Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La madre de mi novia

La madre de mi novia

Helena Hall, una poderosa empresaria editorial divorciada, lleva años centrada en su carrera y alejada del romance. Su estabilidad se tambalea al conocer a Hoel Dalton, el joven universitario que sale con su hija. Aunque el vínculo familiar supone una barrera, la determinación de Hoel por seducirla desencadena una atracción imparable. Tras descubrirse la realidad de su noviazgo, Helena se entrega a una pasión prohibida que la hará redescubrir el deseo.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Helena Hall estacionó el auto en la cochera de su casa con total tranquilidad y salió del vehículo. Era una mujer de cuarenta y cuatro años, con una figura curvilínea que destacaba su elegancia natural. Sus ojos marrones, profundos y expresivos, irradiaban una calidez que contrastaba con su porte distinguido. Su cabello castaño caía en suaves ondas sobre sus hombros, añadiendo un toque de juventud a su apariencia serena. Vestía de forma fresca, acorde a la estación del año. Llevaba puesta una blusa de lino blanco, ligera y vaporosa, que se combinaba con una falda larga de tonos pastel que se movía de manera grácil en sus piernas.  A su edad y con la experiencia que había obtenido a lo largo de los años siempre sabía cómo vestirse de manera apropiada, sin perder su encanto ni caer en excesos, mostrando una modestia innata que la hacía aún más atractiva. Su tono de piel era blanco, dándole una tez de color a sus mejillas. Su figura gruesa era de sus mayores atributos. Aunque las malas lenguas de manera equivocada podían llegar a comentar que estaba gorda, cuando en realidad solo gozaba de una envidiable talla extra que la hacía destacar ante los demás.

Se detuvo a contemplar el panorama a su alrededor. Era primavera, y la naturaleza se desplegaba ante ella en un espectáculo vibrante de colores y vida. Las flores crecían en abundancia, salpicando el jardín con tonos de rojo, amarillo, rosa y morado. Los árboles, cubiertos de hojas nuevas, se mecían con suavidad con la brisa, como saludándola. Los arbustos estaban en plena floración, exudando fragancias dulces que se mezclaban en el aire, creando una atmósfera de un mundo mágico, como si estuviera en el país de las maravillas, cuando solo estaba en su acogedora morada a la que siempre llegaba, en la mañana, tarde o noche, esa había sido su hogar desde hace años, y no tenía ningún deseo de cambiarse o de mudarse de residencia, porque le gustaba allí.

El paisaje que se extendía ante sus ojos era un símbolo de nuevos comienzos, de renovación y de rejuvenecimiento. Esa temporada siempre había tenido un significado especial. Era una época que no solo transformaba el mundo exterior, sino que también traía consigo una sensación de esperanza y de oportunidades por venir. Sentía una conexión profunda con esa estación, como si cada flor que se abría y cada hoja nueva que brotaba fuera un recordatorio de que siempre había espacio para crecer y florecer, sin importar las circunstancias y la edad de la persona. Moldeó una sonrisa de alegría y se permitió unos minutos para disfrutar del sol suave que acariciaba su rostro, cerrando los ojos y respirando de manera profunda. Recordó cómo su madre solía decir que la primavera era el momento perfecto para dejar ir lo viejo y abrazar lo nuevo. Esas palabras resonaban en su mente mientras observaba las mariposas revoloteando de flor en flor, y los pájaros cantando de manera emocionada desde las ramas. Pero su instante de meditación fue interrumpido.

Helena pudo apreciar como se reproducía música que sonaba a gran volumen, así como diversas risas de muchachos y chicas en la zona de la piscina, en la que, por supuesto, también se hacía presente la voz de su hija Rebeca. El sonido del agua salpicando y las carcajadas juveniles llenaban el aire, creando un ambiente festivo que contrastaba con la calma serena del jardín. Mientras caminaba hacia la casa, una mezcla de nostalgia y alegría la envolvió, recordando sus propios años de juventud, llenos de aventuras y emociones intensas. No estaba mal celebrar, pues los jóvenes estaban llenos de energía y vigor. Además, que estaba en la universidad y podían distraerse en algunas ocasiones para distraerse de las actividades académicas y el estrés de esa actividad llena de trabajos, exposiciones y exámenes tan exigentes como lo exigía la educación superior.  En ese instante, el sonido de varias campanadas empezó sonar de forma imperceptible a los oídos de los humanos, era la alerta de que dos almas gemelas estaban por encontrarse y del nuevo comienzo de una historia de romance que quedaría plasmas en letras de pasión.

