Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Amor bajo los Secretos Tristes

Amor bajo los Secretos Tristes

Isabella recupera su libertad tras cinco años de cárcel injusta, pero la tragedia la persigue: le queda un mes de vida por una enfermedad terminal. Su anhelo es morir en el Cabo de la Vela junto a Mateo, quien ahora la odia y la culpa de matar a su padre. Obligada a servirle mientras él planea su boda con Sofía, Isabella soporta humillaciones constantes. En sus últimos días, ella calla una verdad devastadora para proteger al hombre que aún ama.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

La reja de El Buen Pastor se cerró con un sonido metálico y frío.

Isabella Vargas dio un paso hacia la libertad, si es que se le podía llamar así.

Cinco años. Cinco años encerrada.

El aire de Bogotá, helado y cortante, le golpeó la cara.

Su belleza, antes notable, estaba marchita, consumida por el sufrimiento y la enfermedad.

Un cáncer terminal, diagnosticado en la cárcel, le devoraba las entrañas.

Un mes, quizás menos, le habían dicho los médicos.

No tenía dinero, ni familia cercana a la que acudir.

Solo un deseo ardiente, una última voluntad.

Que sus cenizas fueran esparcidas en el Cabo de la Vela, en La Guajira.

Ese lugar sagrado, donde el desierto se encuentra con el mar Caribe.

Un lugar que guardaba el eco de un amor perdido, un pacto con Mateo Herrera.

"Allí encontraremos la paz eterna, Isa", le había dicho él, años atrás, cuando el mundo parecía lleno de promesas.

Ahora, esa promesa era su única meta.

Necesitaba dinero. Dinero para el viaje, para la cremación.

Recordó a Mateo. Su Mateo.

El amor de su vida, ahora su peor enemigo.

Él la odiaba, creyéndola culpable de la muerte de su padre, Don Alejandro Herrera.

Un político influyente, un hombre al que Isabella había querido casi como a un padre.

Ella había trabajado en su fundación.

La verdad era otra, una mucho más sucia y dolorosa.

Don Alejandro no murió por culpa de Isabella.

Murió de un infarto, en brazos de su amante, una mujer mucho más joven, durante una discusión acalorada en una finca de recreo en Anapoima.

Isabella los encontró.

El pánico la invadió. Pensó en Doña Elena, la madre de Mateo, una mujer de salud frágil, devota de su marido y de las apariencias.

La verdad la destrozaría, el escándalo hundiría el "buen nombre" de los Herrera.

Así que Isabella tomó una decisión.

Manipuló la escena. Hizo parecer que ella, en una discusión con Don Alejandro, había provocado el infarto.

Homicidio culposo. Cinco años.

Todo para proteger a Mateo, a su familia.

Y Mateo, ciego de dolor y rabia, usó toda su influencia para que la condena fuera implacable.

Ahora, él estaba comprometido con Sofía Montoya.

Sofía, su antigua amiga, su confidente.

Siempre enamorada de Mateo, siempre esperando su oportunidad.

Y la caída de Isabella se la había servido en bandeja.

Isabella apretó los puños. No había tiempo para el rencor. Solo para La Guajira.

Una antigua compañera de celda le había conseguido un contacto.

Una agencia que proveía personal para eventos de alta sociedad.

Mesera. Era un comienzo.

Consiguió el trabajo. Un uniforme sencillo, una bandeja en la mano.

El primer evento era en el Club El Nogal. Prestigioso, exclusivo.

Mientras servía canapés, sus ojos se cruzaron con los de él.

Mateo Herrera.

Más guapo que nunca, exitoso, radiante.

A su lado, Sofía Montoya, elegante, sonriente.

Estaban planeando su boda. Una boda de ensueño en Cartagena, en una iglesia colonial con vistas al mar.

El mismo sueño que una vez fue de Isabella y Mateo.

El corazón de Isabella dio un vuelco doloroso.

Mateo la reconoció. Su expresión cambió.

El amor juvenil se había transformado en un odio helado.

"Usted", dijo Mateo, su voz cargada de desprecio. "Sírvame un whisky. Doble."

Isabella obedeció, su rostro impasible.

Sofía la miraba con una sonrisa apenas disimulada, disfrutando la escena.

"Y a mi prometida, tráigale una copa de champán", añadió Mateo, enfatizando la palabra "prometida".

Isabella asintió, soportando la humillación.

El dinero. Necesitaba el dinero.

Un flashback la asaltó.

Ella y Mateo, jóvenes, riendo en la playa del Cabo de la Vela.

Él la abrazaba, susurrándole promesas de amor eterno.

Don Alejandro sonriendo, aprobando su relación. Él la quería, la consideraba casi una hija.

Luego, la imagen de la finca en Anapoima.

El cuerpo de Don Alejandro en el suelo. La amante joven, histérica.

