Portada de la novela La hija que no sabías que era tuya

La hija que no sabías que era tuya

8.3 / 10.0
En La hija que no sabías que era tuya, el CEO Alexander Blake oculta a su pequeña con Isabella, una niñera con identidad falsa. Ella ignora que la niña es su hija robada. Esta romance novel une acción y mystery story en uno de los mejores billionaire romance books actuales.
Resumen de La hija que no sabías que era tuya
El poderoso Alexander Blake oculta a su pequeña hija para protegerla, entregando su cuidado a Isabella, una niñera humilde que desconoce el origen de la menor. Bajo una identidad falsa, Isabella ignora que la niña es en realidad su propia hija biológica, arrebatada tiempo atrás. Mientras el magnate enfrenta amenazas letales, ambas forjan un lazo inquebrantable, sin sospechar que el secreto de su pasado está a punto de salir a la luz.
Leer más

La hija que no sabías que era tuya Capítulo 1

El silencio tenía peso. Un peso denso, frío, casi físico. Caía sobre los hombros de Isabella como una sábana mojada, envolviéndola en un letargo insoportable. Llevaba semanas -o tal vez meses- sin escuchar una voz que no fuera mecánica, desprovista de humanidad. Allí, en esa habitación blanca y sin tiempo, el mundo se había reducido a cuatro paredes, una cama dura, un lavabo y una puerta que solo se abría para alimentar su cuerpo... nunca su alma.

No sabía con exactitud cuántos días llevaba allí. El reloj en la pared no tenía manecillas, una crueldad simbólica que la mantenía atrapada en una especie de eternidad suspendida. No había ventanas, ni cambios en la luz, ni noches que la llevaran al consuelo del sueño. Solo esa iluminación constante, artificial, que le raspaba los ojos y la obligaba a vivir bajo una claridad sin consuelo.

Los primeros días gritó. Se golpeó contra la puerta, rompió platos, insultó a las sombras que la vigilaban tras las cámaras. Luego lloró. Lloró hasta que sus lágrimas se secaron y su voz se volvió ronca, hueca, vacía. Después llegó el silencio. Un silencio que ya no era impuesto, sino elegido. Había comprendido que sus palabras no tenían destino, que nadie escuchaba, y que si lo hacían, no les importaba.

La única compañía constante era su cuerpo, hinchado por la vida que crecía dentro de él.

Su hija.

-Aguanta un poco más -susurraba Isabella, acariciándose el vientre con movimientos lentos, casi rituales-. Mamá está aquí... y te va a proteger.

Mentiras piadosas. Porque ni siquiera podía protegerse a sí misma.

La idea de convertirse en madre había llegado como un rayo de luz, un milagro inesperado. Cuando Alexander le confesó que quería quedarse con el bebé, que a pesar de todo no le importaban las reglas de su familia ni los rumores, ella le creyó. Le creyó cuando dijo que lucharían juntos, que nadie los separaría, que su amor -ese que construyeron entre susurros en ascensores y miradas cómplices entre reuniones- era suficiente.

Pero Alexander no estaba allí.

En su lugar, apareció su padre.

Un hombre con el alma de hierro y una mirada que congelaba la sangre.

-¿De verdad creíste que una cualquiera como tú se quedaría con un Blake? -le dijo aquel día, sentado frente a ella como si firmara la sentencia de un juicio.

Intentó hablar, defenderse, nombrar a Alexander. Pero fue inútil. Ya estaba decidido. La separación, el encierro, el borrado sistemático de su existencia.

Isabella no supo cuándo la drogaron. Solo despertó aquí, con ropa limpia, sin teléfono, sin su bolso, sin documentos. No sabía en qué país estaba. No sabía si Alexander la estaba buscando, si siquiera sabía la verdad. Porque si lo sabía... ¿por qué no había llegado?

-¿Por qué no viniste? -susurraba a la nada, al techo, al aire-. ¿Por qué no me salvaste?

El embarazo avanzaba lento, como si el tiempo se burlara de ella. Sentía los cambios en su cuerpo con brutal intensidad: el cansancio, los mareos, los calambres nocturnos, la necesidad desesperada de afecto. A veces tenía alucinaciones: oía la voz de Alexander murmurando su nombre, sentía sus manos rozando su piel, imaginaba que abría la puerta con furia y la rescataba.

