Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Cinco Años De Mentiras

Cinco Años De Mentiras

Durante un lustro, Mateo veló por Elena creyendo que su parálisis era verídica, hasta que descubrió que su inmovilidad era un engaño cruel para torturarlo. Tras padecer humillaciones constantes, logra escapar de su yugo para buscar la paz junto a Camila. No obstante, el pasado retorna cuando Elena reaparece, esta vez lisiada de verdad y consumida por una obsesión letal. Mateo deberá enfrentar a su antigua verdugo para hallar su libertad definitiva.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Mientras se alejaba del lujoso edificio, cada paso que daba sobre el asfalto mojado se sentía pesado, definitivo.

Con cada paso, un recuerdo de su amor por Elena se desvanecía.

El recuerdo de la primera vez que cocinó para ella, y ella dijo que era el mejor platillo que había probado. Mentira.

El recuerdo de las noches en vela a su lado cuando fingía tener dolor. Mentira.

El recuerdo de su sonrisa de gratitud, sus palabras de "te quiero como a un hijo". Mentira.

Todo era una mentira.

Cinco años de su vida, borrados. El amor que sentía por ella, que había sido el centro de su universo, se desintegraba con cada metro que lo alejaba de esa puerta. Para cuando llegó a la parada del autobús, ya no quedaba nada. Solo un vacío helado y una náusea profunda.

Al día siguiente, Elena lo llamó. Su voz era melosa, como si nada hubiera pasado.

"Mateo, necesito que vengas. Hay alguien que quiero presentarte".

Tuvo que ir. Todavía no podía simplemente desaparecer. Necesitaba un plan.

Cuando llegó, Elena estaba en la sala, radiante. A su lado, de pie, había un hombre alto, de cabello castaño y ojos soñadores. Un artista. Mateo sintió un escalofrío. El hombre se parecía inquietantemente a las viejas fotos que había visto de Rodrigo.

"Mateo, te presento al Dr. Ricardo", dijo Elena con una sonrisa triunfante. "Es un médico maravilloso. Sofía me lo recomendó. Va a ayudarme con una nueva terapia. Dice que quizás, con su ayuda, pueda volver a caminar".

Ricardo le extendió la mano a Mateo con una sonrisa carismática.

"Un placer. Elena me ha hablado mucho de ti. Eres su sobrino consentido, ¿verdad?".

Mateo estrechó su mano. Estaba fría. Vio los ojos de Ricardo recorrerlo, y no vio a un médico, vio a un actor. Un peón en el juego de Elena. Y lo más cruel de todo, un sustituto. Una burla viviente del amor perdido de Elena, y un recordatorio constante para Mateo de la razón de su castigo.

La rabia, fría y clara, comenzó a reemplazar el dolor.

"Sí. Soy yo", respondió Mateo, su voz desprovista de toda emoción.

Esa noche, no pudo dormir. La imagen de Ricardo, la copia barata de Rodrigo, se repetía en su mente. Era una crueldad innecesaria, un nivel de manipulación que le revolvía el estómago.

Tomó su viejo celular y marcó un número internacional.

"¿Bueno?". La voz cálida de su tía Carmen al otro lado del mundo fue como un bálsamo.

"Tía...", la voz de Mateo se quebró. "Tía, necesito tu ayuda. Necesito salir de aquí".

Sin hacer preguntas, Carmen le dijo:

"Claro que sí, mi niño. ¿Qué necesitas? Haré lo que sea".

Comenzaron a trazar un plan. Carmen le conseguiría un pasaporte, una nueva identidad si era necesario. Le compraría un boleto de avión. Lo sacaría de ese infierno. Por primera vez en veinticuatro horas, Mateo sintió una pequeña chispa de esperanza.

Los días siguientes fueron una tortura. Mateo actuaba su papel a la perfección. Cocinaba para Elena, la ayudaba con sus "ejercicios", soportaba la presencia constante de Ricardo, que ahora pasaba casi todo el tiempo en el departamento.

Una tarde, mientras estaba en la cocina, sonó el teléfono de la casa. Era Elena.

"Mateo, voy a tardar un poco más. El doctor Ricardo me invitó a cenar a un lugar precioso. No me esperes despierto".

Mientras hablaba, Mateo escuchó una voz de fondo. La voz de Ricardo.

"Elena, mi amor, cuelga ya y ven a la cama".

Hubo un silencio incómodo en la línea.

"Era la televisión, Mateo. No te preocupes", dijo Elena rápidamente antes de colgar.

Mateo se quedó quieto, con el teléfono en la mano. Así que no solo era su "médico". Era su amante. La mentira sobre la mentira. Le dio asco.

