Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Herederos

Herederos

Emma y Deavid son obligados a casarse por imposición de sus progenitores, iniciando una relación marcada por el desprecio mutuo. No obstante, él desarrolla pronto una obsesión posesiva y un control asfixiante sobre ella. En medio de las intrigas palaciegas, ambos comprenden que el reinado es una condena devastadora. Este romance oscuro revela cómo la ambición y el poder real consumen a quienes portan la corona, exigiendo sacrificios que amenazan con destruirlos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

—Mami ¿por qué estamos aquí? —pregunté desconcertada.

—Cariño, vamos a conocer a alguien muy importante así que debes portarte bien—dijo mami con una sonrisa.

—Si lo haces te compraré el dulce que quieras—dijo papi alzándome en sus brazos, asentí emocionada. Recibí un ligero beso mi frente y me bajo con cuidado —entonces debes ser educada ¿entendido mi niña? — pregunto papi sonriendo.

—Si, papi

Las puertas fueron abiertas, por ellas entro una hermosa mujer de larga cabellera rubia. Junto a ella, con los brazos entrelazados, estaba la imponente presencia de un hombre con profundos ojos negros.

Papá y mamá hicieron una reverencia. Los mire y copie sus movimientos.

—Buenos días rey Edward y Reina Melissa.

En el rostro de papá se reflejaba una ligera sonrisa.

—Es un placer contar con su visita Louis.

El imponente hombre contestó a papá con la misma cortesía.

—Les presentó a mi hija menor, Emma—dijo Papá tomándome por lo hombros.

Miré la figura de amabas personas y sonreí nerviosamente.

¬—Me alegra el poder por fin conocerte, Emma.

La hermosa mujer se inclinó ante mí y revolvió mi cabello, sentí como el peso de mis hombros se alivianaba ante su gesto.

—Él es mi hijo Deavid— un chico más alto que yo de cabellera castaña y ojos completamente negros apareció frente mi campo de visión.

—Es el heredero a la corona— el señor sonreía orgulloso al ver a su hijo.

— Vamos al salón a hablar, Deavid se amable y muéstrale el castillo a Emma— la mujer le hablo dulcemente a su hijo y deposito un pequeño beso sobre su frente, el asintió con un semblante serio.

Mire a papá con súplica en mis ojos.

Este chico da miedo

—Pórtate bien, cariño— me pidió papá y junto a mamá desaparecieron por el pasillo.

Él chico me inspeccionó de manera sería.

—Hola...—dije tímida.

El espelúznate, chico me siguió estudiando con la mirada.

Sus ojos oscuros me miraban con asco y odio, sentía escalofríos con su mirada.

— ¿sabes porque estás aquí? —me pregunto. Su tono era frío, parecía estar lleno de un profundo resentimiento.

Negué repetidamente con la cabeza.

—Pues ellos—dijo apuntando donde se habían alejado nuestros padres—nos van a comprometer.

Su tono molesto y su mirada de odio comenzaron a cobrar sentido.

(***)

Sostuve con fuerza la mano de mamá, tenía mucho miedo, estaba aterrada.

Cada vez que veníamos a este castillo mamá me dejaba sola con aquel chico, su fría mirada siempre me congelaba los huesos y me hacía temblar, no deseaba verlo, pero para mamá era importante, así que intentaba esforzarme.

Suspire y tome con fuerza la pequeña bolsa que traía. Había hecho galletas con Nana en la cocina, no sabía si a Deavid le gustaban los dulces, pero de todas formas no perdía nada intentándolo.

Llevaba más de un año intentando acercarme a él, pero no había logrado nada más miradas de odio y asco de su parte.

Hazlo por mamá

De todas formas, las visitas se realizaban una vez al mes, solo tenía que soportar su odio por un momento, después tendría todo el resto del tiempo para mí.

Decidida me adentre con paso firme al castillo.

Un estruendo resonó en el interior.

Al parecer habíamos llegado en el momento menos adecuado.

El sonido del golpe resonó en la sala, la mejilla de Deavid se tiño de un profundo roja, mientras que la mano de su padre aún se encontraba alzada.

Todo se quedó en silencio, nadie parecía querer moverse, me encontraba en un profundo transe, por poco hasta se me olvido el respirar.

Mamá fue la primera en reaccionar, se acercó rápido hasta Deavid e intento tocarlo, pero fue apartada con un manotazo, el castaño miro por última vez con rabia su padre y se marchó de la sala.

Uh, que intenso

—Edward...— mamá susurro despacio.

El alto hombre de pronto callo de rodillas al piso y se pasó la mano por su cabello repetidas veces— Que mierda acabo de hacer...— susurro impotente.

Mamá se acercó a consolarlo mientras le susurraba palabras tranquilizándolo.

Suspire y mire a mi alrededor.

¿Que había sucedido?

Deavid siempre había sido un imbécil, pero no era de los imbéciles que les faltaban el respeto a sus padres.

Me aparte de la sala y camine en dirección a las escaleras por las cuales Deavid se había ido anteriormente.

Cuando llegue a su habitación escuche golpes y el sonido de cosas siendo destrozadas.

Presiento que esto es una mala idea...

Abrí con cuidado la puerta de su habitación y miré el desastre dentro de ella, las cosas estaban tiradas por todos lados, los cuadros que antes decoraban su habitación estaban rotos en el suelo y el gran espejo ubicado en una de las esquinas ahora estaba en fragmentos.

