Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela ENTRE HILOS DEL DESTINO

ENTRE HILOS DEL DESTINO

Luck, un hombre acostumbrado a calcular cada movimiento, enfrenta un caos emocional que amenaza su control. Su estabilidad se quiebra al conocer a Emily, cuyo aura misteriosa lo cautiva, y a Lucía, con quien comparte una química física arrolladora. Rodeado por la hostilidad de un colega y los líos de su mejor amigo, Luck debe elegir un camino. Entre el enigma y la pasión, el protagonista descubrirá si el amor es el refugio que busca o su perdición final.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Después de finalizar las clases, Jordán y yo salimos del aula y nos dirigimos hacia la cafetería de la universidad para tomar un merecido descanso.

-¡Por fin, hora de recargar energías! -me dijo Jordán con una sonrisa.

-A ver que tienen por aquí esta gente, me apetecen unas quesadillas.

-Luck no te emociones, dudo que tengan quesadillas aquí.

-La esperanza es lo último que se pierde, además tendrán variado digo yo, algo decente tendrán.

La verdad es que se me caía la baba de pensar en una quesadilla, hacía meses no comía una, imaginarme morderla y saborear ese queso era mi perdición.

Al llegar a la cafetería comenzamos a hacer cola mientras iba echando un ojo a lo que había para elegir.

-Quesadillas no tienen, pero acabo de ver espaguetis carbonara. -le dije a Jordán con una alegría inmensa.

-Vaya peligro, ojo con la cantidad que comes que luego te estas cagando por las esquinas.

-Jordán, tu eres tonto ? 

La risa de dos chicas detrás de nosotros me hizo girar la cabeza con una mirada de disgusto.

-¿Os hace gracia? -mi tono cargado de irritación mientras clavaba mi mirada en ellas.

-¡ No ! Estábamos haciendo apuestas sobre quién se atrevería a probar los espaguetis carbonara primero. Pero si quieres, te guardamos un plato extra... ¡por si acaso! -dijo una de ellas mientras se reía en mi cara.

Apreté los puños ligeramente, sintiendo cómo la irritación se transformaba lentamente en verdadero enfado. Mi mandíbula se tensó, indicando que mi paciencia estaba llegando a su límite.

-Para medir medio metro tocas bastante las narices, ¿alguna vez te lo han dicho ? 

-Luck, tranquilízate jajaja, a mí me ha hecho gracia. -dijo Jordán a favor de ella. ¿Cómo te llamas guapa ? 

-¿Por qué debería decírtelo? -dijo ella con un tono cortante.

-Porque sería una lástima desperdiciar tanto encanto y carisma en una simple "chica misteriosa". Yo me llamo Jordán.

Ya estaba harto de esto, no tenía suficiente ya con que se rieran de mí encima tenía que aguantar que Jordán intentara ligarse a esa chica que me había puesto de los nervios.

-Ya basta, callaos de una vez. -dije en voz alta.

Se quedaron mirando todos los de la cafetería y la verdad es que no ayudó mucho ya que por lo visto eso hizo que se acercara Emily.

-Hola chicas, ¿qué tal estáis ?

-Bien, aquí haciendo cola y con dos tontos delante. -dijo la medio metro.

-Hola a ti también Luck. -me dijo Emily sonriendo.

-Hola Emily.

-No quiero malos rollos asi que te las presentaré, esta chica tan directa y atrevida se llama Lucia y esta otra chica que es bastante tímida se llama Elena.

Mientras me las presentaba, cosa que me daba absolutamente igual, esa chica que se llama Lucia estaba poniendo los ojos en blanco, a mi parecer es bastante antipática.

-¿Así que tú te llamas Luck, eh? ¿Qué te trae por aquí? -me preguntó Lucia.

-Estoy aquí para estudiar, cómo la mayoría supongo. ¿Y tú? -le contesté con ironía.

-Simplemente haciendo tiempo entre clases. No todos los días tengo el placer de encontrarme con los "tontos" de la cola, ¿verdad?

-Qué bonito nombre tienes, encantado me llamo Jordán.

-Te escuché antes cuando te presentaste, no hace falta que te repitas como si fueras un robot. -le contestó. 

La verdad es que Lucia estaba siendo bastante más borde con Jordán que conmigo, cosa que me sorprendió, supongo que lo de intentar ligar con ella le molesto bastante.

-Si es posible, me gustaría que trataras a mi amigo con un poco más de respeto. -le dije a Lucia con seriedad.

