Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi chica atrevida

Mi chica atrevida

Mi hermano fue encuadrado en la cárcel, pero él era inocente. La única forma de salvarlo era pedir ayuda de Derrick Morgan, el joven líder de la Familia Morgan. Estaba dispuesta a hacer todo lo posible, incluso si tenía que pasar mi primera noche con él en un auto. Derrick estaba satisfecho con mi desempeño, así que mi hermano estaba a salvo. Las cosas parecían ir por buen camino hasta que descubrí que estaba embarazada. Decidí decírselo al padre de mi bebé, solo para descubrir que se casaría con otra mujer en tres días. No debería perturbar su felicidad. Pero, ¿cómo podría renunciar a mi propio niño? Además, también estaba enamorado de este tipo rico y dominante. Entonces, el día de su boda, me puse el vestido de novia, esperando que él eligiera entre su prometida y yo...
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

"Sí, señor".

Los guardaespaldas se dieron prisa y subieron bruscamente a Carmen al coche.

La mujer no esperaba que las cosas se dieran así, por lo que se quedó pasmada.

Ahora que estaba tan cerca de Derrick, pudo sentir que su aura agresiva era aún más fuerte, por lo cual, se apartó de él con miedo.

El hombre se limpió el agua de la cara para luego enfocar su mirada asesina en Carmen. Entonces, la agarró del mentón con rudeza mientras rechinaba los dientes. "No pareces ser muy inteligente. ¿Acaso quieres morir?".

Ella se estremeció de dolor por su fuerte agarre y, con el fin de soltarse, giró la cabeza con fuerza y dijo con valentía; "¡Hay algo de lo que quiero hablar contigo!".

Los ojos de Derrick se mostraron demasiado sombríos, a medida que respondía; "¿Y eso qué? ¡Yo no quiero hablar contigo! ¿Sabes cuántas mujeres como tú intentan seducirme cada día? ¡Pfff! Por favor, encuentra una mejor excusa la próxima vez. Ni siquiera quiero tocarte. ¡Fuera de mi vista!".

Las emociones del hombre, influenciadas por el alcohol en su cuerpo, se tornaron violentas e intentó empujar a la chica fuera del coche.

Como resultado, ella terminó golpeándose muy fuerte contra la puerta del auto, algo que le dolió enormemente.

Sin embargo, soportó el dolor y afirmó:"Qué arrogante de tu parte asumir que te deseo. ¡No me interesas para nada! ¿Me oíste? Si estoy aquí, es para hablar sobre el caso de mi hermano".

En ese instante, Carmen se enderezó y anadió:"Sabía que eres un hombre que mantiene sus asuntos públicos y privados separados, ¡pero nunca esperé que fueras un villano que no reconoce las cosas que hace!".

"¿A quién llamas villano?", le refutó con ira.

Aquello lógicamente lo molestó, pues era la primera vez que alguien se atrevía a decirle eso.

La mujer lo miró a los ojos sin miedo, y dijo; "Ah, ¿ahora resulta que me equivoco? Mi hermano no es de los que hace locuras cuando está borracho, y no hay evidencia que demuestre que haya cometido algún delito". De pronto, ella lo señaló con el dedo y continuó; "¡Pero tú abusaste de tu poder e hiciste que lo encarcelaran! Si no eres un villano, ¿por qué hiciste eso?".

"¿Qué? ¿Cárcel? ¿Locuras? ¿De qué hablas?". Derrick negó con la cabeza y sentenció; "¡Ya es suficiente! Eres bastante buena inventando historias, pero si no sales en 30 segundos de aquí, no podrás irte nunca".

En el estrecho espacio que compartían, el aire era caliente y seco. Por lo tanto, un fuego comenzó a surgir en el cuerpo del hombre, acumulándose en la parte inferior de su abdomen y estimulándolo.

Ante esto, él frunció el ceño y, molesto, tiró de su corbata, se quitó el abrigo y desabrochó tres botones de su camisa.

"¡No estoy inventando nada!", dijo de manera alterada Carmen. Por consiguiente, respiró profundamente, tratando de relajarse. "Sé que no puedo luchar contra usted. Así que le ruego, Sr. Morgan, que use su poder e influencia para liberar a mi hermano de la cárcel. Yo... Haré cualquier cosa, hasta puedo ser su esclava si eso es necesario...".

Era evidente que había una gran diferencia entre las posiciones sociales de ambos.

Él podría matarla fácilmente si quisiera y no importaría. Mas, ella sabía que no podía ganarle, y todo lo que quería era que su hermano menor fuera libre. Aunque eso significara tener que sacrificarse.

Sin embargo, la impaciencia de Derrick no hizo más que aumentar.

Él ocultó sus ojos en las sombras del auto y miró el cuerpo de la chica con lascivia. Claro, el alcohol corriendo por su sangre también influenciaba sus acciones de alguna manera.

En consecuencia, él se inclinó lentamente hacia adelante y olió la ligera fragancia de su cuerpo.

En ese instante, su calor interior se volvió mucho más intenso y un deseo extremo hizo que se acercara involuntariamente a ella.

Con la boca seca y su lengua en llamas, curvó los labios en una sonrisa. "Veamos, ¿qué podrías hacer por mí? Te aviso que no me gustan las cosas ordinarias... mmm... ¿Qué te parece si me pagas con tu cuerpo?".

Mientras su aliento empapado de alcohol cubrió el rostro de Carmen, lo cual hizo que se pusiera muy nerviosa.

Por lo tanto, se echó hacia atrás, tratando de mantener la distancia con él. Aunque aquello no sirvió de nada, pues él de repente extendió una mano y la puso contra la ventana detrás de ella, atrapándola entre la puerta del auto y su cuerpo.

