Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Gran Amor... La hija de mi enemigo

Mi Gran Amor... La hija de mi enemigo

Robert Landon sobrevive a una tragedia en Nueva York y se oculta en California bajo el nombre de Steve Lonergan. Su vida como anticuario cambia al salvar a la joven Bridgette Reynolds, naciendo entre ellos un romance que promete redención. No obstante, la paz se quiebra cuando Robert descubre la verdad: Bridgette es la hija del líder mafioso que destruyó su pasado. Ahora, el amor y la venganza colisionan en un enfrentamiento inevitable y letal.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Bridgette Reynolds ya no era una ilusa jovencita, era una mujer madura que estaba llegando a los treinta años, era alta, con unas formas divinamente delineadas; parecía que la había tallado un hábil escultor inspirado en las hermosas diosas y amazonas griegas.

Tenía unos ojos profundos y de un azul que hacía sentir envidia al mismo cielo y al hermoso mar, su cuerpo era curvilíneo con una cintura bien marcada y unos pechos generosos sin ser demasiado grandes o vulgares, pero sí estaban por encima del promedio. Sus caderas eran generosas a pesar de no haber dado nunca a luz un bebé y hacían juago de manera perfecta con el resto de su cuerpo y de las hermosas, largas y torneadas piernas.

En conjunto era una mujer que destacaba aunque no a propósito, sino por su naturaleza. Además de ello era una chica muy madura e inteligente, lo que hacía que la mayoría de los hombres que ella había conocido en la universidad o de los que conocía en su trabajo o en las pocas ocasiones en que salía de fiesta con algunas amigas, le parecieran unos tontos sin cerebro.

En la oficina trabajaban puros jóvenes sin ambiciones a futuro, los cuales sólo vivían para fiestas y las “novias” de turno, primero que la mayoría eran mas jóvenes como ella, los mas lanzados la veían como “carne segura” para una noche de sexo (en eso se estrellaron todos ellos), los de su edad o mayores parecían andar en otra onda, en otro mundo, pendientes de cosas superfluas nada más.

Y eso por no hablar de los que conocía en fiestas o discotecas, cuando iba arrastrada por alguna de sus amigas. No, para Bridgette parecía que nunca iba a conseguir un hombre apropiado para ella, o al menos que hiciera algo de esfuerzo por conquistarla como Dios manda.

Y es que pareciera que su cuerpo había sido hecho como tentación. ¡Las cosas que tenía que escuchar de algunos sujetos en la calle! y eso que ella no era precisamente una exhibicionista con la ropa, al contrario, era más bien recatada, nunca había utilizado “minis” ni tampoco salía en pantalones cortos a la calle.

Excepción hecha cuando iba al gimnasio, y había dejado de hacerlo porque los tipos en lugar de completar sus rutinas, a veces se dedicaban a mirarla más a ella que a dedicarse a lo que estaban haciendo. 

De hecho una vez un sujeto la estaba mirando embobado cuando sostenía unas pesas para ponerlas en una de las máquinas y ella estaba de espaldas a él haciendo press de piernas con unas pesas grandes, por supuesto que cuando se agachaba, sus hermosos glúteos se marcaban y abrían un poco permitiendo “adivinar” la forma de su intimidad, y el sujeto había soltado la pesa que le cayó sobre el pie, fracturándoselo, ante las risas de sus amigos que no dejaron de molestarlo hasta que se lo llevaron en una camilla para subirlo a la ambulancia.

Ella casi no se había dado cuenta de lo que había sucedido, o más bien de por qué, había sucedido, hasta que el dueño del gimnasio le dijo e indirectamente le sugirió que quizás sería bueno utilizar otros atuendos para evitar accidentes de ese tipo. A partir de ese día utilizaba pantalonetas holgadas y no llevaba los tops sino franelas grandes, sin embargo siempre había alguno mirándola de reojo, era muy difícil “esconder” sus abundantes encantos a pesar de la ropa que llevara.

Bridgette no era ignorante de sus encantos, siempre había sido consciente de que era mucho más llamativa que la mayoría de las muchachas, y en su adolescencia se vio acosada varias veces por estudiantes mayores e incluso por profesores, pero ella se lo contaba a su madre y su padre iba al colegio a reclamar y de inmediato cesaban las molestias para ella.

Lo que no entendía era por qué, algunos de ellos, después de los reclamos de su padre parecía que le tenían pánico, porque apenas la veían venir en los pasillos, o en los patios, inmediatamente cambiaban el rumbo y se alejaban de ella lo más rápido que les permitían sus temblorosas piernas.

Bridgette, “Bri”, como la llamaba cariñosamente su madre, pensaba que iba a quedarse soltera de por vida. No parecía que existiera un hombre en el cual ella pudiera ver “algo”, esa sensación que describían, con tanta pasión, en las películas y novelas románticas.

