Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Los Dulces 40

Los Dulces 40

Nadia Meyer, dueña de una pastelería a los 39 años, siente que el peso de los dramas familiares y secretos del pasado ha frustrado su deseo de ser madre. Atrapada en la rutina, busca un cambio real en su vida. Su destino se cruza con el de Sergio, un hombre que lidia con tensiones parentales y dudas profesionales. Este encuentro detona un romance único, demostrando que los cuarenta son la edad perfecta para amarse, aventurarse y alcanzar la plenitud.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

La cobija azul colgaba del borde la cama de Nadia, mientras ella con su cabello revuelto, sueño profundo y respiración casi incierta dormía plácidamente. De repente los toques en su puerta le despertaron abruptamente.

-Necesito que hagas café antes de irte a la pastelería, unos huevos con jamón, queso crema y jugo d e naranja, tu papá vendrá a tomar también el desayuno, ya sabes que los domingos se hace un tiempo para venir a darnos unos minutos, desde que tu padre se fue con esa mujer, se ha olvidado que tiene familia. Tu hermana llegó tarde anoche, pobrecita…te imaginas lo que es estar sirviendo mesas y atendiendo a ricos caprichosos, pero parece que le dieron buenas propinas-. Nadia estaba profunda, era como si Alice hablara sola. -! Nadia! Levántate, necesito desayunar-.

-Mamá…por favor, déjame dormir, estoy rendida, ayer tuve un día pesado, acosador, es domingo y me niego a despertar -. Se cubría por completo.

- ¿Y piensas pasarte todo el día en cama hoy? Tu padre llegará en unas dos horas, así que muévete, péinate Nadia y acomoda un poco la casa, te daría una mano, pero tengo esta mascarilla en el cabello-. De golpe quitaba la cobija mientras le halaba del brazo.

Los ojos de Nadia miraban perdidamente, suspiraba con lentitud.

-Bien me levantaré, pero…mira la hora que es…seis de la mañana madre, pensaba dormir hasta las siete, abro a las ocho y media, y tu deberías considerarme un poco-.

-Bueno yo también tengo que ir a trabajar-.

-Tu solo te limitas a cobrar acomodada en tu silla ejecutiva. Yo tengo que hornear y hacer mil cosas-.

-Para eso tienes a ese tonto de Octavio, insistes en darle trabajo, hace rato lo habría despedido, es un bueno para nada, quizás es porque es tu club-.

- ¿Mi club? -. Nadia se colocaba la bata atándola a su cintura.

-Es solterón igual que tú, nada que se casan, no traes un nieto a casa, y estas a poco de cumplir cuarenta, estas colocándote vieja-.

-Oh… que descubrimiento madre, soy una mujer madura, no una vieja-. Entraba en el baño y cerraba la puerta de golpe, abría los grifos para no escuchar más tonterías, entre ellas que se estaba pareciendo cada día más a la tía Merlina. El motivo del porque su madre insistía en llamarla vieja, no lo entendía. -Mi club de solterones…jajaja es un chiste-. Y un chiste de muy mal gusto, siempre recordándole que el tren se le pasaba.

Sergio se movía de un lado a otro pues en sus pesadillas iba corriendo a prisa, una momia viviente lo perseguía. De pronto se veía de pie frente a una gran pirámide, en la cúspide…y de allí se lanzaba al vacío.

Despertaba sobresaltado. Era solo un sueño. Su mano tomaba la jarra de agua para llevar el vaso hasta el borde, la bebía despacio.

Había viajado a Turquía con el equipo del doctor Palestro.

Dos días en Ankara fueron suficientes para colocarse al día con varios colegas, y de allí tomaron ruta a Konya, la hermosa ciudad situada en la región de Anatolia Central, importante por sus centros históricos y culturales de Turquía.

De pronto recordó que debía llamar a sus padres. Mientras esperaba al teléfono tomaba una manzana jugosa, se miraba al espejo su rostro que lucía algo bronceado, se miró de cuerpo entero al espejo, el ejercicio realizado los últimos meses se veía, sonreía satisfecho.

-Hola…si madre, soy yo…lo siento se me olvidan las horas de diferencia, dormía aun, es domingo y hoy no iré a la excavación, bajaré al restaurant y seguiré durmiendo, estos últimos días he estado algo sofocado con muchas tareas que hacer-.

-Hijo esa profesión no es para ti, eres un excelente escritor, tu última novela de hace años fue exitosa, ahora solo quieres vivir comiendo tierra-.

-Mamá, me encanta comer tierra como dices-. Daba dos mordiscos más.

-Pienso que eso que estudiaste es perder el tiempo, ya todo está descubierto-.

