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Portada de la novela Empecé a vivir a los 39

Empecé a vivir a los 39

Con 39 años y tras catorce de matrimonio, una mujer se enfrenta al vacío de una relación rota. Superar una infidelidad no bastó para recuperar el interés de su esposo, quien la ignora mientras ella lidia con los cambios físicos de sus embarazos. Convencida de que su atractivo y feminidad han desaparecido, vive dedicada solo a sus hijos en una rutina asfixiante. Sin embargo, cuando cree que todo está perdido, surge una oportunidad para redescubrirse.
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Capítulo 2

"¿Hola Anna, como estuvo tu fin de semana?"

"¡Hola Paty, bien lleve a los niños al cine y despues por un helado!"

"¡que bien fuiste sola, otra vez no te acompañó el innombrable!"

"Ja ja ja ja, ni siquiera nos acordamos de invitarlo, los niños y yo simplemente lo decidimos y salimos."

"Me parece muy bien, ya vas mejorando ja ja ja ja"

"Eso espero"

"Acaba de llegar un cliente puedes atenderlo voy a dejar esto a la bodega"

"Ok Paty yo lo hago"

"¿Buenas tardes en que le puedo ayudar?"

"Buenas tardes.. ¿Anna?"

"¿Pablo?... Vaya que sorpresa"

"Lo mismo digo, hace mucho que no te veía, ¿como vas con...?"

Pablo era un exnovio, que aun que terminamos seguíamos siendo amigos y sólo amigos, pero cuando me entere del engaño, él me escuchó, en medio de mi dolor le dije que le haria lo mismo a mi marido asi que una noche me invitó a cenar y me llevo a un hotel, si, me acosté con él, pero me sentí peor que antes, me sentí sucia, una cualquiera, eso no ayudo me ayudo en nada, tal vez a algunas mujeres si les ayude hacer eso, pero a mi no. El tenia, un gran defecto, era casado, ahora entiendo en por que me sentí mal, yo hice lo mismo que esa mujer. Nos dejamos de ver durante cuatro años, hasta ese día que entro en la tienda.

"¿Ya no me llamaste?, me habría gustado que nos siguiéramos viendo, como amigo claro"

"Ahh, lo siento lo que pasa es que lo que paso... No..."

"Lo entendí, y también supe que no debió pasar me aproveche de tu estado, en esos momentos pero..."

"No te preocupes, yo ya lo olvide"

"¡Yo no!, yo no pude olvidarlo, desde que fuimos novios, me habia quedado con las ganas de hacerte mía, y cuando por fin paso..."

"Pablo.." dije con un hilo de voz.

"Por que no intentamos algo, Anna me gustas, si seguimos casados, pero a ningún de los dos nos fue bien en nuestro matrimonio, yo me case con una mujer un poco mayor que yo, y aun que, sabia que me case con ella por que en el lecho de muerte de su padre le jure que lo haría, ella sabe que no fue por amor, ahora todo se ha vuelto costumbre, ella hace su vida y yo la mia"

"¿Me vas a decir lo que tantos hombres dicen para tener una aventura?"

"Tu me conoces mejor que nadie, sabes que siempre he tenido otras mujeres, así que a ti no te voy a mentir, quiero volver a repetir lo de aquella noche, y te voy a convencer ya veras.."

Se fue dejándome un beso en la mejilla

Ahí me quede un rato perdida en mis pensamientos, ¿queria volver a estar conmigo? ¿por que, si ni mi marido quería estar conmigo? No, el mismo lo dijo es un mujeriego, que solo ve escoba y quiere viaje, definitivamente no hablare mas con él.

"¿que paso no compro nada?"

"¿Quien?"

"¿Como quien pues el que se acaba de ir?"

"Ahh no, solo me ofreció sexo y se fue" deje ese comentario esperando la reaccion de mi jefa.

"Ahh bueno... ¡¿QUEEEEE?!"

"JA JA JA, Lo que escuchaste" empecé a platicarle a Paty, mi jefa, lo que habia pasado y quien era ese hombre, ella sabia mi vida asi que no hubo mucho que contar solo la parte de que él era aquel hombre con el que me habia acostado cuando paso lo de mi esposo.

"¿y que piensas hacer?"

"¿Yo? Nada, no pienso cometer el mismo error, eso no es para mi."

"¡sabes tal vez te aconsejo mal, pero... Yo lo haría, tu no estas bien con tu marido, el apenas si te toca, si eres una madre ejemplar, pero donde queda la mujer que hay en ti, si no es con ese hombre buscate otro, como dije tal vez es un mal consejo pero piensa en ti, en Anna la mujer, si no lo quieres hace no hay problema, también esta bien"

La platica me dejo pensando, al termino de mi turno me fui a casa, ya estando acostada después de revisar a los niños que estuvieran bien, me puse a pensar en lo que habia pasado, mi marido de rato se acostó, lo quise abrazar, y acariciar tenia ganas de sentirme deseada, y pensé si Pablo me había dicho que quería sexo conmigo pues igual y podía seducir a mi marido.

Comencé a acariciarlo, el de repente se volteo y me dijo:

" ¡Hay! Andale pues, pero apurate por que estoy cansado!"

Mi estado de ánimo, se volvió polvo, pero aun así me anime y le empecé a besar el pecho, cuando quise tomar su boca el se volteo y me dijo: "besos no, por que no puedo respirar bien, y me falta el aire"

Como verán mis pocas ganas se fueron al caño, asi que simplemente me senté, y trate de acomodarme nuevamente en la cama para dormir.

"¡¿Me vas a dejar así!? Primero me despiertas, y ahora ya te haces la digna. ¡Andale, por que no quiero que mañana te levantes con tu genio, culpándome a mi!

No quería problemas así que con el poco orgullo que me quedaba, seguí con lo que empecé, claro que como yo fui la que empecé pues yo tuve que hacer de todo, así que solo es llego a su clímax, pero yo no. Así era siempre el solo se preocupaba por su sentir, mientras yo tenia que terminar a veces sola mientras el se levantaba a bañarse, para volverse a dormir.

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