Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Yo estaba sangrando, él celebró a su amante

Yo estaba sangrando, él celebró a su amante

Después de sacrificar a su loba y sufrir veneno de plata para salvar a su Alfa, Selena enfrenta tres años de humillaciones. La tragedia estalla cuando pierde a su hijo en una tormenta, mientras su pareja la desprecia por arruinar el festejo de su amante. Ante su cruel negativa de dejarla ir, ella rompe el vínculo ocultamente y huye. Al descubrir la verdad, el Alfa suplica perdón, pero Selena ya ha sanado junto a otro líder, sentenciando que su amor expiró.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Punto de vista de Selena:

A la tarde siguiente, me senté en el sofá de la sala y sostuve El Rechazo que había preparado hacía tiempo.

Aunque me había limpiado y cambiado a un conjunto de ropa blanca, el olor a sangre seguía impregnado en mi piel.

Afuera, el sonido de un auto rompió la quietud: era el Bugatti Veyron de Kael.

Él había regresado.

La puerta se desbloqueó y Kael entró, todavía con el mismo traje negro de ayer. Le colgaba la corbata suelta alrededor del cuello y tenía barba incipiente. La fatiga era evidente en su rostro.

Al entrar, trajo consigo el aroma de Aria.

Eran sus feromonas.

En cuanto Kael entró, su expresión cambió, y, al levantar una mano para taparse la nariz, mostró claramente su disgusto al mirarme.

"¿Qué es ese olor? Huele mucho a sangre. Selena, ¿qué brujería estás haciendo otra vez en la casa?".

Siempre había creído que recurría a la magia negra solo para ganarme su corazón.

No respondí; solo lo miré.

En otro tiempo, me habría levantado enseguida, le habría quitado el abrigo y habría hablado con delicadeza.

Hoy, sin embargo, me quedé donde estaba.

Mi silencio solo hizo que Kael se enfadara más, así que caminó directo hacia mí y su presión de Alfa se desató con fuerza. "Aria terminó hospitalizada anoche. Estuvo a punto de morir. No estoy para lidiar con tus trucos ahora mismo".

"Kael, nuestro bebé murió. Ocurrió anoche, mientras celebrabas con Aria", dije, con la voz por fin firme.

Él se detuvo y, por un breve instante, no dijo nada. Luego una risa fría se le escapó, como si acabara de oír algo absurdo.

"¿Nuestro bebé?". Se paró frente a mí, mirándome desde arriba. "Selena, esta vez te has lucido. ¿De verdad quieres tanto que me deshaga de Aria que te inventas algo así?".

"No es un invento". Levanté la mano y señalé hacia el jardín, antes de agregar: "Está enterrado allí. Si no me crees, puedes ir a verlo tú mismo".

"¡Basta!", espetó Kael.

Su mano salió disparada y me agarró la barbilla, obligándome a levantar la cabeza. El agarre se intensificó, provocando un dolor que se extendió por mi mandíbula.

"¡Deja de fingir! ¡Es asqueroso! Ayer me llamaste y no dijiste nada por el celular, ¿y ahora sacas el tema de un niño? ¿Cuánto tiempo piensas seguir con este jueguito? Aria terminó en el hospital por beber el vino equivocado, así que me quedé con ella anoche. ¿Tan celosa estás?".

Lo miré. En ese momento, me sentía agotada. Explicar cualquier cosa parecía inútil.

Luego, aparté su mano y empujé el documento hacia él.

"Cree lo que quieras", dije. "Solo tienes que firmarlo. Una vez que lo hagas, serás libre".

Kael entornó los ojos mientras miraba hacia la mesa.

Cuando vio el título, soltó una breve carcajada y preguntó: "¿El Rechazo ?".

Luego se acercó, lo tomó, lo hojeó y lo volvió a dejar sobre la mesa.

"Selena, te volviste loca", dijo, mirándome. "La última vez fingiste estar enferma, ¿y ahora amenazas con terminar todo? ¿De verdad crees que te voy a creer? Te esforzaste tanto por convertirte en Luna, ¿y ahora simplemente te vas a ir? ¿Qué pasa? ¿Ya no tienes nada que decir?".

Kael se acercó, con expresión fría, y continuó: "Hace tres años, estaba herido e inconsciente, y, aprovechando esa oportunidad, conseguiste que mi abuelo nos uniera con ese vínculo de sangre. ¿Y sabes por qué lo acepté, aunque no te soportaba?".

Sus dedos se apretaron bajo mi barbilla, obligándome a levantar la cara, y dijo: "Porque quería que entendieras lo que cuesta la codicia. ¿Querías el título de Luna? Bien. Te lo di. Quédate ahí y observa a quién elijo de verdad".