En ese instante, Carmen se asustó tanto que pensó en abrir la puerta y salir corriendo.

No obstante, antes de que pudiera hacer algo, el hombre comenzó a quitarle la ropa a la fuerza. "Si ya estás aquí, ¿por qué molestarte en pensar en correr? ¿Qué pasa? ¿Acaso no quieres salvar a tu hermano?", le preguntó con una sonrisa.

En cuanto terminó de hablar, se acercó mucho más y besó sus cálidos labios rojos, dejándola totalmente inmóvil.

Ronald, que estaba sentado en el asiento delantero, notó que la situación se volvía más intensa cada vez, así que regañó apresuradamente al chofer; "¡Rápido! Pon la mampara y bájate del auto".

"En seguida, señor".

El conductor levantó la mampara de inmediato y bajó del coche al instante, como si este estuviera a punto de explotar.

"Dispérsense y vigilen las salidas. No dejen que nadie se acerque, ¿me escucharon?", ordenó Ronald a los guardaespaldas luego de bajar del auto también.

Por lo cual, los hombres obedecieron y se retiraron rápidamente.

Dentro del auto, los besos de Derrick se volvieron más apasionados, hasta que la chica volvió en sí y comenzó a forcejear violentamente.

"¿Qué estás haciendo? ¡Suéltame! ¡No me toques!", gritó ella con la voz temblorosa a medida que trataba de empujarlo.

La resistencia que mostró Carmen solo logró que la lujuria de Derrick brotara rápidamente en todo su cuerpo.

"Oh, ¿en serio no quieres esto? Bueno, ¡es demasiado tarde!", le dijo él con su voz ronca.

Luego de escucharlo, la mujer pensó en qué podría hacer para liberarse de ese hombre.

En un ataque más agresivo, ella mordió sus labios tratando de que el dolor hiciera que él se descuidara y así pudiera soltarse.

Sin embargo, Derrick parecía no darse cuenta y, lejos de sentir dolor, parecía disfrutar en tanto introducía la punta de su lengua en la boca de la chica.

Toda su resistencia fue inútil contra él, su mente estaba totalmente en blanco y sus pies no tenían la fuerza para continuar peleando.

Sin darse cuenta de que estaba desnuda, y envuelta en ese espacio reducido con una atmósfera sofocante e incómoda, Carmen gimió, sintiendo que estaba a punto de desmayarse por el dolor.

También te puede gustar

Portada de la novela De la prisión a su perfecto arrepentimiento
8.4
Pasé cinco años en la cárcel para proteger el legado de Jasper, pero al salir, su asistente Candice ha usurpado mi sitio. Lejos de agradecerme, mi esposo me culpa de un sabotaje que ella planeó. Cansada, lo abandono para unirme a Cohen, quien fue mi protector en prisión. Cuando Jasper descubre el engaño y me ruega volver con promesas de dinero, ya es tarde: he formado un hogar verdadero y espero un hijo de Cohen, el hombre que sí me valoró.
Portada de la novela Destinos Cruzados: La Prostituta y El Magnate
9.1
Han Bennett es un poderoso magnate de Nueva York cuya vida está marcada por la trágica pérdida de su familia. En el lado opuesto de la sociedad, Azra Jacobs enfrenta la dureza de la prostitución con entereza y misterio. Cuando un azaroso encuentro cruza sus caminos, surge una conexión intensa que desafía las barreras sociales. Juntos, estos dos seres heridos explorarán la vulnerabilidad y el perdón, intentando sanar sus almas y cambiar su futuro.
Portada de la novela El Cíclo de Nuestro Destino Deplorable
8.7
Tras un trágico accidente que le arrebató la movilidad, una mujer descubre una cruel realidad: su prometido, Mateo, mantiene un romance con Ximena, la culpable de su desgracia. Devastada por la traición revelada en un blog, decide terminar con su vida, pero el destino le otorga una vuelta al pasado. Despierta un día antes de la tragedia con sus piernas intactas. Ahora, con una segunda oportunidad, luchará por transformar su futuro y escapar de ese abismo.
Portada de la novela El escándalo Sterling: Casada con el tío
8.9
Tras ser drogada por su propia suegra, una joven despierta en una cama junto a Reflejo, el tío repudiado de la familia Sterling. Su prometido, Arroyo, orquestó esta trampa para difamarla y romper el compromiso sin culpas. Convertida en el blanco de las críticas y traicionada por su entorno, ella halla un aliado inesperado en Reflejo. Tras casarse con él, la joven planea su venganza para desmantelar el imperio de su antiguo amor desde las sombras.
Portada de la novela El Nuevo Comienzo de la Novia Invisible
8.2
Después de tres años como la pareja oculta de Eduardo Garza, un influyente CEO, decido terminar la relación. En medio del caos, su rival Bruno Ferrer busca utilizarme para dañarlo. Eduardo intenta recuperarme en una gala con una sortija, asegurando que soy su pilar ahora que su antiguo amor, Jeanette Sada, se ha comprometido. Sin embargo, no olvido que él me obligó a enviarle regalos románticos a ella. Su propuesta no es amor, sino una fría táctica de control.
Portada de la novela El renacer de Nicol
7.8
Nicol creció marcada por la tragedia tras la muerte de su madre en el parto. Soportando el odio de su progenitor y el maltrato sistemático de su madrastra y hermanastra, la joven decide enterrar su inocencia. Movida por un pasado sin afecto, inicia un calculado plan de venganza contra su propia familia. Mientras busca justicia y ejecuta su represalia, Nicol enfrentará el dilema de si su alma herida podrá abrirse de nuevo al amor verdadero.