Portada de la novela Condenada a Santino

Condenada a Santino

8.9 / 10.0
En Condenada a Santino, Victoria Bianchi debe saldar una deuda familiar entregando un heredero al líder de la mafia. Entre secretos y venganza, esta historia de romance y acción explora si ella escapará o aceptará su destino. Lee esta mafia romance books y más novelas en nuestra web novel.
Resumen de Condenada a Santino
La familia de Victoria Bianchi enfrenta una deuda imposible que la entrega al dominio de Santino Di Morelli. El implacable jefe de la mafia italiana rechaza el dinero y exige a cambio un heredero. Envuelta en un entorno de traiciones y secretos, ella descubre la venganza que motiva al magnate. Entre la pasión y el peligro, Victoria se vuelve la única mujer capaz de encararlo, debiendo decidir si huir o abrazar el oscuro destino que ahora comparten.
Leer más

Condenada a Santino Capítulo 1

Su corazón palpitaba a mil por segundo, golpeando con violencia dentro de su pecho mientras su mirada se clavaba justo al frente. Las llantas del auto rechinaban contra el asfalto, acercándose en su dirección como un animal dispuesto a devorarla.

Victoria bajó la vista hacia sus pies, se inclinó con desesperación y se quitó los zapatos. Tenía que correr, o de lo contrario estaría muerta en cuestión de segundos. El miedo le recorría las venas como fuego líquido, pero aun así sus piernas temblorosas se preparaban para moverse.

La puerta del vehículo se abrió con un chasquido metálico y de inmediato, un hombre enorme descendió. Su figura imponía lleno de músculos, su traje oscuro resaltaba la frialdad de su porte y sus ojos, negros y profundos, se posaron en ella con una serenidad que no era calma, sino amenaza. 

Bastó aquella mirada para helarle la sangre.

Aquel hombre alzó la mano y con un par de señas ordenó que los dos hombres que viajaban con él bajaran también. Ambos obedecieron al instante, cerrando el paso de cualquier escape.

El hombre dio un par de pasos hacia ella, su sombra cubriendo la poca luz que caía sobre Victoria, y entonces habló con voz grave, cargada de desprecio.

-Vaya, vaya... ¿quién diría que una mujer como tú sería capaz de ponerme en aprietos?

Victoria tragó saliva con dificultad. Sus labios secos se entreabrieron, y de ellos apenas escapó un hilo de voz temblorosa. 

-Señor Santino... le juro que yo le pagaré todo, se lo juro.

Sus manos no dejaban de sacudirse, incapaces de ocultar el terror que la consumía. Cada palabra le costaba un esfuerzo casi sobrehumano, como si el aire se negara a entrar en sus pulmones.

El hombre rió con suavidad, un sonido hueco y cruel, antes de inclinarse apenas hacia ella.

-¿Y quién te dijo a ti que quiero de vuelta ese dinero? -susurró, con la calma de quien ya había tomado una decisión inquebrantable-. Te lo advertí... no una, sino varias veces. 

Victoria se quedó rígida contra la pared, sintiendo el frío de la piedra atravesarle la espalda. Los ojos de Santino, negros como la noche, se clavaban en ella sin pestañear. El aire se volvió espeso, difícil de respirar.

-Fue mi hermano... -balbuceó con voz rota, sus labios temblando-. Él fue el que apostó, no yo. Pero no le haga nada, por favor... yo pagaré la deuda.

Santino arqueó una ceja, como si aquellas palabras fueran un entretenimiento. Dio una calada a su cigarro y la observó con esa calma cruel que tanto lo caracterizaba.

-¿Tú? -preguntó, burlón-. ¿Y cómo piensas pagar una suma que tu hermano ni siquiera pudo sostener sobre la mesa?

Victoria respiró hondo, conteniendo el sollozo que amenazaba con desgarrarle la garganta. Sus manos temblaban, pero se obligó a levantar la mirada.

-Trabajaré, haré lo que sea... pero hasta el último peso se lo pagaré, se lo juro. Solo le pido... que no le haga daño a él.

Los hombres de Santino soltaron una carcajada breve, como hienas divirtiéndose con una presa que aún no sabe que está condenada. Pero Santino no sonrió.

-¿Por qué tanta desesperación, eh? -su voz grave la envolvía como un lazo que se apretaba más y más-. ¿Qué tiene de especial ese hermano tuyo que te arrastras por él como si fuera tu salvador?

Las lágrimas finalmente escaparon de los ojos de Victoria. Bajó la cabeza, pero respondió con un hilo de voz.

-Porque ese dinero... -hizo una pausa, tragando saliva-, era para los medicamentos de nuestra madre. Él... él se lo llevó todo. Yo le rogué que no lo hiciera, que no se metiera con usted... pero no me escuchó. Apostó lo único que teníamos.

Santino aspiró el humo lentamente y lo soltó con calma, mientras la observaba con un brillo extraño en los ojos.

-¿Medicamentos? -repitió, como si degustara la palabra.

