Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela CENIZAS DE UNA LUNA OLVIDADA

CENIZAS DE UNA LUNA OLVIDADA

Bajo las luces del club L’Éclipse, el rincón más exclusivo de Costablanca, Lyra oculta un pasado de riqueza tras su uniforme de empleada. Siete años después de una tragedia que desmoronó su mundo, la joven sirve a la élite para salvar la vida de su madre. El destino la obliga a entrar en la sala SVIP-01, donde los secretos del poder chocan con su antigua realidad. Es un reencuentro peligroso con un abismo de lujos que una vez le perteneció.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

El aire gélido de la noche de Costablanca me golpeó los pulmones como si fueran fragmentos de vidrio, pero fue un alivio comparado con la atmósfera viciada del club L'Éclipse. Caminé hacia el callejón de servicio, mis pasos resonando en el asfalto mojado, un eco solitario que intentaba alejarse de la verdad que acababa de estallar a mis espaldas.

Había esperado siete años por este momento. Siete años imaginando la caída de Seline, el descubrimiento de su ponzoña. Pero ahora que el secreto había sido arrancado de su garganta ebria, no sentía triunfo. Solo sentía el peso de las oportunidades muertas, de la juventud marchita y de un amor que había sido mutilado por las manos en las que más confiamos.

-¡Lyra! -el grito desgarró la noche, una nota de mando y desesperación que solo un Alpha podía proyectar.

No me detuve. No podía. Si me giraba, temía que la oscuridad en los ojos de Alistair me consumiera, o peor aún, que su arrepentimiento me hiciera caer de rodillas. Mis dedos todavía conservaban el calor de su sangre en la venda, una marca invisible que quemaba mi piel.

Escuché el estruendo de la puerta metálica siendo golpeada contra la pared. El sonido de pasos pesados, rápidos, el ritmo de un depredador que ha encontrado su rastro más sagrado. Antes de que pudiera llegar a la esquina, una mano poderosa me rodeó el brazo. No hubo violencia, solo una urgencia eléctrica que me obligó a detenerme.

El peso de la corona caída

Me giré, y la luz mortecina de una farola reveló a Alistair. Su traje italiano estaba desordenado, su camisa blanca manchada de vino y de su propia sangre, pero nada estaba tan roto como su rostro. El Alpha invencible, el hombre que dominaba los mercados financieros con un puño de hierro, parecía ahora un niño perdido en la inmensidad de una tormenta que él mismo había ayudado a alimentar.

-Dime que es mentira -suplicó él, su voz era una ruina de sí misma, áspera y quebradiza-. Dime que Seline estaba delirando por el alcohol. Dime que no te dejé sola esa noche mientras me suplicabas ayuda.

-No puedo darte esa paz, Alistair -respondí, y sentí cómo las lágrimas, contenidas durante casi una década, empezaban a nublar mi vista-. Yo estuve allí. En la acera del hospital, con mi madre desvaneciéndose en mis brazos y mi teléfono gritando tu nombre. Esperé hasta que el último suspiro de mi esperanza se extinguió. Y cuando recibí ese "Lárgate", algo en mí murió. Lo que ves ahora es solo el envoltorio de la mujer que una vez amaste.

Alistair soltó mi brazo como si mi piel lo quemara, retrocediendo un paso. Sus manos temblaban, las mismas manos que habían construido imperios. Se llevó los dedos a la frente, su lobo interno gimiendo de tal forma que pude escucharlo en el silencio del callejón. El vínculo de compañeros, ese hilo místico que nos unía, vibraba con una agonía insoportable.

-Yo no lo escribí, Lyra... Te lo juro por mi sangre, yo nunca te habría dicho eso -susurró, cayendo de rodillas sobre el suelo mojado, ignorando el charco que empapaba sus pantalones de mil dólares-. Yo pensé que me habías abandonado por el dinero que Seline dijo que te ofreció. Pensé que habías vendido nuestro amor para huir de la pobreza. Me convertí en este monstruo de éxito solo para demostrarte que no me necesitabas... y todo este tiempo, yo fui el que te falló.

La danza del perdón imposible

Me acerqué a él lentamente. Ver a un Alpha tan poderoso arrodillado en la inmundicia de un callejón debería haberme dado satisfacción, pero solo aumentó el dolor. El romance oscuro que una vez nos envolvió ahora era una tragedia escrita con tinta de sangre.

-El problema no fue que Seline escribiera ese mensaje, Alistair -dije, arrodillándome frente a él para que nuestras miradas se encontraran-. El problema fue que me conocías tan poco, que creíste que yo era capaz de venderte. El silencio de Seline fue el arma, pero tu falta de fe fue el gatillo.

Él levantó la vista, y vi la devastación total. Extendió su mano herida y, con una delicadeza infinita, acarició mi mejilla. Sus dedos estaban fríos, pero su tacto encendió un incendio forestal en mi alma.

-Déjame arreglarlo -rogó él, sus ojos dorados suplicando una redención que el mundo no le daría-. Destruiré a Seline. Haré que cada centavo de mi fortuna sirva para curar a tu madre. Te daré el mundo si me dejas, Lyra. Solo déjame ser tu Alpha de nuevo.

