Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela ¡Mas que amigos!

¡Mas que amigos!

La relación entre Gabriel y Livie pende de un hilo después de que una confesión inesperada sembrara el caos. Gabriel ya no confía en ella y las evidencias parecen confirmar su traición, a pesar de que Livie asegura que todo es un malentendido. Ella lucha contra el amargo sentimiento de ser solo un reemplazo, intentando que su amor sane las heridas abiertas. Entre reproches constantes, Livie buscará demostrar que la realidad es muy distinta a las apariencias.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Gabriel

Cayó al suelo con todo su equipo y se quedó pegado al césped, cómicamente en cuclillas, con la cabeza un poco alzada, mirando a Connie.

Ésta no perdió su serenidad.

"Me parece que se ha equivocado usted" dijo únicamente.

Rud meneó la cabeza. Dejo en el césped..

— ¡Me muero! ¡Desriñonado! — Liv es una lectora veloz, nunca puedo llevarle el ritmo, ella siempre llega antes a terminar la página. La miro reír, cómo sus ojos se achinan, sus dientes quedan totalmente expuestos y sus pómulos sobresalen, es hermosa, amo esto de leer con ella, su emoción por lo que lee, tan trasparente, tan sensible, tan vivida que la amo.

Deja de reírse y me mira extraño, a veces ella es difícil de descifrar, eso me da una incertidumbre terrible.

Cuando me mira a los ojos así, muero por besarla, saber lo que se siente besar su labios una vez, solo para confirmar todo esto que me embarga cada momento. Fui tonto al tratar de negar lo mucho que me gusta y lo enamorado que me tiene. Su mirada fija en mi y después es mis labios solo me provoca, pero decido esperar.

— Bueno sigo que soy lento — miro el libro leyendo el ultimo párrafo para entender qué le causó tanta gracia y me río al igual que ella.

— ¡ muy bueno! Es un caradura, Dios mío, ¡me encanta! — A mi me encanta ella y verla toda enamorada cada vez que leemos un libro nuevo.

Llevo meses tratando de notar si todas sus señales son las correctas, sería muy malo que no lo fueran ya que no quiero perder nuestra amistad.

Pero no puedo encontrar el momento correcto para poder decirle todo lo que siento, ya de por si usar una confesión es algo ridículo, pero también es romántico y sé lo mucho que le gusta el romance a Liv y la verdad que no leería historias de amor si no me gustara el romance.

Pero soy cobarde, si ella me rechaza la verdad no me va a gustar. Cuando me empezó a gustar Liv, primero creí que solo era un gran cariño, me pasé años de mujer en mujer y ¿Saben qué? ninguna es ella, nunca me siento completo ni 100% satisfecho. Pero cuando estoy con ella es muy diferente, además que no es normal los celos y el sentido de pertenencia que generé hacía ella.

Sé que Livie es la mujer de mi vida y nadie me va a convencer de lo contrario, ella no me pertenece, lo sé, pero es como que si, ¡Ay, si me escuchara mi papá, ya estaría horrorizado!, pero seamos honestos, todos esos tipos con los que ella pueda estar solo disfrutan temporalmente de algo que tiene dueño y en éstas semanas lo confirmé, cada que Liv y yo estamos muy cerca puedo sentir esa tensión amorosa entre ambos y está decidido, voy a decirle todo lo que siento, solo debo encontrar el momento indicado.

Pero si hay algo que no se discute es el hecho de que ella esta destina a ser mía. Suena mal, digamos que estamos destinados a estar juntos, suena mucho mejor.

— Es muy buena, ya veo que todo lo que rumorean es mentira — mierda no leí nada por estar contemplándola y pensando en todo lo que pienso.

— ¿Querés que traiga algo de tomar? — trato de zafar esta situación porque no quisiera arruinar el momento de lectura confesando que no leí por distraído.

— ¡Para, voy yo! siempre vas vos — me pasa el libro y hojeo, leyó 5 paginas más, Liv lee rápido.

— ¡Okey! — sonrío de lado agarrando el libro y ella sale.

Leo rápido hasta donde ella quedó y simplemente la espero. Acomodo los almohadones para que después no nos duela la espalda.

