Portada de la novela ¿A todo riesgo o a terceros?

¿A todo riesgo o a terceros?

8.5 / 10.0
En ¿A todo riesgo o a terceros?, Paula lucha por el legado de su padre hasta que el regreso de Izan y la llegada de Lázaro la obligan a elegir. Entre apuestas y dilemas, esta novela romántica explora decisiones vitales en una de las mejores historias de romance fiction books para leer online.
Resumen de ¿A todo riesgo o a terceros?
Paula trabaja incansablemente en dos puestos para salvar el legado familiar, pero su estabilidad se desmorona cuando Izan reaparece tras tres años. La situación se complica con la llegada de Lázaro, situándola en una encrucijada entre la nostalgia y lo desconocido. Una apuesta imprevista alterará el destino de los tres, obligando a Paula a decidir si resguardar su corazón o arriesgarlo todo. Es una historia de caminos cruzados donde elegir es inevitable.
Leer más

¿A todo riesgo o a terceros? Capítulo 1

La sensación de ahogo me invade en el preciso instante que traspaso las puertas de la sucursal bancaria. Hace meses que no visito la oficina y cuando vengo, los recuerdos, esos tan amargos, me invaden. Es por ello que lo evito. Cada vez que acudo, acabo enferma una semana. Bastante tengo encima como para agregar más carga de la que ya soporto.

Sonrío por mera educación a la chica que está en la caja al pasar frente a ella. Me detengo en la puerta del director, tomo una bocanada de aire antes de llamar y acceder. El hombre hace un gesto con la mano: con él, me invita a sentarme mientras espero a que termine su conversación telefónica. Me encojo en el asiento al escuchar el elevado volumen de voz que usa para dirigirse al pobre individuo que se encuentra al otro lado de la línea, si fuese yo ya estaría llorando. En cuestión de segundos lo ha amenazado un par de veces con el embargo de su casa si no abona el importe pendiente en los próximos días.

Tras colgar se toma su tiempo antes de dirigirse a mí; aunque a decir verdad no deseo que lo haga, sé que no es buen momento. Estoy por disculparme con cualquier excusa, por muy pobre que sea, y volver otro día que esté calmado. Hace como que revisa los documentos que tiene sobre la mesa; sin embargo, sé que es una estrategia para ponerme más nerviosa, este hombre en vez de ser director de banco tendría que dedicarse al cine, o al teatro, le va que ni pintado. Con una ceja alzada me observa. Tiemblo solo de pensar en lo que me dirá.

—Buenos días, señorita García.

Me sorprende su saludo cordial; aun así, se me eriza el vello con el timbre que emplea.

—Buenos días, señor Rodríguez —respondo por pura cortesía, aunque lo que deseo es salir por patas y esconderme debajo de la cama como cuando era pequeña y algo me asustaba. Hoy, después de tantísimos años, me invade la misma sensación que antaño.

—Sabrá para qué la he hecho venir.

Me apresuro a negar con la cabeza, hace meses que llegamos a un acuerdo y hasta el día de hoy, lo cumplo de manera religiosa.

—Como bien sabrá, hace once meses firmamos un acuerdo de reducción de cuota hipotecaría y este llega a su fin. He revisado sus cuentas y por lo que veo, sigue cobrando la misma cantidad de siempre. —Acoda los brazos y entrelaza las manos. Sé que lo peor está por llegar—. Intuyo que ante la nueva situación tendrá dificultades para hacer frente al importe.

No es necesario que me diga que mi sueldo es una ruina y ni siquiera me da ni para comprarme un tanga nuevo; pero, por el momento, la vida no me va mejor.

—Estoy pendiente de que me amplíen las horas en el trabajo de las tardes —se me ocurre decir—. Por lo que me ha dicho mi jefe, el próximo mes ya podrá concedérmelas.

Es mentira. Cada vez que le suplico a Tobías que me aumente la jornada responde lo mismo: «Lo siento, Paula, pero estamos bajos en producción».

—¿Y con eso podrá solventar las cuotas?

—Sí.

De hecho, si consigo que Tobías me tenga más lástima de la que me tiene, el incremento me dará para poder vivir y no sobrevivir como hasta ahora.

—Señorita García, entenderá que mi deber como director de la sucursal es preocuparme de percibir el dinero dentro de la fecha estipulada. Le ruego que si usted sabe con certeza que le será imposible abonar el nuevo importe, sobra decir que estamos abiertos a ofrecerle una solución.

Se queda callado sin dejar de mirarme, no sé si quiere que le pregunte o pretende generar más tensión en el ambiente de la que hay.

—Le acabo de decir que tendrá su dinero a primeros de mes.

Asiente poco convencido. Conozco a esta alimaña, porque es el adjetivo que mejor le va, y estoy convencida de que el motivo de hacerme venir no es para recordarme que la reducción de la cuota hipotecaría vencerá en breve. Le veo en los ojos que oculta información, también intuyo por dónde van los tiros, aunque está equivocado si piensa que voy a ceder.

—No me malinterprete, señorita García. —Hace un gesto raro con la boca, tanto que no sabría describirlo—. No pongo en duda su palabra; pero como ya le dije en las anteriores ocasiones que nos reunimos, el banco está dispuesto a comprar la finca y liberarla de la carga que ello conlleva.

Me incorporo al escuchar cuáles son sus intenciones, sé que aunque ponga al banco como excusa, es él quien está detrás de la propiedad desde el mismo momento que se enteró de lo que me hizo mi madre. Convierto las manos en puños al acordarme de ella, otra alimaña más en mi vida.

