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Portada de la novela Loba, mi nueva vida.

Loba, mi nueva vida.

Brooke tiene veintiún años y estudia medicina mientras carga con un pasado difícil. Su existencia da un vuelco total al cruzarse con Jake, el baterista de un grupo musical famoso que oculta una naturaleza sombría. Al descubrir los secretos de este joven, ella se adentra en un universo sobrenatural ajeno a toda razón. Mientras asume una posición imprevista en dicho mundo, Brooke cuestiona quién es realmente. ¿Podrá su vínculo afectivo vencer las amenazas que marcan su destino?
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Capítulo 2

Jake, no puedo creer tener al frente mío a Jake. Es Jake Petyffer, de los Hunters. ¡Sí! De la banda de Hunters, mi favorita. Creo que todavía no me despierto del sueño.

- Pellízcame - Tengo que ver su cara para darme cuenta que las palabras fueron mías. Muevo mi cabeza negando. - Disculpa es que no creo que cuando voy a la universidad luego un famoso me invite a su casa a comer. Suena y se ve irreal. - El empieza a reír a carcajadas.

- Ya sabes la impresión que le doy a las chicas. - Me guiña un ojo y agarra mi mano, para sacarme del auto y ponerle la alarma. Lo sigo como puedo mientras nos lleva al ascensor que creo que nos llevará a su departamento. - Es en el último piso, me gusta tener la mejor vista de la ciudad. - Yo solo asiento, sigo aturdida por los últimos acontecimientos.

Cuando llegamos al último piso, espero a que abra la puerta y me haga un ademan con la mano y me dé otra de sus sonrisas, ¿Es que no se cansa de sonreír? - No, no me canso de hacerlo. - Me tapo la boca con la mano, ¡Lo pensé en voz alta! Sonreí tímidamente y me adentré al lujoso departamento, sacando mi lado descarada vi un muy cómodo sillón y me senté allí.

- Quédate ahí, preparo la comida y nos vamos al living. - Asentí con la cabeza y me empecé a mensajear con James mientras esperaba.

No me creerías si te digo con quien estoy.

James:

Tu tampoco, ¡Estoy en la habitación de Román! Me dijo que lo esperara aquí mientras se baña. Ya sabes, me gustaría ver su amiguito por detrás de la cortina. Pero todavía tengo un poco de dignidad.

Román era el chico que lo traía loco, la verdad era un poco insoportable cuando hablaba de él. Hace poco tuvieron su primera cita y James no había obtenido más que un beso en la comisura de sus labios. Entonces todavía estaba esperando que lo bese. Y va a tener que esperar un largo tiempo para eso. Yo lo había visto con otra chica, al parecer es bisexual, no le había contado este detalle a James. No me creería.

Yo estoy en la casa de Jake Pettyfer, supera eso chico. Es más, hasta estoy por almorzar con él.

No pasaron ni cinco segundos para obtener su respuesta para luego reír.

Acabo de verle el amiguito a Román, salió ¡SIN TOALLA! Pero bueno, realmente ¡¿QUE HACES EN LA CASA DE JAKE?! ESTA NOCHE ME CUENTAS TODO MALDITA PERRA. Ahora disfrutaré mi vista. ;)

Saqué la vista de mi celular y lo deje en el sillón, había olor a quemado. Me levante y fui por donde antes Jake se había ido. Lo miro, y la escena me daba ternura, estaba viendo un tutoríal en internet mientras miraba la olla con decepción.

- Jake, ¿Necesitas ayuda? - Me miró un segundo y asintió con la cabeza.

- Yo sólo quería sorprenderte. - Hace un puchero, baje mi mirada a sus labios pensando en cómo se sentiría besarlo. - Brooke, deja de mirar mis labios y ponte a cocinar. - Fruncí mi seño e hice que estaba enojada mientras revolvía toda su cocina buscando la pasta. Hasta que me cansé y realmente no tenía ganas de cocinar.

-¿Y si pedimos pizza? - Ahora la que hizo el puchero fui yo, juntando las manos en forma de petición. Sus ojitos color azul claro brillaron de emoción.

