Portada de la novela Mi esposa, la amante de mi padre

Mi esposa, la amante de mi padre

9.3 / 10.0
Tras un cruel engaño, Nebra Spencer se une a Seth Arias, un frío magnate que debe casarse para salvar su legado. En esta fascinante billionaire romance novel, ella acepta un trato sin saber que es la amante del padre de Seth. Una historia de misterio y traición en esta popular web novel.
Resumen de Mi esposa, la amante de mi padre
Nebra Spencer creía tenerlo todo hasta que un embarazo inesperado reveló la verdadera y cruel naturaleza de Federico, su pareja mayor. Tras sufrir una pérdida devastadora y ser empujada al abismo, Nebra es rescatada de un intento de suicidio por Seth Arias. Este frío millonario ha vuelto para salvar el legado familiar, pero para ser presidente debe casarse. Seth le exige matrimonio a la mujer que salvó, ignorando que ella fue la amante de su propio padre.
Leer más

Mi esposa, la amante de mi padre Capítulo 1

Capítulo 1— El acuerdo de sus vidas

Narrador

Seth estaba de pie frente al altar, sus manos entrelazadas detrás de la espalda para contener el leve temblor que traía la ansiedad. No había amor en este matrimonio, solo un acuerdo frío y estratégico. Para Seth, esto era un trámite, un paso más en el tablero de ajedrez de su vida. O eso había pensado hasta ese momento.

El murmullo entre los presentes se apagó cuando un rayo de luz bañó la silueta de su futura esposa.

Seth se obligó a respirar, pero el aire le quedó atrapado en el pecho al verla caminar hacia él. El vestido blanco parecía flotar a su alrededor. Su cabello caía en suaves ondas, y un velo delicado enmarcaba un rostro que parecía diseñado para tentar a los hombres. No era solo su belleza lo que lo descolocaba, era algo más profundo, algo que no había anticipado.

Su garganta se secó, y un calor extraño subió desde su pecho hasta su cuello y un hormigueo lo recorrió por completo.

La lógica y la frialdad que lo habían llevado hasta aquí se desmoronaron en un instante. Seth tragó saliva, forzándose a recordar que esto no era real, que ella era simplemente una pieza más de su estrategia. Pero su cuerpo no parecía entenderlo. Su corazón latía con fuerza, su respiración era irregular y una presión desconocida se asentó en su estómago.

Cuando ella llegó al altar y levantó la mirada para encontrarse con la suya, el tiempo pareció detenerse. Por un segundo, Seth olvidó que este matrimonio no era por amor, y su cuerpo, por completo fuera de su control, se inclinó instintivamente hacia ella.

— Respira, Nebra… Te ves muy tensa… Pero estás muy hermosa.

Apretando sus labios, Spencer trató de parecer serena cuando, en el fondo, solo quería desistir de tal locura, y huir, pero subiendo el par de escalones tomados de la mano, una vez ante el juez del distrito, este se colocó de pie para iniciar

— Estando todos presentes, iniciemos

Tomando la palabra, el hombre de traje ante ella, empezó su discurso sobre los deberes, y derechos de los futuros esposos, y haciendo la pregunta más importante de sus vidas, el corazón de Nebra casi se detiene. ¿Que si estaba lista para casarse con Seth? Por supuesto que no lo estaba, era solo que no podía desistir justo en ese momento en el que él más la necesitaba.

— Señorita, Nebra Spencer, ¿acepta usted como esposo al señor Seth Arias? Para amarlo, y respetarlo, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe.

Desviando la vista al hombre junto a ella, Nebra frunció el entrecejo de su frente al escuchar su apellido. ¿Arias? Ella podría asegurar que cuando lo conoció aquel día tormentoso él se presentó como Seth Green, no como Arias. Conectando sus miradas en ese instante, él aclaró su garganta, pensando que ella se arrepentiría de casarse con él, y regresando a la realidad de que todos los presentes se mantenían a la expectativa de la respuesta, asintió antes de decir

— Acepto... Acepto a Seth Arias como mi esposo.

