Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela VIENTRE DE ALQUILER

VIENTRE DE ALQUILER

Abril García decide alquilar su vientre al poderoso Daniel Gómez con el fin de salvar la vida de su madre. Tras entregar al recién nacido, la joven intenta seguir adelante, pero el destino la reúne nuevamente con el magnate. Daniel, atrapado en una relación fallida con Dana Smith, desconoce el vínculo de Abril con su hijo. Mientras investiga oscuros secretos sobre el origen de su heredero, Daniel deberá enfrentar traiciones para defender su amor por ella.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Daniel:

En mi apartamento

-¡Sí, ya lo sé! -Añadí con enojo-. Si el problema está en nosotros, ni que alquilemos un vientre, lo lograremos -sentenció este.

-¡Mi amor, he hablado con mi tío! Nosotros dos somos personas sanas, sin problemas, seguro que estamos aptos los dos, para engendrar a nuestros hijos -afirmó ella, calmándome.

-¡Entonces! ¿Por qué no quedas embarazada? -Cuestioné.

-¡A lo mejor porque estas obsesionado con esa idea! -Exclamó ella.

»Mi tío, me comentó que ya tiene a la persona dispuesta a alquilar su vientre. Mi abogado se encargará de la parte legal -confesó Dana, acercándose a mí.

»¡Mírame, Daniel! No tenemos mucho tiempo, la enfermedad de tu padre avanza. ¡Vamos a complacerlo! -Rogó ella, mostrándose afectada y cariñosa conmigo.

»El ginecólogo ya le hizo todos los estudios y pruebas para comprobar que su útero está en perfectas condiciones para recibir mi óvulo fecundado por tu espermatozoide.

-¡Dios mío! Son tantas las ansias y el deseo de complacer a mi padre, que de repente tengas razón. A lo mejor, esa es la barrera que no permite tu embarazo -declaré, confundido.

»¿Hablaste con tu tío? -Pregunté de repente, reaccionando a sus últimas palabras-. Sin consultarme nada -afirmé con una mirada aguda.

-¡Mi amor! Lo hice por ti y por tu padre -aclaró ella- Te repito, no hay tiempo que perder.

»¡Te prometo, que más adelante lo haremos por vía normal! Sin alquiler de vientre, sin gestación subrogada -juró ella-. Ahora, primero es tu padre.

-¡De acuerdo! -Acepté- Prepara todo para salir mañana por la mañana. Necesito estar aquí a primera hora de la tarde -anuncié, sin dar más explicaciones.

Dana, feliz y sonriente, corrió a mis brazos y me besó con pasión. Después de este beso, nos abrazamos fuertemente, como buscando consuelo el uno en el otro.

(***)

Al día siguiente, en La Puerta...

El Narrador:

Daniel bajó de su avioneta particular Cessna Citation que lo había trasladado de Valparaíso a La Puerta, tomado de la mano de Dana. Al llegar al hangar privado, fueron trasladados directamente a la clínica de Robinson Smith.

Este, les esperaba acompañado de su amigo y socio, el ginecólogo Samuel Ruiz, quien les fue presentado. Él, fue el encargado de explicar a Daniel paso a paso el proceso de fecundación in vitro y de subrogación de vientre.

-Es un proceso de reproducción en el cual se fecunda el óvulo de tu mujer con un espermatozoide tuyo, fuera de su cuerpo, precisamente en nuestro laboratorio -describió el especialista-. Es una gestación subrogada gestacional.

»Cuando el óvulo esté fecundado, el embrión se traslada al útero de la joven elegida para que se implante y se produzca el embarazo -explicó posteriormente, simplificando a Daniel, el proceso, atendiendo las recomendaciones de su socio.

»Como puedes comprender, el niño será fruto de la unión de tu espermatozoide y el óvulo de Dana -concluyó.

Tras reunirme con Robinson y el ginecólogo que iba a realizar la fecundación in vitro, consulté mis dudas. Acepté este método de reproducción para satisfacer lo que posiblemente sea el último deseo de mi padre.

-¿Tiene alguna pregunta? -Preguntó el ginecólogo, al final.

