Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Guerra de Suegras: El Duelo

Guerra de Suegras: El Duelo

Sofía Rodríguez es una especialista en enfrentar suegras difíciles que protege con ferocidad a su hija, Valeria. Al visitar a la poderosa familia De la Vega, la matriarca Doña Elena intenta dañar a la joven usando su alergia al picante. Sin embargo, Sofía contraataca con ingenio, forzando a los culpables a probar su propio veneno ante todos. Sin saber que un micrófono revela su maldad en vivo, Elena descubre que su supuesta presa es un tigre letal.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

El malestar de Valeria era una ola de fuego visible. Su rostro se había puesto pálido y sudoroso, y se apretaba el abdomen con ambas manos. Sofía no perdió la calma. La furia que sentía era un bloque de hielo en su pecho, frío y calculador. Hacer una escena ahora sería caer en la trampa de Doña Elena, pintándola a ella como la consuegra escandalosa y a su hija como una debilucha.

Respiró hondo y se levantó, su movimiento fue tan sereno que todos se giraron para mirarla. Le pasó un brazo por los hombros a Valeria y le susurró:

"Tranquila, mi amor. Respira. Es solo una reacción, pasará pronto".

Luego, levantó la vista y dirigió a todos una sonrisa amplia y radiante.

"¡Ay, Doña Elena! ¡Qué maravilla de chile! Mi Valeria es tan sensible que cualquier emoción fuerte le cae de golpe al estómago, y conocer a una mujer tan admirable como usted ha sido demasiado para ella".

La declaración dejó a todos sin palabras. Doña Elena parpadeó, su guion de "la nuera delicada" le había sido arrebatado.

Sofía continuó, su voz llena de un entusiasmo contagioso.

"Pero no podemos permitir que esta delicia se desperdicie. ¡Es una ofensa para la receta de su bisabuela! Ricardo, mi vida, sírvele a tu padre, que se ve que lleva años esperando un manjar así".

Don Fernando levantó la vista de su plato, alarmado. Antes de que pudiera protestar, Ricardo, confundido pero obediente, le sirvió una porción generosa del flan, y Sofía, con un movimiento rápido y elegante, tomó el recipiente de la salsa roja.

"Y con su respectivo toque secreto, ¡para que se le alegre el corazón!", exclamó, rociando el postre de Don Fernando con una cantidad obscena de chile.

Luego, sin perder el ritmo, se giró hacia las tías.

"¡Tía Remedios! ¡Tía Consuelo! ¡Primas! ¡No sean tímidas! Una receta familiar tan importante debe ser compartida. Es una bendición. ¡No me digan que le van a hacer el feo a Doña Elena!".

Su tono era una mezcla perfecta de alegría y desafío. Negarse sería un insulto directo a la matriarca. Una por una, las tías y primas se vieron obligadas a aceptar una porción del flan endemoniado. Sofía, con una generosidad teatral, se aseguró de que cada plato recibiera una dosis letal de la salsa roja.

La sala se convirtió en un escenario de comedia negra. La tía Remedios, después de la primera cucharada, empezó a toser tan fuerte que su peinado se sacudió violentamente. La tía Consuelo se abanicaba la cara con una servilleta, sus ojos llorosos fijos en su hermana con una expresión de "¿tú también?". Una prima joven intentó disimular bebiendo agua, pero el ardor la hizo soltar un gemido ahogado.

Don Fernando, por su parte, miró su plato como si fuera una sentencia de muerte. Probó una punta minúscula con la cuchara y su rostro se contrajo. Miró a su esposa con un rencor acumulado durante treinta años y luego a Sofía, que le guiñó un ojo discretamente. Por primera vez en la noche, una diminuta sonrisa se dibujó en los labios de Don Fernando.

Con el caos del picante extendido por toda la mesa, Sofía caminó lentamente hasta el lugar de Doña Elena. La mujer la miraba con puro veneno en los ojos. La sonrisa dulce se había desvanecido, revelando la dura máscara de su verdadera naturaleza.

"Y ahora", dijo Sofía en voz alta, para que todos la oyeran por encima de las toses y los quejidos, "la gran maestra de esta obra de arte. Doña Elena, usted debe honrar a su bisabuela comiendo la porción más grande. Es su legado, su sangre. Usted nos enseñará cómo se disfruta de verdad un tesoro familiar como este".

