Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Venganza de la Esposa Sustituta

La Venganza de la Esposa Sustituta

Damian Blackwood recupera la visión tras un año de ceguera, pero desprecia a Ivy Sinclair, quien lo cuidó en las sombras. Ella huye embarazada y retorna tres años después como Ivy Sterling, la influyente líder de Phoenix Estate. Su meta no es el perdón, sino arruinar el imperio de Damian mediante un contrato estatal. Mientras él cae en desgracia y sirve a su antigua esposa, descubre a su hijo Leo, enfrentando un duro proceso de redención.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

El Aeropuerto Internacional de la ciudad nunca había parecido tan pequeño a los ojos de Ivy. Tres años atrás, había cruzado esas mismas puertas con una maleta rota, los ojos hinchados de tanto llorar y el alma hecha jirones. Hoy, el aire acondicionado de la terminal privada se sentía como un susurro de bienvenida para la mujer que descendía de su jet ejecutivo Gulfstream G650.

El sonido de sus tacones de aguja, unos Stiletto de suela roja, golpeaba el suelo de granito con una cadencia metálica y decidida. Ya no era el paso vacilante de la chica que caminaba sobre cáscaras de huevo para no despertar la ira de un hombre ciego. Era el paso de una cazadora.

Ivy se ajustó sus gafas de sol sobredimensionadas de la marca Celine, ocultando unos ojos que habían visto demasiada miseria como para volver a mostrar debilidad. Vestía un traje de dos piezas de seda color crema que se ajustaba a su figura con una precisión arquitectónica. Su cabello, antes largo y descuidado, ahora lucía un corte bob asimétrico perfectamente peinado que enmarcaba un rostro más afilado, más maduro, más letal.

-Señora Sterling, el equipo de seguridad la espera en la salida 4 -dijo Julian, su mano derecha, caminando medio paso detrás de ella mientras revisaba una tableta-. Los informes de la subasta del terreno en el Distrito Financiero están listos. Blackwood Enterprises ha estado moviendo sus fichas agresivamente esta mañana. Creen que el terreno es suyo.

Ivy esbozó una sonrisa que no llegó a sus ojos. Una sonrisa que era puramente profesional y peligrosamente gélida.

-Que lo crean -respondió ella. Su voz había bajado un octavo, perdiendo la fragilidad de la juventud y ganando la textura de la autoridad-. La confianza es el primer paso hacia la caída. ¿Cómo está Leo?

La mención de su hijo fue lo único que suavizó momentáneamente la línea dura de sus hombros.

-Llegó a la residencia privada hace una hora con la niñera. Se está adaptando bien. Preguntó por usted, pero le dije que la "Reina de las Casas" tenía un reino que reclamar.

Ivy asintió. "La Reina de los Bienes Raíces". Ese era el apodo que la prensa financiera de Londres y Nueva York le había otorgado después de que lograra revitalizar el sector inmobiliario en zonas de conflicto y convertir ruinas industriales en los lofts más caros del mundo. Había operado bajo el nombre de Ivy Sterling, borrando cualquier rastro de la "Ivy Sinclair" que fue expulsada bajo la lluvia.

Al salir de la terminal, un convoy de tres camionetas negras blindadas la esperaba. Los guardaespaldas abrieron la puerta trasera del vehículo central con una reverencia sincronizada. Ivy entró, sumergiéndose en el aroma a cuero nuevo y silencio absoluto.

Mientras la camioneta avanzaba por las calles de la ciudad que una vez la despreció, Ivy observó el paisaje urbano a través de los cristales tintados. Pasaron frente a la antigua mansión de sus padres. Había un cartel de "Embargado" en la reja. Sus labios se curvaron ligeramente. Había sido su primera transacción desde el extranjero: comprar las deudas de su familia biológica a través de terceros y dejar que el banco hiciera el trabajo sucio. No por necesidad, sino por orden.

-Pon las noticias locales -ordenó Ivy.

Julian encendió la pantalla integrada en el respaldo del asiento delantero. La imagen de un hombre inundó la cabina. Damian Blackwood.

