Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Trato con un Ex político

Trato con un Ex político

El empresario Adriel Montero, antes dedicado a la política, impulsa un proyecto de viviendas sociales en Indianápolis. Su vida cambia al conocer a Ofelia Durán, una joven que intenta proteger a su hermana. Tras presenciar un asalto, ella es perseguida por el delincuente Bruno Cohen. Aunque Adriel logra rescatarla del peligro, una traición inesperada surge para amenazar su vínculo y el porvenir de ambos, poniendo a prueba su lealtad en un entorno hostil.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

—¡Fantástico! —Vocifera, Ofelia mientras se ajusta el abrigo.

El transporte la había dejado tirada a tres cuadras de su casa, tenía que caminar todo el tramo con ese horrible frío que estaba haciendo y siendo tan tarde. No era muy sano andar por las calles a esas horas de la noche, el barrio por donde vivía no era muy bueno que digamos.

—Maldito chófer —Clama irrita al tiempo que de su boca salía un espeso vapor blanquecino —. Tengo que caminar demasiado, porque al desgraciado le dio por no querer meterse por mi calle.

Ofelia Duran, trabajaba como mesera de una cafetería de Indianápolis (Estados Unidos). La joven de 27 años, cumplía con su labor día a día, por dos razones muy importantes. Para mantener su casa y la más significativa de las dos, su hermana Gabriela, una adolescente de 16 años.

Era una buena chica, Ofelia pagaba los estudios de su hermana para que culminara el colegio. Ella quería que la muchacha fuese una buena mujer, y con una carrera. Lo que más deseaba en el mundo, era que Gabriela y ella salieran de ese horrible barrio en el que vivían para tener una mejor vida fuera de tanto riesgo. Era muy peligroso residir en esa calle de la ciudad, por otro lado, su hermana estaba dejando de ser una niña.

Le preocupaba el hecho de que, en dos años más, Gabriela se convertiría en una mujer a la que no podría decirle nada. Por ahora, ella podía controlarla un poco, pero al menos lograba conseguir mantenerla alejada de la calle. Entendía que la muchacha quería compartir con sus amigas del colegio, pero esas chicas vivían muy lejos.

Y, Ofelia prefería que ella se quedará en la casa luego de salir del colegio, a que estuviera saliendo sola por allí, por esa razón tenía tantos conflictos con ella. Pero necesitaba que Gabriela entendiera que lo hacía por su bien, al menos hasta que consiguieran salir de ese peligroso barrio.

Su madre no le había dejado una buena herencia que digamos, después de que tuvo a Gabriela, 7 años después, la mujer murió de un infarto mientras trabajaba. La madre de está, nunca le contó a Ofelia que estaba enferma, sin embargo; seguía trabajando doble turno en una cafetería para costear los estudios de Ofelia y el cuido de su hija pequeña.

La pelinegra de apenas 17 años se quedó huérfana de madre, quedándose con toda la responsabilidad de su pequeña hermana de 7 años. Era claro que no estaba lista para convertirse en mamá de una niña tan pequeña, pero no tuvo más opción. Por suerte, Ofelia se salvó de que protección al menor las separaran y las sacaran de la casa. Aunque, a esas alturas de su vida, no estaba segura de que eso hubiera sido suerte.

Desde entonces, se hizo cargo de las necesidades de Gabriela. Por motivos de fuerza mayor, al terminar la escuela, consiguió trabajo y ya no pudo seguir estudiando una carrera como tal. En cambio, decidió que su hermana si terminará todos sus estudios. Y se prometió que cuidaría de ella, para hacerla una mujer de bien, muy a pesar de las espantosas personas que habitaban a su alrededor. Era un trabajo muy duro el que le dejo su madre.

La pelinegra abrocha el botón del cuello de su abrigo, el frío era demencial. Intentaba andar rápido, para llegar a la casa lo antes posible, pero el frío no la ayudaba mucho que digamos. Tenía la cara congelada para cuando logro cruzar la calle que conectaba con su casa, entonces, la chica apresuro el paso. Ese era el tramo que odiaba caminar, pero a juro porque si tenía que transitarlo.

Ofelia debía pasar por la acera que daba hacia un callejón, en donde muchos tipos peligrosos se la pasaban ajustando cuentas. Pero a juzgar por la hora, intuyo que aún no habría movimientos de tipos peligrosos. Por lo general, lo que siempre sucedía en ese lugar no era bueno y quien presenciara lo que ocurriera, pues no la contaba.

Ella niega justo cuando se acercaba a ese lugar, usualmente, evitaba mirar hacia ese callejón. Nada de lo que pasará en ese sitio era de su incumbencia. Lo que menos quería era ser perseguida o que la acosaran constantemente para que no dijera una palabra.

Entonces, al poner un pie en la entrada del callejón, el fragor de un golpe la hace dar un respingo. Sin querer y por mera inercia, Ofelia voltea hacía el callejón.

“Mierda, para que carajos volteaste estúpida”

Se reprocha internamente.

Y, justamente, tuvo que echar un vistazo para ser testigo de la severa golpiza que le estaban dando a un sujeto, un tipo que sangraba a mares mientras se encontraba tirado en el suelo.

Los nervios no la dejaron actuar a tiempo, y fue cuando el tipo que estaba golpeando al otro la mira. Luego de eso ella llevó la vista hacia un coche oscuro que estaba al fondo del callejón, el cual mantenía la ventanilla abajo y podía ver a la persona que se encontraba dentro. Justo en ese momento, Ofelia supo que su vida estaba en riesgo y que era imprescindible que saliera corriendo de ese lugar.

Así que, sin pensárselo más, al fin reacciono y salió corriendo directo hasta su casa… con el corazón desbocado cruzo la esquina de la cuadra, y apresuro el paso, no quería ni mirar hacia atrás, pero tenía que hacerlo para ver si la estaban siguiendo. Lo que menos deseaba era que esos tipos supieran donde vivía.

