Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Desamor y amor

Desamor y amor

Marcus, un influyente magnate, es obligado a casarse con una mujer enigmática que oculta su identidad tras una máscara. Aunque al principio la desprecia, su misteriosa personalidad termina por cautivarlo, despertando en él una obsesión posesiva. Sin embargo, el daño ya está hecho: harta del maltrato, ella decide solicitar el divorcio. Ahora, el hombre que una vez la humilló deberá luchar y suplicar para recuperar el amor de la esposa que está por perder.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Nadie habría pensado que la familia Thomas, el clan más poderoso de Preagend, se dejaría engañar de esa manera.

En una amplia y lujosa habitación, un hombre alto y bien vestido agarró del cuello a la mujer del magnífico vestido de novia en un arrebato de ira.

"¡Tú no eres Mia! ¿Cómo se atreven tú y tu familia a engañarme para que me case contigo? Debes de estar cansada de vivir", gruñó él.

Ella se vio obligada a inclinar la cabeza hacia atrás, pero su esbelto y atractivo cuello no consiguió despertar ninguna simpatía en él.

"Suelta... Suéltame...".

La mitad de los rasgos de ella estaban cubiertos por una máscara blanca, que solo dejaba ver sus ojos sorprendentemente hermosos, que ahora empezaban a humedecerse.

"No... Suéltame...".

Sus mejillas se sonrojaron y balbuceó angustiada.

Él tiró a la mujer, Millie Brown, al suelo de un manotazo y la miró con condescendencia.

Ella sintió un breve respingo de ansiedad al darse cuenta de que su máscara se había soltado por un lado. De inmediato se la ajustó.

El hombre abrió la puerta de golpe y salió a grandes zancadas.

La criada, que había visto todo lo ocurrido, se apresuró a ayudarla a levantarse del suelo.

"Señora, ¿se encuentra bien? Déjeme ayudarla", le dijo.

"Gracias", contestó Millie.

Cuando la mujer por fin se levantó, se frotó el cuello enrojecido, donde la habían agarrado con fuerza, y parpadeó con los ojos enrojecidos y confusos hacia la puerta abierta.

"¿Ese hombre es Marcus?".

La criada, que ahora le estaba alisando el vestido de novia, respondió: "Sí. Es el señor de la casa y su marido".

Millie frunció el ceño. Creía que Marcus Thomas era discapacitado, como decían los rumores. Su hermanastra, Mia Brown, había llorado mucho para evitar casarse con un discapacitado, luego la obligó a Millie a casarse con él en su lugar.

Resultó que las piernas de Marcus funcionaban perfectamente y podía caminar sin problemas.

Millie esbozó una sonrisa de satisfacción. Porque, sin duda, Mia se iba a arrepentir de su decisión si descubría que Marcus no era el supuesto discapacitado, sino un hombre atractivo con un físico de modelo.

La mujer arrastró su vestido de novia hasta la cama donde se suponía que Marcus y ella iban a pasar su noche de bodas, y se sentó. Ella se aclaró la garganta y preguntó: "Bueno, ¿no es hora ya de cenar?".

Había pasado todo el día sin comer y ahora se estaba muriendo de hambre.

La criada se quedó sorprendida. Las lágrimas que antes corrían por las mejillas de Millie mientras Marcus casi la asfixiaba habían desaparecido, y ahora actuaba como si nada hubiera pasado.

Cuando vio que Millie la miraba fijamente, salió rápidamente de sus pensamientos. Después agachó la cabeza y balbuceó: "En realidad, señora, usted es la única que aún no ha cenado; los demás ya lo han hecho".

Por un breve segundo, Millie se quedó muda.

Y se imaginó que se debía probablemente a que nunca había sido aceptada por la familia Thomas. Celeste Thomas, la madre de Marcus, tenía fama de ser muy estricta con las normas. Y a Millie ya le negaban la comida, a pesar de que acababa de incorporarse a la familia. Era obvio que era un intento de imponer su autoridad y asustar a la nueva nuera.

"Entonces, tráeme la comida", le ordenó Millie.

La expresión de la criada se tornó preocupada.

"Si te preguntan por qué me has traído la comida, les dices que llevo tres días sin comer y que, si no como, me moriré de hambre en casa de ellos. Además, diles que ya antes me he desmayado de hambre", le sugirió Millie.

"Pero... ¿De verdad va a funcionar?", le preguntó tímidamente la sirvienta.

Millie le guiñó un ojo de forma tranquilizadora y dijo: "Va a funcionar. Créeme".

En el salón, Marcus estaba sentado en el extravagante sofá de cuero, y sujetaba un vaso con tanta fuerza que parecía que lo iba a romper.

Su ayudante se le acercó con una pila de documentos. "Señor Thomas, tras una minuciosa investigación, podemos confirmar que la mujer con la que se casó no es Mia, sino Millie, otra hija de los Brown conocida por su rostro desfigurado. La familia Brown nos ha engañado".

Marcus frunció el ceño y soltó el vaso, y lo dejó caer al suelo.

Su ayudante había sacado dos fotos y las colocó delante de él.

