Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Amor: mi adicción fatal

Amor: mi adicción fatal

Atrapada en un matrimonio de conveniencia con un prometido indiferente, ella intenta evadir su realidad mediante el alcohol. En medio de su embriaguez, surge una conexión intensa con un enigmático hombre que la cautiva de inmediato. El asombro llega durante la celebración de su compromiso, cuando descubre que el atractivo desconocido es en realidad el tío de su futuro marido. Este giro del destino entrelazará sus caminos de manera irreversible.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Por unos instantes, la habitación se sumió en el más profundo silencio. De repente, un joven le gritó al hombre de la máscara: "¡Señor Frost! ¡Su prometida está aquí!".

"Oye, ¿acaso no es ella la segunda hija del líder de la familia Shaw?", preguntó una de las dos hermosas mujeres que se encontraban junto al joven. "¡Se ve tan sexy esta noche!".

"¡Sí, es ella! El señor Frost es muy afortunado. Definitivamente dormirá todos los días con una sonrisa en los labios".

Por su parte, Cherry se sintió un poco avergonzada al escuchar los desagradables abucheos y mofas.

No obstante, sonrió a todos con timidez, como si fuera un conejito asustado; y caminó cuidadosamente entre las personas que estaban bailando. Luego, se sentó obedientemente al lado del hombre enmascarado y colocó su bolso sobre su regazo para evitar que se vieran sus partes íntimas por debajo del vestido. Debido a esto, se veía un poco incómoda.

"Ron, lo siento mucho. Tuve un inconveniente mientras venía, así que me retrasé", dijo Cherry, evidentemente temerosa del hombre enmascarado al lado suyo. No solo estaba susurrando, sino que las yemas de sus dedos también temblaban imperceptiblemente.

Este agitó la copa de vino en su mano y tomó un sorbo con calma, ignorándola por completo, como si no la hubiera escuchado.

En ese momento, una mujer con un sensual vestido y una copa de vino en la mano se acercó a Ron. "Señor Frost, ¿es ella tu prometida?", le preguntó con una voz coqueta. "No parece ser gran cosa. Me pregunto por qué tu abuelo quiere que te cases con ella en lugar de conmigo. ¿Acaso no crees que yo soy mejor que esta tonta insulsa?".

La mujer se acurrucó en los brazos de Ron con su voz temblando ligeramente, como si estuviera a punto de llorar.

Al escucharla, él se mostró muy afligido por ella. "Cariño, no llores", dijo de inmediato, intentando consolarla. "Para mí, tú siempre serás la mejor. No hay nadie que pueda compararse a ti".

"¿En serio? Entonces, ¿por qué no me besas? Después de todo, ya no me pertenecerás a partir de esta noche", dijo Juicy con una voz tanto coqueta como dolida.

"Cariño, no llores ahora, ¿de acuerdo? Pase lo que pase, mi corazón siempre te pertenecerá", dijo Ron levantando la barbilla de la mujer, para después besarla salvajemente. Era como si Cherry, quien estaba sentada al lado suyo, no fuera nada.

De hecho, Cherry era peor que nada. Todos en la sala sabían que ella era la prometida de Ron, ya que uno de los hombres lo había mencionado hacía unos instantes. Es más, su fiesta de compromiso se celebraría después de tres días. Sin embargo, ahí estaba él, besando a su exnovia frente a ella.

Ron sostuvo la esbelta cintura de Juicy con una mano mientras la otra se deslizaba debajo de su vestido, lo que hizo que esta jadeara y se ruborizara entre sus brazos.

"Hmm... Eres muy travieso.

Saca tu mano de mi vestido ahora mismo, o no podré soportarlo más".

"Cariño, quiero follarte ahora mismo", dijo Ron con voz lujuriosa.

La mujer lanzó una carcajada. "Eres un chico muy malo", dijo. "¿No te da vergüenza decir esas cosas delante de tanta gente?". Juicy fingió timidez pero le lanzó una mirada desdeñosa a Cherry, quien se encontraba sentada allí en silencio, como una niña obediente.

Ron y Juicy siguieron coqueteando como si no hubiera nadie a su alrededor, sin darle la más mínima importancia a las miradas de las otras personas.

Cherry notó que la mayoría la estaba mirando con deleite, por lo que bajó la cabeza y siguió sentada junto a Ron, sosteniendo su bolso sobre su regazo con manos temblorosas. No se atrevía a hacer sonido alguno, ni siquiera a respirar.

Era muy consciente de que todas las miradas puestas en ella estaban llenas de malicia. En ese momento, supo que Ron la había invitado ahí esa noche para humillarla y obligarla a darse por vencida.

Sin embargo, no tenía más remedio que aguantar y fingir obediencia. Poco importaba su disgusto hacia ese hombre, y la humillación y vergüenza que este le hacía sentir. Tenía que casarse con él.

No obstante, Cherry no se enteró de que los ojos de Melvin Frost habían estado fijos en ella desde que entró a la sala privada, observando cada movimiento que hacía y sintiendo cada vez más curiosidad por la chica.

Hacía unos minutos, él la había visto con sus propios ojos golpear brutalmente con piedras a otras personas para defender a una mujer que estaba siendo violentada. Incluso había tenido una flamante y confiada sonrisa en su rostro, mientras le decía a aquella mujer que debía defenderse si alguien quería aprovecharse de ella porque llorar no servía para nada.