Seguí mirándolo. Mis manos se apretaron contra el sofá hasta dolerme.

Así que para él todo había sido un castigo. Tres años juntos, nada más que un castigo.

"¿Olvidaste lo que pasó entonces? Si Aria no hubiera intervenido para eliminar el veneno, yo estaría muerto. Pagó el precio con su propia salud y tuvo que marcharse para recuperarse. Incluso entonces, me dijo que te aceptara por el bien del futuro. Ella lo soportó todo, lo dio todo por mí. ¿Y tú? Aprovechaste la situación para aferrarte al puesto de Luna por el que ella sacrificó tanto".

Mi cuerpo tembló, y mis uñas se clavaron en mis palmas.

La que lo dio todo no fue ella, sino yo: yo fui quien tomó el veneno, quien lo soportó, quien perdió a su lobo.

"¡No fue ella!", grité. "¡Fui yo quien te salvó en ese entonces! Fui yo, yo fui quien...".

"¡Basta!". La voz de Kael se estrelló contra mí, y su orden de Alfa me golpeó con una fuerza devastadora.

Se me apretó la garganta y la voz se me desvaneció. La boca se me cerró sola y no pude emitir ningún sonido por mucho que lo intentara.

El miedo me invadió al mirarlo. Me quitó la voz solo para proteger a esa farsante.

"Selena, ¿por quién me tomas? ¿Crees que esto es un hotel?".

También te puede gustar

Portada de la novela Casada por Conveniencia: Preñada del Alpha Equivocado
8.3
Elena Morgan habita un mundo de opulencia y traiciones como esposa de Amadeus Blackwood, el despiadado CEO alfa de Haarlem. Bajo el lujo de su realidad, oculta una verdad devastadora: el hijo que espera es de Liam. Atrapada entre la guerra de los clanes Blackwood y Gray, debe navegar entre su marido, su amante y un enemigo letal. En este juego de ambición y poder, Elena luchará por proteger su vida y el futuro del ser que crece en su interior.
Portada de la novela De Esposa Suave a Reina
9.6
Isabella, heredera de los Andes, vive un calvario en México bajo el control de su marido, Mateo. Tras la trágica pérdida de su hija Paloma y la traición de sus primas, es culpada injustamente de un crimen. Sus enemigos intentan eliminarla provocando un incendio, pero ella sobrevive al atentado. Transformada por el dolor, Isabella renace de las llamas convertida en una mujer letal, lista para cobrar una venganza implacable contra quienes la traicionaron.
Portada de la novela El Acosador
8.4
Romance oscuro/advertencia de contenido sensible: abuso sexual y psicológico, tortura, aborto, violencia y sexo explícito. Si eres sensible a los temas, no leas. "Ella entendería de una vez por todas que no podía huir de la mafa. No iba a huir de mí".
Portada de la novela LA DIOSA DESTINADA AL REY ALFA OLVIDADO
8.7
Aradne es llevada por la fuerza al reino de Nadis, un lugar sombrío que aguarda a una bruja capaz de anular su maldición. En ese entorno hostil conoce a Gedeón, un alfa fiel a la corona que desea vengar a su estirpe y castigar a la responsable de la ruina de su pueblo. Entre intrigas y el desprecio de la manada, nace una conexión inesperada. Gedeón se verá dividido entre su lealtad al tirano, su deber y su amor por Aradne frente a la obsesión del rey.
Portada de la novela La novia elediga
9.3
Amaya es una joven universitaria que vive al margen del oscuro legado de su padre, un influyente jefe Yakuza. Sin embargo, su realidad se desmorona cuando es secuestrada para saldar una antigua deuda. Su destino queda sellado al ser obligada a contraer matrimonio con Alessio, el despiadado líder de la Camorra. Mientras él busca venganza y expandir su dominio, ella pierde su libertad. Entre traiciones y peligro, ambos enfrentarán una unión forzada que cambiará sus vidas.
Portada de la novela La prometida indeseada es una leyenda
9.1
Sometida por una deuda de honor, soporté las humillaciones de Dante Garza, quien destrozó mi dignidad y el legado de mi madre frente a su amante. Nadie sospechaba que yo era El Fantasma, una leyenda del automovilismo clandestino. Tras mi imponente victoria en la Carrera de la Muerte, mi verdadera identidad salió a la luz, aplastando el orgullo de Dante. Ahora, bajo el amparo del poderoso Lorenzo Reyes, comienzo mi ascenso y dejo atrás un pasado de sumisión.