Lucia me miró con una cara como si le importara una mierda lo que estaba diciendo. 

-Voy a sentarme porque si no, se me va a enfriar la comida. Cuando os hayáis servido, venid a la mesa y nos sentamos juntos. -dijo Emily mientras señalaba una mesa al fondo de la cafetería.

Después de las palabras de Emily, nos quedamos todos en silencio, estaba apunto de ser nuestro turno.

-Entonces Luck estás seguro en elegir los espaguetis ? aún quedan clases por delante, no querrás perdertelas imagino ¿verdad ? -dijo Lucia 

-No te preocupes por mi, deberias preocuparte mas por ti, te veo la cara muy pálida quizá necesites un poco de Vitamina D. -le conteste.

-Vitaminas te faltaran a ti que ni te riega el cerebro, no entiendo como has podido llegar a la universidad sinceramente.

-Soy el mejor en notas para que te quede claro, cabeza de girasol. 

-El mejor en notas no eres tú y que dices de cabeza de girasol, ¿que te has fumado ? -me dijo frunciendo el ceño. 

-Eres una cabeza de girasol buscando la luz pero nunca la encuentras por eso te falta la Vitamina D. -le dije riéndome. 

Como puede ser que el primer dia de universidad y esten pasando tantas cosas ilogicas, primero me separan de mi compañero de habitación, que bueno eso es culpa de el por tonto, luego conozco a Emily de un golpe, nunca mejor dicho. Pero esto ya es diferente, esta chica llamada Lucia me esta jodiendo el día.

-Estás chalado chaval. -me dijo Lucia.

Por fin nos tocó elegir la comida y así conseguí mis espaguetis carbonara y de segundo plato dos pedazos de lomo del tamaño de mi mano.

Una vez que tuvimos la comida, Jordán y yo nos dirigimos directamente a la mesa donde Emily nos esperaba. No estaba especialmente emocionado de compartir mesa con esas dos, pero por alguna razón, quería estar cerca de Emily. Sentía una curiosidad considerable por conocerla.

-Aquí estamos. -le dije.

-No veas Luck, te vas a hinchar hoy. -me dijo Emily.

-Tampoco te creas, estoy acostumbrado a comer mucho. 

-Encantado soy Jordán, me presento yo mismo, ya que parece que Luck no piensa presentarme. -dijo mirándome con una expresión de molestia.

-Hola, encantada Jordán, como ya sabrás me llamo Emily. -le dijo sonriéndole.

-Eres la razón de que Luck llegará tarde a clase. -le contestó.

-Callate Jordán, que pesado eres con eso. -le dije.

-Yo no tengo culpa que Luck se chocara conmigo y llegaramos tarde ambos. 

-En ningún momento me choque yo contigo, fue culpa tuya obviamente lámpara portátil.

-¿Ya empezamos otra vez ? -me dijo frunciendo el ceño.

-Sabes que tengo razón.

La verdad es que me gustaba discutir con ella, por un lado me ponía de los nervios y por otro me encantaba chincharla. 

Todo iba bien, hasta que llegaron estas dos..

-Espero que estéis callados un buen rato, queremos comer en paz y tranquilidad. -dijo Elena.

-Me la suda la tranquilidad que busquéis, para empezar nos hemos sentado antes. -le dije.

-Si quieres hablar con mi amiga, mejor hazlo con respeto, o vamos a tener problemas tú y yo. -me dijo Lucía en voz alta.

-Te relajas chica, suficiente he aguantado vuestras risitas. 

-Vamos Elena, vayamos a otra mesa mejor.

-Basta ya, por favor sentaos aquí con nosotros, comportaos de una vez. -insistió Emily.

No quiero estar con ellas aquí, pero vamos no pienso llevarle la contraria a Emily ahora mismo, da un miedo que te cagas. Prefiero hacerme el muerto y quedarme callado.

-Tengamos la fiesta en paz, vamos a comer aquí tranquilos los 5. -dijo Jordán.

-Está bien, nos quedaremos. -dijo Lucia con temor a Emily.

Acabamos el primer plato y ya íbamos por el segundo y nadie había dicho nada de nada, eso demostraba que Emily tenía el control de la mesa por completo.

-¿Oye Lucia tienes novio ? -dijo Jordán rompiendo el silencio.

-No, pero tranquilo no esperes tener esperanzas de serlo tu. 

Me parece increíble que no esté cansado Jordán de que le dejen mal y siga poniendo buena cara a estas tias. 