Pensando que algo no andaba bien del todo, Nebra tragó el nudo en su garganta mientras el juez del distrito se centraba en su futuro esposo, quien se mantenía imperturbable a su lado luciendo un traje negro que lo hacía ver más apuesto de lo usual, y llegando su turno de hablar, volvió a preguntar

— Señor Seth Arias, ¿acepta como esposo a la Señorita Nebra Spencer? Para amarla, y respetarla, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe.

Sin titubear siquiera unos segundos, Seth asintió, dibujando una pequeña sonrisa en sus labios al ver que estaba cada vez más cerca de obtener lo que le pertenecía, y reteniendo el aire, respondió

— Por supuesto que sí. Acepto a Nebra.

Diciendo eso último, observándola a ella, los presentes a sus espaldas murmuraron un poco antes de seguir, y juntando sus manos, el juez, frente a ellos, concluyó.

— Siendo así... Por el poder que me confiere el estado, teniendo a estas personas como testigos. Yo los declaro marido, y mujer. Señor Arias, puede besar a su esposa

Girándose un poco, los dos quedaron uno frente al otro. Nebra sintiendo cómo sus piernas empezaban a temblar, por más que Seth la había ayudado cuando casi se quita la vida, jamás lo había mirado con otros ojos que no fueran como su salvador. Ahora no solo tendría que fingir ser su esposa, sino que también tenía que besarlo ante todos.

Elevando su mano despacio, un poco temeroso por su rechazo, Seth Arias acarició la mejilla de Nebra como venerándola antes de besarla, y empezando a acortar la distancia entre los dos, murmuró antes de juntar sus labios

— Lo siento, Nebra... Pero debo hacer esto.

Uniendo sus labios, estos se encontraron en un ardiente roce que hizo sus corazones agitarse, y tomando a Nebra por la cintura, Seth la atrajo a su cuerpo para evitar que escapara de él. Se supone que él se casaba con ella por amor, no por un acuerdo que los beneficiaría a ambos, por lo que tenía que mantenerse en el papel de hombre enamorado.

Sintiendo cómo el tiempo se detenía, y los presentes desaparecieron. Sin apartarse de él, Nebra rodeó el cuello de Seth con sus manos, mientras escuchaba cómo los aplausos inundaban el salón, y siendo golpeada por la realidad, reaccionó cuando el beso se tornó intenso.

— Ante ustedes, los señores Arias.

Girándose hacia los presentes, quienes aplaudían, por primera vez desde que llegó, Nebra observó a los invitados, y encontrando entre ellos a una persona muy conocida para ella, palideció enseguida.

¿Qué se suponía hacia él allí? ¿Cómo fue qué…?

Sin despegar la mirada de Federico, quien la observaba de la misma manera, pero molesto, Nebra apretó la mano de Seth que se encontraba a su lado, e inclinándose solo un poco hacia ella, al ver que algo le inquietaba, preguntó

— ¿Estás bien, Nebra? Estás pálida.

Apretando sus labios mientras sus piernas no dejaban de temblar, Nebra forzó una sonrisa antes de asentir, y empezando a acercarse a ellos los presentes, la primera en felicitarlos fue la madre de Seth.

— ¿Nebra? Es un placer conocer a la esposa de mi hijo, aunque me hubiese gustado que fuera en otra ocasión, y no el día de su boda. Mi nombre es Liliana.

Abrazándola sin previo aviso, tomándola por sorpresa, a la mente de Nebra llegaron los recuerdos de aquel oscuro día, en donde descubrió el engaño del hombre que amaba, quien se encontraba casado con la mujer ante ella, y liberando un sollozo, entendió que este tipo era el padre de Seth.

— Él es mi esposo, el padre de Seth... Federico Arias.

Sintiendo un enorme nudo formarse en su garganta, Nebra desvió la vista a su esposo, quien se hallaba rodeado de invitados, y obligándose a sonreír para no exponer al hombre frente a todos, dijo

— Un placer, señor Arias.