Había una diferencia notable en ambas fotos. Mia tenía rasgos finos y un aspecto etéreo. Por el contrario, Millie tenía una horrible cicatriz en el lado derecho de la cara. Parecía como si un ciempiés se arrastrara por su cara.

El hombre soltó una risita siniestra. "¿Cómo se atrevieron a engañarme para que me casara con esa mujer? ¿De verdad creen que se pueden salir con la suya?".

Celeste, bien vestida y de pie junto a Marcus, agarró las fotos. Cuanto más las miraba, más enojada se sentía.

"¡Qué desvergüenza! Creían que mi hijo era un discapacitado, ¡por eso hicieron que esta mujer horrible se casara con él!", exclamó.

Hace cinco años, Marcus tuvo un accidente de auto y, desde entonces, circulaban rumores de que había quedado paralizado. Cuando Celeste quiso desmentir esas afirmaciones, Marcus la detuvo.

Rhea Evans, que estaba sentada junto a Celeste, sintió que la invadía un gran alivio. En su corazón, era ella la que debía ser la esposa de Marcus, y parecía que así seguía siendo la más adecuada. Después de todo, era imposible que él se enamorara de esa mujer tan fea.

"Señora Brown, por favor, tranquilícese. Déjeme darle un masaje", le dijo Rhea.

La unión entre ambas familias no se anunció al público, sino que se llevó a cabo con discreción.

La familia Thomas estaba decidida a elegir una chica de buena reputación, y habían pasado por varias rondas de entrevistas y reuniones con posibles candidatas antes de decidirse por Mia.

El día de la boda, la familia Thomas envió un auto a recoger a la novia a la casa de los Brown, y la ceremonia fue extremadamente sencilla. Era bien sabido que casarse con la familia Thomas elevaría la posición social de los Brown.

No obstante, nadie se imaginó que los Brown tendrían el valor de cambiar a la novia sin que los Thomas lo supieran, logrando engañarlos con éxito.

Marcus, que ya había visto a Mia, no se dio cuenta de que se había casado con otra persona hasta que llegó a casa del trabajo y vio la cara de Millie cubierta con una máscara.

También te puede gustar

Portada de la novela Amor Posesivo
8.2
Con apenas diecinueve años, la graduación de Vicky marcó el inicio de un tormento bajo el yugo de Steve, un multimillonario implacable que la sometió a una realidad devastadora. Tras una breve liberación, la joven busca reconstruir su vida, pero el destino la golpea nuevamente: su antiguo verdugo es ahora el director de la empresa donde trabaja. Atrapada en su entorno, Vicky deberá resistir con todas sus fuerzas para no perder su libertad ante su control.
Portada de la novela Dulce esposa cautiva: Me perteneces, para siempre
8.8
Kiara Watson siempre vivió bajo el menosprecio de su familia, opacada por la supuesta perfección de su hermana Cloe. Un giro cruel del destino la vincula erróneamente con Archivaldo Villarreal, un poderoso heredero. Tras una traición orquestada por Cloe, el magnate descarga su ira contra Kiara debido a su parecido físico. Ahora, atrapada en un cautiverio forzado, ella deberá sobrevivir a una relación turbulenta donde el castigo se mezcla con una pasión inevitable.
Portada de la novela El Heredero quiere venganzar
9.1
Santiago Montero, heredero de un gran imperio vinícola, es víctima de una traición orquestada por Sofía Herrera y las protegidas de su padre. Tras un accidente provocado y humillaciones constantes, descubre que todas conspiran con su rival, Marco. Un vídeo íntimo entre Sofía y su enemigo rompe su ingenuidad, transformando su dolor en sed de justicia. Al cumplir veinticinco años, Santiago iniciará una venganza implacable contra quienes lo manipularon.
Portada de la novela El Precio de un Sueño Roto
7.8
Isabella renunció a su prestigiosa beca y pasó un lustro trabajando en viñedos para saldar la deuda de Mateo. El golpe de realidad es devastador: él es un millonario que, junto a Sofía, fingió todo para mofarse de ella. Tras ser humillada y enfrentar una deuda ficticia de un millón de euros, Isabella no se quiebra. Con el apoyo del profesor Vargas, retoma su carrera en Italia, escapando de la crueldad de Mateo para reconstruir su futuro lejos de aquel engaño.
Portada de la novela Mi adorado millonario
9.4
Victoria se traslada a la ciudad con la ilusión de ser periodista, pero su vida cambia radicalmente tras conocer a Mauricio. Aunque el romance es intenso, la desigualdad social y un grave accidente provocan su ruptura. Sola y con un hijo, ella sobrevive tomando decisiones difíciles bajo el amparo de un nuevo protector. Justo cuando logra cierta calma, el pasado resurge con fuerza, forzándola a enfrentar dilemas que pondrán a prueba su destino actual.
Portada de la novela Mi único jefe
8.7
Lisa destaca como fotógrafa en la prestigiosa agencia Siluetas, impulsada por la ambición de igualar el éxito empresarial de su propio jefe. Sin embargo, su trayectoria profesional da un vuelco drástico cuando las circunstancias la obligan a suscribir un contrato legal imprevisto. Este vínculo formal no solo altera sus metas originales, sino que redefine su destino de forma permanente, marcando un antes y un después en su vida y su carrera.