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Portada de la novela ESCLAVA DEL MAFIOSO

ESCLAVA DEL MAFIOSO

Robert Greco, el implacable y magnético líder de la mafia en Roma, gobierna el crimen organizado con mano de hierro. Su destino se entrelaza con el de Charlotte Rizzo, una joven que lucha por pagar el tratamiento oncológico de su madre tras el abandono de su padre. Charlotte acepta un préstamo arriesgado con el hombre apodado la Bestia: si no paga en tres meses, pasará a ser su esclava personal. ¿Logrará saldar su deuda o sucumbirá ante el Boss?
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Capítulo 3

Capitulo 3: Titan.

Ya realmente se estaba haciendo muy tarde, Charlotte mientras miraba la puerta de la salida comenzo a planear algo para poder escapar de este lugar, mientras miraba todo rápidamente ideo un plan y sin pensar en las consecuencias de sus acciones comenzó a huir de ese lugar.

— ¡Niña, detente, no puedes irte sin tu representante! ¡Charlotte alto ahí te estoy diciendo! – gritaba algo agitado mientras corría tras la niña, pero este no era lo suficientemente ágil como para agarrarla. – Dios, esto debe ser una broma, si no agarro a esta niña estaré metido en un terrible problema. – pensó este hombre mientras corría detrás de Charlotte.

Charlotte se encontraba muy agitada, está debía de huir del lugar para así ir hasta su casa y sin mirar atrás siguió corriendo sin descansar, luego de un gran rato corriendo está miro hacia tras y vio que perdió de vista al profesor. Charlotte dejo de correr y caminando llegó a una plaza en dónde se acostó en una banqueta y comenzó a mirar el cielo, el cual se encontraba lleno de nubes grises, está no sabía lo que estaba sucediendo, no entendía nada y todo lo que pasaba por su cabeza eran tonterías sin sentido pero recordó en la mañana las palabras de su padre.

"— No, no quiero exponerlas ni a ti, ni a mi hija amada, prefiero sacrificarme yo mismo."

Al recordar estar palabras el corazón pequeño de Charlotte comenzó a acelerarse, realmente no entendía nada y miles de cosas comenzaron a pasar por su cabeza.

— ¡No entiendo nada! – de manera rápida sus ojos se comenzaron a llenar de lágrimas y sin poderlo evitar empezó a llorar mientras se sentaba en la banca a mirar hacia donde esté trabajaba – ¿A qué se refería mi padre al decir esto? ¿Por qué no me fue a buscar a la secundaria? ¡Papá te extraño tanto! ¿Dónde estás? ¡¿Por qué no estás en estos momentos aquí conmigo?! ¿Qué está sucediendo? – Se preguntaba Charlotte mientras lentamente veía como la lluvia comenzaba a caer encima de ella.

Está tenía muchas preguntas para hacer, preguntas que no podía callar y comenzaba a llorar de la rabia que sentía, pero tampoco podía quedarse con las manos cruzadas, debía de buscar la respuesta de sus problemas, mientras veía los carros pasar algo furiosa con la vida está se levantó de la banca en dónde se encontraba y con sus manos de manera hostil limpio su cara llena de lagrimas.

— ¡No vas a hacer nada llorando Charlotte, entiendelo, hare algo por mi padre, eso sí lo aseguro! – dijo Charlotte de manera suave y hostil mientras comenzaba a caminar de manera rápida y silenciosa para así atravesar la calle, está tenía en plan ir a buscar a su padre al trabajo, pues este era el único lugar en donde está imaginaba que su padre podría encontrarse.

Charlotte corría como si no hubiera un mañana, de manera acelerada y muy ágil mientras las lágrimas seguían escapando de sus hermosos ojos, está mujer de manera hostil limpiaba sus lágrimas mientras seguía corriendo.

— ¡Papá, por favor, déjame saber que te encuentras bien! ¡Papá! – Dijo Charlotte llorando y corriendo debajo de la lluvia en esta hermosa ciudad.

En ese momento para esta mujer todo era de color gris, no había nadie ni nada que le sacará color a esta ciudad, el único que podría hacerlo era su padre y está se encontraba corriendo en su búsqueda.

