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Portada de la novela ¡Mas que amigos!

¡Mas que amigos!

La relación entre Gabriel y Livie pende de un hilo después de que una confesión inesperada sembrara el caos. Gabriel ya no confía en ella y las evidencias parecen confirmar su traición, a pesar de que Livie asegura que todo es un malentendido. Ella lucha contra el amargo sentimiento de ser solo un reemplazo, intentando que su amor sane las heridas abiertas. Entre reproches constantes, Livie buscará demostrar que la realidad es muy distinta a las apariencias.
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Capítulo 1

Su cercanía me abrumaba, sentía una extraña sensación de calor que no podía explicar, ¿Qué me hiciste Leonel? Fue lo primero que pensé, no tenía explicación lo que sentía, no cuando había estado cerca de él mil veces y no me causó nada.

— ¡Ay por dios!

— ¿Liv estás leyendo de nuevo? — Miro a Lili apretando los labios emocionada. — Ay si, estás leyendo otra historia romántica ¿no? — asiento emocionada mirando mi teléfono.

— Es que se acaba de dar cuenta que ¡Está enamorada de su mejor amigo! Aaa ¡que emoción! — Lil revolea los ojos.

Si no tuviéramos la misma cara, juraría que no es mi sangre. Lilian es mi gemela, con ella comparto todo, somos inseparables, todo hacemos juntas excepto algunas cosas en las cuales no compartimos gustos, como hombres y lectura. Pero después, es la hermana más divertida que me podría haber tocado, compartimos la ropa, maquillaje, hacemos todas las locuras que se les ocurran, a la vista de todos Lil y yo somos igual, pero en realidad yo soy muy distinta a ella, pero me complemento cuando estamos juntas.

— ¿Cómo vos con Gabi? — Tapo mi rostro mientras siento que mis mejillas se calientan.— Tenes que controlar eso Liv, ruborizarse solo te expone ¡Te hace débil! — Lil tiene eso, me enseña a no ser débil, aunque creo que no es tan malo que ya de una vez Gabi empiece a notar que me gusta ¿no? O si, ¡Es muy malo! No lo sé, es que me cuestiono ¿Será qué también le gusto un poco? A veces pienso que si, a veces me confunde, quizás soy demasiado insegura.

Es que de verdad estoy muy enamorada de él, pero... Bueno es difícil. Gabi es mi mejor amigo, nos criamos juntos, siempre tuvimos una química especial, Lil desde pequeñas, vive diciendo que estoy loca por él, pero la realidad es que me empezó a gustar de forma romántica a los ¿16? ¿O era a los 15? No, era a los 17 creo... Ay no se enojen, soy vueltera, indecisa y desmemoriada. Pero dejemos que todos crean que soy la chica segura y todopoderosa que muestro ser.

— Livie!! — miro a Lil confundida.

— ¡Estaba pensando! — sonrío avergonzada.

— ¿En Gabi, no? Ay Liv, tenes que hacer algo con él, pónganse ebrios y sáquense esas ganas que se tienen y después a otra cosa mariposa.— abro los ojos espantada.

— ¡Li! ¡No sabemos si él gusta de mí! — se apoya en mi cama quedando muy cerca de mi cara.

— ¡Li, él está muy caliente con vos! Estoy segura, estás tan concentrada en mirarlo que no ves sus señales y las tuyas están siendo muy claras. — No digo nada, solo aprieto mis labios — Escuché por ahí que hace bastante tiempo que él señorcito no trae ninguna chica — Miro mis manos y Lil se aleja. — En realidad lo veo siempre dormir en el sillón porque Demiancito no deja de traerse una distinta cada vez.— suspiro sin saber que decir.

— No sé Li ¿Si estamos confundidas y no le gusto tanto? O sea, quizás solo es un gran amigo y me quiere mucho, no quiero quedar expuesta, rechazada y después ¿Cómo somos amigos? — Li agarra su teléfono y manda un audio.

— ¡Profesor tengo un problema, el archivo que usted me envió al E—mail no puedo descargarlo, el trabajo es para mañana y no sé cómo hacer! — termina el audio y sonríe picara.

— ¿Li, te vas a acostar con el profesor? — se encoge de hombros.

— ¿En qué estábamos? ¿En qué te quiere mucho? — lanza una carcajada — Ay dale Liv, Gabi es un hombre lindo, las minas le deben llover — aprieto mi labio inferior con molestia — Si no trae a ninguna es porque anda tras de alguien — levanta las cejas sugestivamente – Además, como te mira cuando estás distraída, te mira como si fueras lo más lindo del lugar y cuando salimos a bailar, ¡Te mira como si te imaginara sin ropa! — Me tapo la cara de la vergüenza.

— ¡Basta Li! — Se encoge de hombros y se acerca a la puerta.

—¡Tenes que dejar de ser tan vueltera hermanita! — sale y me deja sumida en mis pensamientos.

¿Desde cuándo me gusta Gabi?, era a los 17 estoy segura. Un día estábamos leyendo un libro juntos.

FLASHBACK

Liv 17 años/Gabi 16 años

— Me sentía observado, sentía que todos a mí alrededor sabían lo que pensaba, necesitaba huir, pero sabía que aún así era imposible escapar de Victoria y esa cosa ya parecía estar en todos lados. Me detuve en un negocio a comprar y los ojos de la dependienta me miraron de una manera extraña y juro que cuando dijo "Gracias" su voz se quebró un poco, debo estar loco pero — giro la hoja para seguir leyendo y... — ¡Auch! — Gabi se sobresalta.

