Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela La Esposa trofeo del CEO

La Esposa trofeo del CEO

Bianca Rizzo vive una pesadilla tras ser entregada a Nathaniel Giordano, un empresario de hielo, como moneda de cambio por las deudas de su padre. Atada a un contrato implacable, su única salida para salvar a su progenitor es dar a luz al heredero del clan. Oculta tras una identidad falsa y usando la seducción como arma, Bianca intentará cautivar a su esposo. En este oscuro juego de poder y traiciones, ella arriesgará su corazón y su vida por la libertad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

No debía estar ahí.

Se repetía una y otra vez aquella frase mientras bebía su copa de champagne. Arregló su cabello al verse en el reflejo de un espejo del

salón y trató de darse fuerzas recordando porqué estaba en aquel lugar para empezar.

Paso 1: Encontrar a su esposo.

Paso 2: Seducir a su esposo.

Paso 3: Quedarse embarazada de su esposo.

Paso 4: Cobrar la fortuna que ofrecían los Giordano y poder ayudar así a su padre quien estaba en el hospital con cáncer de estomago.

Era un chiste del universo que justamente eso era lo que

tenía que hacer para conseguir el dinero para los tratamientos de su papá, pero así era la vida y las circunstancias. Los primeros meses que Nathaniel y ella se dedicaron a fingir que eran esposos no hubo problemas porque recibía una parte del dinero de los Giordano para sus gastos (no demasiado, pero sí más de lo que estaba acostumbrada) pero en cuanto Nathaniel se alejó por completo y cambió su apellido, desligándose por completo de la familia, si bien Bianca vivía en la mansión no tenía acceso a sus cuentas bancarias, habían congelado sus fondos y la

tenían bajo la amenaza de que, si se iba, la acusarían de robo y la harían pudrirse en la cárcel.

No era la clase de vida que quería por lo que quedarse y fingir era una mejor idea.

Sin embargo, cuando su padre enfermó pidió a sus suegros que le dieran el dinero, trató de apelar a su misericordia, pero ellos le dieron un contrato y un mes para poder darle lo que necesitaba.

—Es bastante simple ¿No lo crees?

—Si hago esto ¿Pagarán el hospital de mi papá y sus terapias? —preguntó Bianca viendo el contrato que le ponía Carmenza Giordano en frente para que lo leyera—. Quiero tener la seguridad de que estoy haciendo lo correcto.

—Se trata de tu padre ¿No es así? Nathaniel ha dejado de lado nuestro apellido y ha dejado la empresa de lado. Sin embargo, solo él puede hacer algo ya que es el dueño absoluto. Las herencias de los Giordano indican que el hijo varón es quien hereda todo, y sus acciones automáticamente pasan a ser de sus hijos. Además de que obtienen un 25% extra de las propiedades familiares y sus terrenos. Como Nathaniel renunció a la familia y yo como mujer ya no tengo parte en la herencia, al morir perderíamos todo. Yo quiero que se conserve el legado familiar y tú quieres dinero para salvar a tu

padre. Lo que yo veo es un trato justo. Si quedas embarazada de Nathaniel entonces tendrás acceso a los fondos designados para tu hijo y así podrás seguir pagando tú misma lo que tu padre necesita. Lee los términos de este acuerdo.

Bianca tomó la pluma y tras leer todo el acuerdo, firmó solo pensando en que si esa era la manera en que podía ayudar a su padre entonces lo haría. Ya solo tenía que encontrar la forma de seducir a su esposo.

***

Respiró profundamente y se dirigió al baño a retocarse el maquillaje. Se pintó los labios de rojo y se acomodó el cabello nuevamente.

Frente al espejo no parecía la misma chica que cinco años atrás se hubiera casado con Nathaniel. Había diferencias abismales. La niña de dieciocho años tenía el cabello largo, liso y rubio mientras que la mujer en el espejo tenía

el cabello marrón rojizo, corto y el ondas. Los ojos claros de Bianca no eran los ojos oscuros de Celeste, incluso le habían operado los senos. Estaba ahí con una nueva identidad (idea de su suegra) para poder seducir a su marido.

Ahí en Nueva York no era Bianca Rizzo ni Bianca Giordano. Era Celeste Tyler, una chica americana sin mucha más historia que ser una niña millonaria que viajaba por el mundo.

Salió del baño y se dirigió a la recepción del hotel donde se llevaba a cabo la cena de beneficencia para la niñez y trató de buscar entre los asistentes a Nathaniel. Gracias a un detective sabía dónde vivía, que hacía para ganar dinero y que estaba invitado a ese evento debido a su trabajo filantrópico.

Pero no llegaba.

Miró su reloj y al notar que eran las once de la noche pensó que había perdido su oportunidad, era mejor irse a su habitación y descansar y

luego emprender la cacería en otro momento. Fue por su abrigo para salir del salón cuando lo miró entrar, iba de traje, negro y elegante como lo recordaba el día de su boda, sonreía.

Ella suspiró y trató de no mirarlo tan seguido para que él no se percatara de su presencia.

Al pasar un mesero tomó una copa de champagne y dio un trago.

Ahora solo tenía que pensar la manera de acercarse.

