Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Un contrato con la CEO

Un contrato con la CEO

Karina Ríos destaca como una empresaria de élite, pero su éxito profesional oculta una profunda soledad emocional. Para salvaguardar su estatus y autonomía, la magnate propone un matrimonio de conveniencia a Samuel Muss, un joven humilde y trabajador que persigue sus propios sueños. Aunque el pacto se diseñó como una transacción comercial temporal, Sam pronto descubre que los sentimientos reales amenazan con romper las frías cláusulas del acuerdo firmado.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Karina miraba hacia el techo de su habitación, un nuevo día había comenzado, tenía que asistir a una reunión , así que no podía permanecer en la cama.

Con esto en mente, se levantó, tomó una ducha, se arregló como la profesional que era a su joven edad y salió para su empresa, era muy conocida no solo por ser hija de alguien importante, sino por ser una genio, terminó la universidad a los 21 años, era toda una eminencia en el mundo de los negocios, respetada y temida por muchos, aunque su vida privada fuera un completo caos para la sociedad, nadie se atrevía a decirle nada.

Mientras en una pequeña casa Samuel preparaba el desayuno para su madre y su hermana, quién tenía que salir para la escuela, Él se turnaba con su hermana los deberes de la casa y a esta parecía no importarle, siempre habían sido unidos y se llevaban bien, así que la vida en aquella casa, era realmente pacífica.

Después de desayunar, salió para su trabajo como portero, esta vez iría en autobús, así ahorraría tiempo que le serviría para aprender algo más, su teléfono vibro en su bolsillo, al sacarlo noto que había recibido un mensaje de texto, corto pero muy significativo para el....

" Te extraño, perdóname"

Solo miró el corto mensaje unos segundos más, lo borró y mando aquel número de teléfono que solía marcarle con frecuencia a la lista negra.

Claro que no la perdonaría, cuando supo que no tenía un peso en los bolsillos el amor de aquella chica había salido corriendo hacia un hombre con mucho dinero, sacudió la cabeza de un lado a otro para tratar de sacar esos pensamientos sobre ella y notó que había llegado a su destino ignorando la pequeña punzada que sentía en el pecho al recordar a su ex.

Cuando estuvo en su lugar, le llamó la atención el auto que se aparcaba, sentía que lo había visto antes, ignoró aquel sentimiento y se acercó para tomar las llaves del conductor, cuando la puerta se abrió y de ella bajo una chica castaña de ojos grises como los suyos, con una sonrisa en el rostro que  verlo se le esfumó, entendió el por que sentía familiar aquel auto.

La chica lo miró con el uniforme y soltó una risilla entre dientes le entrego la llave del auto que conducíaby con una actitud arrogante chasqueo la lengua antes de decir ;

- No lo rayes, es muy caro y no creo que tengas para pagar el daño- comentó mientras se preparaba para avanzar hacia la entrada del edificio.

- Vaya manera de extrañarme .....veo que te va bien, me da gusto haber si así, dejas de buscarme......- Respondió Samuel de manera calmada.

No tenía ni dos horas que la chica le había escrito para decirle que lo extrañaba y ahora que lo veía de portero lo quería hacer menos, vaya burla.

- Claro que me va bien, ¿no ves?, Tengo un buen auto, dinero, que más puedo pedir?

- ¿Es así?...... entonces, ¿ por qué buscarme?-

Después de decir aquellas palabras, Samuel subió al auto de la chica y se dirigió a estacionarlo, Linda por su parte, limpió una lágrima traicionera que corría por su mejilla, verlo le dolía, pero tenía que buscara manera de ser alguien, de salir del hueco, no de hundirse más.

Ordenó sus sentimientos y entro al edificio, no miró Said quién había presenciado todo y se dirigió al ascensor, cuando estuvo fuera de la vista de Said, este, espero a que Samuel regresara para preguntarle por su relación con aquella joven, ya que era bien sabido en ese lugar, que la chica andaba con un hombre mayor que le cumplía todos sus caprichos, como por ejemplo, un departamento en ese lugar tan caro y exclusivo.

