Portada de la novela Una novia de mentiras para el millonario

Una novia de mentiras para el millonario

9.7 / 10.0
Marcelo, herido por la traición de su esposa, idea un plan para recuperarla provocando sus celos. Decide contratar a Valeria, una joven de veintiún años, para simular una relación. Pese a la brecha generacional de catorce años, el trato evoluciona hacia una atracción real y profunda. Ahora, la pareja debe defender su vínculo frente a las críticas sociales y las represalias de una exmujer rencorosa que hará lo imposible por destruir su inesperado romance.

Una novia de mentiras para el millonario Capítulo 1

Marcelo Ventura

La música atronadora retumbaba en mis oídos, como si la fiesta estuviera dentro de mi cabeza, desorientándome, quebrantando mi paciencia. El agobio crecía con cada segundo que pasaba. Solo quería largarme de ahí.

-Edward, amigo, de verdad no me siento bien. Este sitio no es para mí, me siento viejo. Voy a llamar a mi conductor para que venga por mí.

Edward se giró y negó con la cabeza.

-Ni pensarlo, Marcelo. La noche apenas empieza.

Rodé los ojos. Para mí, lo único que valía la pena a esta hora era regresar a casa y dormir. No tenía ánimo para fiestas, no con el maldito dolor que sentía en el pecho.

Hacía tanto que no salía con mi amigo que ni siquiera recordaba la última vez. A mis 35 años, siendo un CEO billonario en Nueva York, me sentía más viejo de lo que realmente era. Me casé joven con Samantha, una mujer de mi misma edad, pero con el tiempo sus intereses cambiaron. Se sintió atraída por hombres más jóvenes, y al final sucumbió ante Alan, mi primo menor, un oportunista de 25 años con un físico envidiable, cabello oscuro y un BMW que le regaló mi tío.

Tal vez en la cama era justo lo que ella buscaba, porque decidió dejarme por él. Yo, en cambio, intenté perdonarla, aferrándome a lo que quedaba de nuestro matrimonio, aunque con ello sacrificara mi orgullo. Pero de nada sirvió. Fue ella quien terminó pidiendo el divorcio, ansiosa por entregarse a él sin ataduras.

-Marcelo, ha pasado un año desde que tu esposa se fue con otro y te pidió el divorcio. Y, por si lo olvidaste, se largó con un tipo diez años menor que tú... y para colmo, de tu propia familia. Relájate, amigo, disfruta. Mira a tu alrededor, hay decenas de mujeres hermosas esperando a que hombres como tú y yo las conquisten.

-Un montón de jovencitas buscando un sugar daddy, y yo no pienso convertirme en uno. Lo siento, amigo, me voy.

Di un último sorbo a mi copa y me puse de pie, decidido a marcharme. Pero justo cuando iba a hacerlo, me detuve en seco. A lo lejos, Edward alzaba su vaso en un brindis con dos chicas que le sonreían con evidente entusiasmo.

-¿Qué demonios haces? -lo tomé del brazo con fuerza-. ¿No te das cuenta de que son unas niñas? Podríamos meternos en un problema.

Edward soltó una carcajada.

-Son dos jóvenes adultas en busca de diversión... y, míralas, están espectaculares. Además, vienen hacia acá.

Sonrió con autosuficiencia, como si acabara de llevarse el premio de la noche.

Sentí un calor incómodo subir a mis mejillas. Me ajusté la chaqueta y pasé la mano por mi cabello, intentando recomponerme. Mi amigo tenía razón en algo: eran jóvenes, sí, pero también increíblemente atractivas. Y ella... en especial ella. Su rostro era dulce, carismático, con una piel pálida y apenas un toque de maquillaje. Su cuerpo, simplemente, era de infarto.

-Sigan, señoritas, queremos invitarlas a beber algo -dijo Edward con una sonrisa de triunfo, señalando los asientos junto a nosotros.

