
Insanity
Capítulo 2
**Clarisse O'kelly.**
Uno, dos, tres… Respira.
Me digo a mi misma, ésto estaba siendo difícil, una cosa es hacer robos y estafas pequeñas, y otra muy distinta era meterse en un lugar tan peligroso como una empresa multimillonaria. No, un momento, debo mantener la compostura y seguir adelante.
Andrew me recuerda cada vez que puede que éste es el último robo, que lo hago por el amor que le tengo a él, y por supuesto él por el que siente por su madre, no tiene equilibrio, pero el amor es así.
—Entremos —Me dice mientras mira para todos los lados, estamos solo él y yo. ¿Quién podía creer que dos personas que se ven tan normales y ordinarias son unos vil y vulgares ladrones?
—Esto está muy raro, se ve tranquilo y sin ninguna vigilancia, no me parece un buen momento para entrar, creo que debemos indagar mejor—Lo veo ansioso, pero no es de eso que se trata, debemos cuidarnos y cuidar que no nos atrapen, no es solo pensar en que necesitamos ese dinero, porque en la cárcel no haremos nada con el, aunque él no escucha.
—Ya todo está listo, entra—Me ordena.
Me coloco justo detrás de él, esperando las instrucciones. Estamos dentro, pero todos se vuelve un caos, comenzamos a escuchar la sirena de la policía, y eso hace que nuestros corazones se aceleren a mil, no puedo con la angustia, me toma del brazo y me ayuda a colocarme en la puerta de atrás, pero la policía ya tiene todo rodeado.
—¿¡QUE HACEMOS?! ¡NO TENIAMOS ESTO PLANEADO! ¡GRACIAS POR NO ESCUCHARME! —Grito enfurecida. Se que tengo razón, yo le dije que no debíamos hacerlo, y él no me hizo caso en nada.
—¡ME PONES NERVIOSO! ¡CALMATE QUE NO ME DEJAS PENSAR! —Me grita como siempre, porque es más fácil echarme la culpa a mi, que reconocer que tengo la razón.
La policía comienza a llamar, y dice que nos tiene rodeados, ellos escucharon la alarma y por eso llegaron tan rápido, y nosotros solo buscamos por donde salir.
—Necesito esa caja fuerte —dice frustrado y en parte con cierta decisión.
—¿Estas loco?. ¡Olvídate del maldito dinero!
Me toma del brazo furioso y salimos por la puerta de atrás, y al parecer somos rápidos porque la policía no se percata de lo que hacemos. Estamos en un patio trasero, con un olor a basura increíble, y sin poder hacer mucho salimos corriendo, y por poco logramos salir libres. No quiero hacer esto más, pero bien se que no tengo de otra. Traté de buscar trabajo, pero no me lo dan, no soy una persona confiable o eso dicen.
—No puedo, contaba con ese dinero para mi madre —Sigue con lo mismo, y yo estoy llegando a un punto que salgo sola y lo dejo olvidado aquí.
No digo nada mas para evitar conflictos, sé cómo es y será lo mejor, aunque me consume la rabia. Caminamos hasta llegar al lugar donde dejamos la moto, y por lo menos pensamos bien en no traerla hasta aquí.
Nos subimos en ella y esperamos para salir, no pudo con tanto, y aprovecho que se detiene en un semáforo y me bajo.
—¡¿A DONDE VAS?! —Me pregunta a gritos, pero igual no contesto, sigo mi camino hasta casa de Nadia, mi mejor amiga, la que me entiende y puede ayudar en ese momento en donde me siento perdida.
Y por supuesto, no me juzga al saber todas las malas decisiones que sueño tomar.
Toco su puerta y ella me abre de una vez, no puedo más que abrazarla y comenzar a llorar en sus brazos, ya ella sabe que no estoy bien, y quizá también el motivo.
—No se que hacer para ayudarte —Bien sabe lo que siento, es mi mejor amiga desde que éramos niñas, cometí muchos errores, pero aún así ella ha estado conmigo toda la vida, y creo que lo seguirá estando durante un largo tiempo.
—Todo salió mal, y aún así Andrew no ve que lo que hacemos es un error, no es digno y no podemos robarle a los demás. Él no pone de su parte para cuidarme a mi como lo hace con su madre.
—Pero aún así tu lo amas, y esperas mas de él de lo que puede darte —Por eso siempre vengo a ella, me dice las cosas directamente y sin rodeos. Tiene toda la razón.
—Buscaré una solución, porque ésto no me hace para nada feliz —Me quedo un rato platicando con ella, pero me doy cuenta de la hora y decido que es el momento de irme y enfrentar las cosas por mi misma.
°°°
*Una semana después.*
Desde el robo todo está más tranquilo, no se de donde conseguía él el dinero, pero me hago como que no me importa, solo que no esperé que tan pronto me propusiera otra vez uno más.
—Te prometo que será algo sencillo y fácil, lo haríamos de una vez—Veo la desesperación en sus ojos y decidido que sí iré con él, apesar de que no estoy muy convencida.
Entramos por la puerta trasera de aquel lugar de empeño, sabemos muy bien que siempre tiene muchas cosas valiosas y varios pesos guardados. En este momento me siento nerviosa, sabiendo que Andrew necesita ese dinero urgentemente y no tenemos otra manera de conseguirlo que entrando a robar a la tienda de su propio amigo.
No quería, pero al final no tenía otra opción, era eso o pagar las consecuencias de su ira.
Estamos en un buen momento, pero cuando la dificultad llega, ya no es nada bueno para mí más que todo.
Lo logramos, tenemos el dinero y algunas prendas, eso nos ayudaría a conseguir pagar el tratamiento de su madre, por lo menos de un mes o menos, pero algo tenemos.
No quiero imaginar la cara de Valentín cuando sepa que esas cosas desparecieron de su tienda, espero de verdad que nunca se entere que fue su amigo, porque eso debe ser algo muy doloroso.
Andrew me dejó claro que debemos buscar otra manera de conseguir más dinero, tenemos que mantenernos nosotros y a parte de eso, teníamos que pagar los tratamientos para el cáncer que tiene su madre, una mujer que ni me quiere y yo debo arriesgar la vida por ella. Así de justa es la vid, nótese el sarcasmo, pero por amor se da todo, y yo definitivamente lo estoy dando absolutamente todo.
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