Respondiendo de la misma forma, manteniéndose en el papel de padre amoroso, Federico le extendió la mano a Nebra quien la tomó sin otra salida, y sonriendo abiertamente, él respondió.

— El placer es mío, Nebra. Es evidente que mi hijo tiene buen gusto, su esposa es hermosa.

Sintiendo sus ojos cristalizados, Nebra apretó sus labios conteniéndose para no abofetearlo allí mismo, por lo que le hizo, e interviniendo la madre de Seth, la invitó.

— Pero mejor tomemos asiento, tenemos tanto de que hablar. Necesito conocer a la mujer que estará junto a Seth por el resto de su vida.

Sin poder dejar de mirar a Federico, los recuerdos amargos la invadieron, e iniciando la fiesta, Nebra tuvo que seguir en el papel de esposa cuando en verdad quería que la tierra se abriera, y se la tragara viva.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Mi esposa, la amante de mi padre

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Cambio Mi Destino En La Noche del Incendio
8.2
La traición marcó mi final en la bodega de los Castillo, donde el humo y el alcohol sellaron mi destino. Mi hermano Máximo me abandonó a las llamas por Isabella, la hermana adoptiva que nos engañó, mientras mi prometido Patrick me dejó morir. Pero la vida me ha dado un giro inesperado: desperté al comienzo de esa fatídica noche. Con el incendio a punto de estallar, no seré la víctima otra vez. Es el momento de cobrar venganza y reescribir mi historia.
Portada de la novela Cuando el Amor es Solo un Escalón
8.3
Durante un lustro, trabajé sin descanso para costear los sueños de Mateo, pero en su noche de gloria, la verdad salió a la luz: él era el rico heredero de los Lester. Lejos de agradecerme, me humilló públicamente junto a Sasha y destruyó mi pastelería, mi único sustento. Tras ser tachada de interesada y quedar en la miseria, el dolor ha encendido en mí una voluntad inquebrantable. Mi ruina no es el final, sino el inicio de mi resurgimiento.
Portada de la novela De Amor Nadie Se Muere
8.1
Un polémico incidente obliga a una joven a casarse con el soltero más deseado de la urbe. Pese a ser una unión accidental, él se propone castigarla convirtiendo su existencia en un calvario. No obstante, ella oculta una determinación feroz y un encanto letal tras su apariencia delicada. Aunque su resistencia lo hiere constantemente, él no puede evitar quedar cautivado, naciendo así una obsesión imparable por dominar el corazón de su indomable esposa.
Portada de la novela El contrato y el CEO
9.7
Débora es una experta corporativa consolidada que ve su carrera tambalearse tras cambios drásticos en su compañía. La llegada de Benicio, el hijo de su exjefa, desata un conflicto directo; él pretende arruinar su prestigio, mientras ella lucha por salvaguardar su trayectoria. En medio de esta rivalidad profesional, surge una tensión eléctrica marcada por el orgullo. Benicio intentará quebrar su frialdad para seducirla, desafiando todo rastro de su autocontrol.
Portada de la novela La traición del amor: La hija invisible
8.3
Tras ser asesinada, observo desde el vacío cómo mis padres, una cirujana y el Fiscal General, examinan mi cuerpo sin identificarme. Me consideran una extraña que ensucia su reputación, creyendo que sigo huyendo por rebeldía. Su indiferencia es absoluta, pues solo protegen a Javier, mi hermano adoptivo y verdugo. No obstante, el microchip que él me obligó a ingerir se convertirá en la evidencia fatal que revelará quién soy y demolerá su realidad.
Portada de la novela Mi ex, mi nuevo jefe
9.8
La vida de una mujer da un giro drástico al ingresar a su nuevo empleo y descubrir que el dueño de la empresa es su antiguo novio. Años atrás, la falta de dinero los separó, pero ahora él es un magnate poderoso. Entre oficinas y reuniones, ambos enfrentan el rencor acumulado por su ruptura y una atracción que se niega a morir. Trabajar bajo las órdenes de su ex pondrá a prueba sus sentimientos en un juego de poder, éxito y recuerdos dolorosos.
Capítulos
Leer ahora
Compartir