Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela De exesposa humilde a magnate brillante

De exesposa humilde a magnate brillante

Christina dedicó tres años de su vida a un matrimonio que terminó en humillación pública cuando su esposo la dejó por otra mujer. Sin embargo, este desprecio impulsó su transformación: retomó sus habilidades olvidadas hasta convertirse en una empresaria de éxito arrollador. Al ver su triunfo, su exmarido intenta volver suplicando perdón, pero ella lo rechaza con firmeza. Bajo la protección de un influyente magnate, Christina abraza su nueva vida con poder y dignidad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

"¡Brendon!".

"¡Espera, Brendon!".

Katie y Yolanda gritaron al unísono, con las voces superpuestas, mientras corrían tras él para detenerlo.

Antes de que Brendon pudiera avanzar más, ellas se interpusieron en su camino, obligándolo a detenerse.

"Por favor, dime que no vas a correr hacia esa zorra", dijo Katie con incredulidad en su voz.

Brendon se tensó con una chispa de ira. "Cuida tus palabras, Katie. Esa actitud no solo es grosera, sino también vergonzosa. Llevas el apellido de nuestra familia, así que intenta no mancharlo".

Yolanda puso suavemente una mano sobre el hombro de Katie y dijo con un tono dulce y mesurado: "Brendon, por favor, no seas tan duro con ella. Aún es joven y no sabe lo que hace. Si todavía te importa Christina, solo sé sincero conmigo. No te pondré las cosas difíciles. Me iré sin hacer ruido".

Los ojos enrojecidos de Yolanda delataban su dolor mientras se daba la vuelta, con el rostro lleno de sufrimiento.

Verla así le partió el corazón a Brendon.

"Yolanda, no, no te vayas", dijo rápidamente, dando un paso adelante y agarrándola de la mano. "Lo estás malinterpretando. No queda nada entre Christina y yo".

"Entonces sé sincero conmigo. ¿Todavía sientes algo por ella? Porque… si es así, puedo soportarlo. No te lo reprocharé". La voz de la mujer era débil y temblorosa mientras lo miraba a los ojos.

Brendon no pudo ignorar la expresión de dolor de su rostro y dijo a toda prisa: "Estás pensando demasiado. Lo que Christina haga ahora ya no tiene nada que ver conmigo".

Yolanda le tomó la mano y, con voz suave pero firme, dijo: "Quizá Christina tenga motivo para vestirse así. Tal vez esté luchando por salir adelante. Deberíamos ayudarla".

La compasión de su amada conmovió a Brendon. "Siempre has sido tan amable, Yolanda. Pero no te preocupes por Christina. No está pasando por lo que tú crees. Le di lo suficiente para vivir con comodidad, y si decide ser una cazafortunas y desechar su autoestima, es problema suyo".

Yolanda parecía querer decir algo más, pero de repente perdió el equilibrio y se tambaleó hacia atrás.

Brendon reaccionó rápidamente y la sujetó antes de que cayera al suelo. "¡Yolanda!". Su voz se quebró por el pánico.

"Yo… estoy bien. Solo es que hay demasiado ruido aquí y me siento un poco mareada… Volvamos a la sala privada". La voz de la chica sonó débil mientras se apoyaba en él. Brendon la sujetó con firmeza y frunció el ceño.

"Debiste quedarte en el hospital y descansar unos días más. No debiste insistir en marcharte". Volviéndose hacia Katie, le ordenó:

"Llévala de vuelta a la sala privada. Voy al baño y vuelvo en un minuto".

Los ojos de la chica se encendieron con sospecha, como una cerilla sobre papel seco. "No estarás pensando en ver a Christina en secreto, ¿verdad?".

Antes de que Brendon pudiera responder, Yolanda puso suavemente la mano sobre el brazo de Katie. "No pasa nada. Si Brendon quiere hablar con Christina, déjalo. No es una desconocida, formó parte de su vida en su momento. Fingir que no existe no hará que desaparezca. Y si su vestimenta inapropiada de esta noche da lugar a chismes, no solo recaerá sobre Brendon, sino que también podría manchar el apellido de los Dawson".

"Siempre eres tan considerada, Yolanda, incluso pensando en esa...". Katie se detuvo justo cuando captó la fría mirada de su hermano. Se quedó paralizada y se tragó las siguientes palabras.

Un instante después, su tono cambió. "Brendon, ¿no ves que Yolanda aún no está fuera de peligro? Si pasa algo mientras estás aquí perdiendo el tiempo, ¡será culpa tuya!".

