Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela El Ceo que no quería amar

El Ceo que no quería amar

Quentin Valois encabeza un imperio corporativo mundial, pero su opulenta realidad se desmorona tras un fatídico siniestro en la carretera. Al recuperar la conciencia luego de un coma, el empresario enfrenta la devastadora pérdida de su mujer y sus hijos. Destrozado, el CEO se encierra en un frío aislamiento y promete renunciar al amor para protegerse de futuras heridas. No obstante, la vida desafiará su férrea voluntad de permanecer solo.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

"Ya está despertando doctor"

Escucho a lo lejos mientras mis oídos vuelve a adaptarse al sonido. Escucho un "pi, pi, pi" constante y me percato que es mi corazón.

"Mmmm" hago tratando de encontrar las palabras para hablar.

―No se agite señor Valois, sé que es un poco difícil pero ya ha salido y todo estará bien.

Siento como el efecto va pasando y mi cuerpo reacciona poco a poco, el dolor sube por mis piernas, sube a mis brazos y por fin a la cabeza, empieza una jaqueca.

―¿Dónde? ― Trato de decir.

―En el hospital.

«¿En el hospital? » pienso mientras mi corazón comienzan a latir agitado.

―Agua.― Murmuro.

―Tráigale un poco de agua al señor Valois.― Dice el médico a la enfermera y escucho como ella sale―¿Puede abrir los ojos?

Asiento con la cabeza. Lo hago poco a poco pero al sentir el primer destello de luz los cierro de inmediato y las imágenes vienen a mi mente. Mi esposa, mis hijos, la nieve.

―Trate de nuevo.― Me pide el doctor.

Lo intento y poco a poco me acostumbro a la luz hasta ver el techo del cuarto del hospital.

―¿Mi esposa? ¿Dónde está Nadine? ― Pregunto.

―¿Le duele la cabeza? ― Me contesta el doctor.

―Un poco... ¿Dónde está Nadine? ¿Mis hijos? ¿Qué hago aquí?

El rostro del doctor me da las malas noticias antes que la noticia en si, pero aún quiero escuchar qué paso.

―Señor Valois, está en el hospital porque usted y su familia tuvieron un accidente mientras viajaban a la casa de campo.

―¿Qué? ― Pregunto y luego trato de hacer memoria.

De nuevo lo veo, la nieve, la camioneta patinando y después... todo se nubla―¿ Y mi esposa? ¡Dónde está mi esposa! ¡Nadine! ― Gritó y trato de quitarme la intravenosa del brazo.

―¡No! ¡Espere! ¡Espere! Acaba de salir de un coma.

Las palabras del doctor me impactan «¿Coma? ¿Cómo que un coma?» Pienso.

―Señor Valois. ― Vuelve a hablar el doctor.

―¿Cuánto tiempo llevamos en coma? ― Pregunto.

―Un mes... pensamos que no despertaría.

―¿Un mes? ¿En coma? Pero... ¿Ellos también llevan el mismo momento? ― Pregunto.

La enfermera entra con el vaso con agua en sus manos y el doctor aprovecha para ponerse de pie y mover el cuello relajándose. Su movimiento se me hace familiar, yo hago lo mismo cuando debo hacer algo importante o entender a algún discurso o despedir a alguien en mi empresa, así que sé que lo que viene es algo crucial.

―Señor Valois.― Empieza.― Usted y su familia tuvieron un accidente hace un mes. El rescate llegó a tiempo pero...

―¡Pero qué! ― Gritó asustado.

―Pero sólo usted llegó vivo. Su esposa, sus hijos y el chofer...

Entonces me cierro, lo hago por completo. No escucho, no siento, mi corazón se rompe en pedazos y lo único que quiero es morir.

―Su empresa ya se hizo cargo de los funerales, se avisó a la familia y... se le dio la indemnización a la familia de su chofer y bueno, es un milagro que haya despertado, pensamos que no lo haría.

Me quedo en silencio mientras las imágenes de mi esposa y mis hijos pasan frente a mis ojos. No lo puedo creer ¡Está muertos!

―¡No! ― Expreso agitado.― ¡No! ¡No! No puedes ser... ¡no! ¿Qué no hicieron nada para salvarlos? ¿Por qué a mi si?

―Señor Valois, no es que no quisiéramos ellos no llegaron vivos.

