Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela En un Océano de Pasión

En un Océano de Pasión

Bajo una atmósfera de traiciones y misterios, la ambición desata una lucha feroz por el trono y la fundación de un imperio. En este viaje de venganza, los lazos familiares se quiebran mientras el destino del mundo pende de un hilo. El protagonista debe enfrentar una batalla épica donde su mayor deber es resguardar a su reina predestinada. Solo asegurando su protección podrá alcanzar la victoria final en un conflicto marcado por el poder y la pasión.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Isla Zaphyr 19/11/1970

Basil

La isla estaba envuelta en la quietud de la noche cuando dejé el estudio para dirigirme a mi habitación. Todos se habían retirado hacía horas. Me sentía cansado, así que preferí ir a dormir unas horas antes de partir para París.

Acostumbrado a las rutinas nocturnas, pasé por el ala de las jóvenes para confirmar que todo estaba en condiciones. Sentía que la responsabilidad me estaba pesando. En esta casa custodiaba a las mujeres e hijos de mis muchachos. El legado Zaphyr. Avanzaba por el corredor y me detuve de inmediato al escuchar los llantos del bebé resonando a través de la casa. Con rapidez, me dirigí a la puerta de la habitación de Aria. Era un llanto desesperado y trabajoso, lo cual tensó mis sentidos alerta. Golpeé la puerta y me dieron el permiso para ingresar.

—Te iba a buscar, los primeros síntomas de malestar en Kaisar comenzaron cuando lo preparaba para dormir, pero está empeorando y ha levantado fiebre, — dijo Aria, visiblemente angustiada, mientras intentaba calmar al bebé en sus brazos. Los dos intercambiamos miradas cargadas de ansiedad mientras intentábamos calmar al bebé. Kaisar, con su rostro enrojecido y su respiración entrecortada, parecía luchar por cada bocanada de aire.

Sin perder un segundo, me dirigí al teléfono para llamar a seguridad. —Llamen a Andreato, lo esperamos en la habitación de Aria, — ordené mientras veía a Aria caminando de un lado a otro, arrullando a Kaisar en brazos. —Preparen el helicóptero por las dudas. — El doctor llegó rápidamente y después de examinar al bebé, recomendó una evacuación de emergencia a Atenas para recibir atención médica especializada.

Con el corazón en un puño y los llantos de Aria y el bebé, todos corrimos hacia el helicóptero que ya estaba listo para partir. —Avisen a Alexios, preparen el barco. Cuando estén listos, quiero que los lleven a la casa de seguridad de Atenas, — ordené mientras subíamos al helicóptero. La angustia se reflejaba en los ojos de Aria mientras volábamos sobre el oscuro mar hacia la ciudad. El ruido del motor del helicóptero parecía ensordecedor, pero no podía dejar de pensar en el estado de mi bisnieto.

El helicóptero fue la única opción viable para trasladar a Kaisar de manera rápida y segura. El viaje fue rápido pero se sintió como si durara años. Con el corazón lleno de preocupación, nos aproximamos a Atenas, donde nuestro único deseo era que Kaisar recibiera la atención médica que necesitaba.

Mientras tanto, en la casa, Alexios y Callice se ocupaban de hacer los preparativos para partir en el barco con Mei Lin, Li Wei y el personal de seguridad. La tensión en todos era intensa, tanto por la salud del bebé como por dejar atrás un refugio seguro tras casi dos años de secuestro.

Una vez en Atenas, se dirigieron directamente al hospital, donde Basil y Aria esperaban ansiosos mientras los médicos examinaban a Kaisar. Los médicos llevaron a cabo una serie de exámenes para evaluar la gravedad de la situación de Kaisar. Las noticias no fueron alentadoras: el bebé necesitaría ser internado para recibir tratamiento intensivo, ya que su estado podría complicarse.

En medio de la preocupación por la salud del niño, Basil se enfrentó a la difícil decisión de cancelar los planes de viaje a Francia. Con un nudo en la garganta, marcó el número de Andreas, sabiendo que debían partir juntos.

—Andreas, soy Basil. Te llamo para decirte que irás solo. Kaisar está internado por problemas respiratorios. Me quedaré acompañando a Aria. —

—Basil, por temas como este es urgente que Thanos sepa que tiene un hijo. Ese niño debe estar con ambos padres. —

—Lo sé. Organiza todo para que estén aquí cuanto antes. Pero no le digas nada de esto. Aun no sé cómo confesar lo que hice, — le dijo a Andreas, sintiendo el peso abrumador de su secreto.

—No quisiera estar en tus zapatos, amigo. Los traeré de vuelta. Llama al hotel si hay novedades, — respondió Andreas, con una comprensión que agradeció profundamente.

Después de la conversación, Basil se dirigió de nuevo a la habitación donde estaba Kaisar. Al entrar, vio a Aria caminando de un lado a otro con una expresión de angustia en su rostro. Se acercó a ella y pidió a una enfermera que la tranquilizara. Verla tan frágil y afligida le preocupaba más de lo que podía expresar.

