Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Un Amor Roto, Nueva Esperanza

Un Amor Roto, Nueva Esperanza

Mi matrimonio ideal se derrumbó al hallar un pacto de divorcio secreto. Aquel hombre que juró amarme ahora muestra una gélida indiferencia mientras sabotea nuestra relación a mis espaldas. Tras sufrir desprecios y ser despojada de mi casa, intento escapar de tanto sufrimiento, pero el destino exige que encare la deslealtad. En pleno proceso de superación personal, un fatídico choque de autos transformará nuestro futuro de manera irreversible.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

La mañana siguiente se sentía irreal, como si estuviera atrapada en la pesadilla de otra persona, el sol se filtraba por la ventana, pero no traía calor, solo una luz cruda que exponía el desorden de la noche anterior, Sofía no había dormido, se había quedado en el suelo hasta que sus extremidades se entumecieron y el llanto se secó en su piel, dejando una tirantez desagradable.

Se levantó, su cuerpo protestando con cada movimiento, vio su reflejo en el espejo del armario, una mujer con los ojos hinchados y el rostro pálido, una extraña, ¿cómo había llegado a esto? El silencio de la casa era pesado, opresivo, Mateo ya se había ido, sin una nota, sin un adiós, como si ella ya no existiera en su mundo.

En la cocina, los papeles del divorcio seguían sobre la barra, una prueba tangible de que la traición no había sido un sueño, los recogió, la nitidez de los bordes del papel se sentía como un arma en sus manos, cada palabra era una puñalada: "diferencias irreconciliables", "ruptura irreparable del vínculo matrimonial", frases legales frías que ocultaban un universo de dolor y promesas rotas.

Vio la nota adhesiva de nuevo: "Revisar con Carlos y presentar la próxima semana". Carlos, su mejor amigo, el padrino de su boda, él también lo sabía, había sido cómplice del engaño, la sensación de aislamiento se intensificó, estaba completamente sola en esto.

Su vuelo a Canadá salía en unas horas, por un momento, pensó en no ir, en quedarse y confrontar a Mateo, gritarle, exigir una explicación, pero, ¿qué sentido tenía? La explicación estaba allí, en blanco y negro, él ya había tomado su decisión, irse parecía la única opción, una forma de escapar del epicentro del dolor, aunque sabía que el dolor viajaría con ella, un pasajero no deseado en su equipaje de mano.

Decidió hacer una última parada antes de ir al aeropuerto: la inauguración del nuevo restaurante de Mateo, "Alma", era una locura, una forma de autotortura, pero necesitaba verlo, necesitaba entender, necesitaba que la realidad la golpeara con toda su fuerza para poder empezar a creerlo.

Llamó a un taxi, no le había pedido a su amiga Elena que la llevara, no quería que nadie viera su devastación todavía, no tenía la energía para explicar lo que ni ella misma comprendía.

Al llegar a "Alma", el lugar bullía de gente, periodistas, críticos gastronómicos, amigos, todos reunidos para celebrar el éxito de Mateo, la música flotaba en el aire, mezclada con risas y el delicioso aroma de la comida, todo era brillante y festivo, un contraste cruel con la oscuridad que sentía por dentro.

Vio a Mateo en el centro de todo, sonriendo, aceptando felicitaciones, se movía con una confianza y una ligereza que no le había visto en años, él era el sol y todos los demás eran planetas girando a su alrededor, ella se quedó en la entrada, sintiéndose invisible, una sombra en el borde de su universo resplandeciente.

Carlos lo abrazó, dándole una palmada en la espalda, su mirada se cruzó con la de Sofía por un instante, y vio un destello de culpa en sus ojos antes de que apartara la vista rápidamente, la confirmación de su traición la hirió de nuevo, una herida fresca sobre otra.

Entonces, una figura familiar se abrió paso entre la multitud y se dirigió hacia ella, era alto, con el cabello oscuro y una sonrisa que ella recordaba demasiado bien.

"¿Sofía?", dijo la voz, una voz que no había escuchado en diez años, "No puedo creerlo, ¿eres tú?".

Ricardo, su amor de la universidad, el hombre que le había roto el corazón antes de que Mateo lo reparara, ahora estaba de pie frente a ella, más guapo que nunca, un renombrado chef internacional que, según las revistas, estaba conquistando el mundo.

"Ricardo", logró decir, su propia voz sonando débil, "¿Qué haces aquí?".

"Mateo y yo nos conocimos en un festival en Copenhague", explicó él, su sonrisa era encantadora, casi depredadora, "Me invitó a la inauguración, no tenía idea de que estabas en la ciudad, y mucho menos casada con él, el mundo es pequeño, ¿no?".

Pequeño y cruel, pensó Sofía.

En ese momento, Mateo se acercó, su sonrisa se desvaneció un poco al verlos juntos.

"Ricardo, veo que ya conociste a mi esposa, Sofía", dijo Mateo, el énfasis en la palabra "esposa" sonó forzado, casi burlón.

"Nos conocemos de antes", dijo Ricardo, disfrutando claramente de la tensión, "Fuimos a la universidad juntos".

La mirada de Mateo se endureció, un atisbo de una emoción que no pudo descifrar pasó por su rostro, ¿celos? No, era algo más frío, más parecido al desdén.

Un periodista se acercó a Mateo con una cámara, pidiéndole una foto para la sección de sociales, Mateo, sin dudarlo, se giró hacia el periodista, dándole la espalda a Sofía, la excluyó del cuadro, del momento, de su vida, con una facilidad pasmosa, la dejó allí, de pie junto a Ricardo, como si fuera una invitada más, una extraña.

