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Portada de la novela Alessia

Alessia

Criada bajo el rigor de Valentino Bianchi, Alessia comprendió que en la mafia solo sobreviven los fuertes. Pese a su temple, el desprecio de Levy Rizzo, sucesor del clan ruso, le dejó una herida profunda al tacharla de insignificante tras su confesión sentimental. Decidida a renacer de sus cenizas, Alessia busca a alguien que realmente aprecie su valor. Aunque el olvido sea complejo, su meta es clara: cerrar su corazón al hombre que la humilló.
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Capítulo 3

Alessia Bianchi

Me sentía incómoda, para disimular me concentre en mis sobrinos que no paraban de contarme sus travesuras, Gina no dejaba de coquetear tratando de llamar su atención, mi padre estaba platicando con Serguey supongo que, de negocios referente a su sociedad, hasta que tomó la palabra.

-Les agradezco que hayan aceptado la invitación para celebrar el cumpleaños de mi principesca- voltea verme -cariño te deseo lo mejor del mundo, eres un sol y espero muchas cosas buenas para ti... te amamos ¡salute!

Me levante para darle un abrazo – gracias padre - cada cosa que hacía por mí los atesoraba - gracias eres el mejor del mundo - mi familia vino a mi para felicitarme y darme sus mejores deseos.

Todos estaban en ambiente, sentía su mirada en la nuca como un lobo asechando a su presa, pero me resistía a verlo.

-Amiga, ¿no me vas a presentar a ese dios griego? - Gina no perdía oportunidad de querer conocerlo.

-Nunca has necesitado presentación, tú puedes sola- ¿Por qué me molestaba? Es libre estar con quien quiera.

-Te lo digo porque no te quita los ojos de encima, supongo que se conocen.

-Nos conocemos desde niños.

-Entiendo, no me has platicado ¿Cómo te fue con mi hermano? - me lo dice dándome un codazo, creo que a mi respuesta cortante prefirió cambiar de tema.

- No hay mucho que contar.

- Solo quiero saber si ya te puedo decir cuñada.

-No, Gina, no hablamos nada de eso y no lo he visto, no sé, no me siento preparada para estar en una relación, lo llevaremos con calma supongo.

Ivonne estaba sobre Serguey e Ivette sobre mi hermano este no creo que le haga caso, esta locamente enamorado de su adorada Bianca, solo que no veo que formalice. Nunca la ha llevado a casa para conocerla, sus motivos tendrán. Gina se va con las chicas porque sabe que aquí no encontrará nada.

-Tía ¿por qué estás tan sola? - mi bella Stella- estabas muy feliz de vernos ¿Qué te puso tan triste? - no me gustaba mostrar los cambios de humor que me provoca su presencia.

-No estoy triste, estoy muy contenta de tenerlos conmigo, mejor dime ¿Cómo te ha ido en la escuela?

-Bien, solo que Sandro no me quiere- mal de amores, si lo sabré yo.

-¿Quién es Sandro?

-Un amigo del cole, pero no le digas a papá se va enojar y le va a dejar sin ojos - no lo soporte me reí, estos niños son algarabía cada vez que los veo.

-Está bien será nuestro secreto.

-Eres la mejor tía del mundo mundial - los cariños que mis sobrinos me dan me llenan de alegría.

-Hola Alessia- lo escucho hablar tras de mi - ¿Cómo estás? felicidades - me extiende la mano dándome una caja.

Lo mire, no quería aceptarlo soy un manojo de nervios - gracias.

- ¿No lo vas a abrir?

- Después gracias - me doy vuelta para irme, pero me toma del brazo.

-No te vayas, no te he visto en.... cinco años y ya no me volviste a hablar, me bloqueaste.

-No tenemos nada de qué hablar y los años pasan, todos cambiamos, vamos madurando y encontrando nuestro camino, éramos unos niños es algo ¿Cómo me dijiste? Ha si algo insignificante.