Tomó el cuchillo del pastel y cortó una rebanada que era casi un cuarto del flan entero. La colocó en el plato de Doña Elena y, antes de que la mujer pudiera decir una palabra, vació el resto del recipiente de chile sobre el postre. La salsa roja se derramó por los lados del plato como sangre.

"¡Salud!", dijo Sofía, levantando su copa de agua.

Doña Elena estaba atrapada. Toda su familia, que ahora sufría los efectos de su propia malicia, la miraba fijamente. Rechazarlo sería admitir su trampa. Aceptarlo era someterse a su propio veneno. Su reputación de anfitriona perfecta y guardiana de las tradiciones estaba en juego.

Con la mandíbula apretada, tomó la cuchara. Cada bocado era una tortura visible. Su rostro pasó del rojo al púrpura. El sudor perlaba su frente. Sus ojos, fijos en Sofía, prometían una venganza terrible.

Sofía sonrió, una sonrisa de pura satisfacción.

"¿Verdad que es exquisito, Doña Elena? Se nota que lo hizo con mucho amor. Un amor que pica, pero entra. Así debe ser el amor de una suegra, ¿no? Intenso".

Las palabras, cargadas de un sarcasmo brutal, resonaron en la sala. Doña Elena, incapaz de responder con la boca llena de fuego, solo pudo asentir con un movimiento espasmódico. La primera batalla había terminado, y Sofía no solo la había ganado, sino que había obligado a su enemiga a tragarse su propia arma frente a todo su ejército.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela 172 días con la gordita
9.1
Amador le niega la herencia a Marcos debido a sus prejuicios y falta de sensibilidad. Para recuperar el control de la empresa, Marcos finge una transformación personal y obliga a Roxanna, una empleada con sobrepeso a la que antes humilló, a simular un noviazgo de 172 días bajo amenaza de despido. Lo que comienza como una farsa forzada se convierte en un camino lleno de conflictos y tristezas que terminará desafiando sus propias convicciones.
Portada de la novela De exesposa humilde a magnate brillante
8.8
Christina dedicó tres años de su vida a un matrimonio que terminó en humillación pública cuando su esposo la dejó por otra mujer. Sin embargo, este desprecio impulsó su transformación: retomó sus habilidades olvidadas hasta convertirse en una empresaria de éxito arrollador. Al ver su triunfo, su exmarido intenta volver suplicando perdón, pero ella lo rechaza con firmeza. Bajo la protección de un influyente magnate, Christina abraza su nueva vida con poder y dignidad.
Portada de la novela El sustituto
8.1
Dylan, un joven huérfano bajo la tutela de su tía, termina encadenado a una antigua promesa y a una sombría maldición. Su vida cambia al ser obligado a casarse con el implacable presidente de una firma tecnológica, un hombre autoritario que lo culpa de su propio tormento sobrenatural. Este romance LGBT profundiza en un matrimonio forzado donde el rencor, el poder y un misterio místico definen el destino de ambos en un entorno hostil.
Portada de la novela EN LOS BRAZOS DEL JEQUE VOLUMEN 01
8.4
Lucy Forrester sobrevive a un destino fatal en el desierto de Ramal Hamrah gracias a la intervención del jeque Hanif. Al ser acogida en su opulento palacio, descubre una calidez y protección que le fueron ajenas anteriormente. Aunque la química entre ellos es innegable, Hanif vive consumido por un profundo sufrimiento interno. Decidida a transformar su realidad, Lucy emprende la misión de sanar el alma del príncipe y ganarse su amor para siempre.
Portada de la novela La cautiva del alfa de sombras
7.8
Alma llega a Frederick Tower buscando un empleo estable, pero su vida da un giro tras conocer a Alex Frederick en el ascensor. Él es un poderoso magnate y el alfa de la manada Niebla, quien identifica de inmediato a Alma como su Omega. Entre extraños malestares físicos y la amenaza constante de clanes enemigos, ella termina atrapada en un conflicto sobrenatural. Ahora, Alma deberá elegir entre ser una presa del destino o la mujer capaz de dominar al lobo.
Portada de la novela LA DAMA DE COMPAÑIA DEL CEO
9.5
Zaira Smith, antaño una joven heredera, cae en la indigencia tras una desgracia familiar. Desesperada por pagar la cirugía vital de su madre, decide vender su pureza a un magnate por dos millones de euros y acepta ser la dama de compañía de un influyente CEO. En este entorno hostil, el destino la vincula irremediablemente con Dante Fabri. Lo que inició como un sacrificio extremo florece en un amor profundo que cambiará sus vidas para siempre.