
Me casé con el hombre al que llamaban indeseable
Capítulo 3
Mientras los invitados aplaudían con entusiasmo, Sophie Knight sintió el aliento de Adrian cerca de ella. Su corazón dio un vuelco, y cerró los ojos instintivamente. Sus pestañas temblaron, revelando lo nerviosa que estaba.
Un momento después, un toque cálido y breve rozó su frente. Abrió los ojos, sorprendida. Antes de que pudiera asimilarlo, la ceremonia había terminado.
Más tarde, en la recepción de la boda en el hotel, un hombre con una copa de vino se acercó a los recién casados y dijo en tono juguetón: "Eres afortunado de casarte con una mujer tan bella, Adrian".
Aunque el sujeto era bastante atractivo, tenía unas enormes ojeras. Al verlo, Sophie se echó hacia atrás instintivamente, y Adrian se movió rápido para ponerse frente a ella.
El otro sonrió y dijo: "No te pongas nerviosa. Soy Rory Knight, el medio hermano de tu esposo. En realidad siento un poco de lástima por ti. ¿Sabías que tuvo un grave accidente automovilístico cuando era niño? Ni siquiera se quitó esa máscara para la boda. Supongo que probablemente le da miedo que salgas corriendo".
Ante la burla, Sophie frunció el ceño y miró a Adrian, esperando alguna reacción, pero él permaneció completamente inmóvil, como si no le afectara para nada.
Ahora entendía los rumores de que su familia no lo quería. Incluso su medio hermano lo estaba ridiculizando abiertamente el día de su boda. Pero Adrian era su esposo ahora. Si él no iba a defenderse, ella lo haría.
Con decisión, apartó el brazo de Adrian y enfrentó a Rory con una mirada firme. "No elijo a un esposo por su cara, sino por su carácter. La apariencia no importa si ni siquiera puedes tratar decentemente a tu propio hermano. Esa es la verdadera fealdad".
Al escuchar esas palabras, Adrian levantó una ceja, sorprendido por la audacia de su esposa.
Rory entrecerró los ojos por un momento, pero rápidamente fingió una sonrisa. "¡Guau! ¡Qué lengua!". Luego levantó su copa de vino y continuó: "Está bien, tranquila. Me disculpo por mi error. Acepta esta copa a modo de disculpa".
Sophie dudó, insegura, y luego extendió la mano. Pero antes de que pudiera tocar el borde, el hombre inclinó la copa y derramó el vino tinto sobre el pecho de ella.
El líquido empapó su vestido de novia, deslizándose en pegajosas líneas por su escote. Rory la miró con lascivia, sin mostrar ni una pizca de arrepentimiento.
"¡Ah!", exclamó Sophie, tapándose el pecho empapado.
Rory chasqueó la lengua, ligeramente decepcionado de que ella se hubiera cubierto tan rápido. "Ups", dijo, fingiendo inocencia. "Se me resbaló la copa. Perdón por eso".
Sonrió con burla hacia Adrian, como retándolo a intervenir. Sin embargo, este no dijo nada, solo se quitó su chaqueta con calma y la puso sobre los hombros de su esposa.
Rory soltó un bufido y comenzó a alejarse, murmurando: "¡Ups! ¿Cómo me pudo fallar la mano así?".
Sin embargo, una voz tranquila cortó el aire detrás de él.
"Si ni siquiera puedes sostener una copa, tal vez no necesites esa mano para nada".
Antes de que Rory pudiera girarse, se oyó un crujido agudo y seco. Sintió un terrible dolor cuando Adrian le torció la muñeca con precisión. El sudor frío brotó en su frente y su rostro se puso pálido.
"¿Qué demonios crees que estás haciendo?", soltó Rory entre dientes.
Sin responder nada, Adrian le dio una patada en la rodilla. El otro cayó al suelo, gimiendo de dolor. De inmediato, Adrian tomó una copa de vino que estaba por ahí cerca y luego jaló la cabeza de su hermano hacia atrás, agarrándolo del pelo.
"Esta es de parte de mi esposa", dijo, derramando el vino sobre el rostro de Rory. El vino empapó su pelo, se deslizó por su ropa y lo dejó completamente humillado.
Todo ocurrió tan rápido que los invitados quedaron atónitos, congelados. Justo en ese momento, Mike, el padre de Adrian, avanzó furioso. "¡Idiota! ¿Qué crees que estás haciendo con tu hermano?".
Adrian se ajustó los puños de la camisa con una calma inquietante y respondió: "Si no va a aprender modales, entonces yo mismo se los voy a enseñar".
Antes de que alguien pudiera intervenir, otra patada rápida aterrizó en el rostro de Rory. Un diente voló por la alfombra, y el joven gimió, indefenso.
"¡Has ido demasiado lejos, Adrian! ¡Discúlpate ahora mismo, o te juro que te echaré de esta familia!", gritó Mike, temblando de ira.
Los ojos de Adrian eran fríos, pero una leve sonrisa curvó sus labios. "Como desees", respondió.
Luego agarró a Sophie de la muñeca y la llevó hacia afuera, sin mirar atrás ni una sola vez. Los gritos llenos de furia de Mike resonaban detrás de ellos. "¡Cancelen todas sus cuentas! ¡Recuperen cada propiedad que esté a su nombre! ¡Cuando toque fondo, vendrá arrastrándose a pedir perdón!".
El salón volvió a quedar en silencio, y luego los murmullos se extendieron entre los invitados, quienes seguían igual de conmocionados.
Mientras tanto, Alice se reía en una esquina. Cualquier rastro de celos que hubiera sentido hacia Sophie desapareció al instante.
Al parecer, Adrian no era tan intocable. Solo era un niño rico y mimado que ahora lo había perdido todo y se había convertido en un don nadie sin un céntimo y lleno de cicatrices. La idea de que su prima estuviera atada a un hombre así la emocionó.
Tomó un sorbo lento de champaña y sonrió con malicia, pensando que el sufrimiento de Sophie apenas comenzaba.
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