Se veía igual, y sin embargo, diferente. La ceguera le había dado una cualidad vulnerable que ahora había desaparecido por completo, reemplazada por una arrogancia depredadora. Estaba dando una entrevista frente al sitio de construcción de lo que pretendía ser la "Torre Blackwood", el centro comercial más grande de la región. A su lado, aferrada a su brazo con una sonrisa de porcelana, estaba Elena.

Elena Sinclair lucía joyas que Ivy reconoció de inmediato: la colección de esmeraldas de la familia Blackwood. Las mismas que Damian le había prometido a Ivy en una noche de debilidad en la oscuridad, llamándola "su tesoro".

-...estamos entusiasmados por cerrar esta adquisición mañana -decía Damian a la cámara, su voz profunda enviando un eco de memoria involuntaria por la columna de Ivy-. No hay nadie en esta ciudad capaz de superar la oferta de Blackwood Enterprises por el terreno de la calle 5. Es el pilar de nuestro futuro.

Ivy extendió su mano delgada, de uñas perfectamente pintadas en color borgoña, y apagó la pantalla con un toque seco.

-Julian, ¿cuál es el presupuesto máximo que Damian aprobó para esa subasta?

-Doscientos cincuenta millones, señora. Sus asesores le han dicho que es una cifra imbatible dado el estado actual del mercado local.

-Prepara la transferencia para trescientos millones -dijo Ivy con naturalidad, como si estuviera ordenando un café-. Y asegúrate de que el depósito provenga de la cuenta de Phoenix Estate. Quiero que mi nombre sea lo último que vea antes de que se dé cuenta de que ha perdido el suelo que pisa.

-Entendido. Por cierto, la gala benéfica de la Fundación del Hospital General es esta noche -añadió Julian con cautela-. Todos los nombres importantes de la ciudad estarán allí. Incluyendo a los Blackwood. Sería la plataforma perfecta para su presentación oficial.

Ivy miró por la ventana. Estaban cruzando el puente que conectaba el distrito residencial con el corazón financiero. Abajo, el río corría turbio por las recientes lluvias. Recordó el sabor del agua de lluvia en su boca aquella noche, mezclada con la humillación y el dolor del parto prematuro que casi le arrebata la vida semanas después en un hospital público de otro país.

-Esta ciudad tiene memoria corta, Julian -comentó ella, más para sí misma que para él-. Creen que la tragedia es algo que les sucede a los demás. Se olvidan de lo que sucede cuando dejas a alguien sin nada. Alguien que no tiene nada que perder, lo tiene todo por ganar.

-¿Asistirá entonces?

Ivy se quitó las gafas de sol. Sus ojos verdes, ahora fríos como esmeraldas bajo cero, se reflejaron en el espejo retrovisor.

-Oh, iré. Pero no iré como una invitada. Iré como el recordatorio de todos sus pecados. Quiero el vestido rojo que llegó de Milán. El que parece sangre bajo las luces de cristal.

-¿Quiere que anuncie su llegada?

-No. Quiero que el silencio hable por mí. Cuando entre en ese salón, quiero que Damian Blackwood sienta el mismo escalofrío que sintió el día que recuperó la vista. Pero esta vez, no será por alivio. Será por terror.

La camioneta se detuvo frente a un rascacielos de cristal y acero que servía como sede temporal de Phoenix Estate. Ivy bajó del vehículo, y por un momento, el tiempo pareció detenerse. Una ráfaga de viento levantó un poco de polvo del suelo, recordándole que el mundo seguía girando, incluso para aquellos que se creían dioses.

Caminó hacia la entrada, donde un ejército de empleados ya estaba alineado para recibirla. Ella no los miró. Su mente estaba en una suite de hotel de cinco estrellas donde un niño de tres años con los mismos ojos grises de Damian la esperaba para jugar. Leo era su debilidad, pero también su fuerza. Él era la razón por la que no se conformaría con recuperar lo que le quitaron; ella quería el imperio entero.

-Julian -dijo antes de entrar al ascensor privado.

-¿Sí, señora Sterling?