-Sí -afirmé-. ¿Es legal este proceso de reproducción en La Puerta? -Interrogué con desconfianza-, tengo entendido que no lo permiten en todas las provincias.

-¡Sí! -Respondió Robinson, a quien conozco desde hace años y sé que es muy complaciente con su sobrina y ahijada.

-¿Quién me garantiza que no me reclamarán en el futuro algún derecho, sobre el feto, el niño, en fin, por el embarazo? -Consulté serio.

-¡El contrato que firmó! -Respondió Robinson-, todo está estipulado en él, conforme a las leyes de Concepción que rigen esta materia -aseveró este. Pero, aun así, dudé.

-¿Y qué espera a cambio? -Interpelé. Obviamente, dudaba de que lo hiciera por altruismo.

-¡Nada de altruismo! -Exclamó el tío de Dana, leyendo mis pensamientos.

-Lo hace por necesidad. Para salvar a su madre de una muerte segura -justificó, mostrando un presupuesto para un trasplante de riñón en una mujer de cuarenta años llamada Jenny Rodríguez, quien ameritaba con urgencia, esta cirugía según el informe.

Revisé detalladamente los gastos especificados, incluyendo un posible tratamiento postoperatorio. Era una suma muy elevada, pero no me afectaba en nada.

-La gestante, como dices tú, es muy joven, puesto que su madre tiene 40 años -argumenté, señalando la edad de la paciente en el presupuesto.

-¿Puedo leer el contrato? -Pregunté.

-¡No! Di mi palabra de honor a la gestante de que nadie sabrá lo de su embarazo subrogado -alegó Robinson, sin inmutarse-. ¡Y sí! Es una chica de 18 años. Es sana, virgen y honesta -agregó el médico.

-¿Virgen? ¿Honesta? Y se presta para esto -repliqué extrañado y desconfiando de Robinson, quien me censuró con la mirada.

-¡Aunque no lo creas, así es! -Intervino el ginecólogo Samuel-. Yo mismo la examiné.

-¡Es honesta! -Aseguró Robinson con desdén.

«He tratado a su mamá en el hospital general desde que empezó a sufrir del riñón y ella era apenas una adolescente. Ten la seguridad de que lo es; si no, no se prestaría para esto.

-¿Estás seguro de que es una mujer sana y no pondrá en riesgo a mi hijo? -Cuestioné con enojo, dudando de todos. Miré a Dana, que hasta ese momento no había pronunciado palabra.

-¡Cierto, tío! Me preocupa que sea una persona irresponsable, con antecedentes de alguna enfermedad, y que esto pudiera afectar a mi hijo -alegó ella, abrazando a Daniel.

-Samuel, la evaluó por completo y confío en su criterio -garantizó Robinson-. Se le hicieron una serie de pruebas y exámenes para asegurarnos de su estado de salud.

-¡Me parece genial! -Exclamó Dana, abrazando ahora a su tío, quien había llevado a cabo todo, en complicidad con ella.

-En cuanto al contrato, no tienes que preocuparte -comentó Robinson-. Fue celebrado en presencia de un funcionario público y dos testigos. La chica lo conoce y estuvo de acuerdo con todos los términos.

-Para resguardar su identidad, preferí hacerlo de esta manera. Utilicé el poder que me dio Dana -alegó él-; estará bajo mi resguardo y custodia.

-Como todo está conforme a la ley, necesito una cuenta para hacer la transferencia -consultó Daniel.

-La transferirás a mi cuenta. En el contrato no debe aparecer ninguna contraprestación. Está prohibido por ley -justificó Robinson.

El narrador:

Una vez aclarados todos los puntos, Samuel solicitó dos muestras de esperma a Daniel, por si acaso la primera no funcionaba. De acuerdo con esto, se trasladó a la habitación que le había asignado Robinson, quien le acompañó para recibir las muestras y llevarlas al laboratorio.

Por su parte, Dana salió con el ginecólogo para que le realizara la punción folicular.

-¿Has desayunado? -preguntó él.

-¡No! -Respondió ella con una sonrisa pícara-, tío me aconsejó venir en ayunas.