-Sí -Victoria asintió, con lágrimas resbalándole por las mejillas-. Mi madre está enferma... y sin ese dinero... no puede seguir con el tratamiento.

Por un instante, el silencio se adueñó del callejón. El motor del coche seguía encendido, el humo del escape flotaba en el aire, y el corazón de Victoria latía tan fuerte que podía jurar que todos lo escuchaban.

Santino inclinó apenas la cabeza, su mirada fija en ella como quien analiza un objeto curioso.

-Entonces tu hermano no solo es un estúpido... -dijo finalmente, con un tono afilado como una cuchilla-, también es un egoísta.

Victoria se tapó el rostro con las manos, quebrándose en un llanto ahogado.

-Por favor... yo asumiré todo. No me importa cuanto tarde, no me importa lo que tenga que hacer. Solo no le haga nada a él.

Santino apagó el cigarro contra la pared y se inclinó hacia ella, tan cerca que pudo sentir el calor de su respiración mezclada con el olor a tabaco.

-¿Hasta el último peso? -susurró, clavando sus ojos en los de ella.

Victoria asintió frenéticamente, sin pensar.

-Sí... hasta el último peso.

El silencio fue eterno. Entonces, Santino sonrió, una mueca que no contenía bondad alguna.

-Muy bien, Victoria. -Hizo un gesto a sus hombres-. Llévenla con su hermano. Que vea en qué estado está... y que entienda cuánto cuesta una deuda en mi mundo.

Las manos rudas de los hombres la sujetaron de los brazos, arrastrándola hacia el auto. Victoria no opuso resistencia esta vez. En medio de su miedo, se aferraba a una única promesa: si pagaba, su hermano viviría.

Pero en lo profundo de sus ojos, Santino ya había dictado otra sentencia.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Condenada a Santino

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Adiós, Amor Falso: Bienvenida al Imperio Vargas
8.5
Isabela dedicó ocho años a Javier, esperando una boda que terminó en una cruel traición pública con otra mujer. Tras ver su dignidad pisoteada y la reliquia de su abuela destruida, la bailaora decide no hundirse. Buscando justicia, contacta al poderoso Mateo Vargas, heredero de un imperio, para aceptar su propuesta de matrimonio. Ahora, respaldada por la influencia de los Vargas, Isabela renace dispuesta a que Javier pague por todo su desprecio.
Portada de la novela Exmarido persistente: quédate conmigo
8.0
Tras tres años de un matrimonio distante, Linsey vive un encuentro íntimo con Bryson, quien no logra reconocerla y la desprecia profundamente. Decidida a cerrar ese capítulo, ella firma el divorcio, pero el destino los reúne cuando comienza a trabajar como asesora legal en su compañía. Al descubrir la verdad, Bryson queda cautivado y suplica por su perdón. Ahora, él deberá luchar contra el orgullo y el pasado para reconquistarla antes de perderla.
Portada de la novela La Leona Renacida
9.3
Tras la traición de Sofía, Isabela Montoya renace con el deseo de cambiar su trágico final. Al volver a su fiesta de presentación, encara a Ricardo, Mateo y Alejandro, quienes intentan doblegarla. Sometida a una tortura atroz y acusada de haber perdido la razón, Isabela está a punto de ser desfigurada para siempre. Justo cuando el peligro es inminente, su madre despierta milagrosamente del coma para rescatarla y vengar la deslealtad de su propia familia.
Portada de la novela Mi corazón se petrificó por él
9.6
Mi padre me entregó a Damián Montes a cambio de una medicina, convirtiéndome en su esposa. Tras un accidente, el magnate me abandonó para salvar a Brenda, su amor de siempre, revelando que mi vida no valía nada para él. Logré sobrevivir y busqué el divorcio para alejarme de su sombra, pero al saber que esperaba un hijo suyo, me persiguió hasta capturarme. Damián cree que he vuelto a su lado, sin saber que solo busco destruir su obsesión desde adentro.
Portada de la novela Mi Fanática Favorita: El Ritmo del Destino
8.9
Defne, una mujer introvertida, ve su vida destrozada tras la traición de Max, un famoso cantante que formó una familia con Melani. Para superar el dolor, ella decide mudarse al extranjero y estudiar diseño de videojuegos. Años más tarde, al regresar, Max intenta reconquistarla llamándola públicamente su fanática favorita. Aunque la pasión entre ambos persiste, las cicatrices del pasado y los sacrificios mutuos fuerzan una nueva y triste separación.
Portada de la novela Nunca juegues con el diablo
9.6
Lo que inició como un romance intenso de un mes se convierte en una pesadilla profesional. Mi antiguo amante regresa como el heredero del bufete y mi principal rival por la dirección general. El control de la firma depende de un contrato millonario, y aquel hombre tierno ahora es un competidor gélido y despiadado. Pese a la atracción que aún despierta en mí, no permitiré que su juego de seducción me venza. En esta batalla de ambición, lo daré todo por ganar.
Capítulos
Leer ahora
Compartir