Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Boda, Su Humillación: El Precio del Desdén

Mi Boda, Su Humillación: El Precio del Desdén

Durante doce años, me entregué por completo a los Viñedos Montenegro y a Mateo, mi amor de siempre. Sin embargo, todo era un engaño: él me usaba mientras organizaba su boda con Isabella. Tras ser humillada públicamente por ambos en el Registro Civil, decidí confrontar su traición frente a todos. Justo cuando el dolor parecía insoportable, Alejandro, mi verdadero prometido, llegó para rescatarme y dar comienzo a una nueva vida llena de dignidad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Sofía tomó el teléfono.

"Alejandro, sí, soy yo."

Su voz era tranquila, pero un temblor ligero la recorría.

"Confirmado. El siete del próximo mes."

Una pausa.

"En Córdoba, sí. Algo íntimo, como queríamos."

Escuchó la voz cálida de Alejandro al otro lado, llena de seguridad.

Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios, una sonrisa que no llegaba del todo a sus ojos.

"Yo también te quiero. Nos vemos pronto."

Colgó.

La habitación del pequeño departamento anexo a la casona principal de Viñedos Montenegro pareció encogerse.

Se sentó en la cama, la irrealidad de la conversación todavía flotando en el aire.

Casarse. Con Alejandro.

Un hombre bueno, un hombre que la veía.

Era casi increíble.

Su mente viajó al pasado, a una promesa hecha con ligereza, pero que para ella había sido un ancla.

Mateo Vargas, su amigo de la infancia, el dueño de sus pensamientos durante doce largos años.

"Si a los treinta no me has pedido matrimonio, te dejo ir."

Ella se lo había dicho entre risas una noche de verano, hacía ya tanto tiempo.

Él había sonreído, con esa sonrisa suya que derretía glaciares, y le había despeinado el pelo.

"Trato hecho, Sofi."

Su cumpleaños número treinta era en siete días.

Siete días.

El mismo día que había elegido para casarse con Alejandro.

La ironía no se le escapaba.

Era una forma de cerrar un ciclo, de cumplir, a su manera, esa vieja promesa.

La televisión del pequeño salón estaba encendida, como casi siempre.

Un programa local de entrevistas.

Y allí estaba él, Mateo.

Hablando de sus éxitos con Viñedos Montenegro, de la expansión, de los nuevos mercados.

El entrevistador, un hombre con sonrisa fácil, le lanzó una pregunta.

"Mateo, se te ve feliz, realizado. ¿Hay alguna noticia importante que quieras compartir con nuestro público? ¿Quizás algo personal?"

Mateo rio, esa risa ensayada que tanto conocía Sofía.

"Bueno, digamos que pronto habrá una gran celebración. Algo que he estado esperando por mucho tiempo."

Sus ojos brillaron hacia la cámara.

"La mujer que ha esperado pacientemente a mi lado finalmente tendrá su recompensa."

El entrevistador aplaudió.

"¡Maravilloso! ¿Podemos saber la fecha?"

"Será una sorpresa para todos," dijo Mateo, con un guiño. "Pero puedo adelantar que será muy pronto. Antes de que termine el próximo mes, de hecho. Y coincidirá con un hito importante para mí, y para ella, supongo."

Sofía sintió un nudo en el estómago.

Él hablaba de su cumpleaños, el cumpleaños de ella.

Todos lo interpretarían así.

No tardaron en llegar las llamadas.

Sus amigas, emocionadas.

"¡Sofía! ¡Lo vimos! ¡Mateo por fin te lo va a pedir!"

"¡Sabíamos que este día llegaría! ¡Doce años esperando!"

"¡Qué romántico, justo para tus treinta!"

Ella escuchaba, con una calma helada.

"Sí, es... sorprendente," respondía, sin dar más detalles.

La ironía era un sabor amargo en su boca.

Ellos no sabían. Nadie sabía.

Nadie sabía que esa "recompensa" no era para ella.

Sofía y Mateo.

Amigos desde que tenían uso de razón.

Crecieron juntos entre los viñedos, sus juegos infantiles marcados por el olor a uva y tierra húmeda.

Ella lo había amado en silencio desde la adolescencia, un amor que creció con los años, constante, profundo.

Un amor que la llevó a cometer la mayor locura de su vida.

Renunciar a una beca completa para estudiar enología en Francia.

El sueño de su vida, sacrificado.

¿La razón? Viñedos Montenegro, la herencia familiar de Mateo, estaba al borde de la quiebra.

Su padre había muerto repentinamente, dejando deudas y una gestión desastrosa.

Mateo, con apenas veinte años, estaba desesperado.

Y Sofía, con dieciocho, enamorada y ciega, decidió quedarse.

"Te ayudaré, Mateo. Juntos lo sacaremos adelante."

Y lo hicieron.

Ella se convirtió en su sombra, su mano derecha, su cerebro.

Asistente personal, gerente de facto, contadora, enóloga improvisada.

Desde la poda de las vides hasta la negociación con distribuidores.

Todo por un sueldo mínimo, viviendo en ese pequeño departamento anexo para "mayor comodidad laboral," según Mateo.

Su mayor sueño, confesado solo a su almohada, era casarse con él. Construir una vida juntos en la viña que ella había ayudado a salvar.

