Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Venganza De La Esposa Helada

Venganza De La Esposa Helada

Sofía disfrutaba de una aparente armonía en Alma Cocina hasta que la infidelidad de Mateo con Daniela salió a la luz. Tras ser humillada por su esposo, quien la desprecia por su frialdad, la situación se vuelve insoportable cuando Daniela comienza a maltratar a Valentina, la hija del matrimonio, en la escuela. Sofía, cansada de las injusticias y decidida a proteger a su pequeña, exige el divorcio para ejecutar una fría venganza que destruirá la vida de Mateo.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

El silencio que siguió a mi pregunta fue absoluto y pesado.

La música lejana de la gala parecía haberse detenido.

Mateo se giró lentamente, la sorpresa en su rostro fue rápidamente reemplazada por una irritación mal disimulada.

Daniela, por otro lado, se apartó de él con un pequeño chillido, como si la hubieran descubierto haciendo una travesura infantil.

Se cubrió la cara con las manos y comenzó a sollozar suavemente.

"Señora Sofía, lo siento tanto. No es lo que parece, de verdad. Yo… yo solo le estaba agradeciendo al arquitecto Vargas por todo su apoyo."

Sus palabras eran una actuación barata.

Los hombros temblorosos, la voz quebrada. Todo era un teatro diseñado para hacerme ver como la villana.

Mateo frunció el ceño, su mirada no se dirigió a mí, sino a Daniela, con una falsa preocupación.

"Ya, ya, tranquila, Daniela. No tienes que disculparte por nada."

Luego, finalmente, sus ojos se posaron en mí. Fríos, calculadores.

"Sofía, por favor. No empieces con tus dramas. Estamos en un evento público."

La forma en que lo dijo, como si mi dolor fuera una inconveniencia, me hirió más que la escena que acababa de presenciar.

"¿Dramas? ¿Llamas a esto dramas?" mi voz temblaba.

Él suspiró, pasándose una mano por el cabello perfectamente peinado.

"Ricardo me llamó. Hay un invitado con una reacción alérgica. ¿No deberías estar ocupándote de eso? Es tu trabajo, después de todo."

Me quedé mirándolo, incrédula.

En medio de la traición más profunda, su única preocupación era mi deber profesional, la imagen pública. Mi corazón, mi matrimonio, no significaban nada.

Luché por mantener la compostura.

Mi mente era un torbellino de dolor y rabia, pero una parte de mí, la chef profesional, se negaba a derrumbarse.

"Tienes razón," dije, con una voz que sonó extrañamente distante, como si perteneciera a otra persona. "Tengo que atender la emergencia."

Me di la vuelta, lista para irme, para huir de esa habitación sofocante.

"Sofía," la voz de Mateo sonó fuerte y autoritaria detrás de mí, deteniéndome en seco.

"¿Realmente vas a hacer una escena aquí? ¿Delante de todos? Sé madura, por el amor de Dios."

Su acusación pública, su intento de pintarme como una histérica, fue la gota que derramó el vaso.

Varios curiosos que pasaban por el pasillo se detuvieron, sus miradas indiscretas clavándose en nosotros.

Un colega de Mateo, un hombre mayor y amable que nos conocía desde hacía años, se acercó con cautela.

"Mateo, Sofía, ¿está todo bien? Quizás deberían hablar en privado."

Su intención era buena, pero solo sirvió para aumentar mi humillación.

De repente, Daniela emitió un gemido lastimero.

"Me siento… mareada," susurró, llevándose una mano a la frente y tambaleándose teatralmente.

"Creo que… creo que voy a desmayarme."

Era una manipulación tan obvia, tan descarada, que me dejó sin aliento.

Sabía exactamente lo que estaba haciendo, forzándome a reaccionar, a cuidarla.

Mateo la sostuvo al instante.

"¡Daniela! ¿Estás bien?" Se volvió hacia mí con una mirada de reproche. "¿Ves lo que provocas? Es solo una niña. Está asustada."

Sentí una oleada de náuseas.

Yo era la esposa traicionada, y de alguna manera, me habían convertido en la agresora.

Me vi obligada a acercarme, a tomarle el pulso, a jugar mi papel en su farsa.

"No se va a desmayar," dije con voz gélida, después de comprobar su pulso fuerte y regular. "Solo necesita un vaso de agua y sentarse un momento."