Con un suspiro exasperado, se aferró a la mano de Yolanda y espetó: "Vamos, salgamos de aquí".

***

Abajo, Christina salió del baño. Se echó el pelo hacia atrás con un gesto casual que hizo que todas las cabezas del bar se volvieran hacia ella. Los hombres la seguían con la mirada, devorando sus curvas con un deseo descarado.

A poca distancia, Brendon permanecía rígido. Apretó la mandíbula al observar la escena, pues las miradas de todos esos hombres encendían algo amargo en su interior. No solo la observaban, sino que la desnudaban con la mirada. Y él lo odiaba.

"¡Christina Jones!", gritó, con voz baja pero tensa por la irritación.

Ella giró lentamente la cabeza y lo miró con frialdad y distanciamiento. Lo observó de arriba abajo, lenta y deliberadamente, antes de responder: "¿Qué quieres?".

Su tono era indiferente, distante. Como si él fuera un extraño más entre la multitud.

El tono frío de su voz le tocó la fibra sensible, sacudiendo algo en él que no estaba listo para nombrar.

Sin pensarlo, se acercó y la agarró de la muñeca. "Quiero hablar contigo a solas".

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor del CEO hermoso
9.7
Davi Blanc se enfrenta a una crisis profesional: si no se casa, perderá el control de su compañía familiar. Desesperado, interrumpe una entrevista laboral para ofrecerle un matrimonio de conveniencia a Aline, una madre soltera de diecinueve años. Aunque el plan busca engañar a sus socios, la convivencia forzada y el azar transforman su farsa en un amor auténtico. Juntos descubrirán que este pacto no solo salvará un cargo, sino también sus vidas.
Portada de la novela Demasiado tarde para implorar: Mi gélido ex-esposo
7.9
Después de nueve años de matrimonio, Damián Reyes humilla a Annelise frente a su cártel al elegir a su amante embarazada. Pese a la debilidad cardíaca de su esposa, él la fuerza a una transfusión letal para salvar al hijo de su rival. Abandonada a su suerte, Annelise sobrevive y finge morir en un incendio para escapar a Londres. Tras dejar pruebas de la crueldad de Damián, la mujer sumisa desaparece para dar paso a una fría ejecución de venganza.
Portada de la novela Demasiado tarde para su amor
8.1
Durante una década, fui el cerebro tecnológico que erigió el imperio de Alejandro. Mi lealtad fue pagada con traición cuando él me cambió por su becaria, Valeria. Su maldad culminó en un accidente provocado para usar mis órganos en ella. Creyéndome acabada y paralizada, planeó robar mi vida, pero olvidó mi Proyecto Quimera. Activé mi plan de emergencia, salvé a mi hijo y desmantelé su sistema. Se quedó con su amante, pero yo le arrebaté todo su poder y fortuna.
Portada de la novela Esclava de muchos amos
8.2
Nayara, agobiada por una existencia de carencias, firma un acuerdo extremo para escapar de la pobreza, sin imaginar que acabaría siendo subastada como un objeto. En medio de este turbio mercado de influencias, surge Angelo D'Auguro, un influyente mafioso cuyas intenciones fluctúan entre la obsesión y el amparo. Mientras navega por un entorno de secretos y control, ella deberá descubrir si este hombre representa su mayor condena o su libertad.
Portada de la novela Juego Del Destino
8.8
Agobiada por las deudas, Kate Adams acepta trabajar como chef para el exigente y reservado millonario Dimitri Yilmaz. Sin embargo, la tragedia golpea a Dimitri tras el fallecimiento de su hermana, obligándolo a luchar por la tutela de su sobrino. Una estricta cláusula testamentaria le exige estar casado para obtener la custodia, por lo que le plantea a Kate una boda de conveniencia. ¿Podrán dejar atrás sus miedos para salvar a esta familia?
Portada de la novela La novia no deseada del multimillonario
8.6
Annabelle, una joven de veinticuatro años, queda embarazada tras una noche de pasión con Aidan, el soltero más rico de Nueva York. Su madre ve en esta situación la oportunidad ideal para salir de la miseria, pero el empresario se niega rotundamente a reconocer al bebé. Para proteger su imagen pública de las amenazas de su suegra, el magnate deberá afrontar una paternidad impuesta, transformando su vida de lujos en un conflicto de responsabilidades.