Y en el medio del huracán estaba Deavid mirándome con un profundo odio.

—¿Estás bien...? — susurre sintiendo como mi piel se erizaba por el miedo.

Su cuerpo se contraía y respiraba de manera forzado.

—¡Cállate! — me gritó el chico —tú sólo cállate— dijo intentando normalizar su respiración.

No sabía si irme o quedarme en la habitación, pero, aunque quisiera optar por la primera opción, no podía, estaba estática en mi lugar, paralizada por el miedo.

—¡Todo esto es tu culpa! — gritó furioso y se acercó de manera aterradora hasta mi— todo esto tu maldita culpa, mocosa de mierda— gritó.

Sentí como jalaba de mi cabello. Lágrimas bañaron mis ojos al sentir el dolor en mi cuero cabelludo, lo jalaba como si lo quisiera arrancar.

—¡Todo esto es tu maldita culpa! — grito furioso para golpear el pómulo izquierdo de mi cara.

Lloré y grité impotente. Sentía que iba a morir.

Lo intenté apartar, lo empuje y mordí, pero mi fuerza parecía ser insignificante a comparación con la suya, intente suplicar que parara, pero parecía estar perdido, su visión no estaba enfocada, no escuchaba ni entendía, había perdido la razón.

Y llego otro golpe más, el dolor era insoportable, empecé a cerrar los ojos, incapaz de poder seguir soportándolo

Dolía, dolía mucho...

También te puede gustar

Portada de la novela El maldito Alpha.
8.5
Anhelaba que el encuentro con mi pareja destinada borrara años de amargura, pero la realidad fue una cruel traición. Bajo el yugo de un Alpha despiadado que solo me brinda tormento, mi identidad se ha desvanecido en un mar de dolor. Ahora, cargando en mi vientre el fruto de este vínculo forzado con un ser despreciable, me enfrento a un destino desolador. Atrapada en una vida sin esperanza, temo que mi futuro se haya extinguido antes de poder empezar.
Portada de la novela El nuevo mundo de Cloe
8.2
Cloe es una botánica de veintidós años que viaja hasta Minnesota para realizar sus estudios científicos. Sin embargo, su vida cambia drásticamente tras sufrir un accidente en el Caldero del Diablo, suceso que la traslada a una dimensión mística. En este reino habitan los teriamorfos, individuos con la facultad de transformarse en bestias. Atrapada en este paraje indómito y peligroso, la joven deberá sobrevivir y hallar su propio destino entre criaturas salvajes.
Portada de la novela El Precio De Vuestra Ignorancia
8.8
Traicionada por Carlos y Laura, Sofía acaba como camarera hasta que un suceso mágico la devuelve al pasado. Despierta tres meses antes de perder sus diseños y su beca, decidida a reescribir su historia. No obstante, Carlos también ha regresado; su extraña arrogancia y planes oscuros ahora aterran incluso a su cómplice, Laura. En este tablero de ambiciones y venganza, Sofía luchará con firmeza para no dejarse pisotear nunca más por ellos.
Portada de la novela El Regreso De Luna
7.8
Criada en la oscuridad de una celda, una joven humana ha sufrido años de esclavitud bajo el cruel dominio de los hombres lobo. Tras ser condenada injustamente por el Alfa Rowan E. L. Desmond, el dolor despierta en su interior una rabia incontrolable. Mientras aguarda su ejecución, la amargura la invade al recordar que salvó al mismo verdugo que hoy pide su muerte. Si lograra renacer, juraría no volver a someterse ante nadie nunca más.
Portada de la novela El rey Alfa me desea.
8.1
Lily enfrenta el desprecio público cuando el Rey Alfa, su pareja predestinada, la rechaza para unirse a Elizabeth por exigencias de su madre. Ante la deshonra, surge una vía de escape: el temido príncipe heredero le propone un pacto oscuro. A cambio de un favor incierto, ella podrá entrar en la exclusiva Academia masculina y consumar su venganza. Ahora, Lily debe decidir si arriesgarse con este despiadado general para forjar su propio camino guerrero.
Portada de la novela La Pareja Misteriosa del Alfa
8.5
Serena era una mestiza entre vampiro y hombre lobo. Sus padres fueron asesinados justo ante sus ojos cuando era una niña inocente y ella fue adoptada por Alfa Teodoro de una manada. Pero no la criaron exactamente. En cambio, la convirtieron en sirvienta e incluso la vendieron como esclava sexual más tarde. Durante todos estos años, su única fuente de apoyo fue Bruno, el hijo de Teodoro. Siempre trabajaba como un burro. Un día, después de tantas quisquillas, descubrió que Bruno la había estado engañando con su verdadera pareja durante bastante tiempo. Y como si no pudiera ser peor, se le reveló que Alfa Teodoro fue el asesino de sus padres. Se sentía como si el mundo se hubiera vuelto completamente en su contra. Pero de repente, un apuesto y poderoso Alfa llamado Pedro entró en su vida, afirmando que ella era su pareja. Con un poder peligroso en su sangre, la consideraban una amenaza para los vampiros y los hombres lobo por igual. Y un enemigo misterioso siempre conspiraba contra ella en la oscuridad. Ante esa situación, ¿podría Serena salir victoriosa de todas estas pruebas con Pedro a su lado?