-Eres un idiota, Edward. ¿Cómo se te ocurre hacer esto? -le susurré al oído, sintiendo una vergüenza insoportable. Y, para colmo, no podía quitarme de la cabeza la absurda idea de que, de alguna forma, le estaba siendo infiel a mi exesposa... la misma que me había traicionado sin remordimientos.

-¡Hola, chicos! Me llamo Nicol y ella es Valeria -saludó la rubia con entusiasmo, señalando a su amiga, la misma que había captado por completo mi atención.

Nos presentamos. Nicol se acomodó junto a Edward con total naturalidad, mientras que Valeria, algo más reservada, se sentó a mi lado.

-Hola -fue lo único que logré decir.

Ella asintió con una leve sonrisa, y el silencio que siguió se sintió extraño. Me removí en mi asiento, incómodo. Era mucho menor que yo, y jamás en mi vida me había fijado en alguien con una diferencia de edad significativa. Siempre me pareció un absurdo... pero Valeria era realmente hermosa.

Edward, por su parte, ya se había consolidado como el sugar daddy de la noche, pagando todo lo que las chicas quisieran, mientras Nicol se colgaba de su cuello como si fueran pareja de toda la vida. En cambio, Valeria y yo apenas habíamos intercambiado un par de frases. Pero, de alguna forma, entre las copas y el ambiente, terminé en la pista de baile con ella.

-Dime, Valeria... ¿cuántos años tienes? -pregunté mientras nos movíamos al ritmo de la música.

Ella me sonrió y, con un brillo travieso en los ojos, respondió.

-¿Cuántos crees que tengo? -sus caderas se movían con una sensualidad hipnótica frente a mí, y en ese instante, mi concentración se fue al diablo. Negué con la cabeza, sin atreverme a aventurar una respuesta.

Entonces se acercó más, demasiado, hasta que su aliento cálido rozó mi oído.

-Tengo veintiuno... ¿y tú?

Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Catorce años de diferencia. Era absurdo siquiera considerar la posibilidad de sentirme atraído por alguien tan joven. Así que, sin pensarlo demasiado, decidí mentir. Por fortuna, mi físico me favorecía: me cuidaba bien, comía sano, me ejercitaba. Podía salirme con la mía sin problemas.

-Treinta -respondí con naturalidad.

Y así, con esa simple mentira, sellamos lo que se convertiría en una noche descontrolada. Las bebidas hicieron lo suyo, derribando cualquier barrera entre nosotros. No nos preocupamos por detalles personales, ni por pasados, ni por futuros. Solo importaba el momento, el presente.

No recordaba la última vez que había bailado tanto con alguien. La energía de Valeria era abrumadora, su vitalidad, contagiosa. Se movía con una libertad que me hacía sentir más joven, y su risa, llena de vida, era realmente fantástica.

Por un instante, todo desapareció. El dolor, la traición, la imagen de mi exesposa cabalgando a mi primo como si yo jamás hubiera existido. Durante casi un año no había encontrado razones para sonreír, y sin embargo, en unas pocas horas, Valeria logró arrancarme más sonrisas de las que podía contar.

No supe en qué canción ni en qué momento exacto, pero de pronto, se colgó de mi cuello y me miró fijamente.

-La he pasado muy bien contigo, Marcelo.

Su dulce mirada me enredó los pensamientos, me atrapó sin remedio.

-Y yo contigo, Valeria. Tienes una energía preciosa.

Se mordió el labio inferior, y eso fue todo lo que necesité para rendirme. La mire fijamente a los ojos, y ella, sin más tapujos se lanzó sobre mis labios, y me besó, maldita sea mi suerte, estaba rendido ante sus encantos, respondí con la misma pasión.

Al día siguiente

Abrí los ojos con dificultad. La resaca me estaba matando. Mi cabeza latía con fuerza y los recuerdos llegaban a ráfagas confusas. Había bebido demasiado.

Me incorporé de golpe al darme cuenta de que no estaba en mi mansión.

El cuarto de hotel era elegante, impecable... y ajeno.