Por otro lado Karina ya se encontraba en su oficina, la junta había salido muy bien, mientras tomaba un refrigerio en su escritorio, su teléfono sonó , lo reviso encontrando un mensaje del chico del departamento, quién le decía que cuando la vería, sonrió de lado y decidió llamarlo.

- Princesa de fuego, cuando nos veremos, te extraño...- Dijo el chico a través del teléfono.

- Mmmm por ahora estoy muy ocupada, pero podría hacer un espacio para cenar contigo mañana.-

- ¿En serio?, Vamos Kari hace mucho que no estamos juntos..- Volvió a decir de manera insistente el chico.-

" Este tipo si que es un imbécil, hasta cree que me volverá a tocar, por supuesto que no" Pensó Karina para sí misma, mientras mordía una pequeña uva.

- Claro que es enserio Cristian, tengo un nuevo proyecto, así que me encuentro muy ocupada......-

- Entiendo, el trabajo es primero, claro , entiendo, entonces te veré mañana, cuídate cariño.-

Karina no respondió al último comentario y solo finalizó la llamada, había estado " saliendo " con Cristian Piccolo, actor de mediana fama, por unos meses, y llegó a comentarle en alguna ocasión los planes de su padre para que se casará de nuevo, lógicamente el chico debió pensar que ella se casaría con el, volviéndolo más famoso de lo que ya era y sumamente rico, y tal vez lo había considerado, pero después de lo que vió y escuchó ayer, eso estaba descartado.

Término su refrigerio a base de frutas y continúo con su trabajo, mañana sería una noche interesante....su día transcurrió entre juntas y documentos, hasta que su horario laboral llegó a su fin, su asistente entro para despedirse, pues al ser mamá soltera, Karina nunca le pedía que se quedará más tiempo del estipulado en su contrato.

Después de que su asistente se retiró, ella continuó trabajando, hasta que su padre entró sin tocar a su oficina, sabía a qué venía, así que solo lo dejaría hablar y no sé alteraría, o eso quería creer.

Mientras, en otro lado, Samuel había decidido caminar de regreso a casa para despejar su mente un poco, pues aunque parecía que no, ver a aquella chica castaña, aún le dolía, pasaron juntos un año, un año donde él se enamoró, o eso creía , ya que antes de ella, no había tenido otra novia.