―¡Pues hubiera hecho algo para revivirlos! O mejor ¡Me hubiera dejado morir a mi en la nieve!

―Señor Valois... tranquilo.

El "pip, pip, pip" del monitor comienza a sonar más fuerte y de pronto se acercan dos enfermeras más, una trae una jeringa.

―¡Nadine! ― Grito mientras me toman de los brazos y una me inyecta algo que inmediatamente me comienza a relajar.

No puedo creerlo, mi familia murió, mis hijos eran tan pequeños sólo tenía 2 y 4 años y Nadine. Los ojos comienza a cerrarse de nuevo y la imagen de la nieve, el auto y ahora un camión de carga me viene a la mente. Ella quería viajar para ver a sus padres en Navidad, yo la amaba tanto que me arriesgué, los arriesgué y ahora estoy solo, completamente solo.

―Yo los maté.― Murmuró.

―Señor Valois, todo fue un accidente.

―Yo los maté...yo los maté... ― repito constantemente hasta que vuelvo a quedar dormida con el rostro de Nadine frente a mi.― Nadine, no quiero vivir así.

También te puede gustar

Portada de la novela Dado por muerto, resurjo
7.9
Tras un accidente mortal, mi esposo me abandonó a mi suerte. No solo enfrenté la agresión de su amante y una falsa acusación, sino que él mismo destruyó mi mano derecha en un hospital para arruinar mi carrera como arquitecta. Al mutilarme, pensó que quebraría mi voluntad y mi futuro para siempre. Sin embargo, ese acto de crueldad extrema solo ha servido para encender mi deseo de venganza. Ahora, inicio una guerra implacable contra el hombre que me dio por muerta.
Portada de la novela El último adiós, una huella imborrable
8.0
Mientras oculto una parálisis progresiva para no agobiar a Claudio, mi esposo, descubro su traición con su protegida. Al encararlo, él me desprecia y decide iniciar con ella la familia que deseábamos. Mi madre también me abandona, ignorando mi dolor. Con un cáncer cerebral terminal y poco tiempo de vida, decido dejar de ser la víctima. Viviré mis últimos meses para mí misma, permitiendo que Claudio cargue siempre con la culpa de haberme dejado.
Portada de la novela Enamorarme de ella después del divorcio
8.0
Stella vivió un matrimonio por contrato con Rene Kingston, a quien amó en silencio durante años. Sin embargo, tras quedar embarazada, él le exigió el divorcio y el fin de su gestación. Para salvar a su hijo, ella escapó y comenzó de cero. Seis años después, el destino los cruza cuando Rene compra su empresa. Stella intenta proteger su secreto, pero el impactante parecido físico entre su pequeño y el magnate revela la verdad sobre su paternidad.
Portada de la novela Juegos Adictos
8.7
Un simple golpe fortuito desencadenó una fijación implacable. Acostumbrado al poder y al dinero, como dueño de un club nocturno jamás imaginé que una mujer desafiaría mi control de tal forma. Pese a saber que era un terreno prohibido del que debía alejarme, mi insistencia convirtió el deseo en una adicción absoluta. Lo que nació como un capricho superficial ha mutado en sentimientos reales; ahora, una noche es insuficiente para saciar mi ansia.
Portada de la novela La esposa olvidada renace
9.3
Sofía lo sacrificó todo para hallar a su marido, solo para descubrir que Ricardo y su hermanastra Mariana planearon su desaparición. Tras ser torturada y ver morir a su mascota, es lanzada al océano. No obstante, sobrevive al intento de asesinato y es rescatada con evidencias de la traición. La esposa vulnerable queda atrás; ahora emerge una mujer decidida a obtener el divorcio y ejecutar una venganza implacable contra quienes buscaron destruirla.
Portada de la novela La rechazada
9.2
Laura Pérez, una mujer humilde de carácter reservado, decide dejar atrás su pasado tras ser traicionada por su pareja. En busca de una oportunidad, se muda a la capital junto a su madre, quien padece parálisis, para emplearse como secretaria. En su nuevo entorno conoce al exitoso Antonio Blasco, su jefe, por quien empieza a sentir una fuerte atracción. Aunque él la rechaza por su origen social, pronto deberá cuestionar sus prejuicios y luchar por este amor.