Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El prisionero del cielo

El prisionero del cielo

Carlos Marín vive bajo cautiverio, consumido por la obsesión de recuperar a su antigua pareja a través de cartas que nunca obtienen respuesta. Ante la promesa de libertad, el director de la cárcel le ofrece redactar un libro, sin saber que el trato esconde secretos turbios. Martín, su confidente, es el único que sospecha de la manipulación que busca incriminar a la joven. Atrapado en una red de engaños, su duelo se torna en una peligrosa trampa mortal.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

El cielo empieza a pintarse azul de nuevo y la vida me está llamando una vez más. Las nubes se están moviendo en la dirección correcta y está vez creo que iré con ellas, creo que te iré a buscar. Estoy un poco cansado y no puedo levantarme de mi catre, estoy atado al olvido.

Fue una noche fría y sola aquella vez que te vi llorando, cuando después de días te volví a ver. Seguías tan hermosa como todos los días y como siempre puse el tono de voz más elegante y dulce para hablarte.

— Fernanda, ¿Estás bien? — te pregunté.

Te encogiste de hombros, derrotada y cansada me miraste una vez más.

— Si, todo bien... — contestaste sin ganas.

Note que tú corazón se había fracturado de nuevo, y que aquel novio no fue lo que tú esperabas. Días antes estuve detrás de ti mirando como se besaban y se perdían mutuamente en sus besos y caricias.

    Sentí que debía decirte algo más, darte las mejores palabras de aliento o decirte que todo estaría bien, no pude hacerlo mejor.

— Escuché que terminaste con tu novio, lo siento mucho.

— No era mi novio, pero estoy bien, no te preocupes.

— bueno, tranquila.

Con una sonrisa débil te despediste de mi y nos perdimos entre la multitud, de nuevo.

Verte llorar y no poder abrazarte fue la sensación más cruda e irritante de mi vida. No pude hacer nada y solamente me quedé esperando que tus lagrimas dejarán de caer y que tu alma dejara de llorar.

    Ese día me propuse hacerte feliz, no sabía cómo lo iba hacer y tampoco si me dejarías acercarme. Yo solo era el extraño amigo de tu amiga, que noches atrás te había besado en la mejilla arbitrariamente.

Los recuerdos me hablan todas las noches Fernanda, puedo escucharlos y puedo vernos a ambos aquí, juntos y felices. Algunas veces puedo oír tu voz antes de dormir, y por unos segundos solo te escucho a ti y no a los locos que gritan desde sus celdas.

    Mañana se cumplen 8 meses desde que terminamos y sigo sin entender que está pasando. Te pido que si estás ahí no dejes de cuidarme, estoy asustado y estar aquí me da miedo; quiero volver a sentir tus brazos alrededor de mi cuerpo y que no me sueltes.

— Hora de la comida, todos fuera. — anuncio una voz al final del pasillo.

Tengo que irme, pero seguiré escribiendo para ti. Cumpliré la promesa que siempre me pediste...«Nunca me dejes, nunca me sueltes», nunca amor.

Te amo, para siempre y por siempre.

Carlos Marín

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela ¿A todo riesgo o a terceros?
8.5
Paula trabaja incansablemente en dos puestos para salvar el legado familiar, pero su estabilidad se desmorona cuando Izan reaparece tras tres años. La situación se complica con la llegada de Lázaro, situándola en una encrucijada entre la nostalgia y lo desconocido. Una apuesta imprevista alterará el destino de los tres, obligando a Paula a decidir si resguardar su corazón o arriesgarlo todo. Es una historia de caminos cruzados donde elegir es inevitable.
Portada de la novela Amiga Venenoosa Fatal
8.0
Un mensaje de Camila me invita a una cata de vinos, el evento que destruyó mi vida anterior. En aquel entonces, las falsas acusaciones del Señor Morales causaron la quiebra de mi familia y la deshonra de Javier, mi prometido, antes de mi violento asesinato. Tras regresar inexplicablemente al pasado, justo en ese instante crucial, estoy decidida a cambiar el destino. No permitiré que la traición me hunda de nuevo; esta vez, tomaré las riendas para sobrevivir.
Portada de la novela Amor Después de Divorcio
7.8
Con una prueba de embarazo que confirmaba mi nueva realidad, enfrenté la traición más amarga. Javier, mi marido, apareció junto a Sofía, mi mejor amiga, quien ya ocupaba mi sitio en el auto. En un gesto humillante, él me forzó a ir en el asiento trasero para no molestarla, dejándome claro que yo ya no era su prioridad. Ante este desprecio y un matrimonio hundido en falsedades, supe que no podía criar a mi hijo en un hogar tan destructivo.
Portada de la novela Aquilada para Amar a uno Millonario
8.7
Laura Martins enfrenta una realidad devastadora tras recibir un diagnóstico de cáncer y perder a su hermano, quedando al cuidado de su sobrina. En medio de su lucha, Cristiane le propone un trato: ayudar a Fernando Duarte a recuperar su vida. Fernando es un millonario atormentado por la culpa y la depresión después de un accidente fatídico. Aunque él se muestra distante y hostil, la presencia de Laura será fundamental para sanar sus heridas y hallar redención.
Portada de la novela El italiano despiadado
8.2
Lorenzo Lombardi es un magnate tan brillante como implacable. Pese a su compromiso con Bianca, este hombre cruel no frena sus deseos y mantiene múltiples amantes. Su mundo se trastoca al cruzarse con Lucía Navarro, quien se vuelve una obsesión adictiva para él. Aunque ella intenta mantenerse firme y no doblegarse ante su imponente presencia, la gran duda es cuánto tiempo logrará resistir el control de un hombre que no acepta un no por respuesta.
Portada de la novela Irresistible Tentación
9.1
Brianna está a punto de comprender que la transgresión conlleva un deleite incomparable. En esta historia de romance contemporáneo, sus anhelos más recónditos salen a la luz tras quedar cautivada por una mirada intensamente seductora. Aquella conexión imprevista despierta en ella una pasión latente que ignora la razón y la hace estremecer. Atrapada por un magnetismo inevitable, la joven deberá lidiar con una tentación que no puede ser rechazada.