Portada de la novela Una Esposa para el Rey de la Mafia

Una Esposa para el Rey de la Mafia

9.1 / 10.0
En Una Esposa para el Rey de la Mafia, Alessia Bianchi y Pavel Beranov pactan la paz mediante un matrimonio forzado. Esta novela de mafia y romance narra una lucha de voluntades donde la ambición y el peligro desafían su control. Lee este web novel y descubre si la pasión consumirá su rivalidad.
Resumen de Una Esposa para el Rey de la Mafia
La tregua entre las mafias de Italia y Rusia se sella con la unión obligatoria de Alessia Bianchi y Pavel Beranov. Aunque el líder ruso ansía a una compañera dócil, descubre en Alessia a una mujer feroz que rechaza cualquier intento de dominio. En medio de un entorno de traiciones y violencia, su hostilidad mutua evoluciona hacia una atracción incontrolable. Esta batalla de voluntades pondrá a prueba sus lealtades mientras el deseo amenaza con destruirlos.
Leer más

Una Esposa para el Rey de la Mafia Capítulo 1

La habitación era tan grande que podría haber albergado un ejército. Techos altos con molduras doradas, candelabros de cristal que colgaban como coronas silenciosas, y alfombras tejidas a mano que amortiguaban cualquier sonido. La mansión Beranov exudaba poder, opulencia... y peligro. Todo en ese lugar gritaba una sola cosa: él está por encima de todos.

Alessia Bianchi estaba parada en el centro de la habitación, rodeada por tres sirvientas vestidas de negro. No hablaban. Solo trabajaban con precisión, como si supieran exactamente qué hacer sin necesidad de órdenes. Una de ellas sostenía un frasco pequeño de cristal con una esencia ámbar brillante. Abrió el tapón y un perfume embriagador llenó el aire: era dulce, intenso... provocador.

-Levante los brazos, gas-pah -susurró una de ellas.

Alessia obedeció con la dignidad de una reina, aunque por dentro sentía cómo su estómago se encogía. No por miedo... no aún. Era la anticipación, el maldito peso del silencio que envolvía la noche.

Las manos frías de las sirvientas comenzaron a untar la esencia perfumada por su piel desnuda. Su cuello, sus hombros, sus brazos... Bajaban lentamente, como si marcaran un territorio que ya no le pertenecía. El aceite resbalaba con una suavidad insultante, deslizándose por su abdomen, por sus caderas, y más abajo... hasta sus piernas. Alessia contuvo el aliento. Cerró los ojos.

Esta es mi noche de bodas, pensó con amargura. Y él tiene derecho a todo mi cuerpo. A todo.

Su ahora esposo.

Pavel Beranov.

El heredero de la mafia rusa. El hombre al que llamaban el Rey de Hierro. Implacable. Frío. Intocable. Nadie se atrevía a mirarlo directamente a los ojos. Decían que su mirada era como el filo de una navaja... y cortaba sin piedad.

Ella lo había mirado a los ojos. Incluso se había atrevido a desafiarlo con palabras que, en otro tiempo, habrían costado la vida. Pero ahora... ella era su esposa.

Cuando el aceite comenzó a secarse sobre su piel, las sirvientas le colocaron una prenda que Alessia no vio venir. Un camisón de encaje blanco, traslúcido. Apenas un velo que acariciaba su cuerpo, revelando más de lo que ocultaba.

-¿Qué demonios es esto? -murmuró, apenas audible.

-Es la tradición, gas-pah -contestó una de las mujeres, evitando su mirada-. Para su rey.

El camisón se pegaba a su piel como una segunda capa de vulnerabilidad. Cada curva, cada sombra, quedaba expuesta a través de la tela fina. Alessia sintió el calor subirle al rostro, una mezcla de vergüenza y repulsión. No por él. No por su cuerpo. Sino por el hecho de saberse entregada como un trofeo. Como un peón más en el maldito juego de poder entre dos imperios mafiosos.

