Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Yo No Soy Tu Felpudo

Yo No Soy Tu Felpudo

Tras heredar el liderazgo de su madre, Isla Hawke asume el rol de Alfa rodeada de peligrosas conspiraciones. Para proteger su puesto, pacta una unión pragmática con el calculador Levi Darnell, quien demanda un vínculo estrictamente funcional. Sin embargo, la frialdad inicial se quiebra ante una química irresistible que complica sus planes. Entre amenazas externas y traiciones, ambos deberán decidir si priorizan su ascenso al poder o el fuego de una pasión letal.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

El viento gélido de la madrugada cortaba la piel de Isla mientras caminaba por el patio trasero del castillo. El cielo oscuro se despejaba ligeramente, dejando escapar apenas una franja de luna rota entre las nubes. Las hojas secas crujían bajo sus pies, y la calma de la noche parecía burlarse de la tormenta interna que rugía dentro de ella. Cada paso que daba la alejaba un poco más de su madre, de la seguridad que conocía, y la acercaba más a un destino incierto.

Aun con la sensación de los murmullos de la manada retumbando en sus oídos, Isla no podía deshacerse de la constante sensación de estar siendo observada. Sabía que Levi estaba cerca. No lo veía, pero lo sentía, como una sombra al acecho. Y lo que la desconcertaba aún más era la forma en que su presencia se sentía inevitable.

De repente, se detuvo en seco.

Una figura emergió de las sombras como si la misma oscuridad la hubiera gestado. Levi Darnell. Alto, musculoso, pero con una elegancia inquietante en sus movimientos. Sus ojos brillaban con una intensidad que no dejaba lugar a dudas: estaba allí, con una razón clara y con una determinación aún más clara.

-Isla. -La voz de Levi era baja, pero tenía un poder casi hipnótico. Cada palabra parecía cargada con una intención que no podía entender completamente.

Isla lo observó con frialdad, sin mostrar sorpresa, aunque su interior se agitaba. Sabía que este momento llegaría. Sabía que las palabras que Levi dijera podrían ser cruciales para el futuro de su manada.

-¿Qué quieres? -Isla no dio pie a un saludo o cortesía alguna. Sabía que Levi no era alguien con quien podía perder el tiempo. Su reputación lo precedía, y aunque no confiaba en él, tampoco podía permitirse ignorarlo.

Levi no se acercó más, manteniendo la distancia como un cazador que sabe que su presa está más cerca de lo que parece. La luna iluminaba parcialmente su rostro, revelando una sonrisa que no parecía amable, pero sí enigmática.

-Sabes lo que quiero, Isla. -Su tono era casi un susurro, pero la carga de sus palabras era tan pesada como una espada-. Lo que todos quieren. El trono. El poder. El control de la manada. Tú y yo podríamos... colaborar.

Isla frunció el ceño. Si Levi pensaba que ella se dejaría arrastrar por sus manipulaciones, se equivocaba. Los lobos, como ella, podían oler la codicia a kilómetros de distancia.

-¿Y cuál es tu precio, Levi? -El sarcasmo en su voz era claro. No había forma de que Isla fuera tan ingenua. Las palabras de Levi no eran simples propuestas. Había un juego detrás, algo que no estaba dispuesto a mostrarle aún.

Levi se adelantó un paso, pero se detuvo justo antes de cruzar el umbral que Isla había marcado entre ellos. Su sonrisa se ensanchó levemente, como si disfrutara de su desconcierto.

-Solo negocios. -Dijo con firmeza-. No hay espacio para los sentimientos. Ningún romance. Ningún lazo. Solo poder. Tú me ayudas a obtener lo que quiero, y yo te ayudo a mantener lo que te pertenece. Es simple.

Isla lo observó en silencio, procesando sus palabras. El tono de Levi era directo y frío, pero algo en su mirada le decía que había algo más. La tentación de aceptar su oferta era grande, pero la desconfianza la mantenía firme. Sabía que un trato con Levi no era algo sencillo, y cualquier error podría costarle mucho más que la manada.

-No estoy aquí para hacer alianzas con hombres como tú, Levi. -Su voz salió más fuerte de lo que pretendía, llena de determinación-. No necesitas mi ayuda. Y yo no necesito la tuya.

Levi levantó una ceja, pero no pareció sorprendido. Él sabía, como ella, que las palabras no significaban nada en este tipo de juegos. De todas formas, no insistió. En lugar de eso, su mirada se suavizó ligeramente, como si estuviera evaluando algo más profundo en Isla. Algo más humano.

-Entonces, ¿cómo piensas hacer frente a lo que se avecina? -La pregunta no fue una amenaza, pero el modo en que la formuló hizo que el aire se cargara de tensión-. Tus propios enemigos dentro de la manada, las facciones que ya conspiran para derrocarte. No eres tan invencible, Isla.