-Asegúrate de que Elena reciba una invitación personal... enviada a su nombre de soltera. Solo para recordarle que los títulos de "esposa" son tan fáciles de quitar como un vestido usado.

Las puertas del ascensor se cerraron, ocultando la expresión de Ivy mientras ascendía hacia la cima de su torre. El juego había comenzado. La Reina de los Bienes Raíces no estaba de vuelta para reclamar un lugar en la mesa. Estaba de vuelta para volcar la mesa y quemar el salón. Y Damian Blackwood, el hombre que una vez llamó a su amor "asco", estaba a punto de descubrir que no hay nada más caro en este mundo que el perdón de una mujer que aprendió a construir imperios sobre sus propias ruinas.

También te puede gustar

Portada de la novela Atrapar al mafioso
8.1
Dasha Morozova ha cambiado el amor por la sed de venganza. Tras perder su lugar en el peligroso mundo de la mafia, está dispuesta a tentar a cualquier demonio para recuperar su legado. Su objetivo es Lukyan Neizan, el implacable líder conocido como la muerte blanca, quien posee el don de prever el futuro. Mientras él busca a la madre de su hijo para cumplir las leyes de su clan, Dasha planea atraparlo. Sin embargo, este fuego podría consumirla.
Portada de la novela CEO extraordinário
8.0
Siempre me sentí como un extraño en los Untamed Sons. Soy hermana de Nox, viuda de un hermano, pero no soy una de ellos. Cuando soy secuestrado por nuestros enemigos, no espero ser rescatado por un extraño alto, moreno, guapo y extremadamente peligroso. Zeke Fraser es el diablo con traje y se niega a devolverme con mi familia. Peor aún, me estoy enamorando de mi captor. Hay algo cautivador en ese hombre, y aunque sé que será mi perdición, no puedo dejar de sentirme atraída por él. Me enviaron a rescatar a Bailey, pero en lugar de eso me encontré incapaz de separarme de ella. Mantenerla cautiva en mi penthouse no es el mejor plan, pero no estoy dispuesto a entregarla a los Hijos hasta que sepa que cumplirán su parte del trato. No debería enamorarme de la mujer que robé, pero hay algo en el fuego de Bailey que me hace querer más. Pero para tenerla, tengo que sobrevivir a su familia, y el club está sediento de sangre. Mi. Capítulo uno Irse de Bailey fue una mala idea. Pensé que sería una oportunidad para relajarme un poco y tener compañía de otros adultos además de motociclistas y ancianas, pero me di cuenta de mi error una hora después de la noche. Mis compañeros de trabajo no me quieren aquí. Soy su jefe y ellos están muy conscientes de mi presencia. Puedo verlos conteniendo chistes e historias divertidas que quieren contar porque están preocupados por lo que yo pueda pensar. Considerando que soy hijo de motero, esto me parece ridículo. Probablemente tengo historias peores que las que ellos podrían inventar. Crecí en el Untamed Sons Motorcycle Club con mi hermano menor, Lennox, o Nox, como lo conocen. Si estos civiles supieran la mierda que he visto, la mierda que he hecho a lo largo de los años, no serían tan rápidos en ignorarme. Estoy seguro de que me pedirían historias, pero lo único que me conocen es como Bailey Huckle, el director ejecutivo. Jefe. No estoy seguro de si alguno de mis empleados sabe que la empresa de telemarketing para la que trabajan es propiedad de los Sons. Asumí el cargo de CEO hace unos años y he dirigido la empresa sin ayuda externa, algo de lo que estoy muy orgulloso. El club simplemente recauda ingresos, pero no tiene nada que ver con el funcionamiento diario del club, aunque técnicamente Ravage, el presidente del club, está en la junta directiva. No puedo imaginarme a Rav convocando una reunión del consejo. El pensamiento me hace reír mientras tomo un sorbo de vino. Beber es lo único que me mantiene en este bar de mierda ahora. Eso, y es la primera noche que paso sin mis hijas en mucho tiempo. Pasarán la noche con Sasha, Ravage y sus dos