Me aparté de ella como si quemara.

Mateo no soltó a Daniela. En cambio, me agarró del brazo cuando intenté irme de nuevo. Su agarre era firme, posesivo.

"Hablaremos de esto en casa, Sofía."

Era una orden, no una promesa. Una amenaza velada.

Aparté su mano de mi brazo con un movimiento brusco.

Le dediqué una sonrisa helada, una mueca que no llegó a mis ojos.

"Por supuesto, mi amor. Después de todo, tenemos que mantener las apariencias, ¿no es así?"

Mi sarcasmo era tan afilado que pareció sorprenderlo por un momento.

No esperé su respuesta.

Me di la vuelta y caminé por el pasillo, con la cabeza en alto, sintiendo las miradas y los susurros de los curiosos sobre mi espalda.

Cada paso era un esfuerzo, cada respiración un acto de voluntad.

Salí de esa ala del hotel sintiéndome desnuda, humillada y completamente sola.

El sonido de mis tacones en el mármol era el único eco de mi dignidad rota.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Bajo la Piel del Lobo
9.3
Gabriel Volkov lidera Apex Capital en Nueva York, ocultando su identidad como Alfa de una manada secreta. Su estabilidad peligra cuando la periodista Sofía Vega se infiltra en su firma para sabotearlo. Pese a que ella intenta arruinar su reputación, Gabriel descubre a través de su esencia que es su pareja destinada. Entre una atracción irresistible y secretos corporativos, ambos enfrentan un conflicto de lealtad donde el instinto salvaje choca con la razón.
Portada de la novela Bajo La Protección Del Ceo
9.1
Noemí Reynoso pasó de ser una heredera a vivir en la indigencia tras rechazar un matrimonio forzado y concebir un hijo fuera de lo pactado. Marginada por su propia familia, su única esperanza surge de Theo Estrada, el frío y poderoso CEO al que ella humilló en el pasado. Contra todo pronóstico, él decide rescatarla de la miseria y brindarle protección. Sin embargo, la duda persiste: ¿es un acto de bondad o Theo oculta un plan oscuro de venganza?
Portada de la novela Café Amargo: Aroma de Mujer
8.1
Con la sed de vengar a su padre, Emiliano Quintero orquesta un matrimonio por interés en una hacienda de café. Para ejecutar su plan, persuade a Kael García, un capataz idéntico a él, para que asuma su identidad durante un año. Camila Montoya, la pareja de Kael, queda atrapada en esta peligrosa farsa. No obstante, una violenta emboscada durante la boda arruina el pacto. Entre traiciones y sangre, el trío enfrentará un destino lleno de secretos y riesgos.
Portada de la novela De Reclusa a Amante: El Romance Prohibido con un Doctor
8.5
Después de salir de prisión, Lara busca un nuevo comienzo como empleada doméstica de Milton, un médico atractivo y comprometido. Sin embargo, lo que parece una oportunidad laboral se transforma en un inquietante juego de seducción y acoso. Pese a que Lara desarrolla sentimientos intensos por su jefe, desconoce la faceta sombría que él oculta. Este romance prohibido la hundirá en una red de engaños y misterios que amenazan su seguridad.
Portada de la novela Destrozándome el corazón y el alma
8.3
¿Es posible hallar la dicha cuando uno se percibe como un estorbo eterno? Mi trayectoria vital ha estado marcada por el desprecio de los demás, obligándome a indagar por qué mi afecto jamás encuentra reciprocidad. Este aislamiento me ha hundido en una penumbra donde el anhelo de desvanecerme es mi único refugio. Entre interrogantes sin solución y una melancolía desgarradora, transcurre una vida fracturada que intenta desesperadamente hallar un propósito.
Portada de la novela El ardiente capricho de la CEO.
8.5
Mackenzie O’Sullivan, la valiente líder de Holding O’Sullivan Park, lucha contra el desprecio de su tío Rónan, quien busca humillarla frente a sus primos. En medio de un incendio, ella arriesga todo por salvar contratos críticos, pero un imponente bombero la saca a la fuerza del lugar. Indignada por perder sus documentos, Mackenzie inicia una hostil disputa contra su salvador, sin imaginar que el peligro y el roce constante despertarán una pasión inevitable.