-¡Excelente! Vamos a cumplir todo como exige el protocolo -exclamó el médico.

-¡Genial! -sonrió ella. Entraron en un área privada situada junto al pabellón, donde la prepararían para llevarla al quirófano.

-Te voy a suministrar una sedación suave por vía intravenosa -indicó el médico.

-¡No! -Gritó ella-. Le advertí a mi tío que no la aceptaría. Haz algo para que se vea, que me has puesto la vía intravenosa -protestó, haciendo puchero.

-¡Espera! Todo debe ser real. Tu novio es muy desconfiado -aseveró él.

-¡Lo sé! Estamos haciendo esto para satisfacer la voluntad de su padre, que ha sido desahuciado y quiere morir dejando, al menos, un nieto quien será su heredero -confesó ella, con una sonrisa.

»Daniel, presume que su padre le exigirá una prueba de ADN, porque el niño entrará a heredar en la misma proporción que él...

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Cariño, déjalo y ven conmigo
8.1
Daniela dedicó diez años a un matrimonio que resultó ser un engaño. Tras recuperar su libertad y firmar el divorcio, se aleja para reconstruir su destino. Tres meses después, regresa triunfante como una influyente magnate de la minería y referente de la moda. Mientras sus antiguos parientes políticos le ruegan clemencia por su riqueza, ella los ignora. Apoyada por el poderoso Sr. Phillips, Daniela demuestra que su éxito actual es inalcanzable para ellos.
Portada de la novela El Arquitecto Que Resurgió
9.2
La exitosa carrera de una arquitecta se desploma cuando Axel, su marido, le roba su mayor obra para dársela a una becaria. Tras sufrir humillaciones y perder a su hijo por el abandono de Axel tras un accidente, la mujer es expulsada de su casa y hundida en la pobreza. Sin embargo, lejos de rendirse, decide huir para reconstruirse desde las cenizas. Impulsada por el dolor, ahora planea una fría venganza contra quienes destruyeron su vida.
Portada de la novela El CEO Es Un Alfa
9.8
La carrera de Leah como bailarina se truncó por un suceso oscuro que la dejó herida y escéptica ante el romance. Su vida da un giro al enseñar ballet a la hija de Ares, el imponente Alfa de la manada Diamond y exitoso empresario. Mientras Ares gestiona los conflictos del pasado con la madre de su niña, descubre que Leah es su pareja predestinada. Entre secretos y tensiones, ambos deben indagar si él tuvo un rol en el accidente que arruinó el futuro de ella.
Portada de la novela La Esposa Rebelde
9.5
Después de una noche de excesos, Lisa Blake se casa accidentalmente con un extraño. Al descubrir la infidelidad de su novio, decide huir de la ciudad. Dos años después, Lisa regresa para sanar su pasado, pero termina solicitando trabajo en la compañía de aquel hombre con el que contrajo nupcias legalmente. Aunque ella no logra recordarlo, el orgullo del poderoso magnate hará que sea imposible para ella volver a ignorar su presencia.
Portada de la novela La profesora del hijo del CEO
9.2
Anna, una talentosa pianista de Heidelberg, abandona su sueño en el Conservatorio tras la trágica muerte de sus padres. Obligada a trabajar en una cafetería para subsistir, su destino se cruza con Arthur Venzon, un poderoso CEO farmacéutico que la rescata de un asalto. Ella empieza a enseñar piano al hijo de Arthur, desatando una atracción inesperada. Él, viudo y atormentado por la culpa, deberá decidir si supera su pasado para permitirse amar de nuevo a la joven.
Portada de la novela Mi Esposa, Mi Verdugo
8.3
Tras una década de esfuerzo para alzar el imperio Lin An Group, la vida de Ricardo se desmorona en su aniversario. Sofía, su esposa, lo traiciona públicamente con su amante, un profesor de baile, alegando que busca un heredero de mejor linaje. Tras una paliza brutal, ella utiliza su influencia diplomática para encarcelarlo con falsas acusaciones de maltrato. Despojado de su éxito y herido en su orgullo, Ricardo jura cobrarse cada humillación sufrida.