Minutos después está niña ya se encontraba llegando al trabajo de su padre por la parte de atrás, así que para poder entrar debió de pasar por un callejón, al cruzar el callejón Charlotte se quedó paralizada pues está había visto algo que no debía ver, al hacerlo rápidamente retrocedió para seguir viendo lo que estaba sucediendo.

Lo que acababa de ver Charlotte era nada más y nada menos que cuatro hombres vestidos de negro de bajo de la lluvia golpeando a su pobre padre.

— ¡Te dijimos que hasta el día de hoy tendrías oportunidad de pagar lo que debes! ¿Por qué mierda no trajiste el maldito dinero? – gritó uno de estos hombres mientras con fuerza le pateó la cabeza.

Charlotte al ver esto sus lágrimas comenzaron a caer aún más rápido de su cara y tratando de contenerse está dijo con un tono de voz alto:

— ¡No, papá! ¿Qué es lo que está pasando? – las lágrimas seguían saliendo de sus ojos peoe la realidad era que Charlotte se encontraba muy lejos como para ser escuchada.

— ¡Lo siento, lo que ganamos mi esposa y yo no nos da lo suficiente! Hemos tratado de hacer Miles de cosas hasta pedirle al banco pero estos no nos han dado el préstamo, haga lo que haga no encuentro como pagar nuestra deuda. – Dijo Gerardo con un tono de voz quebrado y nervioso mientras lloraba de manera intensa, luego de eso junto sus manos en forma de suplica – ¡Por favor, tengo una familia que mantener, no me maten! ¡Enserio no lo hagan! Se los suplico.

En este callejón pequeño se encontraba un auto negro con vidrios ahumados el cual se encontraba entorpeciendo el paso de esta calle, luego de que su padre dijo esto del auto se comenzó a bajar un hombre alto, vestido de blanco el cual a diferencia de los demás tenía una actitud menos agresiva pero mucho más dominante y con pasos suaves y delicados empezó a dirgirse hasta donde se encontraba Gerardo arrodillado, este hombre misterioso al llegar a dónde se encontraba el padre de Charlotte con fuerza agarro el pelo de este hombre y de una vez le jalo la cabeza para hacer que este lo mirara a los ojos.

— No, ya no hay más tiempo, es muy triste escuchar que tienes una familia y todo esto, te dimos un plazo de un año para pagar toda tu deuda y el día de hoy aún debes más de la mitad... Lamento lo que te voy a indicar pero la verdad es que debes de pagar tu deuda de una o de otra forma y ya tengo la manera perfecta de que tú canceles ¡Todo lo que debes! – Dijo este hombre misterioso de manera fuerte pero a la vez muy académicoz seguido de eso lanzó la cabeza de este hombre a el suelo con fuerza y luego de eso le empezó a aplastar con su pie la cabeza.

Charlotte al ver de la menera en la que trataban a su padre su corazón se acelera y está deseaba vengarse o simplemente hacer algo para ayudar a su padre, pero no era tonta, está era una niña pequeña he indefensa y sabía que si hacía algo podría aún salir peor su padre así que mientras apretaba con fuerza su mano empuñada, y mientras miraba todo los acontecimientos con su padre algunas lágrimas de ira y enojo comenzaban a salir de sus ojos.

— Ya está la decisión tomada chicos, agarren a esta basura y metanlo en el automóvil, es el momento de que hagamos valer todo el dinero que le prestamos hace un año, pues ya que no va a pagar debemos de encontrar la manera de que este hombre pague lo que debe. – Dijo el líder de esta mafia mientras pateaba la cabeza con fuerza de Gerardo. – ¡No hagan esperar más, estamos en un lugar público y transitado, no nos podemos dejar ver.

En ese momento los hombres de negro comenzaron a agarrar por los brazos y piernas a el padre de Charlotte mientras esté de manera gritada y hostil comenzaba a moverse tratando de soltarse de estas grandes y fuertes manos de estos hombres.

— ¡Señor Titan por favor deme una última oportunidad! ¡Por favor señor, no me condene, le prometo que haré todo lo que usted me indique! ¡Por favor, alguien que me ayude! ¡Ayudaaa! –gritaba desesperado Gerardo mientras a la fuerza era sometido a entrar al automóvil. – ¡Por favor ayuda!