-No era esa mi intención, lo siento si te ha molestado. -Contestó Jordán.

-Ya claro, por eso me lo preguntas a mi solo en vez de preguntarlo a las 3 en general, ¿no?

-Bueno, esta bien..Si me interesas me pareces muy guapa. -confesó Jordán.

Empecé a ponerme nervioso, esto ya se estaba pasando de madre...

-Pero tío, qué cojones estás diciendo..¿Guapa de qué ? Si parece con esos pelos un poni y tiene ojos de murciélago. 

-¿Tú de qué coño vas ? Hablas tu que pareces un Mendigo. -me dijo Lucia cabreada.

¿Me acaba de llamar la pedazo de Espantapájaros está Mendigo ? De verdad que yo ya estoy saturado, como tenga que estar así todo el año necesitare un ibuprofeno al dia, porque esta tía me va a volver loco, ya estoy empezando a tener dolor de cabeza..

-Veo que la paz no la podremos tener. -dijo Emily cansada de la situación.

-Mira Lucia, que te jodan. Yo me piro, vamos Jordán. -dije mientras me levantaba y me iba.

Lo que me molestaba realmente no era que me dijera tonterías como mendigo, lo que me molestaba era que se hubiera reído de Jordán y le tratara así, esto ya había dejado de ser un chiste hace mucho.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor, Familia y Sangre.
8.0
La vida sencilla de Erica da un giro drástico tras quedar embarazada de Lautaro, un hombre sumamente rico. Al entrar en su exclusivo mundo, la joven se enfrenta a una serie de ataques y oscuros misterios que rodean a su nueva familia. Con el fin de salvaguardar a su futuro hijo, Erica comienza a indagar en el pasado oculto de su pareja. No obstante, cada secreto descubierto la sumerge en una trama de peligro donde su vida y la herencia están en riesgo.
Portada de la novela Atado a tí: Un lazo del pasado
9.3
Bruno Cicarelli dejó atrás las presiones familiares en Italia para consagrarse como un cardiólogo de renombre en Nueva York. Aunque goza de éxito profesional, un profundo vacío lo atormenta. Su realidad se transforma al reencontrarse con un antiguo amor y enfrentar la posible pérdida de su hija. En su lucha por sanar heridas, Bruno encarará secretos sombríos y temores del pasado, comprendiendo que el riesgo real no proviene de donde él imaginaba.
Portada de la novela Caprichoso Destinó
8.0
Charlotte Sinclair parece tenerlo todo: una existencia rodeada de lujos y un matrimonio perfecto junto al magnate Parker Kensington. No obstante, su felicidad es una fachada que oculta un tórrido romance veraniego en Barcelona con James Caldwell. A pesar de sus esfuerzos por silenciar aquel pasado, James reaparece como su flamante jefe. El reencuentro pone en riesgo su estabilidad y amenaza con desmoronar el mundo de privilegios que tanto le costó construir.
Portada de la novela El Diablo y Mi Corazón Roto
8.0
Una periodista inicia una peligrosa misión para destruir a Diego «El Diablo» Garmendia, el mafioso responsable del asesinato de su hermana Sofía. La versión oficial de la policía indica un ajuste de cuentas, pero un informante descubre que el Comandante Ramírez manipula pruebas para proteger al criminal. Frente a esta red de corrupción institucional, ella decide arriesgarlo todo para exponer la verdad y evitar que el homicidio quede impune.
Portada de la novela Él impidió el último viaje de mi hermano
8.6
Durante ocho años, viví bajo las estrictas reglas de Callen House, oculta del mundo. Todo cambió cuando él me negó los fondos para repatriar el cuerpo de mi hermano. Mientras su asistente, Daniella, me saboteaba y tomaba mi lugar en su cama, mi amigo Jaren me brindó el apoyo que necesitaba. Al descubrir que Callen protegía a quien arruinó mi carrera, decidí vengarme: lo abandoné para casarme con Jaren, humillándolo ante toda su empresa.
Portada de la novela El Regreso del Olvido
9.6
La exitosa diseñadora Clara enfrenta una encrucijada cuando Marco, el poderoso magnate que la traicionó, compra su compañía. Esta absorción es un plan calculado para reconquistarla, pero él ignora la existencia de un hijo de cinco años que es su vivo retrato. Dividida entre el rencor y una pasión que no se apaga, ella luchará por proteger al pequeño heredero de las ansias de control de Marco, el hombre que, a pesar del dolor, todavía sigue amando.