Al mirar hacia atrás, noto que nadie la estaba siguiendo. Pero eso no le dio alivio, ni mucho menos paz… velozmente, abrió la puerta de metal del edifico e ingreso al mismo. Ofelia subió las escaleras a toda prisa, hasta llegar a su piso, al divisar la puerta de su apartamento entro en el mismo y cerró con fuerza.

Cerró los ojos mientras intentaba recuperar la respiración, lo que había visto fue grave, bastante delicado mejor dicho.

—¿Y a ti que es lo que te pasa? —Ella abre los ojos al escuchar la voz de su hermana —. Tu cara es la de un fantasma.

—¡Gabriela! —Respira con fuerza.

—¿Qué te ocurre, Ofelia?

Ella mira a su hermana y pestañea, no podía contarle lo que había visto. Si metía a su hermana en ese problema, la matarían, lo que había visto no se lo podía contar a nadie más.

—No me pasa nada.

—Estás pálida como un papel, parece como si hubieras visto a un fantasma —La chica recoge sus libros para meterlo en la mochila —. Has llegado muy tarde, tu misma has dicho que no debemos andar a estas horas por allí. Cada día sales más tarde del cafetín, Ofelia.

—No quiero que te quedes por la tarde en la calle, por favor, cuando el transporte te deje en casa entra de una vez al edificio —Ella le pide aun recostada de la puerta.

—¿Qué te traes? —La adolescente la miró confundida —. ¿Por qué me dices todo eso?, sabes de sobra que yo se me muy bien la rutina que debo hacer.

—Por favor, Gabriela, no quiero que estés por la noche afuera.

—Sí, no te preocupes. Seguiré estando encerrada en esta casa como siempre lo he estado —Toma su bolso y se encamina hasta su cuarto.

Ofelia la observa, sabía que estaba enojada. Pero todo lo hacía por su bien, su hermana no comprendía que la vida allá afuera era muy peligrosa. Y después de lo que había visto en ese maldito callejón, estaba segura que las cosas se iban a poner peor.

Temía por ella y por su hermana, imploraba al cielo que esos sujetos no la acosaran para hacerla guardar silencio por lo que vio. La pelinegra suelta el aliento.

—Mierda, en qué problema estoy metida —Frota su cara, sintiéndose agotada.

Bienvenidas mis bellas lectoras, espero que les agrade esta historia de amor y segundas oportunidades. un beso...

También te puede gustar

Portada de la novela Divorcio del Tirano: Enamorado de Mi Tentadora Esposa
9.3
Un hombre implacable, habituado a los peligros y excesos, enfrenta el colapso de su realidad tras un encuentro fortuito. Aunque su vida ha sido un búnker de temeridad, una mujer logra desarmar su voluntad. Ella esconde su origen tras un velo de mentiras, pero él ya se ha rendido ante su magnetismo. Atrapado en una red de engaños y deseo, este magnate sucumbe al juego de seducción de quien ahora controla su destino con absoluta astucia.
Portada de la novela El heredero Robado y el mellizo oculto
8.0
Isabella fue desterrada por un millonario tras sufrir el robo de su hijo, pero guardó un secreto: tuvo mellizos. Casi dos décadas después, Leonardo ejerce como el frío sucesor de la fortuna familiar, mientras Dante, el hermano oculto que creció en la miseria, emerge con el plan de destruir el legado de su padre. Tras crear su propia compañía, Dante inicia un ataque implacable contra el imperio. Ambos hermanos se enfrentan en una guerra total sin saber que comparten la misma sangre.
Portada de la novela Él Viudo Negro
9.8
La vida de John D. se desmorona tras la quiebra de su familia y el deceso de su padre. Mientras intenta reconstruir su futuro, debe lidiar con el odio de Raúl Rojas, quien lo responsabiliza por la muerte de su hermana Yuliana. En medio de este caos y con el apoyo de su amigo Roy, John enviuda y recibe una propuesta inusual de Julia Escalante. Esta fría empresaria pagará sus deudas si acepta un matrimonio basado en la intimidad física sin lazos emocionales.
Portada de la novela Mi pertenencia: eres mi perdición
9.2
La vida de Estrella se desmorona cuando una cruel traición la transporta a un país desconocido. Tras ser separada de Emir, el hombre que ama, termina cautiva bajo el dominio de un sujeto feroz que la reclama como un objeto personal. En medio de este entorno peligroso, ella se ve obligada a resistir la voluntad de un captor implacable decidido a retenerla. Mientras su pasado se borra, Estrella lucha por sobrevivir a un destino sombrío y forzado.
Portada de la novela Perfecta Asesina
8.8
Desde su nacimiento, Hela ha enfrentado una cruda realidad que la obligó a convertirse en un arma letal. Criada por su padre para ser la sucesora de una temible organización criminal, se consolidó como la ejecutora ideal. Sin embargo, su solitaria vida cambia al conocer al protegido de la mafia italiana. Entre el peligro y la oscuridad, ambos inician un apasionado romance y se proponen defender su vínculo ante cualquier amenaza que intente separarlos.
Portada de la novela Reconquistando A La Esposa Del Ceo
8.7
Después de seis años de angustia, Antonio Villanueva localiza a Sofía, su esposa, quien sobrevive al cautiverio sumida en el trauma y la amnesia. Sin embargo, la tragedia aumenta al confirmar que su hija desaparecida continúa en paradero desconocido. Mientras Antonio rastrea pistas, descubre que su padre fingió morir para ocultar actos perversos. Con la niña criada por desconocidos bajo una protección inesperada, la pareja enfrentará traiciones para salvar su hogar.