Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El loto del Corazon

El loto del Corazon

La vida de Héctor Duarte, un contador dedicado a los suyos, da un giro radical al ganar una fortuna en la lotería. Convertido en millonario, su estabilidad emocional se tambalea cuando Laura, su exnovia, regresa buscando el perdón y una segunda oportunidad. En medio de este conflicto, Valeria aparece brindándole un afecto sincero y sin condiciones. Héctor deberá decidir si cede ante la nostalgia del pasado o apuesta por un nuevo amor verdadero.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Héctor Duarte siempre había sido un hombre de rutinas. Cada mañana, se despertaba a las seis en punto, tomaba su café negro sin azúcar, y se dirigía a su modesto trabajo como contador en una pequeña oficina del centro de la ciudad. No le importaba mucho el dinero ni el lujo. Para él, lo importante era la estabilidad. Sabía lo que tenía y cómo ganarlo, y esa certeza lo hacía sentir seguro. A pesar de las limitaciones de su sueldo, nunca se quejaba. La vida parecía llevar un ritmo tranquilo, predecible.

Sin embargo, todo eso cambió una tarde de marzo, cuando decidió hacer algo que jamás había hecho: comprar un boleto de lotería. No era un hábito para él; de hecho, ni siquiera creía en la suerte. Pero, al pasar por la tienda de la esquina, vio el cartel que lo invitaba a participar, y por alguna razón inexplicable, sintió una curiosidad pasajera. La máquina de lotería emitió un sonido mecánico mientras le entregaba el boleto, como si el destino le estuviera susurrando que esa decisión insignificante cambiaría todo.

Al principio, Héctor olvidó completamente el boleto. Lo guardó en el bolsillo de su abrigo y, tras un par de días, lo dejó tirado sobre su escritorio en casa. No lo miró ni una sola vez. El día que ocurrió el milagro, él ni siquiera pensaba en el boleto. Estaba en su oficina, como todos los días, atendiendo algunos números y cumpliendo con sus tareas, cuando su teléfono comenzó a sonar sin cesar. Era un mensaje tras otro, seguido de una llamada que no pudo contestar en ese momento. Lo que más le extrañó fue que todos parecían estar hablando de lo mismo: la lotería.

Finalmente, cuando logró dar un respiro y ver la pantalla de su celular, vio un mensaje de su hermana, Beatriz: "¡Héctor, ¿estás bien?! ¡Acabas de ganar el premio mayor!"

Atónito, Héctor miró la pantalla varias veces, como si las palabras pudieran cambiar de forma. Se levantó de su silla, caminó hasta la ventana y miró la ciudad que había conocido toda su vida. Lo primero que cruzó por su mente fue la incredulidad. ¿Era posible? Miró de nuevo el mensaje y, antes de entender completamente lo que estaba sucediendo, entró a Internet y buscó el resultado del sorteo.

Ahí estaba: el número que había elegido, de manera casi aleatoria, coincidía con el premio mayor. La cantidad de dinero que había ganado era inimaginable para alguien como él. Unos treinta millones de dólares.

El silencio llenó la habitación mientras Héctor se dejaba caer nuevamente en su silla, con la mente en blanco. No podía procesar lo que acababa de suceder. Su vida, esa que había sido tan predecible y tranquila, ahora se desmoronaba ante él. No sabía qué hacer con esa información, cómo debía reaccionar.

Decidió, por primera vez, salir del pequeño departamento que le había dado tantas noches de descanso y dirigirse al bar de la esquina, el mismo donde siempre tomaba su cerveza después del trabajo. Necesitaba hablar con alguien, aunque fuera con los desconocidos que lo saludaban cuando pasaba por la puerta. En su cabeza, miles de pensamientos corrían desordenadamente. ¿Qué hacer con tanto dinero? ¿Debía seguir siendo el mismo hombre sencillo que conocían todos o... se vería obligado a transformarse en alguien más?

A lo largo del camino, no podía dejar de preguntarse si, de alguna manera, este cambio traería consigo algo más que lujo y confort. Pensaba en lo que perdería, en lo que sus amigos y su familia podrían pensar de él. Nunca se había sentido atraído por los lujos ni por la ostentación, pero ahora, el dinero lo tenía todo a su disposición.

Cuando llegó al bar, la gente lo recibió con el mismo rostro amigable de siempre. Su amigo Roberto, el dueño, lo miró con sorpresa al verlo entrar y, sin decir mucho, le sirvió una copa. Héctor miró el vaso en sus manos como si fuera la respuesta a todas sus dudas.

-¿Qué te pasa, Héctor? -preguntó Roberto, observando el rostro tenso de su amigo.

-Acabo de ganar la lotería -respondió Héctor, aún sin creerlo del todo.

Roberto se quedó en silencio por un momento, pensando que era una broma. Pero, al ver la expresión de Héctor, entendió que hablaba en serio.

-¿De verdad? -dijo, alzando las cejas.