La humillación fue pública, innegable, sintió las miradas de algunas personas sobre ella, la lástima, la curiosidad, era un espectáculo secundario en la gran noche de su esposo, el esposo que estaba a punto de divorciarse de ella.

"Parece que está ocupado", dijo Ricardo en voz baja, su tono era suave, comprensivo, "Déjame invitarte una copa, necesitamos ponernos al día".

Ella debería haberse negado, debería haberse dado la vuelta y marchado, pero se sentía tan vacía, tan destrozada, que la oferta de una distracción, de una cara amigable del pasado, era demasiado tentadora, asintió, permitiendo que Ricardo la guiara hacia la barra, lejos del centro de atención donde Mateo brillaba y ella era solo una sombra.

Mientras Ricardo hablaba, llenando el silencio con historias de sus viajes y éxitos, Sofía solo podía pensar en los papeles del divorcio guardados en su bolso, se sentía como una bomba de tiempo a punto de estallar, Ricardo le tocó la mano, un gesto casual, pero la piel de Sofía se erizó.

"Siempre pensé en ti, Sofi", dijo él, usando su antiguo apodo, "Me arrepentí de haberte dejado ir".

Sus palabras eran veneno dulce, una tentación peligrosa en su estado de vulnerabilidad, sabía que era un manipulador, lo recordaba bien, pero en ese momento, su falsa calidez era un bálsamo para su corazón herido.

Su teléfono vibró, era un recordatorio de su vuelo, la realidad la golpeó de nuevo, tenía que irse.

"Tengo que irme", le dijo a Ricardo, poniéndose de pie.

"¿Tan pronto? ¿A dónde vas?", preguntó él.

"A Canadá, un viaje de trabajo", mintió ella, sin querer revelar el desastre completo de su vida.

Buscó a Mateo con la mirada, él estaba riendo con un grupo de inversionistas, ni siquiera notó que ella se estaba moviendo para irse, no hubo una última mirada, ni un gesto de despedida, nada.

Salió del restaurante y se metió en el taxi que la esperaba, el contraste entre el bullicio festivo de adentro y el silencio del coche era abrumador, mientras el taxi se alejaba, miró por la ventanilla trasera y vio la brillante fachada de "Alma", el nombre del restaurante ahora le parecía una ironía cruel, Alma, la palabra española para "alma", él había puesto su alma en ese lugar, y en el proceso, había destrozado la de ella.

Se recostó en el asiento y cerró los ojos, la conversación con Ricardo, la indiferencia de Mateo, los papeles del divorcio, todo se arremolinaba en su cabeza, creando un tornado de dolor y confusión, el taxi aceleró hacia el aeropuerto, llevándola lejos de su hogar roto, hacia un futuro incierto y solitario.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Abraza el nuevo amor
9.5
Siete años después y con una apariencia renovada, Eileen vuelve a ver a Greg, su exmarido. Él, incapaz de reconocerla, necesita desesperadamente su sangre para sanar. Ella rechaza su fortuna y le impone una condición: actuar como el padre de su hija Lottie durante un mes. Aunque Greg accede, incumple su palabra y desprecia a la niña, ignorando que es su propia sangre. Tras salvarlo, Eileen decide escapar con su hija para alejarse de su crueldad.
Portada de la novela El Arquitecto Olvidado
8.9
Ricardo, el talento anónimo que impulsó la carrera de su esposa Sofía, enfrenta la mayor traición cuando ella lo abandona tras un accidente que inutiliza su mano. La influencer se niega a costear su tratamiento para favorecer a Alejandro, su antiguo amor. Humillado y en la miseria, el arquitecto corta todo vínculo con su pasado tóxico. Al alejarse de la ingratitud de Sofía, Ricardo emprende un viaje de superación personal para recobrar su genio y su dignidad.
Portada de la novela El arte del mar
9.3
Tras la muerte de su padre y el abandono materno, Lia busca refugio y estabilidad. Una conocida le ofrece trabajo y hogar en la costa, pero su tranquilidad peligra cuando Lucas aparece. Él es el protegido de su madrastra, un joven rico y cautivador que representa lo prohibido. Aunque Lia es vulnerable y debería alejarse, la atracción mutua resulta imparable. Lucas no logra dominar el oscuro deseo que siente por ella, desafiando toda lógica y prudencia.
Portada de la novela El idiota del que me enamore
9.0
El cierre de esta saga presenta el reencuentro de Iván y Tori tras mucho tiempo alejados. Iván, un estudiante brillante que satisface las expectativas familiares, cambia drásticamente al descubrir el diario de su padre biológico. Tori vuelve con la esperanza de retomar su vínculo, pero la fría actitud de su primer amor la desconcierta. A la par, los gemelos Owens y Abi lidian con sus propios conflictos sentimentales en una etapa de decisiones cruciales.
Portada de la novela Esposa Virtuosa
8.6
Anastasia White vuelve de Europa para rescatar a su padre, hundido en la ruina y el alcohol. Para recobrar su herencia y pagar los gastos médicos, accede a casarse por contrato con Jhon Anderson, un soberbio magnate dueño de sus antiguas propiedades. En medio de esta unión forzada por la necesidad, surge una pasión incontrolable. Un embarazo imprevisto y sentimientos profundos pondrán en jaque su libertad mientras el amor empieza a florecer.
Portada de la novela Happy Together  (Russian)
8.7
Esta obra de romance contemporáneo narra la evolución de una pareja enfrentada a situaciones que desafían sus sentimientos más íntimos. Mediante una trama rica en matices y encuentros determinantes, el relato analiza la complejidad de los vínculos actuales y el anhelo de hallar una felicidad mutua. Es una travesía narrativa que explora a fondo el afecto personal, así como los constantes retos que surgen en la convivencia y las relaciones de hoy.