Mientras caminaba perdido en sus recuerdos a lado de aquella hermosa joven, recibió una llamada de su hermana, quién le pedía que no llegara tarde, pues quería que le ayudará con unas cosas de la escuela, sonrió mientras hablaba con su hermanita y cuando colgó la llamada, vio en el cruce de una calle, aquel auto de lujo inconfundible.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor tardío es veneno
8.7
Isabella Montoya se unió a Alejandro Torres, su eterno rival, en un matrimonio forzado por la crisis financiera. Lejos de hallar paz, sufrió años de desprecios y traiciones mientras su salud se deterioraba por el cáncer. Tras ser humillada por Alejandro y su amante, Isabella fallece, pero su muerte no es el final. Bajo un alias, ella preparó un diario con secretos devastadores que transformarán el triunfo del magnate en una pesadilla de culpa y ruina total.
Portada de la novela El multimillonario que me llamó aburrida
9.1
Gael Schwartz, un magnate despiadado, me abandonó tras siete años tachándome de aburrida. Aunque regresó suplicando otra oportunidad, descubrí su cruel traición con su exesposa mientras yo esperaba gemelos. El trauma me hizo perder el embarazo, pero él prefirió difamarme y recluirme. Tras huir fingiendo demencia, logré renacer como artista y hallar un amor sincero. No obstante, mi pasado regresa: Gael me ha encontrado y pretende recuperarme.
Portada de la novela Esposa Contratada Cedió
8.2
La voz de Damián, helada como siempre, resonaba en el vacío: "Ve y discúlpate con Eva" . Mi corazón se apretó, ¿disculparme por qué? Si no hice nada. Él ni siquiera levantó la vista de sus papeles, y su indiferencia se clavó como una aguja en mi alma. Sus palabras fueron brutales: Eva estaba asustada por una supuesta mirada mía, y para él, ella era intocable, invaluable. Un escalofrío me recorrió: ¿una mirada bastaba para humillarme así? Un dolor agudo me golpeó la cabeza, y recuerdos sangrientos e infernales inundaron mi mente. Recordé esta escena, esta misma humillación, en mi vida anterior, cuando su furia me condenó a un sótano sin comida ni agua. Recordé a Eva sonriendo, ofreciéndome una sopa, ¿y después? El dolor insoportable que me arrebató al hijo que ni siquiera sabía que esperaba. Recordé nuestro aniversario de bodas, la cena a la luz de las velas que nunca compartió porque estaba comprando una isla para el cumpleaños de Eva. Recordé el incendio: mis gritos, su rostro impasible, Eva temblando en sus brazos, mientras yo ardía. El humo me asfixió, el dolor me consumió, y mi último aliento fue un grito de odio y arrepentimiento: ¡si renaciera, jamás volvería a amarlo! Desperté gritando, pálida, temblando. No era una pesadilla. ¡Había renacido! Damián me miró, irritado, como si mi agonía fuera un truco para llamar su atención. Pero al mirarlo, ya no había amor en mis ojos, solo un odio gélido y profundo que venía de mi alma. La oleada de emociones fue demasiado: mis ojos se voltearon y caí inconsciente al suelo. Él ni siquiera se inmutó, solo llamó fríamente a una criada para que me arrastrara fuera de su vista. Desperté sola, abandonada, pero esta vez, la decepción dio paso a una calma extraña, a una fría determinación. El espejo me devolvió a una Ximena demacrada, pero ya no era la misma cobarde. Abrí mi laptop y busqué a Eva, la diosa de sonrisa pura que todos amaban. Y entonces, vi la noticia: "¡Actriz Eva Soler salva valientemente a un niño de un automóvil fuera de control!" . El video mostraba su heroísmo, su pureza, su valentía. Mi sonrisa amarga lo confirmó: ella era perfecta para Damián. Yo, solo un obstáculo, un matrimonio detestado. Él no era incapaz de amar. Simplemente, nunca me amó a mí. Esta vez, no lucharía. No me aferraría a un título vacío. Tomé mi teléfono y le pedí a mi abogado que redactara un acuerdo de divorcio. No quería nada de Damián. Solo quería mi libertad. Él lo firmó sin dudarlo, creyendo que era otro de mis "trucos" . Al recibir el documento, una lágrima rodó por mi mejilla, no de tristeza, sino de puro alivio. Finalmente, era libre.
Portada de la novela Mi Tentación lleva Traje
9.7
María Lua es una heredera rebelde que oculta su verdadera cara bajo una apariencia impecable en Noriah Norte, donde seduce a magnates. Su vida se desmorona cuando un escándalo planeado por su familia arruina su compromiso. Forzada a cambiar y abandonar su pasado de excesos, Malu lidia con traiciones y dilemas morales. Dividida entre su prometido, su amante y un misterioso empresario, debe elegir si redimirse o ceder ante su eterna tentación.
Portada de la novela Romance con la sirvienta
8.1
Alejandro, heredero de la familia Alvarado, vive atrapado en un compromiso sin amor con Gabriela, quien solo busca poder. Su destino da un giro inesperado al conocer a Abril, la nueva trabajadora del hogar. Ella es una joven huérfana y astuta que cuenta únicamente con su madrina. A pesar de las barreras sociales y la estricta jerarquía, nace entre ellos un vínculo prohibido que los obligará a enfrentar las crueles exigencias de su círculo aristocrático.
Portada de la novela Sin escape: El multimillonario no firmará
9.0
Al volver a Nueva York para divorciarme de Carlyle Estoque, solo hallé desprecio y la sombra de su amante. Cuando fingí tener una nueva pareja, él congeló mis cuentas por celos, dejándome desamparada mientras mi madre moría. Carlyle rompió el acuerdo legal frente al abogado con excusas vanas; su fin no es soltarme, sino quebrarme por completo. Sin embargo, ya no soy esa mujer sumisa. Si él busca mi destrucción, encontrará una guerra implacable.