Isla lo miró, con rostro impasible, pero por dentro sentía que su corazón latía más rápido. Levi no estaba solo en sus afirmaciones. Ella lo sabía, lo sentía. Había traidores entre ellos; los ecos de la deslealtad ya se podían escuchar en cada rincón del castillo. Pero, ¿aceptar la ayuda de Levi?

No podía.

-Lo resolveré yo sola -respondió sin titubear.

Levi la estudió en silencio, como si estuviera analizando cada palabra que salía de sus labios. Finalmente, dio un paso atrás, pero sin apartar la mirada de ella.

-No serás capaz de hacerlo sola. -El tono de su voz, bajo y desafiante, vibraba en la oscuridad de la noche-. Tarde o temprano, tendrás que tomar una decisión.

La distancia entre ellos se alargó. Isla respiró profundamente, intentando mantener la compostura, pero dentro de ella, el caos de la incertidumbre rugía con fuerza.

-Adiós, Levi -dijo, finalmente, con voz firme, aunque sus palabras sonaron vacías incluso para ella. El rechazo estaba en su tono, pero sabía que, aunque lo deseaba, no podía eliminar la idea que comenzaba a instalarse en su mente: tal vez, solo tal vez, necesitaría su ayuda.

Isla dio media vuelta, pero antes de desaparecer entre las sombras, escuchó las últimas palabras de Levi, que se colaron en su mente.

-No olvides, Isla... la manada no se gana solo con sangre.

El viento helado volvió a soplar, como un presagio. Isla no podía evitar sentir que, de alguna manera, Levi acababa de marcar el principio de algo que aún no comprendía por completo.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Cinco Años De Mentiras
8.1
Durante un lustro, Mateo veló por Elena creyendo que su parálisis era verídica, hasta que descubrió que su inmovilidad era un engaño cruel para torturarlo. Tras padecer humillaciones constantes, logra escapar de su yugo para buscar la paz junto a Camila. No obstante, el pasado retorna cuando Elena reaparece, esta vez lisiada de verdad y consumida por una obsesión letal. Mateo deberá enfrentar a su antigua verdugo para hallar su libertad definitiva.
Portada de la novela Escapando de Su Obsesión, Encontrando el Amor
7.9
Tras reencarnar para evitar que Alejandro, mi prometido, volviera a dejarme morir, mi realidad se torna en una pesadilla. Él regresa antes de lo previsto con su amante Valeria y, lejos de haberme olvidado, me recuerda para atormentarme. Alejandro destruye el legado de mis padres y me humilla cruelmente. Por intentar defenderme de Valeria, acabo encerrada en un sótano bajo torturas eléctricas. Mi segunda vida es ahora un infierno del que no puedo escapar.
Portada de la novela Impulsos
8.1
Una experta en alterar su realidad se ve atrapada en una espiral de caos tras la aparición de cuatro hombres con naturalezas antagónicas. En este tablero letal, ella se convierte en el objetivo de depredadores que intentan imponer sus propios mundos. Lejos del romance, lo que prima son impulsos oscuros en un ambiente hostil. Mientras el control se pierde entre sensaciones adictivas y amenazas de muerte, ella deberá elegir su destino antes de ser destruida.
Portada de la novela Katerin, amor en las sombras
9.7
Al cumplir dieciocho años, Katerin Nara anhela fundar su propio emprendimiento ecológico y alejarse del lucrativo negocio metalúrgico de su padre, el poderoso Ben Nara. No obstante, sus aspiraciones se ven truncadas por un giro del destino oscuro y violento. Tras padecer un accidente devastador y un secuestro traumático, su vida se desmorona por completo. Ahora, la joven debe luchar por sobrevivir en una realidad donde el peligro es constante.
Portada de la novela La Locura que Despertó la Venganza
8.2
Carmen vive recluida en un hospital psiquiátrico mientras observa impotente el tormento de su gemela, Lucía, a manos de Ricardo. La tragedia culmina en una muerte atroz que deja a su familia sumida en la deshonra. Sin embargo, el encierro de Carmen llega a su fin tras exhibir un poder letal ante el director del centro. Impulsada por una furia incontenible, la joven recupera su libertad con un único objetivo: ejecutar una venganza sangrienta contra los culpables.
Portada de la novela No Te Merece A Mi Amor Puro
8.7
Sofía Morales ha sido el pilar invisible de Vargas Fashion durante ocho años, sacrificándose por su jefe y amante, Ricardo. Sin embargo, su mundo se derrumba al descubrir que él solo la usó por su talento. Tras escucharlo humillarla frente a Isabella, llamándola arribista y despreciable, Sofía decide actuar. Armada con pruebas de su traición y el respaldo financiero de su padre, ella inicia una fría venganza para recuperar su dignidad y destruir a quien la traicionó.