Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La venganza de Giselle

La venganza de Giselle

La vida de Giselle Anderson tiene un solo propósito: ver caer a la poderosa familia Cromwell. La oportunidad perfecta llega cuando Rodrigo, el heredero del imperio, le ofrece un matrimonio por interés. Tras aceptar y mudarse a su mansión, ella comienza a urdir su plan desde dentro. No obstante, la cercanía constante con su enemigo despierta una pasión inesperada que nubla su juicio. Ahora, Giselle debe decidir si consumar su venganza o ceder al amor.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Estamos rodeados. No creo que podamos salir impunes de este lugar.

Miro hacia todos lados. Debemos salir de aquí antes de que caigamos al suelo y seamos arrestados. Solo tengo que pensar la mejor manera de conseguirlo y me es imposible hacerlo, teniendo a Rodrigo Cromwell tan cerca de mí.

Cierro mis ojos por unos instantes, intentando concentrarme en lo que realmente es importante y cuando los abro, hay algo que llama mi atención.

- Hay una escalera ahí. Tendremos que saltar a la casa de al lado – le digo, señalando con el mentón.

- Buena idea. Camina despacio.

Sosteniéndome a la pared, avanzamos hacia donde dije. Rodrigo se lanza al suelo, cayendo de rodillas.

- ¡Salta! ¡Date prisa!

- ¡No mires debajo del vestido!

- Lo siento, nena, pero es imposible no hacerlo. Me pasa siempre con las chicas tan sexy como tú.

Ruedo los ojos y salto.

El entrenamiento que he hecho en estos últimos meses me sirve para caer en perfecta forma en el suelo.

De inmediato, nos lanzamos a correr con rapidez por el jardín hacia la casa de al lado.

- Debemos seguir. Este es el primer lugar en el que buscarán.

Asiento. Él tiene razón.

Continuamos corriendo hacia la casa siguiente. Entramos por el jardín trasero, mirando a todos lados, asegurándome que no haya ningún policía en la zona.

- Eso estuvo cerca – le digo, doblándome y colocando mis manos en las rodillas para coger aire debido a la carrera que hemos tenido.

- No cantemos victoria todavía. ¿Dónde vives? ¿Tienes tu auto por aquí o viniste en taxi?

No puedo darle mi dirección. De hecho, según mis planes, no debería estar hablando con él ahora mismo. Lo he estropeado todo.

- No te preocupes por mí. Sé cómo llegar a casa.

- Puedo llevarte si quieres. Vine en mi auto – se ofrece, caminando por el borde de la piscina.

- No, gracias.

Rueda los ojos, exasperado.

- Me gusta esta piscina, aunque es más pequeña que la de mi casa.

Camino hacia él. También me gusta la piscina. El agua cristalina brilla por las pocas luces que adornan el jardín.

Me giro para enfrentarlo, pero de repente me empuja hacia el agua. Aguanto la respiración en el último segundo antes de sumergirme. Siento cómo él también entra al agua.

¿Se ha vuelto loco?

Salgo a la superficie con miles de improperios formulados en mi mente, pero luego veo cómo una luz en la casa se enciende.

¡Maldición! ¡Seremos descubiertos!

Vuelvo a sumergirme y le hago señales para que se mantenga en el lugar. No podemos llamar la atención.

Cuando siento que no puedo aguantar más la respiración, emerjo a la superficie y él me sigue, aprisionándome al borde de la piscina.

- La casa está iluminada. No te muevas – susurra en mi oído y asiento, tragando saliva. Él rodea mi cuerpo con sus brazos y cuela su cara en el hueco entre mi cuello y mi hombro. Intento apartarme, pero me sostiene con más fuerza. – Debes permanecer tranquila o nos descubrirán.

Su aliento baña mi piel y mi corazón amenaza con salirse del pecho. Odio a este hombre, sin embargo, mi cuerpo responde a él de forma diferente.

Huele muy bien. Sus hombros son anchos y musculosos. Su respiración hace cosquillas en mi piel. Lo aparto un poco, pero me arrepiento de ello. Sus ojos se encuentran con los míos.

- ¡Suéltame! – murmuro con la voz entrecortada.

- ¿Estás segura que es eso lo que quieres? – asiento ante su pregunta. – Mentirosa. Tu respiración me dice que estás nerviosa. Tus mejillas están sonrojadas y tus ojos no se apartan de mis labios. Me debes un reto. ¿Deseas cumplirlo ahora?

- Ni aunque fueras el último hombre sobre la faz de la tierra – gruño, aunque la verdad es que en estos momentos, mi cabeza ha abandonado mi cuerpo, liberándome de todo tipo de pensamientos y haciéndome dueña de todas las sensaciones que asaltan mi sistema.

- Vuelves a mentir – susurra, llevando sus grandes manos a mis glúteos por encima de mis bragas.

- Saca tus manos de ahí – intento sonar convincente, pero no lo consigo. Si realmente lo quisiera, lo apartaría yo misma.

¿Qué me pasa?

Él las aparta durante un par de segundos, pero luego vuelve a colocarlas en el mismo lugar, presionando con más fuerza.

- No – gruñe en voz baja y suelto un jadeo involuntario.

Sin que yo sea consciente de lo que hago, mis piernas rodean su cintura por debajo del agua.

- Voy a hacer que cumplas el reto y vas a dejar que lo haga – me avisa acercándose ligeramente.

- No.

- Sí.