Salgo a ver qué está haciendo, está acomodando 2 vasos en una bandeja junto con unas galletitas, Liv es una mujer detallista, al menos conmigo ella lo es. Me gusta que siempre esta tarareando algo cuando está concentrada y lo que más me gusta es que cuando me ve sonríe, Liv siempre tiene una sonrisa para mí.

— ¡Prométeme que no vas a gritar! — digo mirándola mientras caminamos a la habitación.

Me mira sin entender.

— Este libro es uno que conseguí suelto, pero... — abre los ojos y deja la bandeja en la cama para empezar a saltar como una niña.

— ¡Ay no, ay no! –

no puedo evitar reírme.

— ¡Conseguí un lote de 13 libros de Corín! — se pone a aplaudir.

— Por Dios Gabi, ¿dónde los voy a poner? — se pone a mirar su lado de la habitación.

La habitación de Livie y Lilian está dividida en dos por una puerta corrediza que supongo es para que cada una tenga su espacio. No quiero ahondar en eso y saber para qué.

Me pongo a mirar con ella su lado de la habitación.

— Podemos poner acá— Apoyo mis manos en una de las paredes que está vacía— Tipo una biblioteca pequeña flotante — Asiente mientras se aleja para mirar.

— Si, definitivamente va a quedar genial! — apoya su índice y pulgar en el mentón pensando. — Puede tener varias divisiones por si después consigo más, además que podría ponerle un cobertor de vidrio para que no les afecte la humedad.

— ¿Y te digo algo? — me mira esperando respuesta — Pedí una para que la pongamos justo acá — me mira con sus ojos iluminados.

— ¡Te juro que te besaría! — salta emocionada.

Y muero por decirle, hacelo, bésame Liv, porque yo siento que un día voy a morir por las ganas que tengo de hacerlo.

— Con que compartas los libros conmigo está bien — sonrío y ella asiente emocionada.

Liv estudia literatura y letras, siempre le gustaron los libros, ella tiene una gran imaginación, es una soñadora innata.

— ¡Gabriel! — escucho a Demián llamarme.

— ¡Llegó el pesado! — dice Liv riéndose.

Abro la puerta para verlo alzar una ceja, lo miro con cara de: ¡Disimula, idiota!

— Che Gabi, hay una fiesta en Dinastía Griega el bar, venís? — miro a Liv.

— A nosotras nos llegó el mensaje en la tarde. Y vamos con Lil! — yo que quería quedarme leyendo y pasando tiempo juntos.

— ¡Bueno, salimos de fiesta! — Respondo con resignación.

..........

— Deja de mirarla tanto pareces un pervertido. Acércate sácala a bailar y listo! — Miro a Demián y resoplo.

— ¡Cuatro! — Respondo y Demián arquea la ceja confundido.— ¡Bailó con cuatro tipos! — Demián revolea los ojos.

— Que no hubieran bailado con ella si no fueras tan cobarde y la hubieras sacado a bailar vos, la besas listo... Ah no, la amistad cierto — me paro muy enojado, ya estoy harto.

Está hermosa como siempre y no soporto verla con nadie más.

— Bueno, el muchacho agarró valor! — Sacudo mi mano mientras camino hacia ella.

¡Solo, sácala a bailar! Mil veces bailaron juntos, ni seas cobarde!

Me estoy acercando y veo a Lilian acercarse a ella, le habla al oído, le señala un tipo y Liv se va en dirección a el chabón ese, ¿Es joda? Me siento en la barra tratando de controlar mis celos desmedidos e injustificados.

Pero no puedo dejar de mirarla, baila con el tipo, toman, hablan, ella sonríe como si estuviera muy contenta, es que debe estar contenta es obvio.

Cómo mierda voy a confesar lo que siento si ella anda de acá para allá con uno y otro, eso no me da seguridad de que le gusto. Aunque la verdad ella solo está siendo libre porque no está con nadie así que... está en su derecho.

Tsk!

Media hora, es lo que estuve sentado tomando, viéndola, ese tiempo bastó para que ese desconocido se lleve lo que es mío del maldito bar!

¡Contrólate! Ándate a dormir, no seas pelotudo, ella no te pertenece, si querés que así sea, tenés que decirle lo que sentís y que ella sienta lo mismo.

Termino mi cerveza y me voy al departamento caminando, porque con tanto alcohol no es buena idea manejar.

Solo espero que el idiota de Demián no me haya ganado de mano.