Pero luego abría los ojos... y todo seguía igual.

Los guardias -o enfermeros, o lo que fueran- nunca hablaban más de lo necesario. Uno de ellos, de cabello canoso y gesto duro, parecía estar a cargo. A veces se quedaba mirando su vientre, como si le pesara lo que hacía. Pero nunca intervenía. Era cómplice por omisión.

Una tarde, mientras comía en silencio, escuchó por primera vez algo distinto: pasos apresurados, un tono urgente más allá de la puerta, voces que discutían. No entendió las palabras, pero supo que algo se acercaba. Algo definitivo.

La bebé se movió dentro de ella con fuerza. Una patadita. Como si presintiera el cambio. Isabella se aferró al borde de la mesa, cerrando los ojos.

-Tranquila, mi amor. No te van a quitar de mí. No esta vez.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de La hija que no sabías que era tuya

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela CEO ALPHA
8.1
Michael Swartz, el banquero más poderoso de la nación, alcanza la libertad tras el deceso de su tiránico progenitor. Sin embargo, su opulenta vida se desmorona de golpe por un giro del destino. A los 33 años, este soberbio CEO se ve obligado a confiar en la única mujer capaz de resistirse a sus encantos para afrontar su nueva realidad. Una apasionada historia de superación y obsesión que explora la discapacidad y un amor que rompe cualquier lógica.
Portada de la novela Cuando tu Tía No Es Quien Crees
8.7
El regreso del padre de Sofía tras años en el mar desata el horror cuando vuelve convertido en un ser gélido y putrefacto. Su tía Elena denuncia que es un impostor, pero un diario oculto sugiere que la verdadera amenaza es ella misma. Entre rituales para expulsar entidades marinas y secretos familiares, Sofía se sumerge en una red de suplantaciones y sacrificios. Ahora debe indagar en su pasado biológico para descubrir quién la ha criado realmente.
Portada de la novela Despertar en 1987: Mi Regla
8.5
Elena despierta en 1987, justo el día en que comenzó su desgracia. Tras sufrir la traición de su prometido Ricardo y su prima Sofía en una vida anterior, donde perdió todo y murió en la miseria, ahora busca justicia. Conociendo el romance secreto de los traidores, finge ser sumisa y permite que Sofía se mude con ellos. Mientras los amantes se confían, ella manipula el entorno para desenmascararlos. Elena ya no es una presa, sino la estratega de su propia venganza.
Portada de la novela La Receta de Tu Voz
9.0
La existencia tranquila de Oliver Smith, marcada por sus adicciones y relaciones fugaces, da un giro drástico al conocer a Karly Brown. Esta joven de mirada azul, única sobreviviente de la masacre de su familia, irrumpe en su hogar como una fuerza destructiva. Mientras se ven obligados a compartir el mismo techo, Oliver lucha contra la tensión de su presencia. Al mismo tiempo, el oscuro misterio sobre los asesinos de los Brown los acecha sin tregua.
Portada de la novela La voz que despertó mi primavera
8.9
Damián vive atrapado en una espiral de hostilidad y desprecio, soñando con una tranquilidad que siempre le ha sido esquiva. Al límite de sus fuerzas y listo para rendirse, su destino se cruza con el de Conrad. El chico más influyente de la escuela le propone un trato perturbador para acabar con su sufrimiento. Pero esta salvación esconde una cara amarga: Conrad desea un objeto de diversión propio y ha elegido a Damián para ocupar ese oscuro lugar.
Portada de la novela Tras salir de prisión, recuperé lo que me pertenecía
7.9
Después de cinco años en prisión y sufrir la traición de su marido con su hermanastra, Valerie muere en la miseria. Sin embargo, despierta milagrosamente el día que recupera su libertad. Armada con el conocimiento de su pasado, decide sustituir el rencor por un plan metódico para desmantelar el poder de sus enemigos. Mientras retoma su rol como líder, un viejo amor surge con una oferta de matrimonio en esta historia de justicia y redención.
Capítulos
Leer ahora
Compartir