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Portada de la novela Acepto ser tu Mate

Acepto ser tu Mate

Es asombroso cómo una única velada tiene la capacidad de alterar por completo el rumbo de dos personas. A pesar de que sus sendas estaban marcadas para converger, la casualidad les había negado la oportunidad de hallarse por sí mismos hasta ese momento. Este relato profundiza en las consecuencias de aquel choque inesperado que desafía al azar, entrelazando sus destinos de forma permanente mediante un vínculo lleno de romance y misticismo.
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Capítulo 3

Sam Patterson

Me parece gracioso lo nervioso que se pone cuando le dije para hacerlo, parece como si yo no fuera la virgen y de solo pensarlo hace que mi mente se ría en voz alta dentro de mi cabeza.

Camino hacia el local con él detrás y después de dar un rápido recorrido veo a mi mejor amiga a lado de otros chicos.

No dudo en acercarme hacia ella para saber si ya es momento adecuado de irnos, pero al ver lo interesada que está en ellos decido solo sentarme a unos metros.

-Parece que tu amiga se divertirá esta noche- dice este chico con burla.

-Entonces, ¿Yo también debería?- pregunto con gracia y ver su rostro transformarse de riéndose de mi a enojo por mi fue mi límite así que me parto de risa sin importarme lo que sienta.

Su cara me hace dar más risa y puedo apostar que las personas que están a 3 metros de mi pueden escucharme encima de la música.

- ¿Se divierte, jovencita?- pregunta alguien detrás mío, sin perder tiempo miro en esa dirección de mala gana por arruinar mi pequeña burla.

- ¿Hay algún problema?- interrogo con una ceja alzada, parece un hombre en sus 30 o 40, no me he metido en problemas así que dudo que tenga algo que ver conmigo.

- No con usted, pero si con su acompañante -  corrige mirando a la persona a mi lado.

Yo miro a ambos queriendo saber si tengo que retirarme o tengo que quedarme justo donde estoy.

- Creo que es mala idea que hablemos Jason, tengo suficientes asuntos esta noche como para hacer espacio para ti - responde Mattew haciendo que una sonrisa se asome en mis labios, es la manera más educada de negarse y algo muy ingenioso.

- Entonces no veo el problema si te robo a esta hermosa chica para que baile una pieza conmigo, ¿verdad?- pregunta y el tono de voz cambia a una más gruesa haciendo que me ponga en alerta.

Veo con el rabillo del ojo como Mattew se iba a levantar a responder, pero yo lo hago primero ganando la atención de ambos.

- Lo siento, pero ahora estoy ocupada para bailar con usted, como podrá haber visto - respondo señalando al chico a mi lado.

- Eso lo entiendo - dice el tal Jason con una media sonrisa - pero creo que no le hace bien estar a lado de alguien comprometido, señorita - opina de forma breve, lo miro confundida por su aclaración y luego miro a Mattew que agacha su mirada.

¿Está comprometido?

¿Por eso no acepto mi propuesta?

Trato de no pensar más en el tema y vuelvo a sonreír.

- Sólo estamos hablando, no es necesario que hable más de la cuenta para ganar mi atención, si no le molesta es hora de irme - sonrío por última vez y volteo a ver a la persona que por un momento me había interesado - Si esta bien para usted, le agradecería que nos veamos en otra oportunidad- digo por ultimo con respeto, aunque muy en el fondo quisiera insultarlo.

Doy una pequeña reverencia con mi cabeza y paso por en medio de esos dos, no salgo del local hasta encontrar a Ross e interrumpir sus planes.

Tomo su mano y ella me mira sin entender, pero sorprendida.

-Debemos irnos- digo y sin esperar respuesta jalo de ella, al principio pone resistencia, pero logró sacarla del lugar a rastras.

-¿Qué sucede?- pregunta confundida.

- No quiero estar aquí ni un minuto más- opino mirando el local desde afuera, para mi mala suerte la puerta se vuelve a abrir y veo a Mattew salir mirando a ambos lados, tomo la mano de Ross y camino rápidamente hacia la izquierda esperando que un estúpido taxi se apiade de nosotras.

Mis lamentos parecen ser escuchados porque un taxi sin ninguna persona dentro pasa y se detiene justo a nuestro lado.

-Pero, aún no termino con ese chico - increpa Ross con burla coqueta y yo no dudo en abrir la puerta para empujarla dentro escuchando las protestas de ella por regresar con ese chico.

-Veremos a chicos otro día, lo prometo- le grito por último para adentrarme al auto y cerrar la puerta.

Miro por la ventana una última vez y puedo ver cómo Matt mira a ambos lados hasta que su mirada se posa sobre el auto, el conductor arranca y sé que él pudo verme, pero quité mi mirada esperando que siga su camino.

Sé porque hago esto y aunque huyo como si fuera una cobarde, no soportaría estar con alguien que al final del día tiene a alguien más especial que yo en mente. Lo peor de todo esto es que no es sólo su novia, sino que se va a casar muy pronto.

Agradezco que ese tal Jason haya aparecido a tiempo, tal vez si hubiera seguido hablando con Matt, me arrepentiría siempre por destruir a una pareja.

-¿En qué tanto piensas?, me arruinaste el polvo de esta noche- se queja mi amiga desganada.

- Lo siento, debía hacerlo - respondo del mismo modo, me siento bien de haber hecho esto.

Acomodó mi cabeza sobre su hombro y cierro los ojos lentamente esperando que lo de esta noche no se vuelva a repetir nunca más.

-Asi que pasó algo malo, ¿Eh?- interroga pícara.

Hago una queja con la boca antes de hablar.

-Casi me meto con alguien comprometido - digo riéndome- ¿Puedes creer que estuve apunto de convencerlo para irse conmigo?- de la boca para afuera suena muy gracioso, pero no para mí mente.

Un dolor en el pecho se hace presente haciendo que abra los ojos rápidamente y me aleje de mi amiga.

-¿Qué sucede?- pregunta asustada  viéndome de arriba a bajo -¿Te duele algo?- cuestiona preocupada.

-Supongo que tomé más de la cuenta esta noche - digo esperando que sea eso para no seguir con el tema.

Me siento bastante rara esta noche y está demás decir que no me gusta sentirme así, es como si quisiera hacer algo, pero no se me viene a la cabeza lo que quiero.

-¿Estás pensando en ese imbecil?- pregunta ella y yo la miro sin entender a que imbecil se refiere.

-¿Cómo era que se llamaba?  ¿Mattew?- cuestiona pensando ella misma.

-Si, creo que así se llamaba y no, no estoy pensando en él - regaño en medio de una risa.

Ella alza una ceja y también se comienza a reír.

-Cada vez que haces dos cosas diferentes es porque acerté- dice negando su cabeza.

-Claro que no, sólo pensaba en lo estúpidos que son los hombres como para no valorar a la chica con quien van a jurar fidelidad - comento esperando que no siga porque sino le tendría que decir que Mattew es ese chico de la discoteca y eso serviría para una larga conversación en la que apostaría que me dirá que siempre me llaman la atención esa clase de patanes, luego peleariamos y por ultimo no nos comunicaremos por una semana.

La conozco tan bien que hasta a mi me sorprende y eso es algo bueno porque así puedo evitar ese tipo de situaciones.

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