Pero más allá de la humillación, había algo que Alessia no podía negar: por primera vez en su vida... sentía miedo.

Recordaba cómo lo había tratado. Cómo se había negado a bajar la cabeza, incluso cuando su padre le suplicó que no lo provocara. Ella lo había desafiado con palabras, con miradas, con su actitud. Y ahora... él tenía en sus manos la oportunidad perfecta para hacerla pagar.

La puerta se abrió con un leve crujido. Las sirvientas se retiraron sin decir una palabra. El aire se tensó. Y el sonido de pasos firmes sobre la alfombra anunció que el Rey de Hierro había llegado.

Y que la noche apenas comenzaba.

...

Días antes

Los jadeos llenaban el aire, seguidos de gemidos ahogados y el sonido húmedo de los cuerpos en movimiento. La habitación, impregnada de deseo y humo de habano, era testigo de otro encuentro ilícito en la cama del hombre más temido del este de Europa.

Irina montaba sobre él, con el cabello desordenado, el rostro encendido y las uñas marcadas en su pecho. Cuando sus cuerpos llegaron al clímax, ella se desplomó sobre su torso, agotada, con el corazón retumbando en su pecho. Ambos respiraban con dificultad, intentando recuperar el aliento.

-¿Por qué te vas a casar con ella? -susurró Irina, su voz aún temblando, pero con una nota de interés más allá del sexo.

Pavel Beranov no abrió los ojos, solo murmuró con desdén:

-Porque es un trato firmado cuando solo teníamos quince años.

Irina levantó la cabeza, molesta por su respuesta.

-Pero no la amas... ni siquiera la has visto -insistió, tratando de sonar dulce, aunque la manipulación era evidente en su tono.

-Es un negocio. -La voz de Pavel era fría, cortante.

Irina frunció los labios.

-Yo también soy de una buena familia. Podrías casarte conmigo...

Pavel abrió los ojos y la miró con una mezcla de aburrimiento y lástima.

-Cariño... ella es la princesa de la mafia italiana. Nuestra mayor competencia. Es un tratado de paz. No es amor, es estrategia.

Irina arrugó el rostro con desprecio.

-¿Y si es fea?

Esa frase bastó para que la paciencia de Pavel se resquebrajara. Se incorporó, con el ceño fruncido.

-No importa. -Su voz fue seca, autoritaria. Molesto. Cortante como un cuchillo-. El trato está hecho. Punto.

-Pero yo te amo... nos la pasamos tan bien juntos... -lloriqueó Irina, tratando de tocar su rostro.

Pavel soltó una risa sarcástica que llenó la habitación como un golpe.

-¿Crees que no sé que te acuestas con otros cuando no estás conmigo? No me importa con cuántos estés. Pero no voy a casarme con una puta.

La apartó sin delicadeza, y se levantó de la cama. Caminó hacia una cómoda, sacó un fajo de billetes y se los arrojó sin mirarla.

Irina, ahora con lágrimas en los ojos, gritó, furiosa:

-¡No necesito tu maldito dinero!

Pavel se giró, su mirada como hielo.

-Aún así tómalo. Y vete de mi habitación.

Su tono final fue como un disparo.

-El matrimonio entre tú y yo... jamás podrá ser.

Pavel se dirigió al baño y cerró la puerta tan fuerte como pudo.

El agua caliente caía en cascada sobre el cuerpo de Pavel, deslizándose por su piel como si quisiera arrastrar también sus pensamientos.

En su mente, la voz de Irina seguía dando vueltas, como un eco persistente.

¿Y si mi futura esposa es fea? La pregunta, que en otro momento podría haber desestimado sin más, ahora se colaba con insistencia entre sus ideas.

