Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Justicia de Un Jugador

La Justicia de Un Jugador

La tradicional reunión de Nochebuena en la mansión del tío Carlos solía ser un suplicio de humillaciones para mi padre y para mí. No obstante, este año su arrogancia lo llevó a desafiarnos a una partida de Truco con apuestas extremas. Carlos ignora que Lucía me enseñó todos los secretos del juego callejero. Cegado por su codicia, ha puesto en riesgo su fortuna. Con honor y astucia, usaré sus propias cartas y grabaciones para destruir su legado.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

La finca que mi tío Carlos había alquilado para Nochebuena olía a dinero nuevo y a pino falso. Candelabros de cristal colgaban del techo de madera, y en la mesa, tan larga que apenas podíamos oírnos de un extremo a otro, había más comida de la que podríamos comer en un año.

Mi tío Carlos, con su camisa de seda desabrochada un botón más de lo necesario, levantó su copa.

"Por la familia", dijo, aunque su mirada solo se posó en su propia esposa, mi tía Sofía, que goteaba joyas.

El resto de nosotros, los parientes pobres, murmuramos el brindis. Mi padre, Javier, estaba a mi lado. Sus manos de albañil jubilado, gruesas y agrietadas, parecían fuera de lugar sobre el mantel de lino. Él había sacrificado su juventud para que su hermano, Carlos, pudiera montar el negocio que ahora le permitía humillarnos a todos una vez al año.

La cena fue una tortura de indirectas. Tía Sofía comentó lo "valiente" que era mi novia Lucía por seguir conmigo, un simple repartidor de Mercado Libre. Carlos se rio de los zapatos gastados de mi padre.

Después del postre, la verdadera función comenzó.

Carlos sacó un maletín y lo abrió sobre la mesa. Dentro, fajos de billetes de cincuenta euros.

"¿Qué tal una partida de Truco para animar la noche?", propuso con una sonrisa depredadora. "Algo amistoso. Mil euros por mano, para que sea interesante".

El silencio se apoderó de la sala. Mil euros era más de lo que ganaban algunos de mis primos en un mes.

Carlos barrió la mesa con la mirada, deteniéndose en mi padre.

"¿Qué pasa, Javier? ¿No te animas? Ah, claro. Olvidaba que tú nunca tuviste cabeza para los negocios. Solo para poner ladrillos. Siempre un fracasado".

La palabra golpeó a mi padre. Vi cómo se encogía en su silla, cómo su rostro enrojecía de una vergüenza que no merecía.

Dentro de mí, algo se rompió. Años de humillaciones, de ver a mi padre agachar la cabeza, de sentirme pequeño e insignificante, todo se acumuló en ese instante.

Lucía me había enseñado bien. Su padre, una leyenda del barrio, le había transmitido todos los secretos del Truco, el juego del engaño y la astucia. Y ella, en noches secretas, me los había enseñado a mí.

Me puse de pie. El sonido de mi silla al raspar el suelo fue el único ruido en la habitación.

"Yo juego, tío".

Carlos se giró hacia mí, sorprendido. Luego, una carcajada grasienta brotó de su garganta.

"¿Tú? ¿Con qué vas a pagar, Mateo? ¿Con tu aguinaldo de repartidor?".

Asentí, manteniendo su mirada.

"Con mi aguinaldo. Y con los ahorros que tengo para la entrada de un piso".

La risa de Carlos se hizo más fuerte, contagiando a su esposa.

"Perfecto. Me encanta la ambición de los jóvenes. Siéntate, sobrino. Te enseñaré cómo juegan los hombres de verdad".

También te puede gustar

Portada de la novela Amo de la oscuridad
9.0
Tras ser asesinado, YongHa despierta veinte años después convertido en un ser inmortal. A pesar de mantener su identidad, la tragedia lo consume: su hermana e hijo han muerto. Movido por un odio profundo, emprende una cacería contra el rey Soon, el culpable de su desgracia. No obstante, su camino de venganza da un giro inesperado al secuestrar a la princesa SuHee, ya que terminará enamorado de la hija de su peor enemigo en medio de su misión.
Portada de la novela El Sacrificio Oculto de mi amor
8.4
Isabella Montoya salvó a su esposo en secreto donando un riñón, pero debió fingir su muerte en un incendio para protegerlo de la mafia. Bajo el nombre de Valeria Rojas, oculta su pasado hasta que el destino la cruza de nuevo con Santiago. Él, ahora consciente de la traición de Carolina y del sacrificio de Isabella, busca venganza. En medio de peligrosos juegos de poder y misiones encubiertas, ambos se enfrentan a una pasión que renace entre el odio y la sangre.
Portada de la novela El Taller Como Campo de Batalla
9.6
Sofía ve cómo su legado familiar es humillado cuando Diego, su marido, entrega el taller de su abuela a un extraño en internet. Tras la traición y la desidia de su pareja, ella inicia una represalia feroz: arruina un negocio de exportación clave y reclama su dignidad ante todos. Mientras el mundo de Diego se desmorona, Sofía aniquila su valiosa colección de arte prehispánico. Entre restos de arcilla, la guerra en su matrimonio ya no tiene marcha atrás.
Portada de la novela Ella Regresó: La Pesadilla de un Capo de la Mafia
8.9
Tras tres años en Suiza, descubro la traición de Dante Moreno, mi antiguo tutor. Para casarse con Isabela, él falsificó mis informes médicos mientras ella robaba mis obras y me atropellaba. Dante me acusó de secuestro y ordenó torturarme desde un helicóptero antes de darme por muerta. Cinco años después, oculto mi pasado bajo una nueva identidad y un matrimonio feliz, pero el destino me obliga a confrontar de nuevo al hombre que intentó destruirme.
Portada de la novela Heredera renacida: El pacto de venganza del lobo
9.2
Traicionada por su progenitor y envenenada por su propia sangre, una heredera perece en la indigencia. No obstante, el destino le otorga una segunda oportunidad al despertar cinco años antes, en su propia boda. Lejos de escapar de 'El Cetro', el feroz adversario de su linaje con quien comparte lecho, ella opta por un camino audaz. Para aniquilar a quienes la vendieron, le propone una alianza matrimonial inesperada. La hora de su implacable venganza ha llegado.
Portada de la novela Ilusiones rotas en el campo de batalla
9.2
En plena celebración de su triunfo, Brett Graham anunció nuestro futuro juntos, omitiendo que ya nos habíamos divorciado. Declaró que sus hazañas bélicas fueron por mí, pero la verdad es cruel: en combate prefirió salvar a su amante. El destino lo castiga cuando la medalla de honor me es otorgada a mí. Ante todos, denuncio su traición, exponiendo que un soldado que antepone sus amoríos al deber militar no merece más que la mayor deshonra pública.