Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El italiano despiadado

El italiano despiadado

Lorenzo Lombardi es un magnate tan brillante como implacable. Pese a su compromiso con Bianca, este hombre cruel no frena sus deseos y mantiene múltiples amantes. Su mundo se trastoca al cruzarse con Lucía Navarro, quien se vuelve una obsesión adictiva para él. Aunque ella intenta mantenerse firme y no doblegarse ante su imponente presencia, la gran duda es cuánto tiempo logrará resistir el control de un hombre que no acepta un no por respuesta.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

No sé en qué estaba pensando cuando decidí aceptar a ésta enana como secretaria, aparte de estúpida, está más ancha que la puerta de mi oficina.

Sus ojos azules y su hermosa boca grande la ayudan un poco, pero ese poco no me convence para verla en la empresa de nuevo.

Hoy mismo la despido.

-Eres todo un actor porno, Lorenzo. -dice lamiendose los labios.

-Eso lo tengo claro señorita, y que usted y yo estemos follando, no significa que deba llamarme Lorenzo, para usted sigo siendo señor Lombardi -digo subiendo la cremallera de mi pantalón.

-Disculpe. -dice ordenando su cabello.

-Puede retirarse -señalo la puerta -Algo más, está despedida -digo sin mirarla.

-Pero... ¿por qué? -pregunta sorprendida.

-Porque soy el dueño de la empresa y yo así lo he decidido -digo recostándome en mi silla mientras la observo fríamente.

Ella me mira mal y recoge sus bragas del piso.

-Esto no se va a quedar así, imbécil -dice poniéndoselo de mala gana.

-Cómo digas, chiquita -digo abriendo unos correos.

Sale dando un portazo y continúo respondiendo correos.

Veo en mi reloj de más de mil dólares que son las 11:20 en diez minuto tengo una reunión importante con Hanna Cruz. Debo convencer esa puta de venderme su empresa.

Los 10 minutos pasaron rápido, mi chófer se estaciona en un restaurante muy lujoso y me abre la puerta para que salga.

-Yo te llamo, gracias -digo arreglando los dos botones de mi chaqueta antes de tomar el maletín.

-De acuerdo señor -dice cerrando la puerta.

Una joven poca atractiva, pero con buenos senos me conduce hasta la mesa en donde está Hanna y me hala la silla para que me siente.

-Muy puntual, señor Lombardi -dice Hanna sonriendo.

-Así es -digo dejando el maletín en un lado.

-¿Para qué soy buena?

-¿Quiere que se lo diga aquí o en una habitación? -susurro tomando la carta del menú.

-Usted es un hombre comprometido -dice levantándo las cejas.

-Eso no quita que no sienta ganas de enterrarme en usted -digo sin mirarla.

-Usted es tan ardiente y egocéntrico a la vez.

-Eso lo sé.

-¿Entonces usted quiere comprarme la empresa?

-Así es, le pagaría muy bien y tal vez le pondría un cargo en ella, siempre y cuando cumpla con los requisitos requeridos -digo llamando a la mesera con un movimiento de mano.

-¿Y de cuánto estamos hablando?

-6 millones de dolares, más la liquidación del personal. Tengo claro que tiene 15 empleados, la empresa es bastante grande y está en un buen lugar.

-Así es ¿ y qué más ofrece? -pregunta dejando la carta a un lado.

-Un polvo inolvidable -digo rosando su pierna con mi pie.

-Tiene un buen don para convencer.

-Tengo dos dones -la miro y me acerco un poco más.

-¿Cuál es el otro, señor Lombardi?

-El de hacerla venir con tan solo besarla.