-Me gustaría traerlos para que conozcan, se enamorarían de este bello lugar-.

-Esos lugares están llenos de gente loca, nunca faltan los atentados, las hambrunas, y los cohetes esos que lanzan-.

-Uh……cohetes…mamá, no he visto cohetes por aquí, creo que estas confundiendo un poco los términos-.

-Ja…tu podrás ser muy histórico, arqueológico y demás, pero no vengas a enseñarle a tu madre-.

-Historiador mamá, historiador-.

-Eso mismo, he sido florista hace años, de generación en generación, se historia también, no subestimes a una madre florista-.

Sergio reía con soltura. Se ataba una toalla a la cintura.

-Mamá… ¿Y papá? -. Tania le extendía el teléfono a Clement

-Hijo que alegría que llames, te olvidas de estos viejos enfermos y solos-.

-Que dramático eres, ayer te llamé, me dijiste que tenías algo en el estómago…-.

-Oh si, ya recuerdo, creo que tengo una enfermedad y azota mi estómago… era un pequeño dolor, pero iré al médico, la pregunta obligada hijo ¿Cuándo regresas a casa? Tu madre ha estado mirando entre las hijas de sus amigas, hay una chica que es un caramelo, linda, estudiosa, elegante, con clase, sabe mucho de arte, podría ser una buena esposa para ti, imagina los dos excavando mientras tu lees poemas de amor a tu amada, así conquisté a tu madre-.

-Es una bella historia de amor, mamá entonces cayó rendida y todos los días pasabas por su floristería a comprar una rosa, así que mamá terminó profundamente enamorada de ti-.

-Bien, has aprendido algo, busca una historia de amor como la nuestra, anímate ahora que vengas y ten una cita, eres un codiciado soltero con 39 años, estas por perder el tren…atiende a lo que dice papá-.

-Bien, cuando regrese preséntame alguien-.

-Xenia te gustará, quizás doblen las campanas-.

-No te adelantes, ni siquiera la conozco aun, en unas semanas estaré un mes por casa, así que podrás presentármela…mañana los llamaré para saludarlos, iré a comer algo, cuídate papá, dale un abrazo a mamá-.

-Tu madre quiere contarte sobre la…-.

Colgaba deseando que estuvieran bien.

-Oh…hijo espera ¿Recuerdas mi amiga Anabel? Tiene una preciosa sobrina, yo creo que tu deberías darte también el espacio ahora que vengas de conocerla, es profesora, imagina una chica profesora para tus hijos, ya que te la pasas viajando sin estabilidad, ella seria perfecta, aunque Tita la chica del piso dos, una rubia linda, ojos cafés claros, cabellos dorados como el sol, la piel es una porcelana, creo que es de esos países de los ojos rasgados, su hermano es un chico hermoso, hasta pensé que tu hermana debería salir a tomar un café….hijo….Sergio….Oh Clement, me colgó de nuevo-.

-Jajaja…mujer, siempre te cuelga cuando se trata de temas de chicas-.

- ¿Crees que no le gustan las chicas? Y si fuera lo contrario, Oh por Dios, me desplomo-. Se dejaba caer en la silla.

-No seas dramática, ha tenido novias, nunca trajo algún chico a casa, pero es muy complicado, quiere una reina de belleza a lo mejor-.

- ¿Reina de belleza? Oh que bien, no me molestaría, le alejaría un poco de ese trabajo, nunca he entendido que encuentra de agradable al vivir rodeado de trastos viejos, arena, y cacharros -.

Salía con rumbo a la cocina, el café estaba en su punto.

Alice bebía su taza de café, era la tercera que tomaba, Nadia se despedía mientras revisaba su reloj, las ocho en punto, aunque la pastelería estaba a solo tres manzanas de casa, prefería irse antes que iniciara la batalla campal entre sus padres.

-Hija quería pedirte un favor para mañana en la noche, quiero visitar unos amigos que hace tiempo no frecuento ¿Puedes hacerme un pastel de zarzamoras? -.

-Si papá, te lo tendré listo en la tarde…ahora me despido, disfruten su desayuno-.

-Por favor Nadia, tu padre apenas llega y tú vas de salida…espera unos minutos-.

-Déjala, no hay problema-.

-Imagino que tu querida noviecita te daría permiso al menos para que almuerces con tu familia-.

-Iré a comprar algo de fruta, y almorzaré con ustedes-. Bill se colocaba de pie, agradeciendo el café, realmente estaba exquisito. No tardaría solo iría por algo de fruta, de hecho, les cocinaría.

-Deberías venir a comer con nosotros, una deliciosa pasta podría esperarte, albahaca, aceite de oliva, crema…piénsalo cariño-.