Lo dudo, éste anda con una y otra todo el tiempo. Pobre la mujer que se enamore de él, con lo desalmado que es solo la usaría.

Entro al departamento y no solo tengo que soportar los sonidos que salen de mi habitación un claro indicio que dormiré en el sillón, sino que también los sonidos que salen de la habitación de Liv y Lilian, no quiero pensar quien de las dos es, porque les juro que voy a perder el juicio.

Me tiro en el sillón fastidiado tapando mi cara con un almohadón tratando de poner la mente en blanco y poder descansar.

¡No pienses en ella ahora, eso te pasa por cobarde!.

También te puede gustar

Portada de la novela Adiós, Amor Tóxico
8.1
Tras un final marcado por la traición y el agotamiento físico, Sofía regresa al pasado con una vitalidad renovada. Recuerda con amargura cómo Ricardo Vargas la manipuló para costear sus negocios y arrebatarle una beca. Incluso fue engañada para donar sangre a su rival, Isabella Guzmán, perdiendo el torneo culinario ante ellos. Conociendo cada mentira, Sofía ahora posee la oportunidad de cambiar su destino y evitar que la historia de abuso se repita.
Portada de la novela Amor compartido
8.6
El poderoso magnate Chase Sullivan y su fiel asistente, Benjamin Fitzpatrick, deciden enfrentar los tabúes sociales de un entorno conservador. Para lograrlo, integran en sus vidas a Julieta Denver, una mujer de carácter inquebrantable que desafiará sus convicciones. Entre lujos y seducción, Julieta explorará deseos desconocidos y vivirá una intensa travesía emocional marcada por el romance, la felicidad y las amargas decepciones de un vínculo complejo.
Portada de la novela deseos sórdidos
8.5
LEÍ EL MENSAJE DE NUEVO, sintiendo un escalofrío de anticipación correr por mis venas. "Hola, Kara", le dije a mi amigo sobre la música. - Necesito orinar. Ya vuelvo. Ella asintió, volviendo a la conversación con nuestro pequeño grupo, y me abrí paso por la casa. Luke Taa, el mejor amigo de mi hermano, seguro que sabía cómo organizar una festa. Pero gracias al verano californiano, la mayoría de los invitados salieron al patio exterior para refrescarse. Lo que signifcaba que tenía menos posibilidades de ser atrapada. Aún así, no me impidió mirar alrededor cuando llegué a las escaleras. Por si acaso. La barra se despejó, subí al primer piso, quedándome pegado a las paredes, las sombras bailando por el pasillo. Mi corazón latiendo en mi pecho con cada paso. Eso estuvo mal. En muchos sentidos, estaba mal. Pero no pude detenerme. Y él tampoco. Empezó como un error de borracho. Demasiados tragos de gelatina y un mal caso de lugar equivocado, momento equivocado. Muy malo. Pero cinco semanas después todavía nos reuníamos en cuartos oscuros. Dejar toda nuestra mierda en la puerta y perdernos en caricias desesperadas y besos devoradores. Pero esta noche fue diferente. Esta noche mi hermano y su novia estuvieron aquí. Y si supieran lo que estaba a punto de hacer... Me estremecí y terminé ese tren de pensamientos. Además, esto no se trataba de ellos. Tuvieron su maldito felices para siempre. No, esto era sobre mí. Sobre la oscuridad que plagaba mi alma y me adormecía. ¿Y qué si estaba tomando algunas decisiones menos que estelares? Mi hermano pasó un año metiéndose en un ring rudo y golpeando a extraños para lidiar con sus demonios. Al menos de esa manera nadie salió lastimado. No exactamente. No mientras permaneciera en secreto. El fnal del pasillo estaba más adelante, marcado por una enorme ventana de vidrio esmerilado, y me detuve, dudando de mí mismo . Fue todo lo que hizo estos días. Mi cabeza era un lugar ruidoso para estar, y solo quería que se detuviera. Deja que las interminables preguntas, el miedo debilitante y la ira se detengan. Tal vez eso fue un gran error, tal vez... La puerta se abrió, sorprendiéndome, y casi me di la vuelta y me alejé. Casi tomo la decisión correcta. Pero sus ojos brillaron en el abismo, llamando a las partes oscuras de mi alma. Y por eso, cuando me ofreció la mano, la tomé. Arrastrándome hacia la oscuridad, envolvió