Pierdo la batalla. Colisiono nuestros labios en un beso fuerte y apasionado, dejando de lado todo tipo de pensamiento lógico y haciendo que mi cuerpo actúe con libertad. Él gruñe en mis labios y utiliza su lengua para explorar cada rincón de mi boca. Sabe lo que hace. Besa muy bien. Rodeo su cuello con mis manos y lo acerco más a mí, profundizando aún más nuestro beso.

¡Dios! Nunca antes había sentido algo como esto.

Estoy que ardo. Me urge tocarlo y besarlo, sin embargo, finaliza el beso, dejándome con ganas de más.

Intento controlar mi respiración acelerada.

- Besas increíble, nena – susurra con su media sonrisa de pícaro. – ¿Qué te parece si vamos a mi casa? Podríamos prologar esto más de dos minutos.

¿Me está proponiendo sexo?

De golpe, mi cerebro vuelve a hacerse cargo de mi cuerpo. Lo empujo lejos de mí. Con rapidez, salgo furiosa de la piscina. El frío me invade, pero no me importa. Solo deseo salir de aquí.

- Espera, no te vayas así. Lo siento. No quise ofenderte. Déjame llevarte a casa – escucho sus palabras, pero estoy decidida a marcharme. Me da igual que la policía me detenga o los dueños de esta casa.

Él continúa llamándome, pero salgo del jardín y corro en dirección a mi auto que se encuentra a casi una cuadra de distancia. Apenas estoy sentada en el auto, lo pongo en marcha, dejando a un Rodrigo en la acera, aturdido y con su ropa mojada por la piscina.

Esto ha sido un error. Todo ha sido un error. He besado a una de las personas que más daño que ha hecho en esta vida.

Llevo una mano a mis labios y los restriego con fuerza, intentando deshacer sin sentido ese beso. Sus palabras se repiten una y otra vez en mi cabeza. Me ha comparado con el resto de las mujeres con las que se acuesta. No sé si me siento ofendida por ese hecho o enojada conmigo misma por ser tan ilusa y haberme dejado convencer.

Estaciono el auto a un lado de la carretera, cuando las lágrimas inundan tanto mis ojos que me dificultan la visión. Alargo una mano hacia la guantera y tomo entre mis manos la libreta de apuntes. La sostengo contra mi pecho. Me da igual que se pueda humedecer por mi ropa. Necesito volver a sentir que mi venganza se mantiene en pie. No puedo tener distracciones.

Hice una promesa y debo cumplirla. Pase lo que pase. Nada ni nadie me lo impedirá.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Atrapado con una esposa emperrada
8.5
Helena se une en matrimonio con un desconocido, pero pronto enfrenta el desdén de su marido, un influyente director general que la acusa de ser una arribista. Ante la oferta de una cuantiosa suma de dinero por el divorcio, ella rompe sus esquemas con una negativa absoluta. En lugar de buscar riqueza, Helena se aferra al lazo legal con una voluntad de hierro. ¿Qué oculta su firme resistencia? Una trama de orgullo y tensiones en una unión imprevista.
Portada de la novela Cautiva del CEO
8.8
Mariana y el poderoso Alejandro Fuentes se unen en un matrimonio arreglado por sus familias, pero la frialdad de su pacto se rompe cuando ella descubre que está embarazada. Mientras Alejandro inicia un idilio con una colega, oscuros secretos y sospechas sobre un amante oculto amenazan su vínculo. Dividida entre el deber y su dignidad, Mariana enfrenta una encrucijada: luchar por su hogar o dejarlo todo tras la traición de su esposo.
Portada de la novela Conquistando a la Mujer del Mafioso.
9.1
Kloe sufre los constantes maltratos del criminal George Harper hasta que su camino se cruza con Tom Blondet, un agente del FBI y magnate. Mientras Tom investiga al mafioso, surge entre ellos un amor profundo. No obstante, la joven enfrenta la peligrosa obsesión de sus hijastros; Oliver incluso lo arriesga todo, aunque ella lo rechaza. Ante este entorno hostil y violento, Tom diseña una estrategia final para liberarla y consolidar su futuro juntos.
Portada de la novela Cruel millonario
8.7
Emma pasó años suspirando en secreto por el joven más rico de su clase, recibiendo solo indiferencia a cambio. No obstante, su destino cambia cuando Matías comienza a mostrar un interés inesperado en ella. Al mismo tiempo, Eliseo se niega a perderla y está decidido a pelear por su amor. Dividida entre la lealtad de un chico humilde y el magnetismo de un apuesto millonario, Emma tendrá que enfrentar sus sentimientos y elegir el rumbo de su corazón.
Portada de la novela El Fin de un Cobarde
9.5
Después de un bautizo, descubro que mi esposo Máximo y su suegra han montado un fraude masivo para robarme mi patrimonio. Usando amenazas y facturas falsas, pretenden quitarme mi hogar apelando a supuestos deberes matrimoniales. Ante tal traición, decido contraatacar. Con apoyo policial y mi dignidad intacta, les impongo un divorcio absoluto a cambio de no encarcelarlos. Mi libertad es solo el primer paso de una fría y calculada venganza.
Portada de la novela El hijo privilegiado del Patron
8.2
Isabela Del Valle, joven de una familia noble en decadencia, es forzada a unirse en matrimonio con Alejandro Montenegro, un hombre de campo que salvó a su padre. Sus parientes la entregan con desprecio, ignorando que el esposo es en realidad un magnate de inmensa riqueza. Mientras su familia busca mejores alianzas para la hija mayor, Isabela descubre el verdadero poder de Alejandro. En este vínculo inesperado, ella hallará su valor y un amor que desafiará a su linaje.