El miedo por Doña Elena.

"Fui yo", le había dicho Isabella a la policía, con la voz rota. "Discutimos. Se puso mal."

Mateo, destrozado, gritándole "¡Asesina! ¡Destruiste a mi familia!".

El juicio, la condena.

Ahora, la realidad la golpeaba de nuevo.

Mateo la miraba con asco.

Ricardo Vargas, primo lejano de Isabella, ahora asistente de Mateo, la vio desde una esquina.

Reconoció a Isabella. Su rostro mostró una mezcla de sorpresa y... ¿pena?

Pero se mantuvo en silencio, leal a su jefe.

Mateo chasqueó los dedos.

"Mesera, más hielo."

Isabella se acercó, sirviéndole.

Él la miró fijamente. "No crea que esto ha terminado."

Su voz era una amenaza.

"Sé que necesitas dinero. Te ofreceré un trabajo."

Isabella lo miró, expectante.

"Limpiarás la bodega de la hacienda en Villa de Leyva. Hay adornos antiguos para la boda. Necesitan pulirse."

Humillación tras humillación. Mantenerla cerca para torturarla.

Isabella tragó saliva. "Acepto."

Mateo sonrió con crueldad. Sacó un fajo de billetes y se los arrojó a los pies.

"Adelanto."

Isabella se inclinó, recogiendo el dinero, cada billete una espina en su orgullo.

Pero cada billete la acercaba un poco más al Cabo de la Vela.

Más tarde, Mateo la obligó a quedarse hasta tarde, sirviendo a sus amigos, presenciando su felicidad con Sofía.

Cada risa, cada brindis, era una tortura.

Pero Isabella aguantó. Por su último deseo.

También te puede gustar

Portada de la novela Deseos impuros
9.7
Karen creía haber alcanzado la felicidad plena al contraer matrimonio con Joseph Torres, un acaudalado arquitecto. No obstante, la frialdad de su esposo tras la boda transforma su sueño en una pesadilla. En medio de una luna de miel llena de dudas, irrumpe el enigmático Vladimir Vermilion, un hombre decidido a poseerla por completo. Atrapada entre la lealtad a su marido y una pasión peligrosa, ella deberá decidir si rescata su unión o cede al pecado.
Portada de la novela El CEO infértil y su Esposa millonaria.
8.2
El imperio de Elliot Connor agoniza y solo la herencia de su abuela puede salvarlo, a condición de que contraiga matrimonio. Yessica Acebedo, una doctora que lo ha amado siempre en silencio, acepta ser su esposa. Sin embargo, la paz se rompe cuando ella queda embarazada; Elliot, convencido de su propia infertilidad, la acusa de engaño. Tras la huida de Yessica, él descubre que ella es una rica heredera y que su diagnóstico era erróneo. Ahora, buscará redimirse.
Portada de la novela El Hermano del REY
9.5
Thomas creció marcado por el trauma tras ser arrebatado de su cuna. A los 25 años, un violento asalto de la mafia de Florida, motivado por deudas de su familia de sangre, lo cambia todo. Su padre biológico emerge del pasado clamando justicia y revelando una herencia ligada a bandas de motociclistas y un tío que domina el hampa. Ante este oscuro linaje, Thomas deberá decidir si mantiene su vida actual o abraza el peligroso poder del negocio criminal.
Portada de la novela El Precio de un Corazón
8.9
Al morir su padre, una joven halla una cicatriz que revela un secreto perverso: Mateo, su prometido, entregó el corazón del difunto a su amante encinta. Traicionada y en la miseria, decide buscar una justicia implacable. Su única opción es pactar con Javier, un influyente líder mafioso al que dejó atrás años antes. A cambio de su venganza, ella deberá aceptar un matrimonio obligado, vinculando su vida a un hombre peligroso y a un destino sombrío.
Portada de la novela Mi Diabla
9.6
Zafiro Martínez anhelaba una vida pacífica lejos de su pasado como espía en Londres, pero su refugio junto a Richard Cortes resulta ser un espejismo. La seguridad que buscaba se desvanece cuando los oscuros negocios de su marido salen a la luz, poniéndola en el punto de mira. Ahora, un implacable líder de la mafia exige el pago de las deudas de Richard, forzando a Zafiro a retomar sus habilidades letales para sobrevivir a una peligrosa venganza.
Portada de la novela Renacimiento: Te Amo De Nuevo
8.7
Engañada por las apariencias, Amanda acusó a Felix de un crimen atroz al hallarlo armado junto a su último pariente. Su desconfianza lo envió a prisión, ignorando que él era su mayor protector. Tras descubrir la amarga verdad de su error, el destino le concede un milagro: renacer en el pasado. Ahora, con una segunda oportunidad, ella decide dedicar cada instante de su nueva vida a resarcir el daño causado y amarlo con una devoción incondicional.