***

Nathaniel entró al hotel pues ya había quedado de asistir a aquella cena benéfica. Muchas familias ricas estaban ahí reunidas para financiar

algunos orfanatos. Estaba muy comprometido a aquello puesto que él mismo era un huérfano, en cuanto se enteró de la verdad de su familia, había dejado Roma e incluso se había cambiado el apellido para honrar a sus verdaderos antepasados.

No quería nada que tuviera que ver con los Giordano. No quería convertirse en CEO de Gamma, aquella empresa no tenía nada de él, no quería la esposa que le impusieron y no quería volver a saber de ellos para ser honesto, y esa era la razón por la que estuviera a kilómetros de ellos viviendo en Nueva York desde hacía cinco años.

Se había hecho rico por su cuenta, usando solo su dinero para invertir en varios negocios que resultaron exitosos. Era dueño de varios clubes nocturnos y un hotel. Tenía su propio pent-house y una oficina en el Empire State. No se quejaba, había sabido comenzar de cero, y aunque era feliz, a veces pensaba en Bianca.

Había sido cruel dejarla sola con aquellos buitres como lo eran Carmenza e Ignazio, sus “padres”, pero ¿Qué podía hacer?, cuando se casó con ella apenas la había conocido, parecía una niña insulsa, sosa y muy aburrida, rubia y con aquellos ojos azules muy inocentes.

Pero de inocente no tenía nada y podía arrancarse un brazo para apostarlo. La chica no era más que una cazafortunas, y si bien parecía estar muy desagradada con la boda, no había dicho que no en ningún momento. Eso sin duda siempre lo iba a recordar.

Al entrar al hotel para ir a su mesa en la cena y preparar su chequera para hacer generosas donaciones pensó que había tenido unos días bastante tensos, incluso lo intentaron asaltar saliendo de un banco y la herida que tenía en el brazo se lo recordaba y se hubiera quedado en casa descansando si no estuviera tan empeñado en ser disciplinado y constante a sus compromisos.

Después de todo, un hombre de palabra tiene que cumplir asus deberes.

Sin embargo, un hombre con necesidades (como él) podía seducir a aquella noche a alguna soltera en la fiesta y deshacerse del estrés con el

arte de hacer el amor.

Y ya decidiría quien sería la afortunada de compartir una noche con él.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor Roto, Venganza Fría
7.8
Alejandro me traicionó frente a todos al elegir a Camila, destruyendo mi vida para siempre. Fui injustamente encarcelada por un delito que no cometí, mientras él acababa con mis padres sin piedad. Aquella mujer que lo amaba murió entre los escombros de su engaño. Ahora, impulsada por un odio gélido y respaldada por nuevos aliados, regresaré para ejecutar mi venganza. El juego ha cambiado y no me detendré hasta que sufra las consecuencias de su ambición.
Portada de la novela Deseos a la luz de la luna: la atrevida propuesta del CEO
9.1
Bajo un impulso nocturno, Bethany comete el error de enviarle a su jefe, el imponente CEO Bates, un mensaje solicitando contenido erótico. Tras un silencio tenso, el magnate se presenta en su hogar para proponerle una experiencia real en lugar de ficción. Aunque ella teme ser despedida por su atrevimiento, la situación toma un rumbo sorprendente. En vez de una carta de renuncia, el millonario le hace una propuesta formal de matrimonio que la deja perpleja.
Portada de la novela El Heredero Inesperado del Viñedo
9.7
Sofía, protectora de la mística Uva Corazón, tiene la misión de designar al sucesor del imperio Del Valle. En plena Fiesta de la Vendimia, el soberbio Ricardo intenta someterla a un matrimonio humillante para favorecer a su amante, Isabella. Sin embargo, Sofía carga con los recuerdos de una vida pasada marcada por la traición y muerte que él le causó. Decidida a cambiar su suerte, rechaza públicamente a Ricardo y elige al inesperado Mateo como esposo.
Portada de la novela El Heredero Robado
9.4
Ricardo Ramírez levantó un imperio con esfuerzo, pero su mundo se tambalea ante una revelación cruel. Sofía Vargas, su esposa, finge asegurar su legado con un embarazo que oculta una traición: el bebé es de su peor enemigo, «El Toro» Sánchez. Ella pretende que su marido críe al heredero del rival que más odia. Lejos de rendirse tras el engaño, un herido y frío Ricardo planea una venganza letal mediante un oscuro contraataque en el laboratorio.
Portada de la novela El hijo privilegiado del Patron
8.2
Isabela Del Valle, joven de una familia noble en decadencia, es forzada a unirse en matrimonio con Alejandro Montenegro, un hombre de campo que salvó a su padre. Sus parientes la entregan con desprecio, ignorando que el esposo es en realidad un magnate de inmensa riqueza. Mientras su familia busca mejores alianzas para la hija mayor, Isabela descubre el verdadero poder de Alejandro. En este vínculo inesperado, ella hallará su valor y un amor que desafiará a su linaje.
Portada de la novela Hija del rey del casino: la venganza
9.6
Tras enriquecerse en el casino, Smith Caldwell traiciona a Sofía Croft y la deja por otra mujer. Sin embargo, su fortuna desaparece pronto, llevándolo a entregar a Sofía a unos usureros para pagar sus deudas, bajo el pretexto de que su orfandad la deja indefensa. Lejos de acobardarse ante sus captores y el personal, la joven reacciona con una risa cargada de desafío y exige una reunión inmediata con el líder máximo de la organización.