También te puede gustar

Portada de la novela Cayendo Por Amor
9.7
Tras la pérdida de su familia, Leah busca consuelo en Sebastián, pero él acaba traicionando su confianza. El destino le ofrece una nueva oportunidad durante un baile de máscaras, donde conoce al influyente Maximiliano, un hombre marcado por el luto de su antigua pareja. Aunque surge una pasión profunda entre ambos, el peligro los rodea: una mujer del pasado de él, cegada por la obsesión, planea destruir a Leah para reclamar el amor del magnate.
Portada de la novela CEO E LA PROPUESTA
8.1
Emma Harrison, destacada profesional de una agencia publicitaria en Atlanta, ha logrado convertir una fría oficina en un paraíso de tonos rosados. Al finalizar la minuciosa decoración de este baby shower, la joven contempla su obra con una mezcla de orgullo y nostalgia. Mientras retoca su melena pelirroja y cuida cada detalle de los obsequios, un suspiro delata su deseo más profundo: Emma anhela que esa celebración sea, en el futuro, su propia historia de vida.
Portada de la novela Después de que me dejó, me convertí en su madrastra
9.0
La tarde en que Ricardo regresó, el sol implacable bañaba los impecables jardines de la mansión Vargas, casi tan cegador como el traje de lino blanco que él vestía. Un deportivo, escandaloso y ostentoso como su dueño, derrapó sobre la grava, soltando a una mujer pálida y frágil, aferrada a él como si su vida dependiera de ello: Camila Soto, la influencer desaparecida. Los vi entrar por el ventanal, sin invitación, como si la casa aún les perteneciera, ignorando a una Lupe que intentaba detenerlos. "Vengo a verla a ella," dijo él, su sonrisa torcida, esa misma sonrisa de hace tres años cuando me dejó plantada en el altar, diciendo que buscaba su «espíritu» en un rancho. "Sofía," espetó, su voz cargada de una autoridad inexistente, "veo que sigues aquí, como una buena perra fiel esperando a su amo." Luego, Ricardo se desplomó en el sofá de cuero de Alejandro, su padre, y dijo: "Hemos vuelto para quedarnos." Mi corazón no tembló, solo una fría calma, la calma de quien espera una tormenta anunciada, porque sabía que él no era el rey, y yo ya no era la ingenua que él había abandonado. Él no sabía que, con Alejandro, había encontrado dignidad, un hogar y un amor profundo que sanó las heridas de su traición. Me di la vuelta para ir a la cocina, con sus miradas clavadas en mi espalda, pensando que yo seguía siendo la misma Sofía. Pero justo en ese momento, una pequeña figura se lanzó hacia mí, riendo a carcajadas. "¡Mami, te encontré!" Un niño de dos años, con el cabello oscuro y los ojos brillantes de Alejandro, se abrazó a mi pierna, ajeno a la gélida tensión que se cernió sobre el salón. "Mami," preguntó con su vocecita clara, "¿Quiénes son?"
Portada de la novela Dominame
8.8
Julia es una joven universitaria que llega a Seattle para realizar sus prácticas bajo la supervisión de Gabriel Simon. Él es un poderoso CEO de carácter déspota y tendencias sádicas que rechaza cualquier vínculo afectivo. Fascinado por ella, le plantea un contrato de sumisión estrictamente sexual donde el amor está prohibido. El conflicto estalla cuando Julia rompe la regla principal y se enamora del hombre que juró jamás abrir su corazón.
Portada de la novela El corazón que le robaron
8.8
Sofía vivió un infierno de tres años encerrada mientras Camila usurpaba su vida. La traición alcanza su punto más cruel cuando Ricardo, su esposo, intenta quitarle el corazón para salvar a su amante, habiendo manipulado incluso a su hijo Pedrito para que la odie. Tras sobrevivir milagrosamente a este horror, Sofía renace con una fuerza imparable. Ahora, decidida a recuperar su destino, regresa para exigir el divorcio y enfrentar la obsesión de quien quiso destruirla.
Portada de la novela El Testamento. Dada en Matrimonio
9.7
Tras el fallecimiento de Don Américo del Corral, la fachada de su linaje se desmorona ante una revelación oculta en su herencia. El testamento priva a sus sucesores de la fortuna familiar, imponiendo una condición extrema para recuperarla. Julietta y Marcos, sus bisnietos, se ven obligados a aceptar un matrimonio concertado con los Di Cavalcanti, una poderosa dinastía italiana. Este pacto antiguo los arrastra a un mundo de intrigas, mafia y deberes ineludibles.