mirando al frente-

Cariño! No te despidió?! Dime que no!! Es un hombre sin corazón! Desalmado!! Hoy mientras se presentaba despidió a un chico por llegar un par de minutos tarde! Dijo que no era la primera vez que el chico llegaba tarde y que no quería gente así en su empresa -se abrazó a ella misma y cerró los ojos, como asustada- No es de extrañarse, es un Lebedev, una de las familias más poderosas del continente, nadie les hace frente!

Hizo eso!? - pregunté sorprendida- Bueno... no me despidió, Carlos me pidió que fuera a su oficina y ahí nos presento, pero no me despidió...

No lo creo!! -puso sus manos en sus mejillas poniendo cara de asombro-

Realmente estaba sorprendida porque despidió a un chico, pero más sorprendía se veía Ren, le conté todo, desde que me di cuenta que una tarde hasta que fui a la oficina de Carlos y regresé a la mía. Renata estaba aún más sorprendida.

WOW!!! NO LO CREO!!!! Dios!!!! Le gustaste al presidente?!?!

-reír a carcajadas por las tonterías que dijo- No digas tonterías! Como dices eso?! Sólo fue suerte! Quizás porque soy la jefa del departamento de diseño fue que no me despidió....

Cariño, no dudes de ti!! -me dio un leve golpe en el brazo- mirate! Eres hermosa! Piel blanca, tu cabello es castaño muuuuy claro, nariz pequeña y respingada, tus pestañas son enormes!! Tus labios parecen pequeñas cerezas carnidas, tus ojos son color miel, y tu cuerpo es perfecto, como si fueras una muñequita de porcelana...

Cerezas carnudas? -reí nuevamente- acaso se ven comestibles?

Pues claro!!! Tú nunca necesitase maquillaje de ningún tipo! Tu rostro parece tallado por los mismos angeles! -tomo mi rostro y lo volteó hacia ella haciendo como si quisiera darme un beso-

Mmmh!! Bruta!!! Tengo que mirar al frente!! Vamos a chocar!! -intenté mirar por el rabillo del ojo y el semáforo se puso en rojo, entonces me detuve y le di un golpe en la cabeza-

Ay! Por qué fue eso?! -se sobó-

Bruta! Salvaje!! Podíamos chocar o arrollar a alguien! - me acomode en mi asiento-

Ay! Pues moriamos juntas! -puso sus manos en sus mejillas, cerró los ojos y sonrió - que romántico...

Estas loca, yo no quiero morir! -cambió el semáforo y seguí manejando-

Por fin llegamos a casa, estaba cansada tanto física como mentalmente. Nos tumbamos en el sofá unos minutos y después fui a preparar algo para cenar mientras Ren buscaba una buena película, ya era costumbre cenar viendo televisión, como siempre, los gritos y las risas nunca faltaron. Terminamos de cenar, la película terminó y pusimos los trastes en el fregadero, nos dimos las buenas noches y fuimos a nuestras habitaciones cada quien.

Dios! Que cansancio... nada mejor que una buena ducha caliente! - dije estirandome -

Entré al baño para primero cepillar mis dientes y posteriormente deshacerme de la incómoda ropa y después entrar a la bañera, comencé a sentir como el agua caía sobre mi cuerpo y cerré mis ojos...

Pasó un buen rato y salí en bata, seque mi cabello, me puse una pijama y me tire a la cama.

No podía dormír, estaba pesando estaba pensando en el chico con el que choqué, él cuál resultó ser el presidente.

Pero que piensas?! Hay muchas chicas detrás de él, incluso modelos seguramente... sólo olvidalo, será menos incómodo cuando lo veas en la empresa, ya es bastante vergonzoso el haber chocado con él... -me dije a mi misma-

Me quedé pensando por un buen rato más, estaba pensando en que pasaría mañana... fue amable sólo porque estaba Carlos? Si me encuentra sola, será como la primera vez?

Muchas preguntas así me invadían...

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