-Bien papá, ya me convenciste-. Nadia y Bill iban rumbo a las escaleras que conducían a la puerta principal.

Alice no perdió oportunidad para dejar salir su sentido de ironía.

-Y trae unas dos o tres botellas de vino, si es que la amante te permite tomar con tu familia-. Alice los miraba ahora desde el balcón de su habitación. Bill hizo señas que las traería.

-Papá… no sé cómo la soportas, perdona que tenga que opinar, a duras penas puedo soportar la mofa con sus amigas sobre mi vida, estoy harta, quisiera vivir sola y al menos más de cien veces lo he pensado…imagina el día que quiera salir con alguien, tener sexo o asomarme desnuda a media noche al balcón-.

- Uff… Creo que querías desahogarte…puedes tomar tus decisiones, tu madre te ama, se preocupa quizás en exceso-.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor de cristal
8.5
Helena Hamilton, una joven noble que rechaza las estrictas convenciones de su clase, se convierte inesperadamente en la elegida por el monarca para ocupar el trono. Aunque su hermana Jane parecía la candidata ideal, el rey prefiere la genuina sonrisa de Helena. Esta decisión despierta peligrosos rencores y rivalidades en la corte. En medio de intrigas, Helena desarrolla un amor profundo por su esposo, pero teme confesar su pasión en un pacto carente de afecto.
Portada de la novela ERA EL CABALLO BLANCO ENTRE LA MANADA NEGRA
7.9
Flores Oviedo encara la transición a la adultez rodeada por la violencia de la Revolución Mexicana. En este escenario de guerra civil, su inexperiencia emocional choca con la crudeza del entorno, obligándola a resistir mediante su valentía. Mientras se aferra a un antiguo juramento infantil, la aparición de nuevos pretendientes pone a prueba su fidelidad. Ella deberá decidir si su primer amor es un vínculo eterno o un espejismo juvenil frente al caos.
Portada de la novela Hechizo Del Príncipe Vampiro
7.9
Anne llega a la Royal Magic School para acompañar a su hermano en su iniciación mágica. Allí conoce a Brice, un influyente señor vampiro que reacciona con una mezcla de furia y fascinación al verla. Después de que ella sabotea una de sus citas usando un hechizo de congelación, sus vidas quedan irremediablemente ligadas. Con una sonrisa cargada de malicia, el poderoso Brice comienza una implacable persecución de la que Anne difícilmente podrá huir.
Portada de la novela La maldición de la Emperatriz
8.1
Melissa, una hechicera consumida por los celos, fue condenada a muerte tras maldecir a su propio esposo. Aunque su ejecución se pospuso por su embarazo, falleció al dar a luz en brazos de su hermano. Catorce años después, su hijo padece las graves secuelas de aquel oscuro maleficio materno. En este escenario, un nuevo mentor asume la tarea de guiar al joven príncipe, luchando para evitar que la magia negra devore su alma y destruya su futuro para siempre.
Portada de la novela La Pareja Misteriosa del Alfa
8.5
Serena era una mestiza entre vampiro y hombre lobo. Sus padres fueron asesinados justo ante sus ojos cuando era una niña inocente y ella fue adoptada por Alfa Teodoro de una manada. Pero no la criaron exactamente. En cambio, la convirtieron en sirvienta e incluso la vendieron como esclava sexual más tarde. Durante todos estos años, su única fuente de apoyo fue Bruno, el hijo de Teodoro. Siempre trabajaba como un burro. Un día, después de tantas quisquillas, descubrió que Bruno la había estado engañando con su verdadera pareja durante bastante tiempo. Y como si no pudiera ser peor, se le reveló que Alfa Teodoro fue el asesino de sus padres. Se sentía como si el mundo se hubiera vuelto completamente en su contra. Pero de repente, un apuesto y poderoso Alfa llamado Pedro entró en su vida, afirmando que ella era su pareja. Con un poder peligroso en su sangre, la consideraban una amenaza para los vampiros y los hombres lobo por igual. Y un enemigo misterioso siempre conspiraba contra ella en la oscuridad. Ante esa situación, ¿podría Serena salir victoriosa de todas estas pruebas con Pedro a su lado?
Portada de la novela Nefilim Ángel Caído 2
8.5
Sinahi Escobar regresa en esta secuela donde la protagonista lucha contra un veneno que altera su percepción. Prisionera de su propio intelecto, contempla la pérdida de su esencia mientras el tormento y las sombras la acechan. A través de visiones aterradoras, emerge una realidad oculta. Este relato de fantasía aborda temáticas religiosas complejas mediante una trama llena de suspense, acción y un dolor profundo que desafía los límites de la cordura.