Lo que no sabía era que el destino aún le tenía preparada una nueva aventura de amor que no había imaginado. Para ella, su matrimonio y la concepción de su hija habían sido las experiencias más significativas en su vida. Creía que ya había vivido a plenitud, que había experimentado todo lo que podía ofrecer la emoción del enamoramiento y la pasión. Había contraído matrimonio, lo había consumado, había dado a luz a su más hermoso tesoro. Después de eso había estado con normalidad hasta que se había separado de su esposo. Esa, sin duda, era la conclusión de su magnífico romance. Solo se amaba una vez, por lo que su historia de felicidad ya había llegado a su fin, y no tenía ganas, ni deseo de empezar una nueva. Pero, ¿y si Helena se hubiera equivocado? Si aquel hombre no era en realidad su amor verdadero, su media naranja. Quizás, ni la había conocido. Aunque ya había enterrado esas emociones, ¿sería posible que su alma gemela volvería a encender todos esos sentimientos de energía, fuego y ardor en ella?

A Helena Hall la vida le tenía otros planes que removerían cada fibra de su ser.  Aquel muchacho había aparecido de manera inesperada como un terremoto en la tierra o tormenta en los cielos, poderoso y caótico, agitando su alma y su existencia de una manera que jamás creyó posible. El encuentro con ese chico al que le doblaba la edad era tan diferente y único que había sacudido sus cimientos, así como sus valores morales y éticos.

Al principio, Helena había luchado contra esos sentimientos, tratando de convencerse de que no eran reales, que era imposible que a su edad pudiera sentir algo tan intenso de nuevo. Mas, cada vez que lo veía, sentía un torbellino de emociones que no podía controlar. Esos ojos varoniles, llenos de vigor y fulgor, la miraban de una manera que hacía que su corazón latiera con fuerza y que despertara en su espíritu el enardecimiento que había dejado en su juventud. Esa sonrisa, deslumbrante y sincera, tenía el don de desarmarla, de hacerla sentir vulnerable y expuesta. Esa voz, profunda y cálida, resonaba en sus oídos como una melodía que no podía dejar de escuchar. Y todo había dado comienzo ese día, cuando habían convergido de manera inesperada y se había vuelto cómplices de un crimen de amor que estaba por suceder. Sí, no había duda, todo había comenzado con su colisión…

También te puede gustar

Portada de la novela Amor del pasado
9.3
Diana Hernández, herida por una tragedia en su pasado y sumida en la soledad, decide abandonar el amor tras múltiples decepciones. Su frustración la lleva a planear una venganza contra el género masculino. Mientras tanto, Robert Giuliani, un influyente millonario italiano, vive atrapado en un matrimonio fallido y alejado de sus sueños. En medio de este escenario, el destino unirá sus vidas, mezclando la sed de justicia de ella con la fortuna y desdicha de él.
Portada de la novela Amor envenenado, Justicia amarga
8.3
La tragedia golpea tras una gala benéfica cuando mi madre muere envenenada. Gerardo Garza, mi esposo y un influyente abogado, decide defender a la sospechosa, Keyla de la Torre, destruyendo el honor de mi madre para ganar el juicio. Ante mis reclamos, él me chantajea cruelmente. Destrozada por su traición, firmo el divorcio fingiendo rendición, pero en las sombras orquesto un plan letal para que ambos paguen por sus actos. Mi venganza apenas comienza.
Portada de la novela De las cenizas: El regreso de la esposa indeseada
9.3
Tras cinco años de engaños, una consultora descubre que su boda con Javier de la Torre, el Delfín de Oro, fue solo un acuerdo pagado. El retorno de Fabiola, antigua amante de Javier, desata un infierno: él la fuerza a abortar y ordena una histerectomía para eliminar su legado. Destrozada por la traición, su amor se torna en un odio implacable. Tras contactar con su pasado secreto, planea una huida estratégica que dará inicio a su fría y letal venganza.
Portada de la novela El imperio de las mentiras
9.4
El influyente magnate Dante Blackwood decide pactar un matrimonio por conveniencia para blindar su patrimonio. La elegida es Siena Rojas, una mujer agobiada por deudas que finge sumisión mientras oculta un oscuro propósito: desmantelar desde dentro la corporación que devastó a su estirpe. En medio de esta red de falsedades, el odio inicial deriva en una pasión arriesgada que pondrá en jaque sus sentimientos y la estabilidad de todo su imperio comercial.
Portada de la novela Esposa olvidada
9.2
Clara queda viuda y embarazada tras perder a Román, encontrando un refugio incierto al casarse con su cuñado, Raúl. Este pacto de conveniencia prohíbe el afecto, pero un accidente borra el pasado de Clara, quien despierta convencida de que Raúl es su gran amor. Él decide usar este engaño a su favor, ocultando su desprecio bajo una fachada de devoción. Sin embargo, cuando la verdad resurge, Clara enfrenta una traición que destrozará su mundo para siempre.
Portada de la novela Exesposa mimada: papá, mamá se escapó otra vez
7.9
Weldon, un viudo centrado en su hijo, rompe su aislamiento al conocer a su nueva doctora. Aunque ella intenta evadirlo, en dos meses se casan ante la sorpresa de su entorno. La intriga se dispara cuando la mujer aparece con dos niños que son el vivo retrato del millonario. Ella sostiene que el acuerdo era darle más descendencia tras la boda, pero el verdadero origen de los pequeños y el pasado de la doctora ocultan secretos que desafían la realidad.