Héctor asintió, incapaz de comprender la magnitud de lo que acababa de decir. La conversación pasó a otro tema, pero su mente seguía atrapada en ese número que acababa de cambiar su destino.

Lo único que sabía era que, al día siguiente, tendría que decidir qué hacer con su nueva vida. ¿Qué debía hacer con esa cantidad de dinero que parecía casi irreal? De repente, todo lo que antes había tenido sentido ya no parecía tan importante. ¿Qué pasaría con su trabajo? ¿Y con las personas que lo conocían?

Al principio, Héctor pensó que no cambiaría nada. Seguiría con su vida tranquila, disfrutaría de los lujos discretamente y mantendría su identidad intacta. Pero a medida que la noche avanzaba y más personas comenzaban a felicitarlo, un sentimiento de incomodidad se apoderó de él. La gente lo miraba con otros ojos, como si ahora fuera alguien diferente, alguien al que se le podía pedir favores o alguien cuyo dinero podía ser la clave para obtener algo más.

En medio de sus pensamientos, un recuerdo surgió: Laura. Su exnovia, aquella mujer que había dejado atrás, la que había formado parte de su vida hace tanto tiempo. Pensó en ella por un momento, como si el dinero le hubiera traído no solo nuevas oportunidades, sino también los recuerdos de lo que había perdido.

El teléfono volvió a sonar. Esta vez, era un mensaje de Laura, un nombre que había creído olvidado. "Héctor, ¿estás bien? Escuché la noticia. Quiero hablar contigo..."

Héctor, sin saber cómo reaccionar, apagó el teléfono. Sabía que su vida acababa de cambiar para siempre. Lo que no sabía era cómo enfrentarse a las decisiones que ahora tendría que tomar.

Por la mañana, todo sería diferente. Y no solo por el dinero. La puerta de su pasado, esa que había cerrado con tanto esfuerzo, parecía estar abriéndose lentamente de nuevo.

También te puede gustar

Portada de la novela Como odiar a uno CEO en 48 horas
8.9
Bárbara Novaes se ve forzada a cumplir un último juramento que la lleva a infiltrarse en el mundo de Heitor Casanova, un despiadado CEO que domina todo a su paso. A pesar del odio mutuo y los intentos de él por derrotarla, una unión inevitable los obliga a coexistir para salvaguardar sus intereses más queridos. En medio de engaños y una enemistad salvaje, deberán elegir entre vencer las amenazas externas o rendirse ante una pasión que no pueden admitir.
Portada de la novela Esposa de un hombre cruel
9.7
La existencia de un poderoso empresario se desmorona al descubrir a su prometida drogada y armada frente al cuerpo de su amante. El caos de la escena no solo revela una traición devastadora, sino que deja a su abuela gravemente herida. Consumido por un rencor implacable, el influyente CEO se transforma en un hombre cruel y calculador. Ahora, su único propósito es someter a la mujer que destruyó su paz a una fría y despiadada venganza.
Portada de la novela La Arpía
7.9
Traumatizada por el maltrato parental y el dolor de perder a su hija, Alexia Sellers se transforma en una estafadora implacable que seduce a millonarios. Todo cambia cuando decide arrebatarle la pareja a Maribel Miller, su falsa amiga. Su objetivo es el influyente Máximo Griffin, pero el plan fracasa cuando ella desarrolla sentimientos reales por él. Atrapada en su propia mentira, Alexia luchará por esconder su turbio pasado para no perder este amor.
Portada de la novela La Receta De La Diosa
8.1
Sofía y Elena, deidades bajo apariencia humana, fueron los pilares del éxito de los hermanos López. Tras años de esfuerzo, Carlos y Ricardo las traicionan con violencia, causando la muerte de Elena. Ante la frialdad de los empresarios, Sofía desvela su identidad divina y regresa al Reino Celestial. Ahora, la repostera busca justicia divina contra los mortales que la despreciaron. ¿Lograrán sobrevivir al castigo de una diosa herida tras su traición?
Portada de la novela Matrimonio Por Un Contrato
9.0
El influyente CEO Alexander Blake se enfrenta a un ultimátum: debe casarse antes de cumplir los treinta y cinco años para no perder su vasto imperio empresarial. Para cumplir con el testamento de su abuelo, pacta un matrimonio de conveniencia con Emily, una artista que intenta salvar la galería de su familia. Aunque el acuerdo nace como un frío negocio, la relación cambia cuando descubren un pasado compartido que entrelaza sus destinos de forma inesperada.
Portada de la novela No eres inculpable
7.9
Después de años casados, la lealtad de Mateo, un poderoso magnate, se desvanece al entregarle a una empleada la joya que me pertenecía. En medio de este engaño, Isabela manipula los hechos para quedar como víctima, dejándome ante todos como la culpable. Pese a descubrirse luego que fue un complot y no una traición física, su desconfianza rompió nuestra unión. Con el alma herida pero decidida, elijo el divorcio para cerrar esta etapa de desamor.