Trató de calmarse. Cerró los ojos y respiró hondo, dejando que el agua le cubriera la cara, el cuello, los hombros. No importa cómo sea. Aunque sea fea, tengo que hacerlo. Es un negocio. Un pacto firmado por mi padre, por la familia. No puedo negar lo que ya fue decidido.

Se frotó el rostro con fuerza, como intentando borrar la imagen que había formado en su mente, esa idea que se negaba a desaparecer. Sabía perfectamente lo que estaba en juego. No era solo su futuro, era el de toda la mafia rusa. El futuro rey debía cumplir con su destino, y su destino estaba sellado en ese matrimonio.

Mi padre dijo que solo me convertiré en el Rey de Hierro si me caso con ella, pensó con un dejo de resignación. Así que debo hacerlo. No puedo fallarle. Ni a mi familia.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Una Esposa para el Rey de la Mafia

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela De Novia a Extraña, La Suerte que Gana
7.9
Tras despertar de una pesadilla mortal, Liliana obtiene una segunda oportunidad y regresa un mes antes de su boda. Cuando su padre, Joaquim, la presiona para entregarle su prometido a Renata, ella decide no callar. En lugar de llorar ante la hipocresía familiar, propone un trato frío: romper el lazo paterno a cambio de mil millones. Al vender este matrimonio arreglado y cortar con su familia, inicia su camino de venganza y libertad como una reina indomable.
Portada de la novela  Destinados a al amor
8.8
En esta historia de romance y drama, el destino entrelaza las vidas de dos seres totalmente distintos. Él es un hombre humano que vive atormentado por profundas heridas del pasado. Ella, una valiente leona, dedica su existencia a proteger y mantener a sus hermanos. Pese a que él personifica todo lo que ella desprecia, termina siendo su complemento ideal. Un encuentro visual inesperado una noche unirá sus caminos de manera definitiva para siempre.
Portada de la novela Donde duermen las mariposas
9.2
Tras la muerte de sus padres, Adele es acogida por su padrino Francis. Aunque crece junto a los hijos de este, la armonía familiar se desvanece cuando Lucas, el primogénito, desarrolla una peligrosa obsesión sentimental por ella. En su intento por huir de este asedio, Adele encuentra a Gregory, un abogado de éxito conectado con su pasado. Entre ambos surge una atracción profunda: ella busca seguridad y él anhela llenar su vacío emocional con la valentía de la joven.
Portada de la novela ¡Entre el Amor y el Odio!
9.2
Luis Fernando regresa a sus orígenes con el alma endurecida por el dolor, decidido a ejecutar una venganza pendiente. En este escenario hostil se cruza con María Victoria, una joven de alta alcurnia que intenta adaptarse a la dureza del campo tras abandonar la ciudad. Aunque ella desprecia el entorno rural, termina hechizada por el misterio de un apuesto empleado. Entre ambos nacerá una pasión peligrosa rodeada de traiciones y deudas de sangre.
Portada de la novela Mi corazón se petrificó por él
9.6
Mi padre me entregó a Damián Montes a cambio de una medicina, convirtiéndome en su esposa. Tras un accidente, el magnate me abandonó para salvar a Brenda, su amor de siempre, revelando que mi vida no valía nada para él. Logré sobrevivir y busqué el divorcio para alejarme de su sombra, pero al saber que esperaba un hijo suyo, me persiguió hasta capturarme. Damián cree que he vuelto a su lado, sin saber que solo busco destruir su obsesión desde adentro.
Portada de la novela Mi lugar seguro
8.2
Después de romper una relación de larga duración, Sasha opta por un cambio radical al aceptar un empleo en Corea. Su intención es distanciarse por completo de su pasado para sanar sus heridas en un país lejano. No obstante, su plan da un giro cuando se cruza con un hombre misterioso que carga con sus propios demonios. Pese a lo complicado que resulta este desconocido, él se volverá, inesperadamente, en el refugio seguro que ella buscaba desesperadamente.
Capítulos
Leer ahora
Compartir