— ¿Uy, qué pasó? ¡Te cortaste! ¡Estas cosas nuevas son demasiado filosas! — Niega mientras me saca el libro de las manos y aprieta mi dedo para que la sangre no siga saliendo.

— ¡Está bien, no me duele tanto! — resopla varias veces.

— Tenes que ponerte una curita— mira hacia todos lados, me mira — Esperemos que ya no sangre y busco una. — Por un segundo estoy hipnotizada por él, sus ojos verdes, su pelo rubio, como tiene ese carácter tan particular, mi corazón se acelera y me siento extraña, algo en mi estomago pareciera removerse, como si muchos pequeños insectos quisieran salir — Yo vi unos dedales en... — mira hacia la nada recordando y estoy cautivada — En la librería de Alberti, ¡Ahí los vi! Deberíamos comprar unos para que cuando leas no te cortes. — Sonríe y como es que no me había dado cuenta que Gabi es un chico tan dulce, sonrío de lado y miro mi dedo presionado por el suyo.

— ¡Voy a buscar la curita! No vas a morir ¿no?— niego y el se va a buscar la bendita curita.

Siento mis mejillas calentarse y mi piel erizarse. Si siempre lo tuve cerca, ¿Por qué eso no lo sentí nunca?

— Acá encontré unas — se acerca a mi con las curitas en las manos. — ¿A ver?— estiro mi dedo y con mucho cuidado y concentración me pone la curita. — Ya quedo Liv! — sonríe y creo que Lil tenía razón, siempre me gustó Gabi, pero ahora me gusta más... me gusta más que como amigo. ¿Cómo no lo vi?

— Gracias Gabi — miro mi dedo como una tonta.

Fin del flashback

Y ahí me empezó a gustar y todo fue en crecimiento, así estuve dos años tratando de entender lo que sentía y en definitiva estaba enamorándome de Gabi. Cuando él empezó a estar con otras chicas, pensé que lo mejor era dejar que las cosas fluyeran solas, si nosotros tenemos que estar juntos va a pasar, así que traté de guardarme lo que sentía para no sufrir, pero... Hace unos meses siento que esto podría ser mutuo, él... ¿cómo lo explico?, a veces estamos haciendo algo, como; viendo una serie, leyendo un libro o escuchando música y surge un momento de conexión que estoy segura significa algo. Cuando él me mira a los ojos puedo sentir algo especial y creo que él también lo siente porque se pone raro. ¿Será que estoy fantaseando y leer tantas historias románticas me esta haciendo ver cosas que no son? No creo estar tan loca.

— Li! — Escucho la voz de Gabi atrás de la puerta.

— A qué Li buscas? — grito desde mi cama.

Asoma la cabeza por la puerta cerrando los ojos.

— ¿Estas vestida, no? — No puedo evitar reírme, para qué mete la cabeza si quizás no estoy vestida.

— ¡No! — digo cómo si nada y él abre los ojos — ¡Gab! — se mata de risa.

— Bueno, solo quería corroborar que no mentías— entra a la habitación y cierra la puerta notablemente emocionado.

— ¿Y si estaba sin ropa? — Mira hacía otro lado rascando su mejilla.

— ¡Iba a ser una buena experiencia! — ven? Esas contestaciones de él me sorprenden y me dan una señal que espero no sea equivocada.

— Además, ¿por qué decís Li? Somos 2 Li en esta habitación — revolea los ojos y se sienta en la cama corriendo mis piernas.

— Ay Li... Liv perdón, sé reconocer tu voz tontuela— con su índice aprieta mi pierna y sonrío como idiota.

— Humm ¿Por qué estás tan emocionado? — sonríe como niño con juguete nuevo mientras mete su mano detrás de su espalda, sacando un libro.

— No me digas que… — asiente y yo quiero gritar de emoción— ¡EN SERIO! — me arrodillo en la cama emocionada— Me muero, me muero — Pone su mano en mi hombro.

— No se te ocurra morir, no sin mi permiso — Lo miro a los ojos y será que soy una romántica empedernida o no sé, pero es como si todo se pusiera en cámara lenta. — ¿Querés ver mi regalo? —asiento como una niña pequeña apretando mi labio inferior. — A la cuenta de tres, es un libro de....

— ¡Corín Tellado! — decimos a las vez y nos reímos de esa conexión.

— A ver, A ver… — estiro mis manos y me extiende el libro — ¡AY, Que emoción Gab! — lo abrazo emocionada — Sos el mejor.

— Vos Liv.— me separo aún muy cerca de él tratando de entender lo que dijo, insinúa que… ¿yo soy la mejor? Ay Gab, quisiera que fueras más directo.

Y ahí está otro momento raro, porque estamos muy cerca el uno del otro, él mira mis ojos y después mis labios, vuelve a mis ojos y... Corta el momento.

— ¡Vamos a leerlo! — Agarra el libro en sus manos y me separo.

Les juro que él me confunde, nunca nadie me confundió tanto como él, pero a la vez nunca nadie me gustó tanto como él. Porque bueno... Él no me gusta, él me vuelve loca, estoy enamorada de Gabi y cada día es más difícil disimularlo.

¿Será qué no avanza porqué piensa que no me gusta?

— ¡Si, vamos a leerlo! — me siento en la cama y él a mí lado, tomo el libro en mis manos. – “Apasionadamente frívolo” — Leo el título— Me encanta Gabi! — Sonrío y abro el libro para que lo leamos.

"Lo has oído como yo ¿no?" "Algo siempre se oye. Sobre todo cuando se trata de una chica como Connie Walker."

Rudolf agudizó el oído.

Maldito lo que le interesaba la conversación, pero....

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