Apreté los ojos cuando caí en conciencia, me giré para darme cuenta de que no estaba solo.

Valeria dormía profundamente, envuelta en una sábana que apenas cubría su piel desnuda. Su respiración era pausada, tranquila, y en ese momento parecía un ángel.

Me llevé una mano al rostro.

¿Qué demonios he hecho?

Me acosté con ella y ni siquiera lo recordaba.

Soy un maldito animal.

Contuve el aliento y, con el mayor sigilo posible, me levanté de la cama. Me vestí sin hacer ruido, recogí mis pertenencias y, antes de salir, dejé un buen fajo de billetes sobre la mesa de noche.

No sabía exactamente por qué lo hacía, pero me pareció una forma de agradecerle por la noche.

Sin mirar atrás, crucé la puerta y me fui.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Una novia de mentiras para el millonario

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Atado a la hermana equivocada
9.8
Salvatore Moretti, un despiadado jefe de la mafia, acepta un matrimonio con Sofía Russo para garantizar la paz entre sus familias. No obstante, su corazón pertenece a Iris, la hermana menor a la que ha custodiado en secreto por años. Pese al compromiso formal con la primogénita, la obsesión del líder criminal no se detiene. Durante la boda, Salvatore rompe el pacto y reclama a la dama de honor, desatando una guerra letal e inesperada.
Portada de la novela ︎︎DADDY
8.5
Franchesca Marie Welsch se sumerge en una noche de entrega total junto a su pareja, donde la pasión dicta las reglas. Ante la presión del entorno, él le exige ignorar los juicios externos, consolidando un pacto de lealtad inquebrantable entre ambos. Tras jurar que nada los separará, la pareja se sume en una intimidad profunda y sin restricciones. En este escenario de deseo desbordante, el control y el placer mutuo se vuelven los pilares de su unión.
Portada de la novela El amor nació cuando la máscara cayó
8.8
Greyson siempre consideró que la amabilidad de Elena era una farsa manipuladora. Sin embargo, cuando ella finalmente apaga su fervor y se muestra indiferente, él se hunde en el desconcierto. Esa gélida actitud transforma su realidad, llevándolo a rogar por el cariño que antes despreciaba con soberbia. Al perder su devoción, Greyson comprende que no puede vivir sin ella, descubriendo que su silencio es más hiriente que cualquier engaño previo.
Portada de la novela La Hacker del Mafioso
8.8
Una hábil hacker vive atormentada por los errores de su pasado tras una fachada de total inocencia. Su destino se complica al conocer a un influyente magnate que oculta su verdadera identidad como jefe de la mafia. Aunque provienen de entornos distintos, la atracción y el riesgo los unen en una red de secretos. En esta trama de suspenso y acción, ambos deberán enfrentar peligros mortales. ¿Podrá su amor sobrevivir al choque de sus oscuros mundos?
Portada de la novela Latidos Renovados
8.0
Después de veinte años casada, Aurora Smith lidia con la dolorosa deslealtad de Jonathan. En busca de paz, decide regresar a la tranquilidad de su pueblo de origen para sanar sus heridas. En este entorno, entabla un vínculo con Julián, un hombre joven cuya energía la obliga a cuestionar sus temores y barreras emocionales. Este encuentro inicia un proceso de redescubrimiento personal donde Aurora debe elegir entre vivir en el pasado o arriesgarse a amar otra vez.
Portada de la novela Mi corazón se petrificó por él
9.6
Mi padre me entregó a Damián Montes a cambio de una medicina, convirtiéndome en su esposa. Tras un accidente, el magnate me abandonó para salvar a Brenda, su amor de siempre, revelando que mi vida no valía nada para él. Logré sobrevivir y busqué el divorcio para alejarme de su sombra, pero al saber que esperaba un hijo suyo, me persiguió hasta capturarme. Damián cree que he vuelto a su lado, sin saber que solo busco destruir su obsesión desde adentro.
Capítulos
Leer ahora
Compartir