Aprovechó la ausencia de Elena para acelerar sus planes. Empacó la poca ropa que tenía en una vieja mochila. Juntó sus documentos, el dinero que había ahorrado de los pequeños trabajos de cocina que hacía a escondidas. Estaba casi listo.

Unos días después, Elena regresó a casa por la tarde, del brazo de Ricardo. Venían riendo.

"Mateo, qué bueno que estás aquí", dijo Elena, con su habitual tono de dueña y señora. "A partir de hoy, el doctor Ricardo se quedará a vivir con nosotros. Necesita supervisar mi progreso de cerca, ¿entiendes?".

Ricardo le sonrió a Mateo, una sonrisa que no llegaba a sus ojos.

Elena se giró hacia Ricardo, ignorando por completo a Mateo.

"Ricardo, mi amor, te presento a Mateo. Es mi sobrino. Un buen chico, me ayuda con las cosas de la casa".

La palabra "sobrino" fue pronunciada con un énfasis que la despojaba de cualquier cariño. Lo había degradado. De "ángel" y "niño" a simplemente "el que ayuda". Era una humillación pública, frente al hombre que ella había traído para reemplazar al amor de su vida y, de paso, para torturarlo a él.

Mateo los miró a los dos, de pie juntos, un cuadro de falsa felicidad y crueldad calculada.

No dijo nada. Solo asintió lentamente.

Pero por dentro, la cuenta regresiva para su libertad había comenzado.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas
8.8
Dante Moretti, el temido subjefe mafioso conocido como 'El Segador', cometió un error fatal al firmar sin revisar unos documentos. Pensando que eran informes, aceptó la anulación matrimonial que su esposa le tendió tras tres años de humillaciones y olvido. Ella, cansada de ser la sombra de una ex, escapó a Monterrey por una nueva vida. Ahora, Dante se niega a perderla y desata su furia para reclamar a la mujer que antes despreció, iniciando una cacería obsesiva.
Portada de la novela Danza Tabú
8.2
Ángela vive atrapada en un matrimonio sin amor con el cruel Cristian, fruto de una deuda de su familia. Tras confirmar la traición de su esposo, busca libertad trabajando en secreto como bailarina de burlesque. En ese mundo nocturno surge una intensa pasión con Eduardo, el dueño del club. Sin embargo, ella ignora que su amante es el hermano de su marido y un poderoso jefe mafioso. Un vínculo prohibido que desatará peligrosas consecuencias.
Portada de la novela El Arrepentimiento Milmillonario de Mi Exesposo
8.0
Al despertar sin recuerdos, descubro que mi prometido, César, le ruega al letal Don Leonardo Herrera que tome su lugar. Tras confirmar que César me engaña con mi mejor amiga para destruir el legado de mi familia, decido enfrentarlos. Con el alma rota pero decidida, inicio un audaz plan de venganza: ignoro a los traidores y busco refugio en Leonardo, presentándolo ante todos como mi futuro esposo bajo la sombra del peligro y el poder absoluto.
Portada de la novela Falso Reflejo
9.5
Lucas, un informático perfeccionista y solitario, es forzado por el FBI a abandonar su tranquila rutina para infiltrarse en la organización del peligroso criminal Baltazar Ivanov. Bajo una identidad falsa, el protagonista enfrenta riesgos mortales mientras sospecha que hay un traidor exponiendo su secreto. En esta tensa misión de justicia y supervivencia, Lucas deberá sortear el peligro constante y la posibilidad de hallar un amor inesperado.
Portada de la novela La Guardian, la aventura sigue, un mundo más grande
8.9
Ángel lidera la IRISU mientras equilibra sus responsabilidades como empresaria y figura de la alta sociedad. En esta cuarta entrega, su relación con Alexander se vuelve más profunda, pero la paz es frágil ante el surgimiento de enemigos sombríos que planean atacarla. Alexander deberá demostrar su lealtad y fuerza para protegerla en un entorno cada vez más peligroso. ¿Podrá ella vencer las amenazas de este mundo en expansión y salir ilesa de la intriga?
Portada de la novela Mi amante salvaje
8.6
María vive atrapada en un matrimonio asfixiante bajo el control de Héctor, un esposo despiadado que se niega a dejarla ir. Su realidad cambia al conocer a Pablo, un magnate que intenta huir de un pasado oscuro y de las complicaciones sentimentales. Pese a sus resistencias iniciales, la conexión entre ellos desata una atracción imparable. Ambos se verán envueltos en un torbellino de pasión y riesgos donde el peligro pondrá a prueba sus límites.