Luego de que este comenzara a gritar como loco los hombre abrieron la puerta y lo lanzaron de cabeza a dentro del auto, seguido de eso el grande y fuerte hombre de blanco se dirigió hasta la puerta del automóvil para así abrir la puerta del auto y subirse en él.

Luego de hacer eso, el chófer miro hacia atrás y vio como estos hombres de negro sometían al Gerardo para amarrarlo, al ver que ya todos se encontraban en el auto sin esperar a más nada ni nadie este encendió el automóvil y con velocidad se dirigió hasta la salida del callejón, estos se dirigieron justamente hasta el lugar en donde se encontraba Charlotte observando todo, la ventanilla de la puerta de el automóvil se encontraba abajo y subiéndose lentamente fue allí en dónde Charlotte paralizada por lo que estaba sucediendo observo de cerca la cara de este hombre, mientras la ventanilla comenzaba lentamente a subir.

Por otro lado se encontraba Gerardo el cual de manera sumiso miro por la ventana su hija, al verla allí este se dió de cuenta que su hija había visto todo, esto rompió su corazón de manera rápida y en ese momento rompió en llanto mientras se resisitia para no ser amarrado.

Charlotte al ver que su padre era secuestrado de manera rápida comenzó a correr hasta la estación de oficiales más cercana al lugar, Charlotte era tan pequeña pero a la vez tan madura, solo deseaba ayudar a su padre se alguna u otra forma así que sin parar de correr siguió en busca de este lugar.

Segundos después ya está niña se encontraba en este lugar y fue allí en dónde de manera rápida abrió la puerta y entro dando gritos como loca.

— ¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡Alguien que me ayude! ¡Por favor acaban de secuestrar a mi padre! – gritaba Charlotte mientras lloraba desconsoladamente.

Al escuchar todo esto uno de los policías se acerco hasta donde se encontraba esta niña y con mucha rapidez se agachó en frente de ella.

— ¿Qué ocurre niña? ¿A qué te refieres? ¿Por qué dice eso? ¿Quien secuestro a tu padre? – dijo el oficial a cargo de la estación mientras miraba a la niña de rodillas.

— ¡Mi padre a Sido secuestrado señor oficial! ¡Lo acabo de ver con mis propios ojos! ¡Fue encerrado en un automóvil por un hombre vestido de blanco al que le llaman el titán! ¡Por favor alguien que haga algo, necesito a mi papá! – dijo Charlotte de manera quebrada y mientras rompía en llanto.

— ¿En dónde se encontraba tu papá niña? Necesito eso para saber bien por dónde huyeron los hombres malos.

— ¡En el callejón detrás de la empresa que se encuentra a dos cuadras de este lugar! Huyeron hacia la izquierda. – dijo Charlotte con un tono de voz exaltada pero quebrada a la vez luego de eso llegó sus manos hasta la cara del oficial y con lágrimas en sus ojos está me dijo. – ¡Haga todo lo que pueda y regresen a mi padre sano y salvó señor oficial! ¡Por favor se lo imploro señor!

Al escuchar el nombre "Titán" este oficial se volteo lentamente y miro a los oficiales que se encontraban detrás de él con una mirada fría y sería.

— ¡Agarren a la niña y averigüen sus datos personales, necesito saber todo! ¿De quién es hija, su edad y con quién vive actualmente? Yo me encargaré de encontrar a su padre, el titán es un hombre peligroso, esten atentos a las cámaras ¡Necesito que sean lo más competentes posible! Tenemos la oportunidad en nuestras manos de poner tras las rejas a Titan de una vez por todas. – Dijo el oficial de manera suave pero hoy mandatario mientras miraba a los oficiales, luego de eso dirigío la mirada a la niña Charlotte y de manera suave le sonrió –.

— ¡No te preocupes por tu padre! Hoy volverá sano y salvo a tu hogar, cuenta conmigo. – Dijo el oficial mientras de manera rápida se daba media vuelta y comenzaba a correr hacia la patrulla para así comenzar a iniciar el operativo.

Charlotte se encontraba muy triste, viendo cómo todo ocurría lentamente, esto parecía una película de terror la cual no tenía final, pero mientras lloraba comenzó a indicarle sus datos a los Oficiales.

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