- Pensé que nunca lo dirías. - Agarró su celular y pidió la pizza, mitad vegetariana y mitad de mozzarella. Sonreí porque pensé que se lo tendría que repetir. - Ven, vamos a mi habitación. - Creo que mi rostro se cambió a una de susto. - No es para lo que piensas, es para poder ver la tele, es la única que hay en esta casa, no suelo frecuentar mucho este departamento. - Me relajé y acepté su mano extendida. Lo seguí por detrás y mientras caminábamos podía observar los cuadros que tenía decorando la casa. El primero que observé fue el de un lobo gris, aullando en pleno invierno, en algún bosque de Alaska, digo Alaska por decir, ni conozco ese lugar. Sonreí por mis pensamientos tontos. El segundo cuadro, era de una niña, no creo que haya tenido más de 7 o 8 años. Miré a Jake y luego a la niña, deberían ser familia. Sentí un empujón por su parte y me di cuenta que me había quedado parada observando la niña.

- Es mi hermana, se llama Ela. - En sus ojos se veían un atisbo de tristeza. - Vamos. -

Tiro de mí y entramos a su habitación. Soltó mi mano y me quedé asombrada por lo linda que era. Mucho más grande que la mía, en la mía apenas entraba la cama. Había dos cuadros más de su hermana, uno de ella y otro que parecía un Jake de 5 años con Ela encima de bebé. Fui hasta la cama y me senté. Cuando vi a Jake, sus ojos se habían vuelto de un color extraño, eran amarillos. Pero no pude llegar a ver bien, se fue de la habitación. Ya había llegado la pizza.

Pero yo seguía pensando en esos ojos amarillos.

Cuando terminamos de ver la película que habíamos elegido y terminado la pizza. Mire mi reloj y vi que era hora de irme a trabajar. No me quería ir, Jake era buena onda y realmente la había pasado bien. Toque su hombro.

-Jake, tengo que irme a trabajar. - Hice una cara triste. -

-Yo te llevo, espera a que me cambie y vamos hasta tu casa si lo necesitas. - Sonrió con ternura.

-Si no es mucha molestia... -

-No, no es una molestia. Mientras esperas a que me vista pon tu número en mi celular.- Me lanza su móvil y se va al baño, que tenía en la habitación, después de elegir la ropa que se pondría.

Marqué mi número como me lo pidió, en "Nombre" coloque "Brookie ♡". Sonreí y me mande un mensaje para yo también poder agendarlo.

Me fui de su habitación con su celular en mi mano, busque el mío y mi bolso. Él apareció por el pasillo mientras se ponía la camiseta dejando ver sus admirados abdominales que tanto había visto en foto. Esto era irreal. No podía creer que lo tenía al frente.

- Vamos Brooke - Le di su móvil y abrí la puerta para ir por el ascensor.

Cuando ya estábamos en su auto, colocó la radio y aunque él no se sorprendió, yo sí.

-Las últimas noticias, nuestro pequeño Jake Pettyfer, ha dejado la banda. La banda que le dio toda la fama y el éxito. ¿Será lo mismo sin nuestro baterista preferido? ¿Conseguirá los Hunters un nuevo baterista? ¿La banda se desarmará? ... -

La locutora seguía hablando pero Jake cambio la transmisión. Mi boca estaba por el piso prácticamente. Por primera vez, después de esas noticias, lo miré. Sus manos estaban blancas de tan fuerte que había agarrado el volante. Su mandíbula estaba tensa. Soy muy curiosa, y realmente quería preguntar por qué, ¿Por qué dejaba la banda?

-Mi departamento es por la zona oeste. - Las palabras salieron de mi boca con un tono medio triste. Él me miró y sonrió de lado, él también lo estaba. - Cuando pasas la plaza que tiene el monumento ese raro, doblas a la izquierda, un edificio gris. - Le sonreí, él era el que estaba destrozado, no yo. Me miró, asintió con la cabeza.

Cuando llegamos a mi calle le señale cual era mi departamento. O donde debería estar mi departamento. Solo había cenizas.

El edificio estaba en llamas.

Mi gato, el gatito que rescate estaba ahí adentro.

Los bomberos estaban en la zona. Apagando el incendio. Abrí la puerta como pude, mientras escuchaba a Jake decirme que me tranquilizaba u agarraba mi mano.

Fui hasta el primer bombero y le dije, había un gatito a rallas, chiquito. Que si lo había visto, la misma respuesta obtuve de todas las personas que pregunte. Que no lo habían visto. Jake me miro apenado.

No, no escuche ninguna advertencia mientras me metía al edificio con el fuego ya apagado. Corrí hasta el segundo piso. Tiene que estar aquí.

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