sus brazos alrededor de mí, atrayéndome contra su pecho. Dedos impacientes subieron por mi cuello, ladeando mi cabeza hacia un lado. Su lengua se movió sobre la piel sensible entre mi oreja y mi mandíbula, y gemí. "Te extrañé", dijo, la puerta se cerró detrás de nosotros. "No, no lo hizo", respondí. "Lo perdíste. Me giré en sus brazos, chocando mi boca contra la suya. Aceptó de buena gana, separando los labios, dejando que mi lengua se deslizara contra la suya. Desde la primera noche, siempre nos conocimos así. En festas. Con las luces apagadas. Con conversación limitada. Mientras besábamos nuestras frustraciones a un lado, sus manos trazaron la curva de mi hombro, bajando a mis pechos. Me arqueé, pero él conocía el diseño ahora, y no dijo ni una palabra mientras su lengua seguía a sus dedos mientras tiraban del material sobre mi pecho. Y luego estaba chupando la piel de gallina, metiendo mi pezón en su boca. El calor me atravesó, un relámpago comenzó una tormenta en mi centro, y me froté descaradamente contra su muslo. "Tan ansiosa", susurró ella. - Cállate. Jadeé, agarrando su cabello, llevándolo de regreso a mi pecho, instándolo a que me diera más. La mayoría. La mayoría. Cualquier cosa para que todo desaparezca. MACEY PRINCE SABE a coco y sal marina. Y no pude tener sufciente. Imagínate. Nunca la había mirado de esa manera antes de despertar desnuda a su lado con una resaca del inferno, pero últimamente... bueno, últimamente ella era todo lo que veía. "¿Estás mojada por mí? Sonreí con picardía, sabiendo que no podía verme en la oscuridad. Todavía se tensó, odiando la forma en que la afectó. Porque la afecté. Estaba justo ahí en la forma en que su respiración se entrecortó y sus dedos apretaron un poco más fuerte mi cabeza. Como se negó a entablar una conversación durante nuestras "citas", decidí averiguarlo por mí mismo. Pasando un dedo a lo largo de sus costillas, ya lo largo de la tira de piel entre su camiseta corta y su falda, me detuve en la cintura. Llevando mi boca de vuelta a la suya, se apartó, tratando de recuperar el control. Pero he aprendido un par de cosas sobre Macey en las últimas semanas. Dejé que ella se encargara del beso, bajé mi mano , encontrando el dobladillo de su falda y pasando mis dedos de un lado a otro sobre sus bragas empapadas. Le temblaron las piernas y volvió a sonreír. Podía fngir que esto, nosotros, no funcionaba para ella. Que solo era algo para pasar el tiempo, pero la verdad era que la hice venir. Y el sentimiento era más que
Portada de la novela DULCE TENTACIÓN
9.6
Damián y Jennifer proyectan una imagen de perfección, aunque en privado su relación se ha estancado. Él oculta su lado dominante y ella silencia sus fantasías más profundas. La monotonía se rompe cuando Melisa, una joven en busca de ingresos para la salud de su madre, entra en sus vidas. La pelirroja despierta un magnetismo inevitable en el matrimonio, desencadenando una pasión compartida que desafía sus límites y los sumerge en un intenso vínculo prohibido.
Portada de la novela El Profesor Malicioso
9.7
Sofía tolera el rigor académico de Fernando hasta que el maestro la humilla ante todos para beneficiar a un estudiante mediocre. Tras mofarse de su salud y poner en riesgo su futuro profesional, el docente ordena su cautiverio para evitar que ella alerte a sus influyentes padres: El Demoledor y La Patrona. Aislada y herida por mentiras, la joven no se doblegará. El desprecio de su mentor impulsará ahora un ambicioso y letal plan de venganza absoluta.
Portada de la novela El Secreto Del Magnate
9.4
Después de dos años de casados, Ethan Smith halla pruebas de la infidelidad de su esposa, Dahia Jaker, justo antes de revelarle su estatus como multimillonario. Movido por el deseo de revancha, Ethan pacta con Emily Ebratt, la hermanastra de su mujer, para ejecutar un plan de venganza previo al divorcio. Mientras ambos fingen un romance para exponer traiciones familiares, una conexión real y profunda nace entre ellos, complicando sus oscuras intenciones.