hijos. Kara y Mollie adoran a Lily-May y Jasper. Al menos debería fingir que me estoy divirtiendo, incluso si preferiría estar en casa con mis hijas. -¿Qué hace una cosa tan bonita como tú bebiendo sola? Me giro hacia la fuente de la voz que grita en mi oído y me doy cuenta de que el hombre que se me acercó está demasiado cerca para mi comodidad. Debería dar un paso atrás y poner algo de espacio entre nosotros, pero él está invadiendo mi espacio y no me muevo por nadie. -No me interesa-lo despido. Es un hombre pequeño, nada que ver con los hombres que habitualmente me atraen. Ha pasado una década desde que perdí a Laurence, Grinder, como lo conocían en el club. Parece más largo. Yo amaba a mi viejo. Yo hubiera ido a la llama por él, pero se lo llevaron antes de tiempo. Laurence no se parecía en nada a este hombre. Era enorme, un gigante gentil para mí, pero tenía un temperamento salvaje que a menudo lo metía en problemas. Estaba tatuado, era corpulento y muy sexy, con una mandíbula fuerte y una boca diseñada para besar. Luché sin él mientras criaba a nuestras hijas, con la esperanza de ser una buena madre para ellas. Esperando poder amarlos lo suficiente para ambos. -Cariño, te interesa -me asegura. Él está borracho. Puedo verlo en sus ojos. Pongo los ojos en blanco ante su aire vulgar. -¿Qué te da esa impresión? Él mueve su mano hacia mi coño y yo no pienso. Le arrojo mi vino en la cara antes de que pueda ponerme la mano encima. Me parece un crimen desperdiciarlo, pero no voy a arrojarme sobre este hombre en medio de un bar. Sé cómo pelear gracias a Nox, pero no quiero volver a casa herido. Se seca la cara y la ira estropea sus hermosos rasgos. Maldición. Le di un codazo al único bastardo que tiene pelotas en este lugar. -Maldita zorra... Mientras camina hacia mí, con el puño levantado, una mano carnosa captura su muñeca. Miro hacia arriba
Portada de la novela De la Sangre al Deseo
8.6
Bajo la apariencia de un aristócrata victoriano, el duque Aron Donovan esconde una esencia mortífera vinculada a misteriosas desapariciones en Londres. Su vida cambia al cruzarse con Darya, una mujer no humana que repudia a los hombres y posee un origen tan turbio como el suyo. En un peligroso juego de voluntades, ella se resiste a sus encantos, obligando al depredador a enfrentar un vínculo marcado por secretos oscuros y una seducción letal.
Portada de la novela De prisionera a fénix: el arrepentimiento de él
9.7
Tras perder la memoria en un accidente, ella pasó tres años en la miseria junto a Gavin, creyéndolo un humilde luchador. La farsa termina al verlo en televisión como un millonario CEO a punto de casarse. Al recuperar sus recuerdos, descubre que él le robó su identidad y fortuna para poner a prueba su lealtad. Destrozada por la traición, ella finge su propia muerte, decidida a resurgir para ejecutar una fría venganza y destruir el imperio del hombre que amó.
Portada de la novela El Despertar de un Ídolo
8.8
Alejandro Ramírez, el púgil conocido como El Toro, sufre la peor de las traiciones por parte de Isabella, su mánager y novia. Tras ser drogado, despierta en una clínica donde descubre que le han extraído un riñón para salvar al amante de ella. Además, Isabella decidió abortar a su hijo bajo presiones externas. Usado como peón de la mafia, Alejandro logra obtener pruebas de la infidelidad y huye a Guadalajara para sanar y rehacer su vida.
Portada de la novela LA OMEGA!
7.8
Repudiada por sus propios padres y despreciada por el Alfa que debía ser su compañero, una omega decide escapar de su dolorosa realidad. Al ocultarse en un instituto humano, intenta borrar su rastro mientras forja un nuevo destino. Entre clases y un amor inesperado, se entrega a un entrenamiento implacable. Bajo su apariencia tranquila, acumula el poder necesario para enfrentar a quienes la traicionaron cuando el pasado decida reclamarla.