Hasta que conoció al maduro y bien formado Steve Lonergan, quien la había salvado de ser atacada por algunos tipos con pinta de facinerosos o bravucones de barrios bajos. EL sujeto se veía que estaba más allá de los cuarenta, pero tenía un físico envidiable, era alto, fornido y con una virilidad que le rezumaba por los poros.

Después de haberlo conocido, y tras varias veces de compartir, se dio cuenta de que no sólo era un hombre fuerte y varonil, sino que al mismo tiempo era un hombre culto y con una personalidad que la hacía sentirse atraída por él (aunque al principio se negara a admitirlo) Y la hacía sentir cosas que no había sentido antes.

Sabía que él era un hombre diferente, y a pesar de que no se veía muy sociable, tenía una conversación inteligente y entretenida. Además, casi todas las mujeres, aún las que estaban acompañadas, no podían dejar de notarlo. Alto y musculoso, aunque no exagerado, de porte elegante y finamente vestido, Steve no pasaba inadvertido en ningún lugar, y para ella, ahora que lo estaba reconociendo, era el hombre que siempre había estado esperando.

—¿Desea algo más, señorita? —le dijo la dependiente de la elegante tienda donde había entrado para proveerse de ropa apropiada para la conquista que estaba planificando.

—No —dijo sonriendo con amabilidad— Creo que llevo todo lo que necesito. 

No pudo evitar una nota de picardía en su voz al decir eso. Luego se dirigió a la caja para pagar, segunda de la eficiente joven que la había atendido.

Lo que no sabía Bridgette Reynolds, era que el endurecido corazón de Steve Lonergan era un amasijo de cicatrices que lo habían destrozado varios años atrás, dejándolo vacío y sin deseos de acercarse a nadie, nunca más.

También te puede gustar

Portada de la novela De Joven Pobre A Esposo Adecuado
9.0
Sofía, quien pasó de la riqueza a la escasez tras la quiebra de su familia, sobrevive vendiendo sus pertenencias hasta que reaparece Mateo. Aquel chico humilde que ella defendía en clase es ahora un poderoso magnate que paga sus deudas por una promesa del pasado. Entre la frialdad de él y la envidia de Raúl, Sofía enfrenta una relación intensa y posesiva. Ambos deberán superar viejos rencores y secretos para ver si su unión puede forjar un nuevo imperio.
Portada de la novela El precio del poder
8.7
Mariana Estévez es una poderosa CEO cuya vida colapsa cuando una red de trata secuestra a su hija, Valentina. Para rescatarla, la empresaria arriesga su imperio financiero en una lucha contra el tiempo. Al investigar, descubre con horror que socios y parientes están involucrados en la trama criminal. Ante esta traición masiva, Mariana deberá decidir si salva su estatus corporativo o la vida de su pequeña, asumiendo el oscuro precio de su propia ambición.
Portada de la novela El tormento de Valeria Ordóñez
8.7
Valeria Ordóñez vivía protegida por su familia sin imaginar que sus propios parientes la traicionarían, vendiéndola a una red de trata. Tras sufrir horrores que quebrantaron su alma, comprende que la sangre no asegura lealtad. Justo cuando el suicidio asomaba como su único escape, una revelación inesperada altera su rumbo. Motivada por este nuevo hallazgo, Valeria decide enfrentar sus miedos y cicatrices con el único fin de sobrevivir y luchar.
Portada de la novela Herencia de Luna y Sangre
9.1
Laura desconoce que su origen es fruto de un amor prohibido entre humanos y licántropos, protegida solo por un brazalete de plata. Al despertar su verdadera naturaleza, queda atrapada entre su humanidad y un instinto salvaje. Acompañada por Xaqui, el sucesor del alfa, deberá encarar conspiraciones y una guerra inevitable. En esta aventura de pasión y lucha, ella decidirá si pone fin al odio ancestral o abraza el poder oscuro de su linaje.
Portada de la novela LA ABOGADA DEL MAFIOSO "Un amor fuera de la ley"
9.2
Tras la traición de Carlos Almary, el poderoso mafioso Paul Bellini acaba en prisión. El miedo a las represalias aleja a todos los juristas, pero Claudia Lima, impulsada por la urgencia de costear la cirugía de su hijo, decide tomar el caso. Lo que inicia como un estricto compromiso profesional por necesidad económica se transforma en un romance peligroso. Claudia verá cómo su ética y su corazón colisionan en un juego de pasión y riesgos mortales.
Portada de la novela La jaula de su mentira perfecta
9.0
Alejandro Garza me dejó bajo la lluvia para proteger su romance secreto, convirtiendo nuestra boda en un engaño. Traicionada por mi familia y despojada de mi arte por su amante, acabé cautiva en un sótano como un escudo humano. Para vengarme, provoqué un incendio en el penthouse buscando destruir al hombre que me humilló. Ahora, mientras huyo, él me rastrea por el mundo intentando demostrar que su amor es real pese a su oscuro pasado de mentiras.