-No se puede reconstruir una catedral sobre cimientos de ceniza, Alistair -susurré, cerrando los ojos ante su contacto-. La Lyra que necesitaba tu protección se ahogó en aquella lluvia. Esta Lyra... esta solo sabe cómo sobrevivir.

-Entonces enséñame a sobrevivir contigo -respondió él, acercando su rostro al mío hasta que nuestras respiraciones se mezclaron, un vals de desesperación y deseo-. No me pidas que te deje ir de nuevo. Mi lobo no lo sobrevivirá. Si me dejas ahora, no quedará nada de Alistair Blackwood, solo una bestia sedienta de venganza.

En la penumbra del callejón, el tiempo pareció suspenderse. El aroma a sándalo, lluvia y arrepentimiento nos envolvía, creando una burbuja de dolor cautivador. Sabía que perdonarlo sería el inicio de una nueva clase de infierno, uno donde nuestras heridas sangrarían eternamente. Pero al mirar su rostro destrozado, comprendí que algunas lunas, incluso las más olvidadas, no pueden evitar orbitar alrededor de su planeta, sin importar cuántas veces este las haya dejado en la oscuridad.

-Alistair... -su nombre fue un suspiro, una entrega.

Antes de que pudiera decir más, sus labios se estrellaron contra los míos. No fue un beso de amor de cuento de hadas; fue un beso de guerra, de posesión, de un hambre acumulada durante siete años de mentiras. Sabía a vino rancio, a lágrimas saladas y a una redención que se sentía tan oscura y peligrosa como la noche misma.

El cristal estaba roto, sí. Pero en la oscuridad del callejón, Alistair parecía dispuesto a caminar sobre los fragmentos descalzo, solo para estar a mi lado.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Atrapado con una esposa emperrada
8.5
Helena se une en matrimonio con un desconocido, pero pronto enfrenta el desdén de su marido, un influyente director general que la acusa de ser una arribista. Ante la oferta de una cuantiosa suma de dinero por el divorcio, ella rompe sus esquemas con una negativa absoluta. En lugar de buscar riqueza, Helena se aferra al lazo legal con una voluntad de hierro. ¿Qué oculta su firme resistencia? Una trama de orgullo y tensiones en una unión imprevista.
Portada de la novela De Amada a Maltratada: Su Ajuste de Cuentas
9.1
Después de nueve años entregada a Alejandro, él me traicionó por Brenda, despreciando mi lealtad. Sus maltratos me arrebataron el hijo que esperaba y, en mi momento más vulnerable, permitió que me torturaran en el hospital. Al intentar defenderme, ordenó que me golpearan sin piedad. Ese dolor extremo extinguió mi amor, transformándolo en un frío deseo de justicia. Rota y humillada, he decidido que mi única prioridad ahora es cobrarme cada agravio.
Portada de la novela El comienzo de mi vida como multimillonario
8.1
Larson, un joven de origen humilde en una universidad prestigiosa, enfrenta una crisis cuando su madre adoptiva enferma gravemente. Sin fondos para el tratamiento y tras sufrir constantes humillaciones, su destino cambia al recibir mil millones de dólares. Un extraño le impone una condición: debe agotar la fortuna en treinta días. Solo si cumple el reto, podrá desentrañar el oscuro misterio que rodea la muerte de su madre biológica. ¿Logrará gastarlo todo?
Portada de la novela El Legado del Engaño: Gemelos, Amor y Traición.
7.8
David, un ingeniero nuclear, y Diego, un veterinario, son gemelos idénticos enfrentados por una herencia: el primero en casarse recibirá el 70% de la fortuna familiar. La rivalidad escala cuando descubren que ambos han estado saliendo con la misma mujer, la doctora Miriam, durante meses. Ahora, la verdad se revela y ella se encuentra en una encrucijada emocional. Deberá elegir entre la seguridad de David o la pasión de Diego. ¿Quién se quedará con su corazón?
Portada de la novela Entonces, ¿Nos casamos?
9.3
Caleb Palmer, el ambicioso y calculador director de la cadena hotelera Atlantis, ha blindado sus sentimientos tras un fracaso sentimental, limitándose a relaciones sin compromiso. Su estructurado mundo se tambalea al cruzarse con Olivia Millán, una carismática trabajadora de la boutique de su complejo. A pesar de los esfuerzos de la joven por mantenerse oculta y evadir al poderoso magnate, el destino forzará un encuentro que cambiará sus vidas para siempre.
Portada de la novela La Sombra de los Castillo
7.9
El matrimonio de mi madre con un mafioso me entregó a la crueldad de Máximo, mi hermanastro. Tras diez años de tormento, supe que ella pretendía venderme, pero él lo evitó solo para reclamarme. Mi paso por la universidad terminó cuando me obligó a ser su amante en el lugar donde su madre falleció. Entre su peligrosa obsesión y rescates, la pérdida de nuestro hijo reveló un secreto oscuro, dándome la oportunidad perfecta para huir de su control.