Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La rosa y el asesino

La rosa y el asesino

Tras ser rescatada de un atentado por un enigmático desconocido, Valeria descubre la cruda realidad: su protector es un sicario que la acechaba. Forzados a una huida internacional, ambos se sumergen en una peligrosa trama de secretos. En esta carrera por la supervivencia, ella enfrenta una encrucijada mortal. ¿Debe confiar su destino al asesino que camina a su lado o en sus supuestos aliados? La frontera entre la lealtad y el engaño es ahora casi invisible.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

El silencio se instaló entre ellos como una tercera presencia en la habitación. Valeria intentaba asimilar lo que acababa de escuchar, pero cada parte de su mente gritaba que nada tenía sentido.

-Déjame ver si entiendo -dijo finalmente, cruzando los brazos-. Me estabas siguiendo, ¿pero no para matarme?

Alexander asintió lentamente.

-Correcto.

-Entonces, ¿para qué?

Él desvió la mirada un instante, como si estuviera decidiendo cuánto debía decirle.

-Para protegerte -respondió al fin.

Valeria soltó una risa incrédula.

-¿Protegerme? ¿De quién?

-De las mismas personas que intentaron matarte esta noche.

Ella negó con la cabeza, sintiendo un nudo en el estómago.

-No tiene sentido. Si querían matarme, lo habrían hecho antes. He estado escribiendo sobre ellos durante meses.

-Lo sé. Pero hasta ahora, solo eras una molestia. No tenían pruebas de que tuvieras información realmente peligrosa.

-¿Y ahora sí?

Alexander la miró con seriedad.

-Publicaste algo que los hizo reaccionar. O encontraste algo que aún no te diste cuenta de que tienes.

Valeria intentó recordar cada detalle de su última investigación. Su artículo exponía una red de corrupción que vinculaba a empresarios franceses con la mafia rusa, pero no había mencionado nombres específicos. Se basó en documentos anónimos y filtraciones.

-Eso no explica por qué tú estás involucrado -lo señaló con la barbilla-. Dijiste que alguien te envió a seguirme. ¿Quién?

Alexander apoyó los codos sobre sus rodillas y la miró fijamente.

-No puedo decirte eso.

-No puedo confiar en alguien que me oculta información.

Él suspiró, como si ya esperara su reacción.

-No tienes otra opción.

Valeria sintió una mezcla de rabia e impotencia. Tenía razón. No podía salir a la calle como si nada. En ese instante, probablemente había personas buscándola para terminar el trabajo que no pudieron completar en el evento.

Pero quedarse con Alexander significaba confiar en alguien que claramente no le estaba diciendo todo.

-¿Qué pasa si decido irme?

Alexander se inclinó hacia atrás y sacó un arma de la funda en su cintura. La colocó sobre la mesa entre ellos, sin levantarla, sin apuntarla, solo dejándola ahí como una advertencia silenciosa.

-Puedes intentarlo. Pero te garantizo que no llegarás lejos.

La garganta de Valeria se secó.

-¿Me estás amenazando?

-No. Te estoy diciendo la verdad.

Se miraron durante varios segundos, midiendo al otro. Finalmente, Valeria soltó el aire que no se había dado cuenta de que estaba conteniendo.

-¿Qué sigue? -preguntó con resignación.

Alexander guardó el arma con un movimiento rápido y preciso.

-Descansarás aquí esta noche. Mañana nos iremos.

-¿A dónde?

-A un lugar más seguro.

-¿Y cuándo me dirás toda la verdad?

Él le dedicó una media sonrisa, casi burlona.

-Cuando sea necesario.

Valeria apretó los dientes, pero no replicó. Estaba atrapada. Lo único que podía hacer ahora era jugar bajo sus reglas.

Alexander se levantó y tomó una manta de un armario pequeño, lanzándosela.

-El sofá es tuyo. No intentes salir.

Ella lo atrapó en el aire y lo miró con desconfianza.

-¿Y si lo intento?

Alexander sonrió de lado.

-Hazlo, y verás lo que pasa.

Sin decir más, se dirigió a una pequeña habitación contigua y cerró la puerta tras de sí.

Valeria se quedó en la sala, sintiendo la adrenalina aún correr por sus venas. Estaba sola, en un departamento desconocido, con un hombre misterioso que decía protegerla pero que claramente ocultaba demasiadas cosas.

Pero la verdad más aterradora era que, por ahora, su vida dependía de él.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Deshonra y Redención
9.3
La gala por el octogésimo aniversario de El Santo de Plata estaba destinada a consagrar a Diego Ramírez como sucesor. Todo cambia cuando Sofía, su prometida, lo humilla ante la élite al confesar su amor por Pedro, su entrenador. Tras la traición pública, los amantes escapan, dejando el honor de los Ramírez por los suelos. Enfurecido por la afrenta, el abuelo de Diego exige una venganza total, transformando el dolor del heredero en una implacable cacería.
Portada de la novela Destinos inciertos
9.7
Al finalizar una misión secreta del Estado, descubro que mi hija Michelle ha desaparecido durante su pasantía en la ONU. La encuentro retenida en la universidad por Lacey Palmer, quien afirma que dicho cargo le pertenece por linaje, apoyada por un magnate y una experta de renombre. Al notar que se refiere a mi esposo y a mí, comprendo el engaño. Enfurecida por la usurpación, decido contactar a mi pareja para desenmascarar juntos a la impostora.
Portada de la novela Dulce venganza.
8.5
Arturo, un alfa cegado por el odio, busca cobrar justicia contra Leo Volco, el mafioso ruso responsable de la muerte de sus padres. Junto a la hacker Alina y su aliado Lucas, el protagonista penetra en un laboratorio secreto donde Volco desarrolla peligrosas quimeras genéticas. Allí enfrentan a un ser creado para exterminar alfas. Tras brutales batallas, Arturo comprende que el asesinato de su familia es solo el inicio de una conspiración global letal.
Portada de la novela Escapando de la jaula: Me casé con su peor enemigo
9.0
Engañado por calumnias, Dante, el Capo de Monterrey, somete a su esposa Elena a un infierno de tortura y frialdad. Para huir de su opresor, ella finge fallecer en un incendio y logra escapar de su jaula. Tiempo después, un Dante arrepentido la encuentra en París, pero Elena ha cambiado drásticamente. Ante sus ruegos desesperados, ella le impone una condición implacable: solo aceptará su perdón si él realiza el sacrificio más extremo por su traición.
Portada de la novela La herencia maldita
9.7
Ángel del Castillo deja su retiro en un convento tras conocer una verdad perturbadora sobre sus raíces. Su abuela le confiesa antes de fallecer que es portadora de un legado oscuro vinculado a Julián, un hechicero eterno sometido por su familia. Rodeada de fuerzas demoníacas y artes prohibidas, la joven explorará el pasado de su linaje para liberar a sus ancestros. Junto a Julián, su apoyo y nuevo amor, enfrentará al mal para alcanzar la redención.
Portada de la novela La maldición de la Emperatriz
8.1
Melissa, una hechicera consumida por los celos, fue condenada a muerte tras maldecir a su propio esposo. Aunque su ejecución se pospuso por su embarazo, falleció al dar a luz en brazos de su hermano. Catorce años después, su hijo padece las graves secuelas de aquel oscuro maleficio materno. En este escenario, un nuevo mentor asume la tarea de guiar al joven príncipe, luchando para evitar que la magia negra devore su alma y destruya su futuro para siempre.