Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Justicia de Un Jugador

La Justicia de Un Jugador

La tradicional reunión de Nochebuena en la mansión del tío Carlos solía ser un suplicio de humillaciones para mi padre y para mí. No obstante, este año su arrogancia lo llevó a desafiarnos a una partida de Truco con apuestas extremas. Carlos ignora que Lucía me enseñó todos los secretos del juego callejero. Cegado por su codicia, ha puesto en riesgo su fortuna. Con honor y astucia, usaré sus propias cartas y grabaciones para destruir su legado.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Me senté frente a él. La mesa de caoba pulida parecía un campo de batalla. Los demás familiares nos rodeaban, sus rostros una mezcla de miedo y una secreta esperanza.

Carlos repartió las cartas con la torpeza de quien está acostumbrado a que otros hagan las cosas por él. Sus dedos, gordos y con un anillo de oro que parecía un puño americano, manejaban el mazo con desdén.

"Las reglas son simples, muchacho", dijo, mirándome por encima de sus cartas. "Mil por mano. El que gana, cobra. Sin lloriqueos".

"Entendido", respondí con calma.

Mi padre me tocó el brazo. Su mano temblaba.

"Hijo, no lo hagas. Es todo lo que tienes. No vale la pena".

Miré a mi padre, a sus ojos suplicantes. Vi en ellos el reflejo de años de trabajo duro, de sacrificios silenciosos. Sacrificios que mi tío había pisoteado una y otra vez.

Recordé una tarde de hacía años. Yo era un niño. Mi padre le había pedido a Carlos un pequeño préstamo para arreglar una gotera en nuestro techo. Carlos se lo había negado, riéndose. "Aprende a ganar tu propio dinero, Javier. No se vive de la caridad".

Ese día, mi padre y yo pasamos la noche poniendo cubos para recoger el agua que caía en el salón.

No, no era solo dinero. Era la dignidad de mi padre. Era mi propia dignidad.

"No te preocupes, papá", le dije en voz baja. "Sé lo que hago".

Carlos escuchó nuestro murmullo y soltó otra carcajada.

"Déjalo, Javier. El chico quiere aprender una lección sobre el mundo real. A veces, una buena paliza es la mejor enseñanza. Es lo que yo llamo una inversión en educación".

La primera mano fue rápida. Tenía cartas mediocres. Las tiré sin pelear.

Mil euros de mi aguinaldo cruzaron la mesa y se unieron a la pila de mi tío.

"Una menos", dijo Carlos, apilando los billetes con satisfacción.

La segunda mano, igual. Ni siquiera intenté un farol.

Otros mil euros se fueron.

Mi padre cerró los ojos, como si no pudiera soportar mirar. Mi tía Sofía sonreía, susurrándole algo a Carlos.

Lucía me había dicho: "La primera regla del Truco contra un arrogante es hacerle creer que es más listo que tú. Deja que su ego sea tu mejor carta".

Y el ego de mi tío Carlos era del tamaño de la finca que había alquilado.

Perdí la tercera mano. Y la cuarta.

Mi aguinaldo se había esfumado. El dinero que había ganado trabajando doce horas al día, bajo el sol y la lluvia, ahora estaba en el montón de mi tío.

"Bueno, parece que la clase ha terminado", dijo Carlos, empezando a recoger el dinero. "Ha sido corto, pero educativo, ¿no crees, Mateo?".

"Espera", dije. Mi voz sonó firme, cortando su celebración.

Carlos levantó la vista, una ceja arqueada.

"¿Qué pasa? ¿Quieres pedir un préstamo? Porque mi política de préstamos familiares ya la conoces".

Negué con la cabeza.

"No. Es que... me queda más dinero".

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amo de la oscuridad
9.0
Tras ser asesinado, YongHa despierta veinte años después convertido en un ser inmortal. A pesar de mantener su identidad, la tragedia lo consume: su hermana e hijo han muerto. Movido por un odio profundo, emprende una cacería contra el rey Soon, el culpable de su desgracia. No obstante, su camino de venganza da un giro inesperado al secuestrar a la princesa SuHee, ya que terminará enamorado de la hija de su peor enemigo en medio de su misión.
Portada de la novela El Sacrificio Oculto de mi amor
8.4
Isabella Montoya salvó a su esposo en secreto donando un riñón, pero debió fingir su muerte en un incendio para protegerlo de la mafia. Bajo el nombre de Valeria Rojas, oculta su pasado hasta que el destino la cruza de nuevo con Santiago. Él, ahora consciente de la traición de Carolina y del sacrificio de Isabella, busca venganza. En medio de peligrosos juegos de poder y misiones encubiertas, ambos se enfrentan a una pasión que renace entre el odio y la sangre.
Portada de la novela El Taller Como Campo de Batalla
9.6
Sofía ve cómo su legado familiar es humillado cuando Diego, su marido, entrega el taller de su abuela a un extraño en internet. Tras la traición y la desidia de su pareja, ella inicia una represalia feroz: arruina un negocio de exportación clave y reclama su dignidad ante todos. Mientras el mundo de Diego se desmorona, Sofía aniquila su valiosa colección de arte prehispánico. Entre restos de arcilla, la guerra en su matrimonio ya no tiene marcha atrás.
Portada de la novela Ella Regresó: La Pesadilla de un Capo de la Mafia
8.9
Tras tres años en Suiza, descubro la traición de Dante Moreno, mi antiguo tutor. Para casarse con Isabela, él falsificó mis informes médicos mientras ella robaba mis obras y me atropellaba. Dante me acusó de secuestro y ordenó torturarme desde un helicóptero antes de darme por muerta. Cinco años después, oculto mi pasado bajo una nueva identidad y un matrimonio feliz, pero el destino me obliga a confrontar de nuevo al hombre que intentó destruirme.
Portada de la novela Heredera renacida: El pacto de venganza del lobo
9.2
Traicionada por su progenitor y envenenada por su propia sangre, una heredera perece en la indigencia. No obstante, el destino le otorga una segunda oportunidad al despertar cinco años antes, en su propia boda. Lejos de escapar de 'El Cetro', el feroz adversario de su linaje con quien comparte lecho, ella opta por un camino audaz. Para aniquilar a quienes la vendieron, le propone una alianza matrimonial inesperada. La hora de su implacable venganza ha llegado.
Portada de la novela Ilusiones rotas en el campo de batalla
9.2
En plena celebración de su triunfo, Brett Graham anunció nuestro futuro juntos, omitiendo que ya nos habíamos divorciado. Declaró que sus hazañas bélicas fueron por mí, pero la verdad es cruel: en combate prefirió salvar a su amante. El destino lo castiga cuando la medalla de honor me es otorgada a mí. Ante todos, denuncio su traición, exponiendo que un soldado que antepone sus amoríos al deber militar no merece más que la mayor deshonra pública.