—El médico me dijo que hemos llegado a tiempo. Se estaba poniendo azul, — dijo Aria entre sollozos, su voz cargada de miedo y desesperación. — ¿Qué sería de mí si algo le pasa? ¿Qué le digo a Thanos si algo le pasa a nuestro hijo?—

Sus palabras lo hicieron sentir impotente. Quería consolarla, pero sabía que sus palabras no podrían aliviar el peso de su preocupación. —Tranquilízate, niña, — le dijo con ternura, colocando una mano en su hombro. —Necesitas estar fuerte para tu hijo y para cuando llegue Thanos en unos días. —

Aria continuó llorando, incapaz de contener su angustia. Las enfermeras, preocupadas por su estado, decidieron administrarle un tranquilizante para ayudarla a calmarse y permitirle descansar. Mientras Basil observaba cómo se desvanecía en un sueño inquieto, se sentía inundado por una sensación de impotencia y culpa.

Después de horas de angustia, Aria cayó en un sueño agotado y los médicos habían logrado estabilizar la respiración de Kaisar. Algo aliviado, en la sala contigua a la habitación, Basil decidió hacer la llamada. El reloj marcaba pasadas las 7 de la mañana. Sabía que debía avisar a Thanos que no estaría presente en su cumpleaños, como habían acordado.

Con manos temblorosas marcó su número y esperó con nerviosismo mientras sonaba. Cuando finalmente contestó, pudo percibir la somnolencia en su voz.

—Diga!— gruñó su voz del otro lado. —Soy yo. Quería darle el feliz cumpleaños a mi nieto. — Carraspeó. —Pero parece mal momento. — Se sintió inseguro y culpable por mantener a su nieto alejado en la ignorancia, en un momento crítico como este. —Abuelo, buenas noches, estaba durmiendo. — Respondió más tranquilo. — ¿Y por qué me llamas para saludar si cenaremos juntos esta noche?—. —Tenía pensado ir a festejarlo con ustedes, pero se me ha presentado un imprevisto y no podré viajar esta vez. Feliz Cumpleaños, te amo— se le estranguló la voz. Vio entrar a Callice llorando en brazos de Alexios, junto a Mei Ling con el niño.

— ¿Qué está pasando? ¿Dónde estás?— insistió Thanos del otro lado. Debió colgar antes que alguien lo pusiera en evidencia. —Estoy bien, no te preocupes. Andreas te llamará luego porque tiene una sorpresa para ti, — respondió apresurado. —Te tengo que dejar, pásalo bien, nos vemos pronto. — Colgó el teléfono con un suspiro pesado, enfrentando a los recién llegados y a una larga jornada.

También te puede gustar

Portada de la novela Caricias de odio
8.9
Eric y Kaia se casaron por azar para escapar de un peligro inminente, separándose justo después de su boda. Sin embargo, el destino los reencuentra bajo una sombra trágica: ella ha matado al hermano de Eric. Atrapados entre la sed de venganza y una pasión irrefrenable, ambos se enfrentan en una lucha por una herencia millonaria. En este juego de traiciones, deberán descubrir si su amor es capaz de sobreponerse a un odio tan desgarrador.
Portada de la novela El Dueno del cerro y la doctora
9.3
Nicolás domina el peligroso mundo criminal de la favela de Manguinhos, marcado por un legado de violencia tras perder a sus padres. Mientras evade el asedio policial en Río de Janeiro, su camino se entrelaza con el de Samantha, una dedicada pediatra de São Paulo. Obligada a abandonar su vida estable, la doctora llega al territorio del capo, donde la pasión surge entre conflictos de mafia y un entorno hostil que pondrá a prueba sus realidades.
Portada de la novela ENTRE LLAMAS Y LÁGRIMAS
8.3
Diane Cantú se ve obligada a casarse con Dominick Mascherano, el hombre más peligroso de Italia y principal sospechoso de matar a su hermana. En este matrimonio de conveniencia, Diane vivirá un auténtico calvario donde el sufrimiento se mezcla con una pasión incontrolable. Mientras enfrentan constantes peligros, ambos deberán desenterrar un secreto devastador del pasado que promete transformar sus destinos y sacudir los cimientos de sus vidas para siempre.
Portada de la novela Guerra de mafiosas
8.8
Kate Garret y Karina Belmond, dos influyentes líderes del crimen, se disputan el dominio del mercado ilegal en una lucha sin tregua. Esta rivalidad se intensifica al cruzarse Hugh Bryan, el capitán policial que busca arrestarlas pero termina seducido por ambas. Entre el glamour y la crueldad, las mafiosas enfrentan a peligrosos enemigos que intentan eliminarlas, mientras navegan una guerra abierta marcada por traiciones, acción y una pasión prohibida.
Portada de la novela Jarabi (#1 Mc Demons Kings)
9.4
Killian Pregonas, el líder de los Demon Kings conocido como Jarabi, decide buscar un nuevo rumbo junto a sus hermanos Akins y Asim. Tras el incendio que consumió su club, la hermandad se establece en un pueblo apacible. En este lugar vive Arlette Ezkarra, una mujer que trabaja en una librería mientras protege a su hija Catriel y a su amiga Andra. Pese a haber perdido a su familia, Arlette está resuelta a superar las tragedias y reconstruir su destino.
Portada de la novela Lina: La Curandera Que Renació de la Traición
9.6
Después de encumbrar a Máximo Castillo, Lina sufre una traición devastadora. Mientras se recupera de dar a luz, su pareja masacra a su familia de curanderos. Yolanda, la amante de él, revela un horror inimaginable: usaron la sangre de su bebé en rituales oscuros. Destrozada por la crueldad, Lina transmuta su amor en un ferviente deseo de justicia. Ahora, decidida a honrar su linaje, resurgirá de las cenizas para reclamar su destino y cobrar venganza.