—Señor Rodríguez, como siempre le digo, la masía no está en venta. Que tenga un buen día.

Salgo de la oficina cabreada, cansada de que la gente piense que no soy capaz de conservar lo único que me queda de mi padre. Hasta ahora supongo que he demostrado que lo hago medio bien, por algo aún soy la propietaria y no esa sabandija.

La tristeza se adueña de mí en cuanto me subo al coche, no solo por la conversación mantenida con el director, también por el hecho de estar en el pueblo donde nací y me crie, el que me ha dado más penas que alegrías. Cada vez que vengo todos los recuerdos, tanto los buenos como los malos, se hacen presentes, hasta el punto de que la sensación es igual que si una mano invisible me estrujara el corazón y me cortase la respiración.

Conduzco de regreso a la capital y mi lugar de residencia desde hace años, estaciono frente a la puerta de casa e ignoro el saludo del pesado del vecino. Entro y, acto seguido, me dejo caer en el sofá. Aprovecho que Mabel está en el trabajo para lamerme las heridas, así que me permito divagar y recordar épocas mejores, en las que pensaba que la felicidad siempre me acompañaría y no esta sensación de vacío que lleva demasiado tiempo conmigo.

La vibración del móvil logra que regrese a la realidad: no es otra que estoy más sola que la una. Me tiemblan las manos al leer su nombre en la pantalla. Como cada semana recibo un mensaje suyo, un ritual que se repite desde hace tres años.

Con cada uno que me manda me prometo no volver a leer ninguno, aunque sé que me miento para no sentirme peor de lo que ya estoy. No tardo en abrirlo y releerlo durante unos minutos.

✓ Hola, Pau. Sé que no quieres verme, que no contestes a ninguno de los mensajes lo confirma. Por favor, te ruego que aceptes quedar conmigo. Necesito explicarme.

Al igual que las demás veces, lo borro de inmediato para que Mabel no se entere. Me arrebujo bajo la manta a la vez que las primeras lágrimas se liberan y dejan salir el dolor de la traición.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de ¿A todo riesgo o a terceros?

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela CONTRATO CON EL CEO MULTIMILLONARIO
8.9
La prestigiosa abogada neoyorquina Sofía López enfrenta el colapso de su carrera tras la aparición de Mark Harris. El poderoso magnate utiliza secretos del pasado de la jurista para someterla a un chantaje implacable. Bajo presión, Harris la obliga a firmar un contrato matrimonial por conveniencia con el fin de garantizar una madre para su hija adoptiva. Atrapada entre el misterio y la coacción, Sofía debe elegir si sucumbir ante el dominio del CEO.
Portada de la novela Cuando el amor muere, la venganza nace
8.5
La periodista Eva Benítez clama justicia tras el asesinato de su pequeño Leo, pero la impunidad de Karyn Montes se impone. David Barrios, su esposo y fiscal, la traiciona enviándola a prisión tres años. Tras perder a un segundo hijo en la cárcel y ver su vida arruinada, Eva recupera la libertad. Al salir, descubre con horror que David ha formado un nuevo hogar con la asesina de su hijo, reemplazándola cruelmente y construyendo una familia sobre su dolor.
Portada de la novela Cuando Éramos Tú Y Yo
8.1
La vida de Brianda cambió para siempre tras un trágico accidente que eliminó sus recuerdos y la dejó con un vacío inexplicable. Sumida en la incertidumbre, su presente se altera con la irrupción de Oliver Anderson, un hombre cuyo magnetismo la cautiva de inmediato. Aunque ella no lo reconoce, Oliver oculta un vínculo profundo con su pasado borrado. Él ha vuelto con un propósito inquebrantable: recuperar su lugar y no permitir que ella se aleje nunca más.
Portada de la novela El Velo Manchado: Ximena Renace
7.8
Traicionada por Ricardo Vargas, quien arruinó a su padre tras delatar sus fraudes, Ximena regresa inexplicablemente al pasado. Despierta justo el día de su compromiso, decidida a evitar la tragedia que destruyó su vida. Ante la hipocresía de una familia interesada únicamente en su estatus, ella rompe el ciclo de dolor rechazando la propuesta de matrimonio. Ahora, Ximena usará esta segunda oportunidad para desenmascarar al hombre que tanto amó.
Portada de la novela .ESA VIRGEN ES MIA.
8.9
Una lección de Biología sobre el deseo sexual desata una obsesión peligrosa entre los alumnos del instituto: cazar a las chicas inexpertas. Fran, al ser la única joven que aún conserva su virginidad, se convierte en el objetivo principal de este acoso colectivo. Aquellos que antes eran sus amigos ahora la persiguen sin tregua como auténticos depredadores. Atrapada bajo una presión social asfixiante, ella deberá sobrevivir a un entorno hostil y perverso.
Portada de la novela Maximiliano Fisterra
9.1
Merlí Fernand acaba en un burdel para saldar las deudas de su progenitor, siendo rescatada por Maximiliano Fisterra, el implacable jefe de la mafia europea conocido como «Bayá». Debido a un desengaño previo, él es un hombre frío que evita el amor, pero un mandato sucesorio le exige casarse por interés. Merlí, con su inteligencia y carácter fuerte, desafiará su autoridad. En medio de hostilidades y rencores, una pasión intensa sacudirá sus destinos.
Capítulos
Leer ahora
Compartir