En cambio, se veía tan obediente y sosa en esos momentos, sentada junto a Ron.

Tenía unas increíbles habilidades actorales puesto a que había logrado engañar a todas las personas en la sala. Pero no a Melvin Frost, quien pensaba que era una mujer muy interesante, incluso más que lo que estaba dejando mostrar.

¿Acaso no era extraño que una mujer segura, vigorosa y especial se volviera de repente tan tranquila, sosa y obediente?

Estaba ansioso por ver lo que iba a hacer esta "buena chica", ya que era tan buena actuando y engañando a los demás.

Aun así, había algo que desconocía, por lo que le preguntó a su amigo que se encontraba a su costado: "¿Qué está pasando?".

"¿Eh? ¿Qué quieres decir?", preguntó Adrian Wood, sin saber a qué se refería Melvin ya que había estado viendo la divertida escena.

Recién entendió cuando notó que su amigo estaba mirando a Cherry. "Oh, ¿quieres saber por qué Ron está besando a otra mujer aunque su prometida está sentada a su lado?", preguntó y luego lanzó una carcajada.

"Es un milagro que haya algo en este mundo que no sepas. Déjame contarte sobre los amoríos de Ron.

La mujer con quien ahora está coqueteando se llama Juicy Fairclough, y es su novia. Ambos están muy enamorados, por lo que tienen una muy buena relación. Sin embargo, Juicy proviene de una familia de clase media, así que el abuelo de Ron la desprecia. Debido a esto, él mismo arregló el matrimonio de su nieto con Cherry Shaw".

"Cherry Shaw...", repitió Melvin en un susurro profundo y sexy. Al parecer, le gustaba el sonido de su nombre.

Adrian pensó que su amigo no sabía quién era esa mujer, por lo que señaló mientras la miraba. "Cherry Shaw es la que está sentada junto a Ron. Ella es la desafortunada mujer que ni siquiera puede hablar mientras ve a su prometido besuquearse con otra".

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela De Empleada A Dueña
9.2
En un entorno laboral hostil, una empleada sufre el sabotaje de Valeria, la novia del heredero de la empresa. Tras perder sus informes y enfrentar la traición de David, su prometido, la joven descubre que su propia fortuna financia su humillación. No obstante, una cláusula oculta en el fideicomiso de su abuela le devuelve el control. Apoyada por un asesor financiero y evidencias clave, ella inicia una audaz batalla para recuperar su legado y dignidad.
Portada de la novela El Abrazo de la Traición: La Venganza de una Esposa
9.5
La vida de la protagonista se desmorona cuando una supuesta negligencia de la doctora Katia Russo deja a Emilio inválido. Al indagar, descubre que su propio marido, el magnate Héctor Puentes, es amante de la médica. Bajo coacción y para salvar a su hermana Valeria, es obligada a mentir, pero el horror se desata: Valeria muere torturada y Emilio es hallado sin vida. Sin vínculos que la aten, ella iniciará una implacable venganza contra el imperio de Héctor.
Portada de la novela El Precio de la venganza: Embarazada del CEO
9.7
Emma Hoffmann es una restauradora berlinesa de salud delicada cuya vida cambia drásticamente por una deuda familiar. Para saldarla, debe aceptar el trato de Noah Becker, un frío CEO obsesionado con vengar su pasado: ella gestará a su heredero. Atrapada en una mansión hostil y soportando el desprecio de Noah y su prometida, Emma descubre que la frialdad del contrato se desmorona ante una conexión imprevista que desafía toda lógica y cálculo.
Portada de la novela Gitana de la luna
8.6
Mauro Garey, un magnate habituado a imponer su voluntad, busca distracción en un club de élite junto a su amigo Jack. Sin embargo, su mundo se tambalea cuando una misteriosa camarera de mirada azul lo rechaza sin vacilar ante todos. Tras este golpe a su orgullo, la aparición de un antiguo conocido desencadena una espiral de pasión y revancha. En un entorno de negocios implacable, el deseo y la venganza se entrelazan en esta intensa historia.
Portada de la novela Jamás Perdonar: La Traición de Él, La Justicia de Ella
9.2
Tras perder a su padre por culpa de la negligencia de Kenia de la Torre, una mujer busca justicia desesperadamente. No obstante, su esposo Cornelio la traiciona y destruye las pruebas para proteger a Kenia. Sometida a brutales torturas y humillaciones, ella encuentra un acuerdo postnupcial y una grabación oculta que su padre le heredó. Con estas evidencias incriminatorias en su poder, inicia una implacable venganza para hundir a quienes la destruyeron.
Portada de la novela La mujer del narcotraficante
8.4
Tras la traición de su madrastra, una joven es vendida a Landon Drope, un temido criminal al que ella desprecia profundamente. En medio de este entorno violento y sombrío, su vida cambia radicalmente al cruzarse con el magnate Omar Vitale. A pesar del peligro constante, surge entre ellos un amor apasionado que desafía la oscuridad impuesta por Drope. Ahora, ella deberá navegar un intenso romance mientras intenta escapar de su cruel destino.