-Creí que éramos buenos amigos o más que amigos, es una lástima que no lo hayas visto así - me lo dice furioso, claro que no era así porque me enamore de ti idiota.

-Sí, desafortunadamente lo vi tarde, gracias por el regalo.

Regrese a la mesa junto a mi hermana, ella es mi confidente, pero lo que paso con Levy no quiero decírselo, me siento una tonta ilusa.

- ¿Qué pasa Ale? -

Suspiro - nada, no pasa nada.

-No quiero forzarte a que me cuentes las cosas, pero si te puedo ayudar sabes que cuentas conmigo ¿lo sabes verdad?

-Lo sé, Fiore, cuando el chico de los ojos bonito te rompió el corazón ¿te dolió mucho?

-Como una mierda - nos empezamos a reír por su expresión - no podía entender porque me trataba así, por qué prefería a otras si se supone que nos habíamos casado por amor, pero con el pasar del tiempo entendí que fue amor solo de mi parte y para él el amor le llego tarde.

-Tenías la esperanza de aferrarte a él.

-la verdad sí, pero con le pasar de los días entendí que lo que me hizo no se le hace ni se le dice a la persona que amas.

-Que feo es amar a alguien que no te quiere de la misma manera.

Me toma de las manos - Eres hermosa, eres una mujer que está llena de amor para dar, el tiempo lo dirá.

-No sabes cuánto te he extrañado hermana.

-Cuando me necesites estaré para ti y vendré a verte si es necesario, no estás sola.

-Gracias Fiore.

-No sé qué paso entre ustedes, pero no te quiero ver así ni mucho menos triste cuando estés lista te escucharé, este es tu cumpleaños, mejor cuéntame, sé que saliste ¿Qué tal?

- Salimos a una discoteca nueva y nos divertimos - me mira cómo no creyéndome - ¡ya! no me mires así, si salí con un chico de hecho es hermano de Gina, pero solo eso, no hay nada entre nosotros.

-Me da gusto que te des la oportunidad de conocer a más personas, diviértete.

De reojo lo veo hablando por teléfono y sonríe, ¿algún día habrá hecho eso cuando hablábamos por el móvil? ¡ah! Ya basta Alessia.

En lo que estaba con mis conflictos emocionales, al privado llega una mujer pelinegra, voluptuosa, realmente bella que los hombres voltean sin pudor, saluda a Seguey y a mi padre, se acerca a Levy tomándolo de la mano y plantándole un beso en la boca, este sonríe mientras me mira, mierda ni creas que me vas a provocar, la guía en mi dirección.

-Alessia te presento a Shura... Shura Soko - le sonrió mientras esta extiende su mano, la cual estrecho no le demostraré nada, no somos nada ni fuimos nada.

-Un placer Alessia Bianchi.

-Lo sé - sonrisa hipócrita - Levy me dijo, felicidades por tu cumpleaños.

- Gracias, adelante disfruta - le señalo la mesa de aperitivos.

- Eres muy linda, pero la dieta ya sabes.

-Claro lo entiendo - le sonrío, ocurre un milagro mi móvil suena esta es mi escapatoria de esta situación.

-Disculpen - le señalo el móvil - Hola Matt - sonrío como idiota mientras me alejo de ellos.

-Hola Ale, espero no importunar.

-Desde luego que no al contrario, dime.

-Te quiero invitar a cenar.

-¿Qué te parece si mejor te invito la cena? - volteo a ver y tengo su mirada clavada en mí.

-Vale, será un placer.

- Estoy en el "Bonoo Indian" mi familia me está haciendo una pequeña cena por mi cumpleaños.

-No será inapropiado.

-¿Por qué? Eres mi amigo y yo te estoy invitando, quiero que me acompañes.

-Espero pronto cambiar eso de amigo - sonrío, sé sus intenciones, no es mal tipo.

-Paso a paso, te espero.

Bien, jugaremos Levy

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