Esa creencia, esa fe ciega en el amor y en las promesas tácitas de Mateo, se había hecho añicos hacía unas pocas semanas.

Un martes por la tarde.

Había ido a la oficina de Mateo a buscar unos documentos urgentes.

Él no estaba.

Sobre su escritorio, una carpeta abierta.

Dentro, los papeles de la compra de un lujoso departamento en Puerto Madero, Buenos Aires.

A nombre de Mateo Vargas.

Y junto a ellos, el presupuesto detallado de un collar de esmeraldas exclusivo, de una joyería carísima.

Con una nota: "Para mi futura esposa, Isabella. Con todo mi amor."

Isabella Fuentes.

La recepcionista que Mateo había contratado hacía menos de un año, a pesar de su nula experiencia.

Joven, atractiva, superficial.

Sofía sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies.

Pero lo peor estaba por llegar.

Esa misma noche, sin poder dormir, pasó por delante del despacho de Mateo.

La luz estaba encendida.

Lo escuchó hablar por teléfono con uno de sus amigos, uno de esos "compinches" que siempre lo adulaban.

"Sí, la fiesta de compromiso será una bomba. Isabella está feliz con el departamento y el collar."

Una pausa. Risa.

"¿Sofía? No, hombre, ella no sabe nada. Sigue ahí, trabajando como siempre. Es una tonta útil, ¿sabes? Sin ella, la viña se vendría abajo. Pero de ahí a casarme con ella... por favor."

Otra risa cruel.

"La boda con Isabella será una sorpresa para todos. Especialmente para Sofía. Imagina su cara."

Sofía se apoyó contra la pared, sintiendo cómo el aire le faltaba.

Tonta útil.

Doce años de su vida, resumidos en esas dos palabras.

Ahora, mientras el recuerdo de esa noche la golpeaba con fuerza, tomó una decisión.

La decisión que había estado gestando desde ese día.

Ya no más.

Su cumpleaños número treinta.

El fin de una era.

El comienzo de otra.

Siete días.

Y esta vez, la sorpresa se la llevaría Mateo.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor secreto del CEO
8.6
El poderoso empresario Ethan Reid mantiene su matrimonio oculto al mundo. Lía Aldridge, buscando escapar de la opresión de su madre y rescatar a su familia, accedió a una unión marcada por la sumisión y el control de su esposo. Sin embargo, este acuerdo de conveniencia se convierte en una batalla de voluntades cuando Lía decide rebelarse. Su inesperada resistencia obliga a Ethan a cuestionar su percepción de ella, desatando una pasión que alterará sus vidas.
Portada de la novela El CEO Es Mi Amante
9.6
Paola Alcaraz se siente prisionera en un enlace sin amor con Armando, quien se opone a liberarla pese a que el pacto por el poder corporativo ha terminado. La situación da un giro radical con la llegada de Cristopher Montoya, el flamante CEO de la compañía. Un encuentro previo dejó una marca imborrable y la atracción renace de inmediato. Ignorando las amenazas de su esposo, Paola se entrega al deseo, transformando a su subordinado en su amante secreto.
Portada de la novela El Precio de la venganza: Embarazada del CEO
9.7
Emma Hoffmann es una restauradora berlinesa de salud delicada cuya vida cambia drásticamente por una deuda familiar. Para saldarla, debe aceptar el trato de Noah Becker, un frío CEO obsesionado con vengar su pasado: ella gestará a su heredero. Atrapada en una mansión hostil y soportando el desprecio de Noah y su prometida, Emma descubre que la frialdad del contrato se desmorona ante una conexión imprevista que desafía toda lógica y cálculo.
Portada de la novela El Secreto Robado de Mis Hijos
9.2
Después de ocho años casada con Máximo Castillo y seis supuestos abortos, Luciana descubre una verdad devastadora durante una urgencia médica: su sobrina Isabella es en realidad su hija biológica. Máximo admite haber entregado a todos sus bebés a otros parientes para proteger el linaje. Frente a la frialdad de su marido y las amenazas de su examante, Luciana decide divorciarse para iniciar una lucha feroz por recuperar a sus seis hijos robados.
Portada de la novela Él Viudo Negro
9.8
La vida de John D. se desmorona tras la quiebra de su familia y el deceso de su padre. Mientras intenta reconstruir su futuro, debe lidiar con el odio de Raúl Rojas, quien lo responsabiliza por la muerte de su hermana Yuliana. En medio de este caos y con el apoyo de su amigo Roy, John enviuda y recibe una propuesta inusual de Julia Escalante. Esta fría empresaria pagará sus deudas si acepta un matrimonio basado en la intimidad física sin lazos emocionales.
Portada de la novela Estéril Es Tu Mentira
9.3
El exitoso chef Armando viaja a París, donde descubre que su esposa Sofía le ha mentido durante años: ella no es estéril y espera un hijo de su amante, el torero Ricardo Mendoza. Tras una violenta confrontación, la pareja logra encarcelar a Armando injustamente. Sin embargo, él rechaza los sobornos de Ricardo para huir. Decidido a destruir a quienes lo traicionaron, Armando se alía con Isabella Vargas, la influyente mujer del torero, para ejecutar su venganza.